bien ante todo quiero comentarles que a Dios gracias ya vamos volviendo a la normalidad, muchos no sabian porque no informamos completamente, pero un virus gripal con caracteristicas gastro intestinales nos ataco en familia y el ultimo en reponerse he sido yo, a Dios gracias ya mucho mejor al menos para comenzar las labores nuevamente, al menos han cedido los dolores que han sido muy pero muy fuertes, pero nada que no pueda salvarse con la fe en Dios que todo lo puede.
Esta semana entrante Dios mediante estare viendo el tema del Cardiologo que he debido posponer forzadamente por este cuadro viral que atravesamos y que no me permitia despegarme de mi hogar.
Quiero agradecer a todos las Oraciones, se sintio y mucho la fuerza de la misma, hace dias que de a ratos estoy leyendo los correos pero no tenia fuerzas para responder, he bajado unos cuantos kilos en estos dias y estaba bastante debil, pero ya vamos mejor, gracias por haber estado ahi y por todos los email, mensajes de texto a mi celular y demas manifestaciones de cariño, amor y apoyo, gracias en verdad.
Comenzando con la labor, en el dia de hoy quiero presentarles una nueva labor que se viene haciendo desde hace tiempo ya que la idea es reorganizar las paginas todas un poco.
Los que conocen el Portal San Gabriel, saben que en el mismo hay un Cementerio Virtual, pero como a muchos les es dificil encontrarlo entonces hemos creado una pagina para tal efecto, tambien es cierto que hay muchos hermanos que han ingresado Angeles en el, pero que jamas completaron los datos y algunos tampoco visitan los espacios de homenajes a sus familiares.
La idea es que reorganicemos todo y que cada hermano que desee seguir contando con un espacio de homenaje para sus familiares visite el nuevo web y los inscriba segun la sección
La pagina es www.angelescondios.com.ar alli veran 3 puertas para acceder a las distintas secciones entre ellas la seccion de Administracion que alli hallaran los datos para inscribir a sus Angeles, la Capilla, para rezar por ellos y el ingreso a los Cementerios virtuales, donde segun la seccion estaran los espacios de homenaje eterno a sus familiares queridos que ya han partido a la Casa del Padre Eterno.
Ningun espacio se cobra, todos se erigen gratuitamente, los costos los solventamos con donaciones que recibimos de hermanos que desean ayudar a que sigamos adelante, seria bueno que aquellos hermanos que si pueden dar aunque sea un pequeño aporte anual, visiten en la seccion de la Administracion el espacio de Donaciones, solo con ellas podremos seguir adelante y estamos bastante retrasados se los aseguro, ya que mi ausencia de casi un mes ya hizo que muchas cosas se descuidaran. Por ello pido a todos los que en verdad puedan dar algo de si, que nos ayuden a seguir adelante, desde ya mil gracias.
Tambien en la seccion Cementerios Virtuales podran visitar La Cripta de Homenajes, alli hemos erigido espacios de homenajes a seres especiales que Dios nos ha dado en gusto compartir entre quienes por supuesto estan nuestro recordado Juan Pablo II. cuando visiten este espacio fijense bien porque para navegar por alli, no deben usar la barra lateral de la pagina, sino la barra inferior es una pagina que esta hecha distinta a las que normalmente conocen que se baja, esta se ve de costado.
NOTA: Procuren quienes tienen familiares en el anterior Cementerio Virtual confirmar a este nuevo ya que en 30 dias el anterior cementerio sera dado de baja para lograr mayor espacio en el Portal y que todos sean trasladados al nuevo cementerio virtual.
Muchos me han preguntado el fin de un Cementerio Virtual, el mismo se creo con dos fines el primero recordar y rezar por las almas de nuestros fieles difuntos, asi como Dios nos pide por el alivio de sus almas, el segundo fin, dar la posibilidad a que aquellos hermanos que viven distantes a donde tienen un familiar fallecido, puedan de esta manera a traves de la fe estar en sus compañias, logicamente ir a un cementerio virtual no es lo mismo que a uno fisico, y en muchos casos han comentado que de esta forma se sienten mejor ya que si bien causa pena, no es tan fuerte, y en casos de hermanos que estan en paises distantes, es un consuelo el poder unirse en Oraciones a traves de una pagina.
Bien los espero por alli haciendo los cambios aquellos hermanos que ya nos han confiado a sus Angeles y quienes deseen confiarnos en guarda a los suyos con gusto pueden hacerlo desde el area Administracion del Web.
Un Saludo a todos en sus corazones y pido a Dios nuestro Padre les Bendiga y acompañe
Besos Alados
Javier Ils
PD: Quiero agradecer especialmente a Lidia Maria porque el tema musical que ilustra la home de la pagina lo compartio ella conmigo, besos alados
QUERIDOS HERMANOS QUIERO PEDIRLES ORACIÓN POR UNA COMPAÑERA DEL TRABAJO DE MI ESPOSO QUE EL DÍA LUNES LA TIENEN QUE OPERAR DE NODULOS EN LAS CUERDAS VOCALES. GRACIAS. EN EL AMOR DE JESÚS Y MARÍA UN SALUDO Y BENDICIONES A TODOS VICTORIA
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Gracias Julia por tus intenciones yo deseo de corazón que la Señora Blanquita se cure totalmente y siempre está en mi pensamiento y oraciones En el amor de Jesús y María un besito Victoria. Espero que nuestro testimonio de Vida haya servido a muchas personas. Nosotros no somos nada diferentes a los demás pero Dios lo puede todo cuando uno se entrega a Él y eso es lo que hicimos, nada más, el resto fue obra de Dios-
Entre Todos <lohacemosentretodos@yahoo.com.ar> escribió:
Victoria, ojalá Dios junto a la Virgen de la Sonrisa, acompañen a tuhijo y lo hagan salir de este momento.
QUERIDOS HERMANOS HOY VUELVO A PEDIRLES ORACIÓN POR MI HIJO SEBASTIAN PARA QUE DIOS SANE SU HIPERACTIVIDAD CON ATENCIÓN DISPERSA Y SU FALTA DE CONTROLEN LAS EMOCIONES QUE DEVUELVA SU ALEGRÍA YA QUE LA PSICÓLOGA A LA CUAL ACUDÍA NO LO AYUDÓ EN NADA, LOS ESTUDIOS QUE LE HICIERON DIERON BIEN, PERO LOS DÍAS QUE NO TRABAJA, CUANDO SE DEPRIME O ESTÁ MAL PARA NO ENOJARSE CON NADIE SALE A CAMINAR SOLO SE ALEJA DE LOS SERES QUERIDOS PARA NO LASTIMARLOS. SE SIENTE IMPOTENTE. CUANDO EL MEDICO VUELVA DE VACACIONES IRÁ A UN PSIQUIATRA PARA VER SI LO PUEDE AYUDAR. COMO MADRE ME SIENTO INÚTIL YA HICIMOS TODO LO QUE PUDIMOS AHORA SOLO ESTÁ EN LAS MANOS DE DIOS. EN UN JÓVEN MUY BUENO AMA A DIOS Y CONFÍA EN EL, JAMÁS PIERDE LA FE PERO SE ANGUSTIA, ES MUY RECTO EN SUS CONVICCIONES AMA A SU FAMILIA, ES MUY CARIÑOSO Y DULCE ES MUY NOBLE CON SUS AMIGOS Y SE BRINDA DE CORAZÓN ES POR ESO QUE ME DUELE VERLO SUFRIR. PORSUPUESTO QUE LOS SUFRIMIENTOS SIRVEN Y MUCHO PARA CRECER ESPIRITUALMENTE, Y SOBRETODO SI SE LOS ENTREGAMOS A JESÚS. NUESTRA VIDA FUE DE SUFRIMIENTO Y NO ESTAMOS ARREPENTIDOS DE NADA YA QUE DIOS A HECHO MARAVILLAS EN NOSOTROS Y EN NUESTROS HIJOS. PERO COMO MAMÁ LES PIDO ORACIÓN A PESAR DE NO SER MI HIJO SINO DE DIOS. EN EL AMOR DE JESÚS Y MARÍA GRACIAS Y QUE DIOS LOS BENDIGA.
VICTORIA E. MOLINA CASALS
Los referentes más importantes en compra/venta de autos se juntaron: Demotores y Yahoo! Ahora comprar o vender tu auto es más fácil. ¡Probalo!
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Estaremos orando por ella querida amiga. Seguro que sale bien Dios mediante, es una operaciòn sencilla muy parecida a los nodulos en la tiroides. Mi esposo el año pasado le operaron alli y se recuperò rapido. Que Nuestro Señor y la Virgen guien la mano del medico que va a operar pues el unico riesgo es que lesione las cuerdas vocales, pero tengamos fè en que todo saldrà bien pues El escucharà nuestras oraciones. Saludos y bendiciones
Amarilis
Victoria Molina Casals <vmolinacasals@...> escribió:
QUERIDOS HERMANOS QUIERO PEDIRLES ORACIÓN POR UNA COMPAÑERA DEL TRABAJO DE MI ESPOSO QUE EL DÍA LUNES LA TIENEN QUE OPERAR DE NODULOS EN LAS CUERDAS VOCALES. GRACIAS. EN EL AMOR DE JESÚS Y MARÍA UN SALUDO Y BENDICIONES A TODOS VICTORIA
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Introducción a todo el conjunto de la oración cotidiana.
V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Antífona: Pueblo del Señor, rebaño que él guía, venid, adorémosle. Aleluya.
Salmo 94
Invitación a la alabanza divina
Animaos los unos a los otros, día tras día,
mientras dure este «hoy». (Hb 3,13)
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me asqueó, y dije:
"Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso."»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Pueblo del Señor, rebaño que él guía, venid, adorémosle. Aleluya.
Laudes
(D. II)
HIMNO
Somos el pueblo de la Pascua,
Aleluya es nuestra canción,
Cristo nos trae la alegría;
levantemos el corazón.
El Señor ha vencido al mundo,
muerto en la cruz por nuestro amor,
resucitado de la muerte
y de la muerte vencedor.
Él ha venido a hacernos libres
con libertad de hijos de Dios,
él desata nuestras cadenas;
alegraos en el Señor.
Sin conocerle muchos siguen
rutas de desesperación,
no han escuchado la noticia
de Jesucristo Redentor.
Misioneros de la alegría,
de la esperanza y del amor,
mensajeros del Evangelio,
somos testigos del Señor.
Gloria a Dios Padre, que nos hizo,
gloria a Dios Hijo Salvador,
gloria al Espíritu divino:
tres personas y un solo Dios. Amén.
SALMODIA
Antífona 1: Bendito el que viene en nombre del Señor. Aleluya.
Salmo 117
Himno de acción de gracias después de la victoria
Jesús es la piedra quedesechasteis vosotros,
los arquitectos, y que se ha convertido
en piedra angular. (Hch 4,11)
Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia.
Diga la casa de Aarón:
eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
eterna es su misericordia.
En el peligro grité al Señor,
y me escuchó, poniéndome a salvo.
El Señor está conmigo: no temo;
¿qué podrá hacerme el hombre?
El Señor está conmigo y me auxilia,
veré la derrota de mis adversarios.
Mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los hombres,
mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los jefes.
Todos los pueblos me rodeaban,
en el nombre del Señor los rechacé;
me rodeaban cerrando el cerco,
en el nombre del Señor los rechacé;
me rodeaban como avispas,
ardiendo como fuego en las zarzas,
en el nombre del Señor los rechacé.
Empujaban y empujaban para derribarme,
pero el Señor me ayudó;
el Señor es mi fuerza y mi energía,
él es mi salvación.
Escuchad: hay cantos de victoria
en las tiendas de los justos:
«La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es excelsa,
la diestra del Señor es poderosa.»
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor.
Me castigó, me castigó el Señor,
pero no me entregó a la muerte.
Abridme las puertas del triunfo,
y entraré para dar gracias al Señor.
—Ésta es la puerta del Señor:
los vencedores entrarán por ella.
—Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mi salvación.
La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Éste es el día en que actuó el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
—Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, él nos ilumina.
—Ordenad una procesión con ramos
hasta los ángulos del altar.
Tú eres mi Dios, te doy gracias;
Dios mío, yo te ensalzo.
Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Bendito el que viene en nombre del Señor. Aleluya.
Antífona 2: Cantemos un himno al Señor, nuestro Dios. Aleluya.
Cántico: Dn 3,52-57
Que la creación entera alabe al Señor
¡Bendito el Creador por siempre! (Rm 1,25)
Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres:
a ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito tu nombre, santo y glorioso:
a él gloria y alabanza por los siglos.
Bendito eres en el templo de tu santa gloria:
a ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito eres sobre el trono de tu reino:
a ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito eres tú, que sentado sobre querubines
sondeas los abismos:
a ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito eres en la bóveda del cielo;
a ti honor y alabanza por los siglos.
Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: Cantemos un himno al Señor, nuestro Dios. Aleluya.
Antífona 3: Alabad al Señor por su inmensa grandeza. Aleluya.
Salmo 150
Alabad al Señor
Salmodiad con el espíritu, salmodiad
con toda vuestra mente, es decir, glorificad
a Dios con el cuerpo y con el alma. (Hesiquio)
Alabad al Señor en su templo,
alabadlo en su fuerte firmamento.
Alabadlo por sus obras magníficas,
alabadlo por su inmensa grandeza.
Alabadlo tocando trompetas,
alabadlo con arpas y cítaras,
alabadlo con tambores y danzas,
alabadlo con trompas y flautas,
alabadlo con platillos sonoros,
alabadlo con platillos vibrantes.
Todo ser que alienta alabe al Señor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: Alabad al Señor por su inmensa grandeza. Aleluya.
LECTURA BREVE
Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar; y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos. (Ez 36,25-27)
RESPONSORIO BREVE
V/. Te damos gracias, oh Dios, invocando tu nombre.
