Asi como el Año Nuevo representa un cambio de ciclo y renovación del
aspecto social del hombre y de la sociedad misma; Pascua representa
para el mundo cristiano la renovación del Espíritu, o mas
precisamente la restitución de la fuerza, valor, persistencia,
astucia, aptitud... para la continuidad del proceso de evolución.
Tal vez en términos objetivos ni una fecha expresa cósmicamente el
Cambio de Ciclo, ni el otro evento haya tenido verdaderamente lugar.
Pero eso no es relevante.
Lo trascendente es el "portal mágico" que puede crear la masa
crítica formada por millones de conciencias (creencias) capaces de
activar esta realidad, al punto de volverla altamente operativa.
Pascua conmemora la muerte y resurrección.
Mediante un proceso cuasi iniciatico actualiza la importancia que
tiene el morir y resurgir tras cada período, para la evolución
espiritual del individuo.
Tal vez este sea el único mérito del cristianismo (el sistema mas
reaccionario que haya conocido la historia de la humanidad), ofrecer
a quien sepa interpretarlo, no solo una fórmula capaz de producir
una auténtica renovación, sino la oportunidad de que ese acto este
respaldado por millones de conciencias a lo largo y ancho del mundo
que le dan el "marco mágico" necesario.
Lobo