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Noticias desde la Parroquia Fátima
Lunes 23 de junio de 2003 - Año V - N° 198
INDICE
I.- NUESTRA DIÓCESIS
1. MASIVO ENCUENTRO EN LA DIOCESIS DE SAN ISIDRO
2. "RECONSTRUYENDO EL TEJIDO SOCIAL"
3. EL SANTUARIO DE SCHOENSTATT CUMPLIÓ 15 AÑOS
II..- ARGENTINA
4. CONVOCAN AL X CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL
III.- SANTA SEDE
5. EL PAPA NOMBRÓ UN OBISPO AUXILIAR PORTEÑO
IV.- MUNDO
6. DISPONIBLE LA NUEVA VERSIÓN DE OFFICE ECLESIAL
V.- DOCUMENTACIÓN
7. JUAN PABLO II: DEL DIOS LEJANO Y TRASCENDENTE AL DIOS CERCANO Y ENAMORADO
8. SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
Servicios de Noticias
I.- NUESTRA DIÓCESIS
1. MASIVO ENCUENTRO EN LA DIOCESIS DE SAN ISIDRO
SE CELEBRÓ LA SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
23 de junio de 2003, (EDICOM):Con la participación de más de 3.000 personas provenientes de las distintas parroquias y comunidades de la diócesis, se celebró en el colegio Marín, la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo.
El Obispo de San Isidro, Mons. Jorge Casaretto dijo, entre otras cosas que "después de un año tan duro, en donde todos, de una u otra manera hemos sido golpeados, en donde todos, de distintos modos hemos masticado el dolor y el sufrimiento, venimos hoy a poner de manifiesto una de las primeras consecuencias del Sacramento Eucarístico que es la gratitud. Agradecemos que estamos de pie, pero agradecemos porque hemos podido hacer crecer la solidaridad. Haber sacado fuerzas, empleado muchas horas para estar al lado del hermano que sufría más que nosotros"
"Estamos apretados pero no ahogados, estamos derribados pero no aniquilados" "Aunque las fuerzas del mal han tendido a apretarnos, no estamos ahogados, todavía estamos de pie. La Eucaristía nos sigue poniendo de pie."
Aludiendo a la dimensión misionera de la Eucaristía dijo: "Cuando participamos de la Misa, en cada Eucaristía somos enviados por la Iglesia, el Señor nos dice "sigan caminando, ya tienen mi vida en ustedes, mi vida es vida eterna, este camino no termina en la tierra, termina en el cielo" ".
Por último, con respecto a la coherencia entre fe y vida exhortó diciendo: "Los cristianos tenemos que golpearnos mucho el pecho porque hemos transigido tal vez demasiado con estilos en la vida política, en la vida económica, muy cercanos a la corrupción, y solamente desde la implantación de los valores del Evangelio en la vida familiar, en la vida social, en la vida política, solamente desde esa implantación y quizás hoy en día con muchísima más firmeza, vamos a renovar nuestra vida argentina.
2. "RECONSTRUYENDO EL TEJIDO SOCIAL"
23 de junio de 2003, (EDICOM)
PASTORAL SOCIAL DIÓCESIS DE SAN ISIDRO
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS
PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO
PROGRAMA DE GERENCIA SOCIAL PARA EL DESARROLLO HUMANO
UBA FCE - PNUD
SEMINARIO – SÁBADO 5 DE JULIO DE 8 A 19 HS.
Centro Universitario San Isidro (MARIN)
En concordancia con las conclusiones del Diálogo Argentino invitan a este seminario que tiene como objetivo:
FORTALECER LAS CAPACIDADES DE GESTIÓN DE LOS ACTORES DEL SECTOR SOCIAL LOCAL PARA EL MEJORAMIENTO DE LOS RESULTADOS SOBRE LOS GRUPOS O SECTORES INVOLUCRADOS.