R/. Te damos gracias, oh Dios, invocando tu nombre.
V/. Contando tus maravillas.
R/. Invocando tu nombre.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. Te damos gracias, oh Dios, invocando tu nombre.
Benedictus, ant.: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba. Aleluya.
Benedictus, Lc 1 68-79 , l
E Mesías y su precursor
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Benedictus, ant.: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba. Aleluya.
PRECES
Demos gracias a nuestro Salvador, que ha venido al mundo para ser
«Dios-con-nosotros», y digámosle confiadamente:
Cristo, Rey de la gloria, sé nuestra luz y nuestro gozo.
Señor Jesús, Sol que nace de lo alto y primicia de la resurrección futura,
—haz que, siguiéndote a ti, no vivamos nunca en sombra de muerte, sino que tengamos siempre la luz de la vida.
Que sepamos descubrir, Señor, cómo todas las criaturas están llenas de tus perfecciones,
—para que así, en todas ellas, sepamos contemplarte a ti.
No permitas, Señor, que hoy nos dejemos vencer por el mal,
—antes danos tu fuerza para que venzamos al mal a fuerza de bien.
Tú que, al ser bautizado en el Jordán, fuiste ungido con el Espíritu Santo,
—asístenos durante este día, para que actuemos movidos por este mismo Espíritu de santidad.
Llena de santidad en este día que comienza,
—la vida de todos los sacerdotes.
Por Jesús nos llamamos y somos hijos de Dios; por ello, nos atrevemos a decir:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Ven, Señor, en ayuda de tus hijos, derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía.
—Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
II Vísperas
(D. II)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
HIMNO
Nos dijeron de noche
que estabas muerto,
y la fe estuvo en vela
junto a tu cuerpo.
La noche entera
la pasamos queriendo
mover la piedra.
Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor.
No supieron contarlo
los centinelas:
nadie supo la hora
ni la manera.
Antes del día,
se cubrieron de gloria
tus cinco heridas.
Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor.
Si los cinco sentidos
buscan el sueño,
que la fe tenga el suyo
vivo y despierto.
La fe velando,
para verte de noche
resucitando.
Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor. Amén.
SALMODIA
Antífona 1: Cristo, sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Aleluya.
Salmo 109, 1-5.7
El Mesías, Rey y Sacerdote t r t r
Criso tiene que reina hasa que Dios haga
de sus enemigos estrado de sus pies. (1Co 15,25)
Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies.»
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.
«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora.»
El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec.»
El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso levantará la cabeza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Cristo, sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Aleluya.
Antífona 2: Nuestro Dios está en el cielo, y lo que quiere lo hace. Aleluya.
Salmo 113B
Himno al Dios verdadeo
Abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios,
para servir al Dios vivo y verdadero. (1Ts 1,9)
No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria,
por tu bondad, por tu lealtad.
¿Por qué han de decir las naciones:
«Donde está su Dios»?
Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas:
tienen boca, y no hablan;
tienen ojos, y no ven;
tienen orejas, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen;
tienen manos, y no tocan;
tienen pies, y no andan;
no tiene voz su garganta:
que sean igual los que los hacen,
cuantos confían en ellos.
Israel confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
La casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
Los fieles del Señor confían en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
Que el Señor se acuerde de nosotros y nos bendiga,
bendiga a la casa de Israel,
bendiga a la casa de Aarón;
bendiga a los fieles del Señor,
pequeños y grandes.
Que el Señor os acreciente,
a vosotros y a vuestros hijos;
benditos seáis del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
El cielo pertenece al Señor,
la tierra se la ha dado a los hombres.
Los muertos ya no alaban al Señor,
ni los que bajan al silencio.
Nosotros, sí, bendeciremos al Señor
ahora y por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: Nuestro Dios está en el cielo, y lo que quiere lo hace. Aleluya.
Antífona 3: Alabad al Señor, sus siervos todos, pequeños y grandes. Aleluya.
Cántico: Cf. Ap 19,1-2.5-7
Las bodas del Cordero
Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,
porque sus juicios son verdaderos y justos.
R/. Aleluya.
Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos,
los que le teméis, pequeños y grandes.
R/. Aleluya.
Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,
alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
R/. Aleluya.
Aleluya.
Llegó la boda del Cordero,
su esposa se ha embellecido.
R/. Aleluya.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: Alabad al Señor, sus siervos todos, pequeños y grandes. Aleluya.
LECTURA BREVE
Debemos dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos amados por el Señor, porque Dios os escogió como primicias para salvaros, consagrándoos con el Espíritu y dándoos fe en la verdad. Por eso os llamó por medio del Evangelio que predicamos, para que sea vuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo. (2Ts 2,13-14)
RESPONSORIO BREVE
V/. Nuestro Señor es grande y poderoso.
R/. Nuestro Señor es grande y poderoso.
V/. Su sabiduría no tiene medida.
R/. Es grande y poderoso.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. Nuestro Señor es grande y poderoso.
Magnificat, ant.: Hermanos, si queréis ser verdaderamente ricos, amad las verdaderas riquezas.
Magníficat, Lc 1, 46-55
Aegría del alma en el Señor l
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Magnificat, ant.: Hermanos, si queréis ser verdaderamente ricos, amad las verdaderas riquezas.
PRECES
Demos gloria y honra a Cristo, que puede salvar definitivamente a los que, por medio de él, se acercan a Dios, porque vive siempre para interceder a favor nuestro, y digámosle con plena confianza:
Acuérdate de tu pueblo, Señor.
Señor Jesús, Sol de justicia que ilumina nuestras vidas, al llegar al umbral de la noche, te pedimos por todos los hombres;
—que todos lleguen a gozar eternamente de tu luz, que no conoce el ocaso.
Guarda, Señor, la alianza sellada con tu sangre,
—y santifica a tu Iglesia, para que sea siempre inmaculada y santa.
Acuérdate de esta comunidad aquí reunida,
—y que tú elegiste como morada de tu gloria.
Que los que están en camino tengan un viaje feliz
—y regresen a sus hogares con salud y alegría.
Acoge, Señor, las almas de los difuntos
—y concédeles tu perdón y la vida eterna.
Conduce por las verdes cañadas de la santidad a nuestros sacerdotes,
—y hazlos descansar en fuentes tranquilas.
Terminemos nuestras preces con la oración que nos enseñó el Señor:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Ven, Señor, en ayuda de tus hijos, derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía.
—Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
Completas
(D. II)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
EXAMEN DE CONCIENCIA
Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.
Tras el silencio se continúa con una de las siguientes fórmulas:
1ª.-
Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
2ª.-
V/. Señor, ten misericordia de nosotros.
R/. Porque hemos pecado contra ti.
V/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R/. Y danos tu salvación.
3ª.-
V/. Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos:
Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
V/. Tú que has venido a llamar a los pecadores:
Cristo, ten piedad.
R/. Cristo, ten piedad.
V/. Tú que estás sentado a la derecha del Padre
para interceder por nosotros: Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
Se concluye diciendo:
V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
HIMNO
Gracias, porque al fin del día
podemos agradecerte
los méritos de tu muerte
y el pan de la Eucaristía,
la plenitud de alegría
de haber vivido tu alianza,
la fe, el amor, la esperanza
y esta bondad de tu empeño
de convertir nuestro sueño
en una humilde alabanza.
Gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.
SALMODIA
Antífona: Al amparo del Altísimo no temo el espanto nocturno.
Salmo 90
A la sombra del Omnipotente
Os he dado potestad para pisotear
serpientes y escorpiones. (Lc 10,19)
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.»
Él te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás:
su brazo es escudo y armadura.
No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que se desliza en las tinieblas,
ni la epidemia que devasta a mediodía.
Caerán a tu izquierda mil,
diez mil a tu derecha;
a ti no te alcanzará.
Nada más mirar con tus ojos,
verás la paga de los malvados,
porque hiciste del Señor tu refugio,
tomaste al Altísimo por defensa.
No se te acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos;
te llevarán en sus palmas,
para que tu pie no tropiece en la piedra;
caminarás sobre áspides y víboras,
pisotearás leones y dragones.
«Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación,
lo defenderé, lo glorificaré,
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Al amparo del Altísimo no temo el espanto nocturno.
LECTURA BREVE
Verán al Señor cara a cara y llevarán su nombre en la frente. Ya no habrá más noche, ni necesitarán luz de lámpara o del sol, porque el Señor Dios irradiará luz sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos. (Ap 22,4-5)
RESPONSORIO BREVE
V/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
V/. Tú, el Dios leal, nos librarás.
R/. Encomiendo mi espíritu.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
Nunc dimittis, Lc 2, 29-32
Cristo, luz de las naciones y gloria de Israel
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador.
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
V./ Oremos:
Oración
Humildemente te pedimos, Señor, que después de haber celebrado en este día los misterios de la resurrección de tu Hijo, sin temor alguno, descansemos en tu paz y mañana nos levantemos alegres para cantar nuevamente tus alabanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una muerte santa.
La transfiguración es un anticipo del triunfo glorioso de Cristo, que instaura un reino eterno.
Invitatorio
Introducción a todo el conjunto de la oración cotidiana.
V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Antífona: Venid, adoremos al supremo Rey de la gloria.
Salmo 94
Invitación a la alabanza divina
Animaos los unos a los otros, día tras día,
mientras dure este «hoy». (Hb 3,13)
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me asqueó, y dije:
"Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso."»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Venid, adoremos al supremo Rey de la gloria.
Laudes
(Propio)
HIMNO
Transfigúrame,
Señor, transfigúrame. Quiero ser tu vidriera, tu alta vidriera azul, morada y amarilla. Quiero ser mi figura, sí, mi historia, pero de ti en tu gloria traspasado. Transfigúrame,
Señor, transfigúrame. Mas no a mí solo, purifica también a todos los hijos de tu Padre que te rezan conmigo o te rezaron, o que acaso ni una madre tuvieron que les guiara a balbucir el Padrenuestro. Transfigúranos,
Señor, transfigúranos. Si acaso no te saben, o te dudan o te blasfeman, límpiales el rostro como a ti la Verónica; descórreles las densas cataratas de sus ojos, que te vean, Señor, como te veo. Transfigúralos,
Señor, transfigúralos.
Que todos puedan, en la misma nube que a ti te envuelve, despojarse del mal y revestirse de su figura vieja y en ti transfigurada. Y a mí, con todos ellos, transfigúrame. Transfigúranos,
Señor, transfigúranos
.
SALMODIA
Antífona 1: Hoy el rostro de nuestro Señor Jesucristo resplandeció en la montaña como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la nieve.
Salmo 62, 2-9
El alma sedienta de Dios
Madruga por Dios
todo el que rechaza
las obras de las tinieblas.
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Hoy el rostro de nuestro Señor Jesucristo resplandeció en la montaña como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la nieve.
Antífona 2: Hoy el Señor se transfiguró y fue testimoniado por la voz del Padre; se aparecieron radiantes Moisés y Elías, y hablaban con Jesús de su muerte, que iba a consumar.
Cántico: Dn 3,57-88.56
Toda la creación alabe al Señor
Alabad al Señor,
sus siervos todos.
(Ap 19,5)
Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor;
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
Al final de este cántico no se dice Gloria al Padre.
Antífona 2: Hoy el Señor se transfiguró y fue testimoniado por la voz del Padre; se aparecieron radiantes Moisés y Elías, y hablaban con Jesús de su muerte, que iba a consumar.
Antífona 3: La ley se dio por medio de Moisés, y la profecía por medio de Elías, los cuales fueron vistos hablando con el Señor, resplandecientes en la montaña.
Salmo 149
Alegría de los santos
Los hijos de la Iglesia, nuevo pueblo de Dios,
se alegran por su Rey, Cristo, el Señor. (Hesiquio)
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:
para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: La ley se dio por medio de Moisés, y la profecía por medio de Elías, los cuales fueron vistos hablando con el Señor, resplandecientes en la montaña.
LECTURA BREVE
El ángel me transportó en éxtasis a un monte altísimo, y me enseño la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, enviada por Dios. La ciudad no necesita sol ni luna que la alumbre, porque la gloria de Dios la ilumina, su lámpara es el Cordero. (Ap 21,10.23)
RESPONSORIO BREVE
V/. Lo coronaste de gloria y dignidad, Señor. Aleluya, aleluya.
R/. Lo coronaste de gloria y dignidad, Señor. Aleluya, aleluya.
V/. Le diste el mando sobre todas las obras de tus manos.
R/. Aleluya, aleluya.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. Lo coronaste de gloria y dignidad, Señor. Aleluya, aleluya.
Benedictus, ant.: Una voz, desde la nube, decía: "Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo." Aleluya.
Benedictus, Lc 1 68-79 , l
E Mesías y su precursor
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Benedictus, ant.: Una voz, desde la nube, decía: "Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo." Aleluya.
PRECES
Dirijámonos confiados al Padre, que maravillosamente transfiguró a Jesucristo, nuestro Salvador, en la montaña, delante de sus discípulos, y digámosle:
Tu luz, Señor, nos haga ver la luz.
Padre clementísimo, que transfiguraste a tu Hijo amado y te manifestaste a ti mismo en la nube luminosa,
—haz que oigamos con fiel disposición la palabra de Cristo.
Oh Dios, que nutriste de lo sabroso de tu casa a los discípulos elegidos y les diste a beber del torrente de tus delicias,
—otórganos que encontremos en el cuerpo de Cristo el manantial de nuestra vida.
Oh Dios, que hiciste que brillara la luz del seno de la tiniebla y has brillado en nuestros corazones para que contemplemos tu gloria, reflejada en Cristo Jesús,
—fomenta en nosotros el espíritu de contemplación de tu Hijo amado.
Oh Dios, que nos llamaste a una vida santa por tu gracia, que ahora se ha manifestado al aparecer nuestro Salvador Jesucristo,
—saca a luz entre los hombres la vida inmortal, por medio del Evangelio.
