La verdadera historia del mago de Oz
Alguien se puede preguntar qué tienen que ver las sátiras políticas y los
cuentos de niños, en principio puede parecer que nada, pero el caso es que
con tiempo algunas de las mejores sátiras políticas como Los viajes de
Gulliver o el Mago de Oz sacados del contexto donde fueron escritos acabando
siendo dos de los cuentos más populares de niños. Este mensaje explica la
verdadera historia del mago de Oz (que de hecho es un alegato en pro de
cierta política monetaria!).
1. LOS ANTECEDENTES. Tras la guerra civil norteamericana, el sur
económicamente quedó asolado, muchos sureños que habían llegado a conservar
enormes depósitos de papel moneda emitida por la confederación quedaron
arruinados. La clase alta y media del sur pasó a depender del crédito de los
banqueros republicanos del norte, por su parte las clases más humildes
culpaban de sus males a la existencia de miles de esclavos negros liberados
con los que tenían que competir en un mercado laboral abierto. En esa
situación los políticos populistas vieron en esos esclavos liberados y en la
penosa situación del sur un terreno abonado para sus expectativas
presidenciales.
A pesar de que los populistas perdieron todas las elecciones generales, se
las arreglaron para controlar todos los estados sureños y varios en el
oeste. En torno a 1890 los populistas sureños habían conseguido desplazar de
los cargos oficiales a todos los negros y todas las personas con alguna
“mezcla racial”. Al hacerse con el control del sur, segregaron las escuelas,
las viviendas, los edificios públicos. Prohibieron los matrimonios mixtos y
desheredaron a todos los niños mestizos de sus progenitores blancos y
catalogaron como “negro” a cualquiera que tuviese hasta un 1/16 de herencia
africana. Las instituciones segregacionistas duraron de hecho hasta la Ley
de los Derechos civiles de 1964, cuando la mayoría de gente había olvidado
de que modo exactamente se había formado le sistema.
Al margen de esta política hacia los negros, los populistas tomaron para sí
varias otras causas más. Por ejemplo, los granjeros por lo general vivían
endeudados con los blancos por la hipoteca de sus granjas. Solicitaban sus
préstamos respaldados por oro y debían pagar su deuda de igual modo, pero a
medida que el precio de sus productos caía el precio del oro se incrementaba
cada vez más. Muchos creían que la solución era moneda respaldada también
por la plata que aumentase el circulante porque creían que así no estarían
en tan a merced de los bancos.
2. EL LEÓN COBARDE. En esta situación el senador populista William Jenings
Bryan, del estado de Nebraska y perenne candidato demócrata a la presidencia
en un período de continuo predominio republicano, realizó una campaña en pro
del bimetalismo. En su famoso discurso de aceptación después de ser nominado
candidato demócrata a la presidencia de 1896, atacó a los banqueros y
republicanos que “usurpaban el oro” y tomó como suya la causa de los
granjeros: “Vienen aquí a decirnos que las grandes ciudades están a favor
del patrón oro; nosotros les decimos que las grandes ciudades descansan en
nuestras vastas y fértiles praderas. Quemen sus ciudades y dejen en pie
nuestras granjas, y sus ciudades resurgirán como por arte de magia; pero
destruyan nuestras granjas, y en sus ciudades solo crecerá maleza ... ”.
Pese a la estruendosa ovación sufrió una derrota decisiva a manos del
republicano McKinley, en 1896 y de nuevo en 1900. Y aunque siguió optando
algunas veces más a la presidencia nunca ganó.
3. LA TRAMA DEL MAGO DE OZ. Todo este debate sobre la ruina de los
granjeros, y el patrón bimetalista fue el tema de un relato alegórico por
parte del periodista L. Frank Baum que se tituló El maravilloso mago de Oz,
publicado en 1900. La obra con grandes licencias literarias, al igual que
hiciera Jonathan Swift en su obra de sátira política Los viajes de Gulliver,
resumía este debate en torno a la política monetaria:
(1) La encantadora Dorothy, una muchachita granjera de Kansas, representaba
al ciudadano rural de los USA (el personaje esté inspirado tal vez en la
oradora populista Leslie Kelsey apodada “el tornado de Kansas”).
(2) El Espantapájaros representa al granjero arruinado norteamericano.
(3) El Hombre de hojalata representa a los operarios de la industria
norteamericana.
(4) El León Cobarde de hecho es William Jennings Bryan.
(5) La marcha de todo el grupo hacia Oz recrea la marcha de 1894 del
“ejército Coxey” un grupo de desempleados guiados por el “general” Jacob S.
Coxey, para exigir al gobierno la emisión de 500 millones de dólares más
puestos de trabajo.
(6) Marcus Hanna, el poder detrás del partido republicano de la
administración McKinley, era el mago de la Onza de Oro que controlaba los
mecanismos en Ciudad Esmeralda.
(7) Los Munchkins (masticadores) eran la gente candorosa del Este que no
entendía cómo el mago y sus compinches financistas manejaban las palancas e
hilos del dinero.
(8) En Ciudad Esmeralda, gobernada por el Mago de Oz, se exigía a la gente
que usara antejojos con cristales verdes (dólares) y bisagras de oro.
(9) Más allá de la ciudad, la Bruja Perversa del Oeste había esclavizado a
los Pestañeantes Amarillos (una referencia a los afanes imperialistas que
rehusaban conceder la independencia a las Filipinas).
(10) Al final los buenos ciudadanos norteamericanos debían descubrir el
fraude que suponía el mago y sus brujas y vivir felices con un sistema
bimetalista. Esto está en el cuento: El Espantapájaros, que era el granjero
descubría lo muy inteligente que era, el León (W. J. Bryan) redescubría su
coraje contra el Mago de Oz (los republicanos) y el Hombre de Hojalata (i.e.
el obrero industrial) recibía una herramienta bimetálica: un hacha dorada
con la hoja de plata y su balde de plata para el aceite nunca más se
oxidaría si estaba recubierto de oro.
Como pasó con Los viajes de Gulliver, la sátira de la historia se perdió y
con el tiempo fue interpretado solo como un cuento de niños. En la película
de los ’50 en que Dorothy interpretada por Judy Garland niña, los escarpines
mágicos del plata son substituidos por unos rojos, seguramente más vistosos
en la pantalla. Y esa es la verdadera historia del Mago de Oz.
Davius S.
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