Hace pocos días, científicos norteamericanos de los Laboratorios Bell acaban de hacer un descubrimiento trascendental: los aminoácidos y los péptidos (y, en consecuencia, las gigantescas proteínas) tienen una cierta, mínima carga eléctrica que les permite adherirse a ciertos metales, sales no metálicas y varios materiales semiconductores.
Bob Willet y sus colegas estudiaron entonces la forma en que diversos péptidos (compuestos por entre 8 y 10 aminoácidos) se adhieren al oro, paladio, platino, titanio, aluminio, silicio, nitruro de silicio, arseniuro de galio y arseniuro de galio-aluminio.
Mi artículo completo sobre este tema en http://axxon.com.ar/zap/269/c-Zapping0269.htm.