Padre amantísimo, que nos has tenido un amor tan grande que nos llamamos hijos de Dios, y lo somos verdaderamente,
—concédenos que, cuando Cristo se manifieste, nos hagamos semejantes a él.
Oh Dios, tú que eres el único Santo,
—llena de tu santidad a nuestros sacerdotes.
Digamos ahora, todos juntos, la oración que nos enseñó el mismo Señor:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Oh Dios, que en la gloriosa transfiguración de tu Unigénito confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de los profetas, y prefiguraste maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos tuyos, concédenos, te rogamos, que, escuchando siempre la palabra de tu Hijo, el predilecto, seamos un día coherederos de su gloria.
—Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
II Vísperas
(Propio)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
HIMNO
Véante mis ojos, dulce Jesús bueno; véante mis ojos, muérame yo luego. Vea quien quisiere rosas y jazmines, que, si yo te viere, veré mil jardines; flor de serafines, Jesús Nazareno, véante mis ojos, muérame yo luego. No quiero contento, mi Jesús ausente, pues todo es tormento a quien esto siente; sólo me sustente tu amor y deseo, véante mis ojos, muérame yo luego. Gloria, gloria al Padre, gloria, gloria al Hijo, gloria para siempre igual al Espíritu.
Gloria de la tierra suba hasta los cielos. Véante mis ojos, muérame yo luego. Amén.
SALMODIA
Antífona 1: Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta y se transfiguró delante de ellos.
Salmo 109, 1-5.7
El Mesías, Rey y Sacerdote t r t
Criso tiene que reina hasa que Dios haga
de sus enemigos estrado de sus pies. (1Co 15,25)
Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies.»
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.
«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora.»
El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec.»
El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso levantará la cabeza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta y se transfiguró delante de ellos.
Antífona 2: Una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía; "Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto".
Salmo 120
Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme; no duerme ni reposa el guardián de Israel. El Señor te aguarda a su sombra, está a tu derecha; de día el sol no te hará daño, ni la luna de noche. El Señor te guarda de todo mal, él guarda tu alma; el Señor guarda tus entradas y salidas, ahora y por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: Una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía; "Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto".
Antífona 3: Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos". Aleluya.
Cántico Cf. 1Tm 3,16
R/. Alabad al Señor, todas la naciones.
Cristo, manifestado en la carne,
justificado en el Espíritu.
R/. Alabad al Señor, todas la naciones.
Cristo, contemplado por los ángeles,
predicado a los paganos.
R/. Alabad al Señor, todas la naciones.
Cristo, creído en el mundo,
llevado a la gloria.
R/. Alabad al Señor, todas la naciones.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos". Aleluya.
LECTURA BREVE
El mismo Espíritu y nuestro espíritu dan un testimonio concorde: que somos hijos de Dios; y, si somos hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que sufrimos con él para ser también con él glorificados (Rm 8,16-17)
RESPONSORIO BREVE
V/. Honor y majestad lo preceden. Aleluya, aleluya.
R/. Honor y majestad lo preceden. Aleluya, aleluya.
V/. Fuerza y esplendor están en su templo.
R/.. Aleluya, aleluya.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. Honor y majestad lo preceden. Aleluya, aleluya.
Magnificat ant: Al oír la voz, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: "Levantaos, no temáis." Aleluya. l
Magníficat, Lc 1, 46-55
Aegría del alma en el Señor
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Magnificat ant: Al oír la voz, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: "Levantaos, no temáis." Aleluya.
PRECES
Dirijámonos confiados a nuestro Salvador, maravillosamente transfigurado en la montaña, delante de sus discípulos y digámosle:
¡Dios nuestro, alumbra nuestras tinieblas!
A ti, Cristo, que, transfigurado, revelaste la resurrección a tus discípulos antes de la pasión, te rogamos por tu Iglesia santa, que sufre y trabaja en el mundo,
—para que, en la tribulación, siempre se transfigure con el gozo de tu victoria.
A ti, Cristo, que tomaste a Pedro, a Santiago y a Juan, y te los llevaste aparte a una montaña alta, te pedimos por el papa Benedicto y los obispos,
—para que sirvan a tu pueblo en la esperanza de la resurrección.
A ti, Cristo, que en la montaña irradiaste el esplendor de tu rostro sobre Moisés y Elías, te pedimos por los judíos, el pueblo antaño por ti elegido,
—a fin de que consigan llegar a la plenitud de la redención.
A ti, Cristo, que iluminaste la tierra cuando la gloria del Creador amaneció sobre ti, te pedimos por los hombres de buena voluntad,
—a fin de que caminen al resplandor de tu luz.
A ti, Cristo, que transformarás nuestro cuerpo humilde según el modelo de tu cuerpo glorioso, te pedimos por nuestros hermanos difuntos,
—para que entren en tu gloria.
A ti Cristo, que te mostraste transfigurado a tus apóstoles para acrecentar su fe,
—acrecienta hoy la fe y la santidad de tus sacerdotes.
Terminemos nuestra oración con las palabras del Señor:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Oh Dios, que en la gloriosa transfiguración de tu Unigénito confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de los profetas, y prefiguraste maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos tuyos, concédenos, te rogamos, que, escuchando siempre la palabra de tu Hijo, el predilecto, seamos un día coherederos de su gloria.
—Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
Completas
(Lu.)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
EXAMEN DE CONCIENCIA
Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.
Tras el silencio se continúa con una de las siguientes fórmulas:
1ª.-
Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
2ª.-
V/. Señor, ten misericordia de nosotros.
R/. Porque hemos pecado contra ti.
V/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R/. Y danos tu salvación.
3ª.-
V/. Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos:
Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
V/. Tú que has venido a llamar a los pecadores:
Cristo, ten piedad.
R/. Cristo, ten piedad.
V/. Tú que estás sentado a la derecha del Padre
para interceder por nosotros: Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
Se concluye diciendo:
V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
HIMNO
De la vida en la arena
me llevas de la mano
al puerto más cercano,
al agua más serena.
El corazón se llena,
Señor, de tu ternura;
y es la noche más pura
y la ruta más bella
porque tú estás en ella,
sea clara u oscura.
La noche misteriosa
acerca a lo escondido;
el sueño es el olvido
donde la paz se posa.
Y esa paz es la rosa
de los vientos. Velero,
inquieto marinero,
ya mi timón preparo
—tú el mar y cielo claro—
hacia el alba que espero.
Gloria al Padre, y al Hijo,
y al Espíritu Santo. Amén.
SALMODIA
Antífona: Tú, Señor, eres clemente y rico en misericordia.
Salmo 85
Oración de un pobre ante las adversidades
Bendito sea Dios, que nos alienta
en nuestras luchas. (2Co 1,3.4)
Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti.
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti;
porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica.
En el día del peligro te llamo,
y tú me escuchas.
No tienes igual entre los dioses, Señor,
ni hay obras como las tuyas.
Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia, Señor,
bendecirán tu nombre:
«Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios.»
Enséñame, Señor, tu camino,
para que siga tu verdad;
mantén mi corazón entero
en el temor de tu nombre.
Te alabaré de todo corazón, Dios mío;
daré gloria a tu nombre por siempre,
por tu gran piedad para conmigo,
porque me salvaste del abismo profundo.
Dios mío, unos soberbios se levantan contra mí,
una banda de insolentes atenta contra mi vida,
sin tenerte en cuenta a ti.
Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,
lento a la cólera, rico en piedad y leal,
mírame, ten compasión de mí.
Da fuerza a tu siervo,
salva al hijo de tu esclava;
dame una señal propicia,
que la vean mis adversarios y se avergüencen,
porque tú, Señor, me ayudas y consuelas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Tú, Señor, eres clemente y rico en misericordia.
LECTURA BREVE
Dios nos ha destinado a obtener la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo; él murió por nosotros, para que, despiertos o dormidos, vivamos con él. (1Ts 5,9-10)
RESPONSORIO BREVE
V/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
V/. Tú, el Dios leal, nos librarás.
R/. Encomiendo mi espíritu.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
Nunc dimittis, Lc 2, 29-32
Cristo, luz de las naciones y gloria de Israel
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador.
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
V./ Oremos:
Oración
Concede, Señor, a nuestros cuerpos fatigados el descanso necesario, y haz que la simiente del reino, que con nuestro trabajo hemos sembrado hoy, crezca y germine para la cosecha de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una muerte santa.
mucho agradezco la repercusion que tuvo en el dia de ayer la apertura de la Pagina Web del Cementerio Virtual y ya hemos recibido los primeros Angeles que nos han confiado en Guarda del Portal y mucho agradezco esta confianza.
Recordar a nuestros hermanos que nos han precedido en el Encuentro Eterno con el Padre, y rezar por el eterno descanso de sus almas, es nuestro deber como hermanos.
Este web pretende ser un espacio donde todos podamos recordar a nuestros seres queridos, por ello para que ingresemos un Angel al Cementerio Virtual, deben ser familiar del hermano difunto de esta manera estamos seguros que los datos son correctos.
Les invito a rezar a todos ustedes por los hermanos que ya estan en los listados y asi quienes aun no conocen esta seccion pueden saber como son cada espacio de homenaje privado.
Tambien recuerdo a quienes tienen a sus familiares en el Antiguo Cementerio Virtual del Portal que tienen que reinscribirlos aqui nuevamente ya que el anterior Cementerio cerra cerrado en el lapso de un mes y solo quedara este nuevo.
Mis queridos hermanos en el amor de Jesús Misericordioso y María Santísima:
Les comparto esta reflexión arrancada de un hecho de la vida real.
¡Tanto amó Dios al mundo!
Glorioso Domingo del Señor y feliz semana llena de bendiciones.
Dios te bendiga y Mamá María te acompañe siempre.
En el amor de Jesús y María,
Angie
Guardiana Cofradía Jesús Divina Misericordia
Oremos para difundir la Coronilla de la Divina Misericordia todos los días a las 3:00 de la tarde en propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero hasta lograr la Paz del Mundo.
La vida es una mezcla continua de alegrías y de dolores, de éxitos y de fracasos, de mañanas llenas de luz y de noches cargadas de oscuridad.
¡Cuántos fracasos, cuántos apagones en la vida de todo hombre, aún en la vida de los héroes, aún en la vida de los santos! No hay que extrañarse, por lo tanto, de que también los tengamos nosotros, aunque no seamos ni lo uno, ni lo otro.
Pero esos héroes y esos santos se hicieron tales, porque supieron
armonizar y equilibrar esos momentos, ni se dejaron abatir por las tinieblas, ni se desubicaron por la luz de los éxitos.
Eso también tú lo puedes hacer, y , si lo puedes, lo debes. Nunca te deslices por la cuenta de los vulgares pensamientos y de las acciones innobles.
Deberás caminar siempre con los pies en el suelo, pero que tu corazón esté en el cielo, Allá, en el término de tu camino, como estrella orientadora, fija tu ideal: hacerte cada vez mejor asemejándote a Dios.
La depresión es un estado de ánimo permanente en el que hay nerviosismo, estado de humor bajo, con deseos de llorar sin motivo. Puede asociarse a problemas para dormir (insomnio), inapetencia o disminución del apetito, cambios en el peso, falta de ánimo e iniciativa para la acción (abulia), etc. Puede iniciarse de un modo imperceptible y llegar poco a poco a un estado más profundo.
LAS CAUSAS DE LA DEPRESIÓN
En
términos simples, es meramente una emoción negativa debido a sensaciones y evaluaciones contraproducentes. No obstante, puede ser también signo de una seria enfermedad. La depresión es un término que puede describir tanto trivialidades como tristezas, desórdenes neuróticos o psicóticos. Puede ser suave, moderada o severa. Puede ser inofensiva o de peligro para la vida. La depresión puede ser una inspiración para algunas personas creativas, pero terminar en suicidio para otras.
Las causas de la depresión pueden ser:
Expectativas irreales de sí mismo o de los
demás. Querer mucho de la vida, de sí mismo o de los demás, es un camino seguro hacia la ira y la depresión. Si nos planteamos una meta sin realismo, obviamente no lo alcanzaremos y lo único que lograremos será deprimirnos.
Una imagen distorsionada de sí mismo, que está generalmente asociada a expectativas exageradas de la propia capacidad, irreales. Querer ser diferente o considerar que somos peores de la realidad.
La auto conmiseración o auto compasión, que crea, renueva y enfatiza sentimientos de disgusto, de desconfianza y de abulia (falta de ánimos). Compadecernos a nosotros mismos es un mal consejero. Hacerlo requiere estar constantemente centrado en los fracasos, las dificultades y los errores que hemos vivido, y en lugar de alimentar nuestro espíritu con ideas positivas o con ideales a conquistar, nos convencemos de que es imposible o somos incapaces.
La
introspección (analizarse continuamente), insistiendo en los aspectos negativos de la vida siempre llevará a disgusto y hastío.
Una situación no solucionada de la que nos sabemos culpables, creará depresión, miedo, ansiedad, desestima de sí, culpa, etc. Somos humanos y, por lo tanto, nos equivocamos, eso es algo que todos hemos experimentado. Cuando nuestros errores han causado conflicto o dolor a quienes queremos y no hemos logrado cerrar el caso, permanece en nuestro interior y no nos permite vivir con serenidad. Saber decir lo siento en el momento adecuado, es una gran ayuda para vivir en paz.
Conversaciones negativas (insistir en lo negativo), no ayuda a elevar el estado de ánimo.
LAS TRES ETAPAS DE LA DEPRESIÓN
Podremos sentir algunos síntomas pero no comprender lo que ocurre, hasta que se intensifican. Estas son las tres etapas de la depresión:
Depresión ligera:
Tu ánimo decae. Existe una pequeña pérdida de interés en lo que normalmente disfrutas. Pueden presentarse también sentimientos de frustración, pero tu forma de pensar sigue igual.
