El coronel afrodescendiente Don Lorenzo Barcala, fue uno de los más
grandes hombres de armas del Siglo XIX, formado por la mano del Gral.
San Martín. Más adelante me extenderé sobre su vida y cualidades
humanas, pero sus virtudes lo catapultan más que como soldado, como un
verdadero civilizador, pues de este modo siempre lo destacó Domingo F.
Sarmiento. Su joven vida (40 años) fue cegada por su enemigo de toda
la vida, aldao, a quien él le decía el "fraile" por su frustrado
pasado clerical.
Antonio King, un norteamericano de paso por la Argentina, anota
que "lo vio regresar después a la ciudad, con los ojos inyectados en
sangre y mostrando en una mueca el relámpago de sus dientes blancos
entre las aclamaciones de la multitud".
El mismo Sarmiento se lamentaba más tarde: "Barcala, el virtuoso
Barcala, fue fusilado por el fraile".
El manto de la ingratitud lo ha tapado en la historia, como a tantos
grandes héroes blancos y negros, pero desde este modesto grupo lo
homenajeamos en su estatura de prócer.
Y que su verdugo, el fraile aldao, quede sepultado para siempre en la
letrina de la historia, por este flagrante acto de traición a la
Patria.