Los hijos de la bossa nova<br><br>Cansados que
los artistas americanos como Beck, Beastie Boys, o
Sean Lennon fueran los que enarbolaran la bandera de
la nova bossa nova, en los últimos años, Moreno
Veloso y Bebel Gilberto, decidieron salir a la palestra
escénica -superada la carga del apellid-- hicieron valer
su linaje artístico y sorprendieron con dos discos
debut que son considerados la créme de la créme de la
bossa actual y que tienen más llegada en el mercado
americano que en el Brasil.<br><br><br>Zeca Baleiro: surgió
en Maranhao y desarrolló una larga trayectoria de 15
años. Junto a la cantante Rita Ribeiro, que este joven
compositor se preocupó por incentivar y producir
artísticamente, mostró la cara musical de una región con sonidos
suculentos que le valieron el Premio Sharp, en 1998. Es un
cantautor completo, con una particular forma de tocar la
guitarra y un sonido continental, donde aparece su
descendencia siria y los ritmos reggae (Maranhao es
considerada la capital reggae de Brasil). El primero de sus
tres discos, Por donde andará Stephen Fry, es uno de
sus trabajos más premiados y contiene hits como
Bandeira, que pasó a ser cortina de una de las novelas más
vistas de ese país. <br><br>Moreno Veloso: debe su
realidad musical a un largo camino que le permitió
estudiar física primero,integrar una banda de punk rock y
volcarse por completo al estudio del violonchelo después.
Pasada esa etapa, se reencontró con la música popular
brasileña. Moreno se juntó con dos parceros (Kassin y
Domenico) y esbozó un disco pequeño, desprolijo y
exquisito, que le voló la cabeza a más de uno. "Caetano ya
tiene sucesor", dijeron los medios locales tras la
salida de Máquina de escribir música, un trabajo en el
que el músico reelabora la bossa y el samba, se da el
gusto de componer con su padre (¡cuántos quisieran! ) y
estrenar temas propios. Moreno utiliza máquinas, voz y
guitarra, respetando silencios y buscando la sugerencia del
ambient, como una especie de Moby a la portuguesa, pero
dejando espacio para disfrutar del sabor auténtico de la
Bahía de hoy. Mientras se espera la llegada de estos
dignos herederos de Caetano y Jaoo (vendrán de visita a
mitad de año), <br><br>Bebel Gilberto: nació durante
una actuación de sus padres, Jaoo y Miucha, en Nueva
York. Por eso, no fue casual que se constituyera en una
de las artistas de culto de la escena americana y
europea. Después de un tiempo en Brasil, volvió a Nueva
York en 1991, donde se contactó con jazzeros y grupos
de pop que eran fanáticos de la batida inventada por
su padre. Su primer trabajo, editado el año pasado,
se llama Tanto tempo y fue lanzado por Ziriguiboom,
(un sello belga de calidad). En este trabajo va al
rescate de clásicos de la bossa nova como Samba da bencao
(Baden Powell-Vinicius), Samba e amor (Chico Buarque) o
Bananeira (Donato-Gilberto Gil), con una mirada totalmente
actual, donde los ambientes electrónicos se dejan
absorber por la voz cálida y austera de Bebel que, con 33
años, está haciendo una carrera formidable en
Europa.<br><br><br><br>Fernanda Abreu: "Entre la clase media existe cierta
vergüenza de ser brasileño. Es el complejo de inferioridad
de un país colonizado que cree que es horrible, un
país tropical lleno de indios, bananas, papagayos y
mulatas. ¿Qué es ser brasileño? No existe una raíz
brasileña. Brasil es mezcla, y eso es lo que podemos darle
al mundo. Estamos construyendo algo increíble". Las
palabras de Abreu, la cara más tecnológica y moderna del
gigante carioca, no son exageradas. La muchacha de 40
años, que comenzó en los tempranos años 80 con la banda
pop Blitz, dispara ahora como solista un cóctel de
samba-funk-digital de lo más personal. En su último álbum, Entidade
urbana, rinde homenaje a las grandes ciudades del mundo:
"Más del cincuenta por ciento de la gente del planeta
vive en ciudades. Dicen que son opresoras, que
estresan al hombre. Yo he querido abrir esa visión,
establecer situaciones positivas y creativas a partir de una
reflexió