Depresión mediana:
Todos los síntomas previos se intensificarán, pero ahora sufrirás un sentimiento prevaleciente de desesperanza. Pueden surgir lágrimas sin un motivo aparente, problemas de descanso y alimentación, ya sea por defecto o por exceso.
Depresión severa:
Todos los síntomas previos se
repiten acentuándose. Es obvio el descuido personal y la limpieza, el afeitarse o ponerse maquillaje. Es toda una faena el completar las tareas diarias. Es frecuente el llanto, con intensos sufrimientos de abatimiento, rechazo, desánimo, culpa, autocompasión. Se interrumpen los patrones de comida y descanso.
SUGERENCIAS PRÁCTICAS
No dejar entrar en el corazón pensamientos o ideas que nos arrastran. Pueden ser sentimientos de fracaso, entonces hay que considerar todo lo que sí hemos
logrado. Si es una ruptura afectiva, lo que debemos hacer es no darle vueltas.
Higiene física (buena alimentación, actividad física) y mental (pensamientos, ideas y conversaciones positivas). Muchas veces las emociones y afectos ingresan por la mente; si impedimos los pensamientos negativos y además encauzamos la energía y nos distraemos haciendo algún deporte, evitaremos muchos problemas.
Mantener ideales nobles de lucha y esfuerzo. Que éstos nos lleven a superarnos, a mirar hacia arriba y no desalentarnos en las dificultades. Un ideal, un deseo, una cima a conquistar nos llevará a esforzarnos con la vista puesta en ello.
Estar abierto a la confianza y al futuro. Siempre llegan mejores momentos. Vivir con confianza y esperanza levanta el ánimo. No se trata de ser idealista o vivir con la cabeza en las nubes, sino de buscar una meta que nos motive
y estimule, que sea alta y al mismo tiempo realizable y nos mantenga en tensión positiva.
Realismo en las expectativas sobre sí mismo y los demás. Realismo que no significa estrechez de horizontes, sino calcular muy bien lo que tengo y puedo para plantear mis planes. Aprender a ver no sólo lo malo sino también lo bueno. Hay que descubrir lo bueno que poseo y potenciarlo.
Compadecerse de los demás e intentar solucionar las necesidades de los otros. Estar atentos a lo que otros necesitan centra nuestra atención en ellos y nos permite ver que no estamos tan mal, porque aún podemos ayudar a otros.
Mirar hacia adelante, buscar construir algo mejor sin permanecer lamentando el pasado. No se puede vivir en el pasado. El pasado ya no se puede cambiar. Si hemos visto qué pudimos haber hecho para obtener
mejores resultados, ahora se trata de quedarse con lo aprendido y no volver sobre lo que no dio acierto.
Aprender a pedir perdón y a perdonar a los demás y a sí mismos. Eso mantiene nuestra mente serena y capaz de mirar hacia delante.
H. Norman Wright
Grandes hombres y mujeres a través de la historia han luchado contra la depresión. Por lo tanto no permitas que nadie te diga que esto es algo anormal. ¡Sencillamente no es cierto! Es una respuesta normal a lo que ocurre en la vida. Cualquiera que sea tu situación, acude a un profesional idóneo para que te acompañe y oriente en tu proceso de superación de la depresión.
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Padre Celestial, al entrar en mi lugar de trabajo, deseo invocar Tu Presencia, para darte gracias por este nuevo
día.Te pido Tu paz, Tu gracia, Tu misericordia y Tu orden perfecto para esta oficina.Te pido que bendigas todo lo que se hable, piense, decida y haga dentro de estas paredes.
Bendice mis proyectos, ideas y todo lo que realice, para que aún mis más pequeños logros sean testimonio de tu gloria.
Bendice, Señor, a mis jefes, compañeros, clientes, y a todas las personas que este día se relacionen conmigo.
Renueva mis fuerzas para hacer mi trabajo de la mejor forma posible.En este día te pido, Señor, un corazón generoso para atender con amabilidad a todas las personas y no ser indiferente a sus necesidades.
Ojos para descubrir lo mejor en los que me rodean.
Una boca que sonría con frecuencia, que diga frases optimistas y que enmudezca para los rumores y palabras ofensivas.
Dos manos que trabajen honradamente y con entusiasmo, para satisfacer las necesidades de mi familia y mías.
Mente abierta a todas las ideas, para pensar bien de los demás y entender sin prejuicios a los que piensen distinto a mí.
Especialmente, Señor, dame una fe profunda para creer en Tu palabra y una voluntad decidida para actuar correctamente y hacer el bien.
Señor, cuando esté confundido(a) guíame, cuando me sienta débil,
fortaléceme, cuando esté cansado(a) lléname con la luz del Espíritu Santo.Te pido que en este día el trabajo que haga y la manera cómo lo haga, esté de acuerdo con Tu palabra y Tus mandamientos.Y te pido, Señor, que cuando termine mi trabajo de hoy, me conduzcas con seguridad hasta mi destino.
Bendice mi familia y cuida mi hogar para que todas mis cosas estén como las dejé cuando salí de casa.Señor, te agradezco por todo lo que has hecho en mi vida, lo que haces y lo que harás.En el nombre de Jesús, te doy las gracias por los dones con que me bendecirás el día de hoy. Ayúdame a usarlos con responsabilidad en Tu honor. Amén.
Recuerda: Ora con fe, trabaja con entusiasmo y vive
con alegría.
En este nuevo dia que esta recien naciendo, senti la necesidad de escribirte, a ti, que cada dia me recibes en tu correo, no quiero hacer un correo comun, quiero hacer un correo especial para ti, porque aun no sabes cuanto te amo, y hoy... hoy tengo ganas de decirtelo.
Muchas veces me sientes gruñon, duro, y fuerte, pero tu no sabes cuanta pena puede albergar mi alma cada dia, viendo que busco y no encuentro, viendo que quiero y no puedo, viendo que trato pero no llego...
¿Cuanto mas tendré que hacer para que me entiendas?, ¿Cuantas tristezas mas tendre que sentir hasta que comprendas?, ¿sabes?, muchas veces temo a que me conozcas personalmente, y no porque sea una persona introvertida, timida, sino porque muchas veces temo intimidarte, y no sabes cuanta tristeza siento cuando veo alejarte de mi lado porque no puedes siquiera comprender lo que dentro de mi alma pasa.
Saber mas, no siempre es bueno, no siempre es lindo, cuando Dios te da la posibilidad de sentir, es triste cuando sientes aquello que no deseas pero que en verdad Dios desea que sientas para que sepas.
Hubo alguien que una vez me dijo, cuanto mas sepas, mas se te exige, muchas veces me he preguntado porque yo, y siempre la misma respuesta "Porque asi Yo lo deseo" y siempre termino diciendo, Hagase Tu Voluntad, Padre mio.
Muchos no entienden la forma de proceder, alguien subsurra a mi oido que algun dia lo haran... y mientras tanto sufro, porque no se cuantos mas no escucharan a tiempo.
Ayer tuve que hablarle a uno de mis ahijados, estan en esa edad en que los jovenes no entienden o entienden solo lo que les conviene, 16 años es una edad compleja, pero ayer le llame al orden, su mamá esta de viaje, regresa hoy, y aproveche la ocasion para acercarme a el y preguntarle, ¿Que harias tu, si tu madre jamas regresara de ese viaje?, ¿Que harias tu, si hace dos dias cuando se fue, hubiera sido la ultima vez que la veias con vida?... sus lagrimas comenzaron a rodar por las mejillas, me miraba como diciendome, no me digas eso... lo mire a los ojos y le dije, ¿A que jamas se te ocurrio que ello podria pasar?, no, me respondio, entonces le dije, ¿Viste cuan efimero puede ser lo que tenemos a nuestro lado?, ¿hasta cuando no vas a valorar todo lo que Dios te regala cada dia?. Me abrazo y solo me dijo, gracias, entendio todo lo que quise enseñarle en este dia.
Quizas a ti te parezca duro este dialogo, y tienes mucha razon, Javier siempre es duro para hablar, muy duro, ¿De que me sirve decir esta todo bien y no sentirlo?, ¿A quien convertire diciendo mentiras, mostrando una falsa realidad?, a nadie, quizas este dialogo que sostuve con mi ahijado te venga bien a ti tambien.
¿Sabes?, me gustaria que este email no quedara en solo palabras, que en verdad tocara las fibras de tu alma y la mueva, ¿Tu que sabes si al terminar de leerlo, aun seguimos respirando?, para que esperar mas, porque no me muestras con tu accionar de que en verdad Amas a Dios.
Tu jamas comprenderas cuanto te amo, seguramente te diras, como puede amarme este, que ni siquiera me conoce, yo te preguntaria, ¿Estas tan seguro?, quizas te conozco mas de lo que tu te imaginas, aunque no me escribas jamas, se que estas alli, aunque me escribas y esperes en vano una respuesta mia, se que cada palabra esta dejando un surco en tu vida, porque aunque no te escriba a ti con nombre y apellido, cuando escribo un mensaje como este, sabes que es para ti.
¿Tu puedes entender la universalidad del Amor?, ¿Tu logras captar el Amor verdadero?, ¿Sabes, yo te amo?, asi tal como eres, solo que deseo mejorarte para presentarte a mi Padre, a nuestro Padre.
si leyeras con atencion siempre, sabrias porque hago todo esto, porque insisto tanto en ti, porque aunque te hagas el sordo, sigo incistiendo, tu recibes a diario mi amor, en las palabras duras, en las palabras blandas y dulces, tu sabes que te amo.
¿Sabes?, solo unas pocas personas conocen mi alma a fondo, no todas son capaces de escuchar, no todas son capaces de sentir, mi mayor deseo es que puedas sentir el Fuego de Dios en tu corazon, no sabes que bello que es Amar cada dia.
Quizas te resulte tonto que alguien que no conoces pueda decirte esto, quizas te suene hasta infantil leerlo, pero dime de verdad, ¿Cuantas veces te han dicho te amo y ha sido verdad?.
El amor que Dios regala, es totalmente distinto al amor que el hombre menciona por el mundo, este amor del mundo es un punto insignificante en el universo del Amor de Dios.
No me importan cuantos defectos tengas, no me importa cuan pecador seas, no me tocara pesar tus pecados, si me toca rezar porque enmiendes a tiempo cada uno de ellos, ¿Piensas que escribo hipoteticamente?, te equivocas, jamas hable tan claro y tan firme como hoy.
No tienes ni idea lo que pasa por mi corazon a diario, cuanto dolor que el mismo esgrime porque ve que este mundo se va perdiendo poco a poco cada dia, porque cada vez el compromiso con Dios es menor, porque a mis Sacerdotes les falta fuerza, porque no Oramos casi por ellos, porque nuestra Oracion es tibia, porque nuestro Amor se transformo en Cariño, no tiene la misma fuerza.
Ama, ama ahora sin medida, no mires atras lo malo que has hecho, mira para adelante, ¿no sabes que bello es sentir a Dios cada dia?.
Fijate, el primero de los Mandamientos dice Ama a Dios por sobretodas las cosas, ¿No te parece extraño que el primer Mandamiento nos mande Amar? ¿Y que hacemos mal que no lo ponemos en practica cada dia?.
Cuando comence el Portal, dije que hiba a ser una especie de Castillo Virtual del Cielo, por ello si lo visitas tiene secciones, y cada una de esas secciones te habla de mi, de como soy, de que hago, de cuanto amo, tu lo has visto hasta hoy con los ojos del mundo, miralo con los ojos del alma, veras la diferencia.
Veo que vives muy apurado en esta vida, ¿Para que corres si llegaras igual?, camina despacio, dedicate tiempo, dedica tiempo a Dios, ¿Acaso tu lo le pides que El te dedique tiempo?, ¿porque no haces lo mismo?, no marches tan aprisa, no te contagies del resto, se simplemente tu, veras cuan feliz vives, seguramente me diras que tu hogar, tus hijos, tu esposo, etc. muy bien, ¿Estas seguro que piensas en ellos?, para mi que es una excusa, recuerda, hoy tienes tiempo, quizas mañana ya sea tarde.
No intento ofenderte con este mi mensaje, si algo te causa pena, te pido perdon, no es esa mi intencion, Dios que me asiste desde mi interior sabe que lo unico que intento es mostrarte las piedras en el camino, para que las saltes a tiempo.
Gracias en verdad por permitirme cada dia llegar a ti, perdona mis durezas a veces, yo te amo como eres, ¿Sabes porque? porque Dios te ama, y si El lo hace, ¿Quien soy yo para opinar lo contrario?.
Ojala que este email te acerque mas a mi, ojala que te acerque mas a quien mas Amo con todas mis fuerzas, aunque aun no puedas entenderme...
Reza por mi cada dia, para que este humilde instrumento tenga filo para seguir arando los campos del Señor, gracias.
Introducción a todo el conjunto de la oración cotidiana.
V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Antífona: Venid, adoremos al Señor, Dios grande.
Salmo 66
Que todos los pueblos alaben al Señor
Sabed que la salvación de Dios
se envía los gentiles. (Hch 28,28)
El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Venid, adoremos al Señor, Dios grande.
Laudes
(Ma. II)
HIMNO
Porque, Señor, yo te he visto
y quiero volverte a ver,
quiero creer.
Te vi, sí, cuando era niño
y en agua me bauticé,
y, limpio de culpa vieja,
sin velos te pude ver.
Devuélveme aquellas puras
transparencias de aire fiel,
devuélveme aquellas niñas
de aquellos ojos de ayer.
Están mis ojos cansados
de tanto ver luz sin ver;
por la oscuridad del mundo,
voy como un ciego que ve.
Tú que diste vista al ciego
y a Nicodemo también,
filtra en mis secas pupilas
dos gotas frescas de fe. Amén.
SALMODIA
Antífona 1: Envíame, Señor, tu luz y tu verdad.
Salmo 42
Deseo del templo
Yo he venido al mundo como luz.
