Hola a todos!
Soy Daniela, de Bs As. Les cuento que fuimos a Chaco los
bachilleratos de Educación Popular (escuelas- terminalidad del sec
para jóvenes y adultos), a un encuentr latinoamericano de
organizaciones campesinas y sociales, invitados por la cooperativa
Poriajhú.
En concecuencia, les comparto lo que a mi regreso escribí:
Chaco... ¡Qué realidad! parece que fuimos a buscar más urgencias
para un cambio.
chaco seco, ¿Qué se imaginan?
Chaco soja
chaco seco
Chaco viejo (por las grietas)
chaco seco
Chaco vacío...
esperanzado...
qué fuerte Chaco!!! (eso siento), es fuerte (...más que yo).
Los bachilleratos fuimos a la cooperativa. Aprendimos a valorar cada
centímetro de la Tierra, de la Vida... y del Agua.
Soberanía alimentaria (de eso hablamos mucho) no puede haber sin
soberanía política.
Soberanía política:
organización
unidad.
Creo que la gente es fuerte en Chaco.
QUEREMOS LA REFORMA AGRARIA YA!!!!! la Tierra (Tierra) es del que la
trabaja.
La Tierra está triste (no llora para no desperdiciar ni una gota de
agua).
Y nosotros preguntamos a veces de qué planta saldrán las salchichas.
Y en otoño quemamos las hojas porque molestan (las hojas que abonan
molestan).
Agro negocios como consecuencia de un sistema económico, eso
entendimos.
Neoliberalismo no te queremos. Tomando mate no te queremos.
Mientras tanto los pueblos originarios son mi bandera, cuando ellos
con su bandera resisten (500 años).
Los camiones que transportan madera son también nocturnos, cuentan,
aunque vivir el desmonte (el retraso de la ley de los bosques), no
les sorprende o ya no interesa...
...La gente se gasta, se erosiona como los recursos.
pero es que LOS RECURSOS son la naturaleza, es la gente (dicen
que "recursos" no se dice, porque no es plata).
Mientras tanto uno crece y decrece y la vida personal lo invade de a
ratos, preguntándose si es capaz de cambiar algo grande cuando lo
chico le gana.
A este Chaco poriajhú (pobre) la ciudad lo visita: la ciudad de los
libros, de los oídos que no escuchan, de las contradicciones. A
Chaco campesino lo visita la ciudad para dejar de dividir
contrastando realidades, apropiarse de un camino que es de todos y
entender eso tan raro (tan raro!) que es luchar con dos manos y una
pala.