(Jn 12,46)
Hazme justicia, oh Dios, defiende mi causa
contra gente sin piedad,
sálvame del hombre traidor y malvado.
Tú eres mi Dios y protector,
¿por qué me rechazas?,
¿por qué voy andando sombrío,
hostigado por mi enemigo?
Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada.
Que yo me acerque al altar de Dios,
al Dios de mi alegría;
que te dé gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío.
¿Por qué te acongojas, alma mía,
por qué te me turbas?
Espera en Dios, que volverás a alabarlo:
«Salud de mi rostro, Dios mío.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Envíame, Señor, tu luz y tu verdad.
Antífona 2: Protégenos, Señor, todos los días de nuestra vida.
Cántico, Is 38,10-14.16b-20
Angustias de un moribundo y alegría de la curación
Yo soy el que vive; estaba muerto,
y tengo las llaves de la muerte. (Ap 1,18)
Yo pensé: «En medio de mis días
tengo que marchar hacia las puertas del abismo;
me privan del resto de mis años.»
Yo pensé: «Ya no veré más al Señor
en la tierra de los vivos,
ya no miraré a los hombres
entre los habitantes del mundo.
Levantan y enrollan mi vida
como una tienda de pastores.
Como un tejedor, devanaba yo mi vida,
y me cortan la trama.»
Día y noche me estás acabando,
sollozo hasta el amanecer.
Me quiebras los huesos como un león,
día y noche me estás acabando.
Estoy piando como una golondrina,
gimo como una paloma.
Mis ojos mirando al cielo se consumen:
¡Señor, que me oprimen, sal fiador por mí!
Me has curado, me has hecho revivir,
la amargura se me volvió paz
cuando detuviste mi alma ante la tumba vacía
y volviste la espalda a todos mis pecados.
El abismo no te da gracias,
ni la muerte te alaba,
ni esperan en tu fidelidad
los que bajan a la fosa.
Los vivos, los vivos son quienes te alaban:
como yo ahora.
El padre enseña a sus hijos tu fidelidad.
Sálvame, Señor, y tocaremos nuestras arpas
todos nuestros días en la casa del Señor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: Protégenos, Señor, todos los días de nuestra vida.
Antífona 3: Oh Dios, tú mereces un himno en Sión.+
Salmo 64
Solemne acción de gracias
Cuando se habla de Sión debe
entenderse de la ciudad eterna.
(Orígenes)
Oh Dios, tú mereces un himno en Sión,
+ y a ti se te cumplen los votos,
porque tú escuchas las súplicas.
A ti acude todo mortal
a causa de sus culpas;
nuestros delitos nos abruman,
pero tú los perdonas.
Dichoso el que tú eliges y acercas
para que viva en tus atrios:
que nos saciemos de los bienes de tu casa,
de los dones sagrados de tu templo.
Con portentos de justicia nos respondes,
Dios, salvador nuestro;
tú, esperanza del confín de la tierra
y del océano remoto;
tú que afianzas los montes con tu fuerza,
ceñido de poder;
tú que reprimes el estruendo del mar,
el estruendo de las olas
y el tumulto de los pueblos.
Los habitantes del extremo del orbe
se sobrecogen ante tus signos,
y a las puertas de la aurora y del ocaso
las llenas de júbilo.
Tú cuidas de la tierra, la riegas
y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua,
preparas los trigales;
riegas los surcos, igualas los terrones,
tu llovizna los deja mullidos,
bendices sus brotes;
coronas el año con tus bienes,
tus carriles rezuman abundancia;
rezuman los pastos del páramo,
y las colinas se orlan de alegría;
las praderas se cubren de rebaños,
y los valles se visten de mieses,
que aclaman y cantan.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: Oh Dios, tú mereces un himno en Sión.
LECTURA BREVE
Vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, para que ese día no os sorprenda como un ladrón, porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no lo sois de la noche ni de las tinieblas. (1Ts 5,4-5)
RESPONSORIO BREVE
V/. Señor, escucha mi voz, he esperado en tus palabras
R/. Señor, escucha mi voz, he esperado en tus palabras.
V/. Me adelanto a la aurora pidiendo auxilio.
R/. He esperado en tus palabras.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. Señor, escucha mi voz, he esperado en tus palabras.
Benedictus, ant.: De la mano de todos los que nos odian, sálvanos, Señor.
Benedictus, Lc 1 68-79 , l
E Mesías y su precursor
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Benedictus, ant.: De la mano de todos los que nos odian, sálvanos, Señor.
PRECES
Bendigamos a nuestro Salvador, que, con su resurrección, ha iluminado al mundo, y digámosle suplicantes:
Guárdanos, Señor, en tu camino.
Señor Jesús, al consagrar nuestra oración matinal a la memoria de tu santa resurrección,
—te pedimos que la esperanza de participar en tu gloria ilumine todo nuestro día.
Te ofrecemos, Señor, los deseos y proyectos de nuestra jornada:
—dígnate aceptarlos y bendecirlos como primicias de nuestro día.
Concédenos crecer hoy en tu amor,
—a fin de que todo sirva para nuestro bien y el de nuestros hermanos.
Haz, Señor, que el ejemplo de nuestra vida resplandezca como una luz ante los hombres,
—para que todos den gloria al Padre que está en los cielos.
Aumenta en este día que empieza la santidad de tus sacerdotes,
—guiando a los que guían a tu pueblo.
Porque deseamos que la luz de Cristo alumbre a todos los hombres, pidamos al Padre que su reino llegue a nosotros:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Señor Jesucristo, luz verdadera que alumbras a todo hombre y le muestras el camino de la salvación, concédenos la abundancia de tu fuerza, para que preparemos delante de ti caminos de justicia y de paz.
—Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
Vísperas
(Ma. II)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
HIMNO
La noche no interrumpe
tu historia con el hombre;
la noche es tiempo
de salvación.
De noche descendía tu escala misteriosa
hasta la misma piedra donde Jacob dormía.
La noche es tiempo
de salvación.
De noche celebrabas la Pascua con tu pueblo,
mientras en las tinieblas volaba el exterminio.
La noche es tiempo
de salvación.
Abrahán contaba tribus de estrellas cada noche;
de noche prolongabas la voz de la promesa.
La noche es tiempo
de salvación.
De noche, por tres veces, oyó Samuel su nombre,
de noche eran los sueños tu lengua más profunda.
La noche es tiempo
de salvación.
De noche, en un pesebre, nacía tu Palabra;
de noche lo anunciaron el ángel y la estrella.
La noche es tiempo
de salvación.
La noche fue testigo de Cristo en el sepulcro;
la noche vio la gloria de su resurrección.
La noche es tiempo
de salvación.
De noche esperaremos tu vuelta repentina,
y encontrarás a punto la luz de nuestra lámpara.
La noche es tiempo
de salvación. Amén.
SALMODIA
Antífona 1: No podéis servir a Dios y al dinero.
Salmo 48,2-13
Vanidad de las riquezas
Difícilmente entrará un rico
en el reino de los cielos. (Mt 19,23)
Oíd esto, todas las naciones;
escuchadlo, habitantes del orbe:
plebeyos y nobles, ricos y pobres;
mi boca hablará sabiamente,
y serán muy sensatas mis reflexiones;
prestaré oído al proverbio
y propondré mi problema al son de la cítara.
¿Por qué habré de temer los días aciagos,
cuando me cerquen y acechen los malvados,
que confían en su opulencia
y se jactan de sus inmensas riquezas,
si nadie puede salvarse
ni dar a Dios un rescate?
Es tan caro el rescate de la vida,
que nunca les bastará
para vivir perpetuamente
sin bajar a la fosa.
Mirad: los sabios mueren,
lo mismo que perecen los ignorantes y necios,
y legan sus riquezas a extraños.
El sepulcro es su morada perpetua
y su casa de edad en edad,
aunque hayan dado nombre a países.
El hombre no perdura en la opulencia,
sino que perece como los animales.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: No podéis servir a Dios y al dinero.
Antífona 2: «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.
Salmo 48,14-21
Éste es el camino de los confiados,
el destino de los hombres satisfechos:
son un rebaño para el abismo,
la muerte es su pastor,
y bajan derechos a la tumba;
se desvanece su figura,
y el abismo es su casa.
Pero a mí, Dios me salva,
me saca de las garras del abismo
y me lleva consigo.
No te preocupes si se enriquece un hombre
y aumenta el fasto de su casa:
cuando muera, no se llevará nada,
su fasto no bajará con él.
Aunque en vida se felicitaba:
«Ponderan lo bien que lo pasas»,
irá a reunirse con sus antepasados,
que no verán nunca la luz.
El hombre rico e inconsciente
es como un animal que perece.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.
Antífona 3: Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.
Cántico Ap 4,11;5,9.10.12
Himno de los redimidos
Eres digno, Señor, Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.
Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y con tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinan sobre la tierra.
Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria, y la alabanza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.
LECTURA BREVE
Todos pecaron y todos están privados de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención de Cristo Jesús, a quien Dios constituyó sacrificio de propiciación mediante la fe en su sangre. Así quería Dios demostrar que no fue injusto. (Rm 3,23-25a)
RESPONSORIO BREVE
V/. Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
R/. Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
V/. De alegría perpetua a tu derecha.
R/. En tu presencia, Señor.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
Magníficat, ant.: Haz con nosotros, Señor, obras grandes, porque eres poderoso, y tu nombre es santo.
Magníficat, Lc 1, 46-55
Aegría del alma en el Señor l
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Magníficat, ant.: Haz con nosotros, Señor, obras grandes, porque eres poderoso, y tu nombre es santo.
PRECES
Alabemos a Cristo, pastor y guardián de nuestras vidas, que vela siempre con amor por su pueblo, y, poniendo en él nuestra esperanza, digámosle suplicantes:
Protege a tu pueblo, Señor.
Pastor eterno, protege a nuestro obispo (…)
—y a todos los pastores de la Iglesia.
Mira con bondad a los que sufren persecución
—y líbralos de todas sus angustias.
Compadécete de los pobres y necesitados
—y da pan a los hambrientos.
Ilumina a los cuerpos legislativos de las naciones,
—para que en todo legislen con sabiduría y equidad.
No olvides, Señor, a los difuntos redimidos por tu sangre
—y admítelos en el banquete de las bodas eternas.
Unidos fraternalmente como hermanos de una misma familia, invoquemos al Padre común de todos:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Dios todopoderoso y eterno, Señor del día y de la noche, humildemente te pedimos que la luz de Cristo, verdadero sol de justicia, ilumine siempre nuestras vidas, para que así merezcamos gozar un día de aquella luz en la que tú habitas eternamente.
—Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
Completas
(Ma.)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
EXAMEN DE CONCIENCIA
Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.
Tras el silencio se continúa con una de las siguientes fórmulas:
1ª.-
Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
2ª.-
V/. Señor, ten misericordia de nosotros.
R/. Porque hemos pecado contra ti.
V/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R/. Y danos tu salvación.
3ª.-
V/. Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos:
Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
V/. Tú que has venido a llamar a los pecadores:
Cristo, ten piedad.
R/. Cristo, ten piedad.
V/. Tú que estás sentado a la derecha del Padre
para interceder por nosotros: Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
Se concluye diciendo:
V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
HIMNO
Tiembla el frío de los astros,
y el silencio de los montes
duerme sin fin. (Sólo el agua
de mi corazón se oye).
Su dulce latir, ¡tan dentro!,
calladamente responde
a la soledad inmensa
de algo que late en la noche.
Somos tuyos, tuyos, tuyos;
somos, Señor, ese insomne
temblor del agua nocturna,
más limpia después que corre.
¡Agua en reposo viviente,
que vuelve a ser pura y joven
con una esperanza! (Sólo
en mi alma sonar se oye).
Gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.
SALMODIA
Antífona: No me escondas tu rostro, ya que confío en ti.
Salmo 142 (1-11)
Lamentación y súplica ante la angustia
El hombre no se justifica por cumplir la ley,
sino por creer en Cristo Jesús. (Ga 2,16)
Señor, escucha mi oración;
tú, que eres fiel, atiende a mi súplica;
tú, que eres justo, escúchame.
No llames a juicio a tu siervo,
pues ningún hombre vivo es inocente frente a ti.
El enemigo me persigue a muerte,
empuja mi vida al sepulcro,
me confina a las tinieblas
como a los muertos ya olvidados.
Mi aliento desfallece,
mi corazón dentro de mí está yerto.
Recuerdo los tiempos antiguos,
medito todas tus acciones,
considero las obras de tus manos
y extiendo mis brazos hacia ti:
tengo sed de ti como tierra reseca.
Escúchame en seguida, Señor,
que me falta el aliento.
No me escondas tu rostro,
igual que a los que bajan a la fosa.
En la mañana hazme escuchar tu gracia,
ya que confío en ti.
Indícame el camino que he de seguir,
pues levanto mi alma a ti.
Líbrame del enemigo, Señor,
que me refugio en ti.
Enséñame a cumplir tu voluntad,
ya que tú eres mi Dios.
Tu espíritu, que es bueno,
me guíe por tierra llana.
Por tu nombre, Señor, consérvame vivo;
por tu clemencia, sácame de la angustia.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: No me escondas tu rostro, ya que confío en ti.
LECTURA BREVE
Sed sobrios, estad alerta, que vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar; resistidles firmes en la fe. (1P 5,8-9)
RESPONSORIO BREVE
V/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
V/. Tú, el Dios leal, nos librarás.
R/. Encomiendo mi espíritu.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
Nunc dimittis, Lc 2, 29-32
Cristo, luz de las naciones y gloria de Israel
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador.
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
V./ Oremos:
Oración
Ilumina, Señor, nuestra noche y concédenos un descanso tranquilo; que mañana nos levantemos en tu nombre y podamos contemplar, con salud y gozo, el clarear del nuevo día. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una muerte santa.
Antífona final a la Santísima Virgen María
Madre del Redentor, virgen fecunda,
puerta del cielo siempre abierta,
estrella del mar,
ven a librar al pueblo que tropieza
y quiere levantarse.
Ante la admiración de cielo y tierra,
engendraste a tu santo Creador,
y permaneces siempre virgen.
Recibe el saludo del ángel Gabriel,
y ten piedad de nosotros, pecadores. laudes, visperas yc
ante todo muchas gracias por los cientos de correos enviados a este servidor en respuesta al mensaje para tu alma enviado esta madrugada, en verdad es bueno saber que los leen y hasta muchos los guardan entre sus email preferidos o favoritos.
Quiero agradecer a Mamuna, porque dias pasados envio a algunos de los Grupos un Mensaje para tu alma que escribiera el dia 9 de Diciembre del 2004, fue muy bello ver nuevamente ese email que incluso yo habia perdido, me lleno de mucha felicidad de que ese email estuviera aun en el recuerdo de alguien, la vida nos da muchas sorpresas a veces.
Bien yendo al tema que deseo aclarar, es sobre el Cementerio Virtual, muchos hermanos andan algo desorientados y no saben desde donde deben enviarnos sus Angeles para publicar sus homenajes en el nuevo Cementerio Virtual, paso a explicarles el funcionamiento del Web.
Cuando ustedes ingresan a www.angelescondios.com.ar alli hay 3 puertas, si esperan a que cargue la pagina al pie de la puerta estan los nombres de cada seccion.
La puerta del Medio conduce a la Capilla Virtual para que puedan rezar por el eterno descanso de las almas de sus seres queridos y por las Almas del Purgatorio, ademas desde la Capilla virtual tambien podran acceder a la seccion velas encendidas, por cada Angel que la web recibe en guarda, nosotros encendemos una nueva vela que quedara alli como signo de la espera en la resurreccion.
Por la puerta de la derecha (derecha de la mano no del monitor) se accede a los 3 Cementerios Virtuales y a la Cripta de homenajes, en la Cripta solo nosotros publicamos Angeles, que son espacios dedicados a aquellos Angeles que dejaron una huella de enseñanza para nosotros, los 3 cementerios virtuales pueden ser visitados por ustedes y alli se incorporan todos los Angeles que ustedes nos confian, para ver un ejemplo pueden acceder por cualquiera de los nombres de los hermanos y entraran a su espacio de homenaje privado que cada hermano tiene diseñado.
Por la puerta de la Izquierda se accede al area de administracion del web, alli tienen si leen detenidamente la forma de inscribir a sus Angeles en el Cementerio Virtual, segun la seccion tienen los datos que solicitamos, los cuales deben ser enviados completos, sino hasta no recibir todos los datos no diseñamos el espacio.
Y tambien desde alli tienen un area de donaciones, normalmente si alguien que no hiciera la labor que hace el portal, diseñara una pagina asi, seguramente cobraria para que quien desee tener un espacio virtual para un Angel, tenga que abonar un costo fijo, nosotros no somos lucrativos por lo tanto donen o no, el espacio se coloca igual, pero dejamos abierta la puerta a aquellos hermanos que consideran que cada labor tienes sus gastos y por ello pedimos a quienes puedan nos ayuden, de esta forma entre todos y de a granitos es mas facil mantener toda esta obra.
Esas son todas las secciones que tiene el web y esperamos que con estas ayudas puedan encontrar mas facil los caminos para poder enviar sus Angeles, en estos momentos en toda la web ya hay 40 Angeles con sus espacios privados en solo 2 dias de apertura.
No se piensen que estamos haciendo fortunas, la gran mayoria no puede pagar y sin embargo todos los espacios estan.
Mensualmente debemos reunir 200 dolares, con el tema de mi enfermedad estamos retrasados en 3 meses asi que tenemos que hacer un esfuercito entre todos para poner las cosas al dia, si se fijan cuando hay excedentes no les molesto por varios meses y vamos abonando con las reservas que vamos teniendo.
Gracias a todos por estar al pendiente y espero recibir a todos vuestros Angeles para que asi todos recemos por sus almas.
Oración a Nuestra Señora de Lourdes Oh María, que te apareciste a Bernardita en la cavidad de la roca; al frío y a las sombras del invierno tú les trajiste el calor de tu presencia y el resplandor de tu belleza. Infunde la esperanza, renueva la confianza en el vacío de nuestras vidas, tantas veces sumidas en la sombra, y en el vacío de nuestro mundo, en el que el Mal hace valer su fuerza. Tú, que eres la Inmaculada Concepción, socórrenos, pues somos pecadores. Danos humildad para la conversión y valor para la penitencia. Enséñanos a rezar por todos los hombres. Guíanos a la fuente de la verdadera vida. Ayúdanos a caminar como peregrinos en el seno de la Iglesia. Estimula en nosotros el hambre de la Eucaristía, pan del caminante, el Pan de Vida. Oh María, el Espíritu Santo hizo
en ti maravillas: Él, con su poder, te ha colocado junto al
Padre,en la gloria de tu Hijo, el Viviente. Vuelve tu maternal mirada a nuestras miserias del cuerpo y del espíritu. Que tu presencia, como luz reconfortante, brille a nuestro lado en el trance de la muerte. Queremos rezarte, oh María, con sencillez de niños, como Bernardita. Que entremos, como ella, en el espíritu de las Bienaventuranzas; así podremos, ya aquí abajo, empezar a conocer las alegrías del Reino y cantar contigo tu Magníficat. ¡Gloria a Ti, Virgen María, dichosa servidora del Señor, Madre de Dios, morada del Espíritu Santo! ¡Amén!
Él quiere ser paz, tu paz. Quiere que luches, pero en paz interior. Recuerdo una frase hermosa de un hombre que para mí es un santo : “Este día he estado triste, he estado solo, lloro... y aquí me sorprende la realidad más radiante que vivimos los cristianos: tengo a Dios en medio de mi corazón... adiós soledad, adiós tristeza, adiós lágrimas; lo tengo todo”. La vida del alma es hermosa, minuto a minuto, porque está la presencia de Cristo; pero la vida del alma, minuto a minuto, es triste amarga, insufrible, cuando Él es un ausente.” Si Cristo es en mi vida un ausente o es un huésped bienvenido: depende de mí. Porque Él pasa por mi puerta y toca, y yo puedo decirle: -¡Entra! O puedo seguir con la puerta cerrada. Él quiere ser pan. Pan espiritual que me da la vida eterna .. “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna”; esto quiere decir que cuantas más veces recibo su cuerpo y su sangre, más aseguro esa felicidad eterna del cielo. Pan de la ilusión, del entusiasmo por los grandes ideales; el pan de la victoria y de lo resultados, el pan de la perseverancia. Un pan para repartir a los hambrientos de Dios. Y, por último, Él quiere ser perdón. Faltaba esta hermosa palabra para completar un cuadro verdaderamente fantástico. Si hay alguien que puede prometer esto y cumplirlo, es admirable, quiero ser amigo de Él, ¿dónde está?, ¿díganme donde está? Porque necesito conocerlo, necesito amarlo, necesito ser su amigo, ¿dónde está? - ¡En la Eucaristía!- ¿Cómo se llama? - Jesús de Nazareth Que el Corazón de Cristo, sea fondo de paz en nuestras preocupaciones, pan espiritual en nuestra debilidad y perdón en nuestro rencor.
Hola a todos, por favor hoy mas que nunca necesito de todos mis hermanos de oracion. Como todos saben yo tengo a mi hermano Carlos con maculopatía, cada día que pasa ve un poco menos y esto no tiene solución. El vive con nosotras, ya les conté a ustedes que mamá tiene Alzeymer, cada día es más difícil la convivencia hoy grito de una manera desgarradora diciendo que mi hermano había robado, pedia morirse, después llegue yo del médico (ustedes saben que después de mi cáncer tengo que seguir haciendo controles) y por supuesto empezo a agredirme diciendo que yo la odiaba.
Por favor les ruego una oración por ella, pero sobre todo por mi hermano, tiene una carga muy grande encima como para llevar otra.
Les pido me perdonen pero ustedes son los que me sostienen.
Glorioso San
Cayetano, Tú pasaste por la vida viendo a Cristo en los hermanos, especialmente a los más necesitados, y experimentaste la asistencia providencial de Dios. Ayúdanos a construir una sociedad en la que todos participemos con nuestro trabajo y podamos reencontrar los valores que nos fueron arrebatados: la solidaridad, el respeto, el bien común, la honestidad y la alegría.
MI QUERIDA HERMANA JULIA, NO PIDAS DISCULPAS POR FAVOR ¡ACASO NO SOMOS TUS HERMANOS EN CRISTO JESÚS!, ESTAMOS PARA AYUDARTE. SÉ LO DIFICIL QUE ES TU SITUACIÓN SEGUIRÉ ORANDO CON MÁS FUERZA POR TU HERMANO, POR TU MAMÁ Y POR TÍ. NO DESESPERES, PÍDELE AL ESPIRITU SANTO QUE TE CONCEDA PAZ Y FORTALEZA, LA ORACIÓN LO PUEDE TODO. EN EL AMOR DEJESÚS Y MARÍA UN BESO VICTORIA.
Entre Todos <lohacemosentretodos@...> escribió:
Hola a todos, por favor hoy mas que nunca necesito de todos mis hermanos de oracion. Como todos saben yo tengo a mi hermano Carlos con maculopatía, cada día que pasa ve un poco menos y esto no tiene solución. El vive con nosotras, ya les conté a ustedes que mamá tiene Alzeymer, cada día es más difícil la convivencia hoy grito de una manera desgarradora diciendo que mi hermano había robado, pedia morirse, después llegue yo del médico (ustedes saben que después de mi cáncer tengo que seguir haciendo controles) y por supuesto empezo a agredirme diciendo que yo la odiaba.
Por favor les ruego una oración por ella, pero sobre todo por mi hermano, tiene una carga muy grande encima como para llevar otra.
Les pido me
perdonen pero ustedes son los que me sostienen.
(1170?-1221) Fundador de la Orden de los predicadores y gran luchador contra la herejía de los albigenses.
Invitatorio
Introducción a todo el conjunto de la oración cotidiana.
V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Antífona: Venid, adoremos a Cristo, pastor supremo.
Salmo 99
Alegría de los que entran en el templo
El Señor manda que los redimidos
entonen un himno de victoria. (S. Atanasio)
Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores.
Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.
Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre:
«El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Venid, adoremos a Cristo, pastor supremo.
Laudes
(del común de pastores)
HIMNO
Puerta de Dios en el redil humano
fue Cristo el buen Pastor que al mundo vino;
glorioso va delante del rebaño,
guiando su marcha por buen camino.
Madero de la cruz es su cayado,
su voz es la verdad que a todos llama,
su amor es el del Padre, que le ha dado
Espíritu de Dios que a todos ama.
Pastores de Dios son sus ungidos,
nuevos cristos de Dios, son enviados
a los pueblos del mundo redimidos;
del único Pastor siervos amados.
La cruz de su Señor es su cayado,
la voz de su verdad es su llamada,
los pastos de su amor, fecundo prado,
son vida del Señor que nos es dada. Amén.
SALMODIA
Antífona 1: Dios mío, tus caminos son santos: ¿qué dios es tan grande como nuestro Dios?
Salmo 76
Recuerdo del pasado glorioso de Israel
Nos aprietan por todos lados,
pero no nos aplastan. (2Co 4,8)
Alzo mi voz a Dios gritando,
alzo mi voz a Dios para que me oiga.
En mi angustia te busco, Señor mío;
de noche extiendo las manos sin descanso,
y mi alma rehúsa el consuelo.
Cuando me acuerdo de Dios, gimo,
y meditando me siento desfallecer.
Sujetas los párpados de mis ojos,
y la agitación no me deja hablar.
Repaso los días antiguos,
recuerdo los años remotos;
de noche lo pienso en mis adentros,
y meditándolo me pregunto:
«¿Es que el Señor nos rechaza para siempre
y ya no volverá a favorecernos?
¿Se ha agotado ya su misericordia,
se ha terminado para siempre su promesa?
¿Es que Dios se ha olvidado de su bondad,
o la cólera cierra sus entrañas?»
Y me digo: «¡Qué pena la mía!
¡Se ha cambiado la diestra del Altísimo!»
Recuerdo las proezas del Señor;
sí, recuerdo tus antiguos portentos,
medito todas tus obras
y considero tus hazañas.
Dios mío, tus caminos son santos:
¿qué dios es grande como nuestro Dios?
Tú, oh Dios, haciendo maravillas,
mostraste tu poder a los pueblos;
con tu brazo rescataste a tu pueblo,
a los hijos de Jacob y de José.
Te vio el mar, oh Dios,
te vio el mar y tembló,
las olas se estremecieron.
Las nubes descargaban sus aguas,
retumbaban los nubarrones,
tus saetas zigzagueaban.
Rodaba el estruendo de tu trueno,
los relámpagos deslumbraban el orbe,
la tierra retembló estremecida.
Tú te abriste camino por las aguas,
un vado por las aguas caudalosas,
y no quedaba rastro de tus huellas:
mientras guiabas a tu pueblo, como a un rebaño,
por la mano de Moisés y de Aarón.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Dios mío, tus caminos son santos: ¿qué dios es tan grande como nuestro Dios?
Antífona 2: Mi corazón se regocija por el Señor, que humilla y enaltece.
Cántico, 1S 2,1-10
Alegría de los humildes en Dios
Derriba del trono a los poderosos y enaltece
a los humildes; a los hambrientos los colma de bienes.
(Lc 1,52-53)
Mi corazón se regocija por el Señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación.
No hay santo como el Señor,
no hay roca como nuestro Dios.
No multipliquéis discursos altivos,
no echéis por la boca arrogancias,
porque el Señor es un Dios que sabe;
él es quien pesa las acciones.
Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía.
El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece.
Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria;
pues del Señor son los pilares de la tierra,
y sobre ellos afianzó el orbe.
Él guarda los pasos de sus amigos,
mientras los malvados perecen en las tinieblas,
porque el hombre no triunfa por su fuerza.
El Señor desbarata a sus contrarios,
el Altísimo truena desde el cielo,
el Señor juzga hasta el confín de la tierra.
Él da fuerza a su Rey,
exalta el poder de su Ungido.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: Mi corazón se regocija por el Señor, que humilla y enaltece.
Antífona 3: El Señor reina, la tierra goza.+
Salmo 96
Gloria del Señor, rey de justicia
Este salmo canta la salvación del mundo y la
conversión de todos los pueblos. (S. Atanasio)
El Señor reina, la tierra goza,
+ se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono.
Delante de él avanza fuego,
abrasando en torno a los enemigos;
sus relámpagos deslumbran el orbe,
y, viéndolos, la tierra se estremece.
Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria.
Los que adoran estatuas se sonrojan,
los que ponen su orgullo en los ídolos;
ante él se postran todos los dioses.
Lo oye Sión, y se alegra,
se regocijan las ciudades de Judá
por tus sentencias, Señor;
porque tú eres, Señor,
altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses.
El Señor ama al que aborrece el mal,
protege la vida de sus fieles
y los libra de los malvados.
Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: El Señor reina, la tierra goza.
LECTURA BREVE
Acordaos de vuestros dirigentes, que os anunciaron la palabra de Dios; fijaos en el desenlace de su vida e imitad su fe. Jesucristo es el mismo ayer y hoy y siempre. No os dejéis arrastrar por doctrinas complicadas y extrañas. (Hb 13, 7-9a)
RESPONSORIO BREVE
V/. Sobre tus murallas, Jerusalén, he colocado centinelas.
R/. Sobre tus murallas, Jerusalén, he colocado centinelas.
V/. Ni de día ni de noche dejarán de anunciar el nombre del Señor.
R/. He colocado centinelas.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. Sobre tus murallas, Jerusalén, he colocado centinelas.
Benedictus, ant.: No seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
Benedictus, Lc 1 68-79 , l
E Mesías y su precursor
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Benedictus, ant.: No seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
PRECES
Demos gracias a Cristo, el Buen Pastor, que entregó la vida por sus ovejas, y supliquémosle, diciendo:
Apacienta a tu pueblo, Señor.
Señor Jesucristo, que en los santos pastores nos has revelado tu misericordia y tu amor,
— haz que por ellos continúe llegando a nosotros tu acción misericordiosa.
Señor Jesucristo, que a través de los santos pastores sigues siendo el único pastor de tu rebaño,
—
no dejes de guiarnos siempre por medio de ellos.
Señor Jesucristo, que por medio de los santos pastores eres el médico de los cuerpos y de las almas,
—haz que nunca falten a tu Iglesia los ministros que nos guíen por las sendas de una vida santa
Señor Jesucristo, que has adoctrinado a la Iglesia con la prudencia y el amor de los santos,
—haz que, guiados por nuestros pastores, progresemos junto con ellos en la santidad.
Llenos del Espíritu de Jesucristo, acudamos a nuestro Padre común, diciendo:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Te pedimos, Señor, que santo Domingo de Guzmán, insigne predicador de tu palabra, ayude a tu Iglesia con sus enseñanzas y sus méritos, e interceda también con bondad por nosotros.
—Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
Vísperas
(del común de pastores)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
HIMNO
Cantemos al señor con alegría
unidos a la voz del pastor santo; demos gracias a Dios, que es luz y guía, solícito pastor de su rebaño. Es su voz y su amor el que nos llama en la voz del pastor que él ha elegido, es su amor infinito el que nos ama en la entrega y amor de este otro cristo. Conociendo en la fe su fiel presencia, hambrientos de verdad y luz divina, sigamos al pastor que es providencia de pastos abundantes que son vida. Apacienta, Señor, guarda a tus hijos, manda siempre a tu mies trabajadores; cada aurora, a la puerta del aprisco, nos aguarde el amor de tus pastores. Amén.
SALMODIA
Antífona 1: Aguardamos la alegre esperanza, la aparición gloriosa de nuestro Salvador.
Salmo 61
La paz en Dios
Que el Dios de la esperanza
colme vuestra fe de paz. (Rm 15,13)
Sólo en Dios descansa mi alma,
porque de él viene mi salvación;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.
¿Hasta cuándo arremeteréis contra un hombre
todos juntos, para derribarlo
como a una pared que cede
o a una tapia ruinosa?
Sólo piensan en derribarme de mi altura,
y se complacen en la mentira:
con la boca bendicen,
con el corazón maldicen.
Descansa sólo en Dios, alma mía,
porque él es mi esperanza;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.
De Dios viene mi salvación y mi gloria,
él es mi roca firme,
Dios es mi refugio.
Pueblo suyo, confiad en él,
desahogad ante él vuestro corazón,
que Dios es nuestro refugio.
Los hombres no son más que un soplo,
los nobles son apariencia;
todos juntos en la balanza subirían
más leves que un soplo.
No confiéis en la opresión,
no pongáis ilusiones en el robo;
y aunque crezcan vuestras riquezas,
no les deis el corazón.
Dios ha dicho una cosa,
y dos cosas que he escuchado:
«Que Dios tiene el poder
y el Señor tiene la gracia;
que tú pagas a cada uno
según sus obras.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Aguardamos la alegre esperanza, la aparición gloriosa de nuestro Salvador.
Antífona 2: Que Dios ilumine su rostro sobre nosotros y nos bendiga.
Salmo 66
Que todos los pueblos alaben al Señor
Sabed que la salvación de Dios
se envía a los gentiles. (Hch 28,28)
El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: Que Dios ilumine su rostro sobre nosotros y nos bendiga.
Antífona 3: Por medio de él fueron creadas todas las cosas, y todo se mantiene en él.
Cántico Col 1,12-20
Himno a Cristo, primogénito de toda criatua r
y primer resucitado de entre los muertos
Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda criatura;
porque por medio de él
fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.
Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres:
los del cielo y los de la tierra,
haciendo la paz por la sangre de su cruz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: Por medio de él fueron creadas todas las cosas, y todo se mantiene en él.
LECTURA BREVE
A los presbíteros en esa comunidad, yo, presbítero como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que va a manifestarse, os exhorto: Sed pastores del rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, gobernándolo no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con generosidad; no como déspotas sobre la heredad de Dios, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño. Y cuando aparezca el supremo Pastor, recibiréis la corona de gloria que no se marchita. (1P 5, 1-4)
RESPONSORIO BREVE
V/. Éste es el que ama a sus hermanos, el que ora mucho por su pueblo.
R/. Éste es el que ama a sus hermanos, el que ora mucho por su pueblo.
V/. El que entregó su vida por sus hermanos.
R/. El que ora mucho por su pueblo.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al espíritu Santo.
R/. Éste es el que ama a sus hermanos, el que ora mucho por su pueblo.
Magníficat, ant.: Éste es el criado fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que le reparta la ración a sus horas.
Magníficat, Lc 1, 46-55
Aegría del alma en el Señor l
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Magníficat, ant.: Éste es el criado fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que le reparta la ración a sus horas.
PRECES
Glorifiquemos a Cristo, constituido pontífice a favor de los hombres, en lo que se refiere a Dios, y supliquémosle humildemente diciendo:
Salva a tu pueblo, Señor.
Tú que por medio de pastores santos y eximios, has hecho resplandecer de modo admirable a tu Iglesia,
— haz que los cristianos se alegren siempre de ese resplandor.
Tú que, cuando los santos pastores te suplicaban, con Moisés, perdonaste los pecados del pueblo,
— santifica, por su intercesión, a tu Iglesia con una purificación continua.
Tú que, en medio de los fieles, consagraste a los santos pastores y, por tu Espíritu, los dirigiste,
— llena del Espíritu Santo a todos los que rigen a tu pueblo.
Tú que fuiste el lote y la heredad de los santos pastores,
— no permitas que ninguno de los que fueron adquiridos por tu sangre esté alejado de ti.
Tú que, por medio de los pastores de la Iglesia, das la vida eterna a tus ovejas para que nadie las arrebate de tu mano,
— salva a los difuntos, por quienes entregaste tu vida.
Con el gozo que nos da el saber que somos hijos de Dios, digamos con plena confianza:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Te pedimos, Señor, que santo Domingo de Guzmán, insigne predicador de tu palabra, ayude a tu Iglesia con sus enseñanzas y sus méritos, e interceda también con bondad por nosotros.
—Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
Completas
(Mi.)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
EXAMEN DE CONCIENCIA
Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.
Tras el silencio se continúa con una de las siguientes fórmulas:
1ª.-
Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
2ª.-
V/. Señor, ten misericordia de nosotros.
R/. Porque hemos pecado contra ti.
V/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R/. Y danos tu salvación.
3ª.-
V/. Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos:
Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
V/. Tú que has venido a llamar a los pecadores:
Cristo, ten piedad.
R/. Cristo, ten piedad.
V/. Tú que estás sentado a la derecha del Padre
para interceder por nosotros: Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
Se concluye diciendo:
V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
HIMNO
Tras las cimas más altas,
todas las noches
mi corazón te sueña,
no te conoce.
¿Entre qué manos, dime,
duerme la noche,
la música en la brisa,
mi amor en dónde?
¿La infancia de mis ojos
y el leve roce
de la sangre en mis venas,
Señor, en dónde?
Lo mismo que las nubes,
y más veloces,
¿las horas de mi infancia,
Señor, en dónde?
Tras las cimas más altas,
todas las noches,
mi corazón te sueña,
no te conoce.
Gloria al Padre, y al Hijo,
y al Espíritu Santo. Amén.
SALMODIA
Antífona 1: Sé tú, Señor, la roca de mi refugio, un baluarte donde me salve.
Salmo 30, 2-6
Súplica confiada de un afligido
Padre, a tus manos encomiendo
mi espíritu. (Lc 23,46)
A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo,
inclina tu oído hacia mí;
ven a prisa a librarme,
sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame:
sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal me librarás.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Sé tú, Señor, la roca de mi refugio, un baluarte donde me salve.
Antífona 2: Desde lo hondo a ti grito, Señor.+
Salmo 129
Desde lo hondo a ti gito, Señor r
Él salvará a su pueblo de los pecados.
(Mt 1,21)
Desde los hondo a ti grito, Señor;
+ Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela a la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela a la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: Desde lo hondo a ti grito, Señor.
LECTURA BREVE
No lleguéis a pecar; que la puesta del sol no os sorprenda en vuestro enojo. No dejéis resquicio al diablo. (Ef 4,26-27)
RESPONSORIO BREVE
V/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
V/. Tú, el Dios leal, nos librarás.
R/. Encomiendo mi espíritu.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
Nunc dimittis, Lc 2, 29-32
Cristo, luz de las naciones y gloria de Israel
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador.
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
V./ Oremos:
Oración
Señor Jesucristo, que eres manso y humilde de corazón y ofreces a los que vienen a ti un yugo llevadero y una carga ligera, dígnate, pues, aceptar los deseos y las acciones del día que hemos
terminado; que podamos descansar durante la noche para que así, renovado nuestro cuerpo y nuestro espíritu, perseveremos constantes en tu servicio. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una muerte santa.
Querida Julia: aunque no te conozca personalmente te siento cerca de mi corazòn. Aqui conpartimos alegrias y tristezas.en este grupo nos encontramos un grupo de amigos que seguimos un ideal. Cambiar el plan del mundo por un mundo de amor, y seguir a Cristo con su ejemplo. Aqui estaremos para escucharte cuando lo necesites. Que Dios te bendiga y la Virgen te cubra con su manto.
Graciela Cepeda
Victoria Molina Casals <vmolinacasals@...> escribió:
MI QUERIDA HERMANA JULIA, NO PIDAS DISCULPAS POR FAVOR ¡ACASO NO SOMOS TUS HERMANOS EN CRISTO JESÚS!, ESTAMOS PARA AYUDARTE. SÉ LO DIFICIL QUE ES TU SITUACIÓN SEGUIRÉ ORANDO CON MÁS FUERZA POR TU HERMANO, POR TU MAMÁ Y POR TÍ. NO DESESPERES, PÍDELE AL ESPIRITU SANTO QUE TE CONCEDA PAZ Y FORTALEZA, LA ORACIÓN LO PUEDE TODO. EN EL AMOR DEJESÚS Y MARÍA UN BESO VICTORIA.
Entre Todos <lohacemosentretodos@yahoo.com.ar> escribió:
Hola a todos, por favor hoy mas que nunca necesito de todos mis hermanos de oracion. Como todos saben yo tengo a mi hermano Carlos con maculopatía, cada día que pasa ve un poco menos y esto no tiene solución. El vive con nosotras, ya les conté a ustedes que mamá tiene Alzeymer, cada día es más difícil la convivencia hoy grito de una manera desgarradora diciendo que mi hermano había robado, pedia morirse, después llegue yo del médico (ustedes saben que después de mi cáncer tengo que seguir haciendo controles) y por supuesto empezo a agredirme diciendo que yo la odiaba.
Por favor les ruego una oración por ella, pero sobre todo por mi hermano, tiene una carga muy grande encima como para llevar otra.
Les pido me perdonen pero ustedes son los que me sostienen.
Para reflexionar... Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un grillo. ~ ¿Hacia dónde vas?, le preguntó. Sin dejar de caminar, la oruga contestó: ~ Tuve un sueño anoche; soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo. Sorprendido, el grillo dijo mientras su amigo se alejaba: ~ ¡Debes estar loco!, ¿Como podrás llegar hasta aquel lugar? Vos, ¡una simple oruga! Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable. Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse. De pronto se oyó la voz de un escarabajo: ~ ¿Hacia dónde te dirigís con tanto empeño? Sudando ya el gusanito, le dijo: ~ Tuve un sueño y deseo realizarlo, subiré a esa montaña y desde ahí contemplaré todo nuestro mundo. El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo: ~ Ni yo, con patas tan grandes, intentaría una empresa tan ambiciosa. El se quedó en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros. Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor aconsejaron a nuestro amigo a desistir. ~ ¡No lo lograrás jamás! le dijeron, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pasar la noche. Estaré mejor, fue lo último que dijo, y murió. Todos los animales del valle por días fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal más loco del pueblo. Había construido como su tumba un monumento a la insensatez. Ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable. Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos. De pronto quedaron atónitos. Aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arcoiris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una mariposa. No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría: se iría volando hasta la gran montaña y realizaría un sueño; el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir. Todos se habían equivocado. Todos tenemos un sueño que cumplir, vivamos por él, intentemos alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizá necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y con esfuerzo, lo lograremos. ~EL ÉXITO EN LA VIDA NO SE MIDE POR LO QUE HAS LOGRADO, SINO POR LOS OBSTÁCULOS QUE HAS TENIDO QUE ENFRENTAR
Estimados hermanos hay varios hermanos que estan deseando ingresar al grupo Padre Nuestro pero les esta pasando que el web no les deja registrarse para poder facilitar las cosas aqui les envio una pagina donde hay un formulario y solo tienen que poner su direccion de email
(1891-1942). Nació en Breslau, de familia judía. Recibió el bautismo a los 32 años y posteriormente ingresó en el Carmelo. Ofreció su vida por el pueblo de Israel en los hornos crematorios de Auschwitz, víctima de la persecución nazi.
Invitatorio
Introducción a todo el conjunto de la oración cotidiana.
V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Antífona: Venid, adoremos al Señor, rey de los mártires.
Salmo 23
Entrada solemne de Dios en su templo t
Las puertas del cielo se abren ane Cristo
que, como hombre, sube al cielo. (S. Ireneo)
Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos.
—¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
—El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos
ni jura contra el prójimo en falso.
Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
—Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria.
—¿Quién es ese Rey de la gloria?
—El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria.
—¿Quién es ese Rey de la gloria?
—El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Venid, adoremos al Señor, rey de los mártires.
Laudes
(del Común de un mártir)
HIMNO
"Quien entrega su vida por amor, la gana para siempre", dice el Señor. Aquí el bautismo proclama su voz de gloria y de muerte. Aquí la unción se hace fuerte contra el cuchillo y la llama. Mirad cómo se derrama mi sangre por cada herida. Si Cristo fue mi comida, dejadme ser pan y vino en el lagar y en el molino donde me arrancan la vida.
SALMODIA
Antífona 1: Te alabarán mis labios porque tu gracia vale más que la vida.
Salmo 62, 2-9
El alma sedienta de Dios
Madruga por Dios
todo el que rechaza
las obras de las tinieblas.
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Te alabarán mis labios porque tu gracia vale más que la vida.
Antífona 2: : Mártires del Señor, bendecid al Señor por los siglos.
Cántico: Dn 3,57-88.56
Toda la creación alabe al Señor
Alabad al Señor,
sus siervos todos.
(Ap 19,5)
Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor;
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
Al final de este cántico no se dice Gloria al Padre.
Antífona 2: : Mártires del Señor, bendecid al Señor por los siglos.
Antífona 3: "Al vencedor lo pondré de columna en mi santuario", dice el Señor.
Salmo 149
Alegría de los santos
Los hijos de la Iglesia, nuevo pueblo de Dios,
se alegran por su Rey, Cristo, el Señor. (Hesiquio)
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:
para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: "Al vencedor lo pondré de columna en mi santuario", dice el Señor.
LECTURA BREVE
¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios del consuelo! Él nos alienta en nuestras luchas hasta el punto de poder nosotros alentar a los demás en cualquier lucha, repartiendo con ellos el ánimo que nosotros recibimos de Dios. Si los sufrimientos de Cristo rebosan sobre nosotros, gracias a Cristo rebosa en proporción nuestro ánimo. (2Co 1, 3-5)
RESPONSORIO BREVE
V/. El Señor es mi fuerza y mi energía.
R/. El Señor es mi fuerza y mi energía.
V/. Él es mi salvación.
R/. Y mi energía.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al espíritu Santo.
R/. El Señor es mi fuerza y mi energía.
Benedictus, ant.: El que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna.
Benedictus, Lc 1 68-79 , l
E Mesías y su precursor
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Benedictus, ant.: El que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna.
PRECES
Celebremos, amados hermanos, a nuestro Salvador, el testigo fiel, y, al recordar hoy a los santos mártires que murieron a causa de la palabra de Dios, aclamémoslo, diciendo:
Nos has comprado, Señor, con tu sangre.
Por la intercesión de los santos mártires, que entregaron libremente su vida como testimonio de la fe,
— concédenos, Señor, la verdadera libertad de espíritu.
Por la intercesión de los santos mártires, que proclamaron la fe hasta derramar su sangre,
— concédenos, Señor, la integridad y la constancia de la fe.
Por la intercesión de los santos mártires, que, soportando la cruz, siguieron tus pasos,
— concédenos, Señor, soportar con generosidad las contrariedades de la vida.
Por la intercesión de los santos mártires, que lavaron su manto en la sangre del cordero
— concédenos, Señor, vencer las obras del mundo y de la carne.
Por la intercesión de los santos mártires, que llevaron al extremo su perfección en la santidad
— concede, Señor, la perfecta santidad a tus sacerdotes.
Terminemos nuestra oración diciendo juntos las palabras del Señor y pidiendo al Padre que nos libre de todo mal:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Dios de nuestros padres, llénanos de la ciencia de la cruz con la que colmaste, en el martirio, a santa Teresa Benedicta, y concédenos, por su intercesión, que te busquemos siempre a ti, la Verdad más alta, y que hasta la muerte guardemos fielmente la alianza de amor eterno que, para salvar el mundo, has sellado con la sangre de tu Hijo.
—Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
Vísperas
(del común para un mártir)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
HIMNO
Palabra del Señor ya rubricada es la vida del mártir ofrecida como una prueba fiel de que la espada no puede ya truncar la fe vivida. Fuente de fe y de luz es su memoria, coraje para el justo en la batalla del bien, de la verdad, siempre victoria que, en vida y muerte, el justo en Cristo halla. Martirio es el dolor de cada día, si en Cristo y con amor es aceptado, fuego lento de amor que, en la alegría de servir al Señor, es consumado. Concédenos, oh Padre, sin medida,
y tú, Señor Jesús crucificado, el fuego del Espíritu de vida para vivir el don que nos ha dado. Amén.
SALMODIA
Antífona 1: El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y se venga conmigo.
Salmo 114
Amo al Señor, porque escucha mi voz suplicante, porque inclina su oído hacia mí el día que lo invoco. Me envolvían redes de muerte, me alcanzaron los lazos del abismo, caí en tristeza y angustia. Invoqué el nombre del Señor: "Señor, salva mi vida". El Señor es benigno y justo, nuestro Dios es compasivo; el Señor guarda a los sencillos: estando yo sin fuerzas, me salvó. Alma mía, recobra tu calma, que el Señor fue bueno contigo: arrancó mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, mis pies de la caída. Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y se venga conmigo.
Antífona 2: A quien me sirva, mi Padre del cielo lo premiará. Aleluya.
Salmo 115
Tenía fe, aún cuando dije: "¡Qué desgraciado soy!" Yo decía en mi apuro: "Los hombres son unos mentirosos". ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Alzaré la copa de la salvación, invocando su nombre. Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo. Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles. Señor, yo soy tu siervo, siervo tuyo, hijo de tu esclava: rompiste mis cadenas. Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando tu nombre, Señor. Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo, en el atrio de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2: A quien me sirva, mi Padre del cielo lo premiará.
Antífona 3: El que pierda su vida por mí la encontrará para siempre.
Cántico (Ap 4, 11; 5, 9. 10. 12)
Eres digno, Señor, Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.
Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Dios un reino de sacerdotes, y reinan sobre la tierra. Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 3: El que pierda su vida por mí la encontrará para siempre.
LECTURA BREVE
Queridos hermanos, estad alegres cuando compartís los padecimientos de Cristo, para que, cuando se manifieste su gloria, reboséis de gozo. Si os ultrajan por el nombre de Cristo, dichosos vosotros, porque el Espíritu de la gloria, el Espíritu de Dios, reposa sobre vosotros. (1P 4,13-14)
RESPONSORIO BREVE
V/. Oh Dios, nos pusiste a prueba, pero nos has dado respiro.
R/. Oh Dios, nos pusiste a prueba, pero nos has dado respiro.
V/. Nos refinaste como refinan la plata.
R/. Pero nos has dado un respiro.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al espíritu Santo.
R/. Oh Dios, nos pusiste a prueba, pero nos has dado respiro.
Magníficat, ant.: Los santos tienen su morada en el reino de Dios, y allí han encontrado descanso eterno.
Magníficat, Lc 1, 46-55
Aegría del alma en el Señor l
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Magníficat, ant.: Los santos tienen su morada en el reino de Dios, y allí han encontrado descanso eterno.
PRECES
A la misma hora en que el Rey de los mártires ofreció su vida, en la última cena, y la entregó en la cruz, démosle gracias diciendo:
Te glorificamos, Señor.
Porque nos amaste hasta el extremo, Salvador nuestro, principio y origen de todo martirio:
Te glorificamos, Señor.
Porque no cesas de llamar a los pecadores arrepentidos para los premios de tu Reino:
Te glorificamos, Señor.
Porque hoy hemos ofrecido la sangre de la alianza nueva y eterna, derramada para el perdón de los pecados:
Te glorificamos, Señor.
Porque, con tu gracia, nos has dado perseverancia en la fe durante el día que ahora termina;
Te glorificamos, Señor.
Porque has asociado a tu muerte a nuestros hermanos difuntos:
Te glorificamos, Señor.
Porque todos los días mantienes en la santidad a tus sacerdotes:
Te glorificamos, Señor.
Confiemos nuestras súplicas a Dios, nuestro Padre, terminando esta oración con las palabras que el Señor nos enseñó:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Dios de nuestros padres, llénanos de la ciencia de la cruz con la que colmaste, en el martirio, a santa Teresa Benedicta, y concédenos, por su intercesión, que te busquemos siempre a ti, la Verdad más alta, y que hasta la muerte guardemos fielmente la alianza de amor eterno que, para salvar el mundo, has sellado con la sangre de tu Hijo.
—Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
CONCLUSIÓN
Por ministro ordenado:
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
Si se despide a la asamblea, se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si no es ministro ordenado y en la recitación individual:
V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
Completas
(Ju.)
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
EXAMEN DE CONCIENCIA
Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.
Tras el silencio se continúa con una de las siguientes fórmulas:
1ª.-
Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
2ª.-
V/. Señor, ten misericordia de nosotros.
R/. Porque hemos pecado contra ti.
V/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R/. Y danos tu salvación.
3ª.-
V/. Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos:
Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
V/. Tú que has venido a llamar a los pecadores:
Cristo, ten piedad.
R/. Cristo, ten piedad.
V/. Tú que estás sentado a la derecha del Padre
para interceder por nosotros: Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad.
Se concluye diciendo:
V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
HIMNO
Como el niño que no sabe dormirse
sin cogerse a la mano de su madre,
así mi corazón viene a ponerse
sobre tus manos al caer la tarde.
Como el niño que sabe que alguien vela
su sueño de inocencia y esperanza,
así descansará mi alma segura,
sabiendo que eres tú quien nos aguarda.
Tú endulzarás mi última amargura,
tú aliviarás el último cansancio,
tú cuidarás los sueños de la noche,
tú borrarás las huellas de mi llanto.
Tú nos darás mañana nuevamente
la antorcha de la luz y la alegría,
y, por las horas que te traigo muertas,
tú me darás una mañana viva. Amén.
SALMODIA
Antífona: Mi carne descansa serena.
Salmo 15
El Señor es el lote de mi heredad
Dios resucitó a Jesús
rompiendo las ataduras de la muerte.
(Hch 2,24)
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»
Los dioses y señores de la tierra
no me satisfacen.
Multiplican las estatuas
de dioses extraños;
no derramaré sus libaciones con mis manos,
ni tomaré sus nombres en mis labios.
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano:
me ha tocado un lote hermoso,
me encanta mi heredad.
Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré.
Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Mi carne descansa serena.
LECTURA BREVE
Que el mismo Dios de la paz os consagre totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. (1Ts 5,23)
RESPONSORIO BREVE
V/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
V/. Tú, el Dios leal, nos librarás.
R/. Encomiendo mi espíritu.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
Nunc dimittis, Lc 2, 29-32
Cristo, luz de las naciones y gloria de Israel
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador.
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
V./ Oremos:
Oración
Señor, Dios nuestro, concédenos un descanso tranquilo que restaure nuestras fuerzas, desgastadas ahora por el trabajo del día; así, fortalecidos con tu ayuda, te serviremos siempre con todo nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una muerte santa.
Toda naturaleza es un anhelo de
servicio Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco. Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú; donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú; donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú. Sé el que aparta la piedra del camino, el odio entre los corazones y las dificultades del problema.
Hay una alegría del ser sano y la de ser justo, pero hay, sobre todo, la hermosa, la inmensa alegría de servir. Que triste sería el mundo si todo estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender.
Que no te llamen solamente los trabajos fáciles. Es tan bello hacer lo que otros esquivan! Pero no caigas en el error de que sólo se hace mérito con los grandes trabajos; hay pequeños servicios que son buenos servicios: ordenar una
mesa, ordenar unos libros, peinar una niña.
Aquel que critica, éste es el que destruye, tú sé el que sirve. El servir no es faena de seres inferiores. Dios que da el fruto y la luz, sirve. Pudiera llamarse así: "El que Sirve"
Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día: ¿Serviste hoy? ¿A quien? ¿Al árbol, a tu amigo, a tu madre?