Temario:
Capital Humano y Social
Desarrollo Económico vs. Desarrollo Social
Experiencias locales de Capital Social
Gerencia Social
Talleres para la elaboración de propuestas
Plenario
Propuesta de Acción Inmediata
Acto de cierre
Equipo académico:
Dr. Hector A. Larocca
Dra. Elba Luna
Dr. Jorge R. Volpentesta
Dra. Milagros Olivera
Dra. Liliana De Riz
Pbro. Aníbal Filippini
Inscripciones y Programa de actividades: http://www.econ.uba.ar/www/programaNUD/principal.htm
gsocial@...
tejidosocial2003@...
Informes: 4742-9617 de Lunes a Viernes de 14 a 17 hs.
Colaboran en su organización: Foro Cívico de San Isidro
Centro Universitario (Marín) – Fundación Inicia
Caritas Diocesana de San Isidro – Caritas Nacional
3. EL SANTUARIO DE SCHOENSTATT CUMPLIÓ 15 AÑOS
San Isidro: 19 de junio de 2003 (AICA) El Santuario de la Virgen de Schoenstatt cumplió 15 años de vida el pasado 7 de junio. Ubicado en la calle Elflein 2431, esquina Alto Perú, de la localidad de Béccar, partido de San Isidro, el acontecimiento fue evocado con una misa que presidió el obispo local monseñor Jorge Casaretto, tras lo cual hubo un festejo de familia y una vigilia de Pentecostés. En todo el proceso de crecimiento del movimiento de San Isidro estuvieron muy activos la hermana M. Fiatis Schátzle y el padre Esteban Uriburu, quienes fueron recordados muy especialmente.
II.- ARGENTINA
4. CONVOCAN AL X CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL
Buenos Aires: 23 de junio de 2003 (AICA)La Conferencia Episcopal Argentina convocó formalmente a la celebración del X Congreso Eucarístico Nacional que, con el lema “Denles ustedes de comer”, tendrá lugar en la ciudad de Corrientes del 2 al 5 de setiembre de 2004. “Es nuestro más vivo deseo -dicen los obispos en la convocatoria- que el Congreso Eucarístico, al que convocamos a todos los católicos de la República Argentina, constituya un hecho espiritualmente trascendente que mire a un futuro de auténtica renovación para la Iglesia y para la sociedad”. El texto para la preparación pastoral, de 48 páginas, puede solicitarse en la Oficina del Libro, Suipacha 1034, C1008AAV Buenos Aires, teléfono (011) 4328-0859.
III.- SANTA SEDE
5. EL PAPA NOMBRÓ UN OBISPO AUXILIAR PORTEÑO
Buenos Aires: 23 de junio de 2003 (AICA)El Santo Padre Juan Pablo II designó obispo titular de Ipagro y auxiliar de Buenos Aires, al presbítero Eduardo Horacio García, de 47 años, actualmente párroco de Nuestra Señora de Caacupé, en el barrio porteño de Caballito. La información fue dada por el Encargado de Negocios interino de la Nunciatura Apostólica, monseñor Nicola Girasoli, a través de la agencia AICA. Cubre la vacante que dejó monseñor Guillermo Rodríguez-Melgarejo, quien recientemente fue trasladado como obispo de San Martín. El nuevo prelado recibirá la ordenación episcopal el sábado próximo 16 de agosto.
IV.- MUNDO
6. DISPONIBLE LA NUEVA VERSIÓN DE OFFICE ECLESIAL
ROMA, 19 junio 2003 (ZENIT.org).- La Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL) ha anunciado la publicación de la nueva versión de Office Eclesial, un conjunto integrado de programas informáticos específicos para parroquias y comunidades cristianas.
El paquete de programas incluye agenda, control de administración de sacramentos, catequesis, gestión económica, misas, directorio (guía), etc.
La versión 1.5 de Office Eclesial en español ofrece importantes novedades, como un módulo sobre las personas en archivo (si recibió un sacramento, si es catequista...); carga de actas históricas para Confirmación, Eucaristía y Exequias; emisión de Certificados de Bautismo en formulario preimpreso (válido para los usuarios de Argentina)...
Además, el programa ha experimentado mejoras operacionales y correcciones a partir de las sugerencias de los usuarios, así como una renovación de las guías visuales para facilitar su aprendizaje.
El programa es realizado por el Centro de Formación y Desarrollo Nuestra Señora de Guadalupe de la RIIAL, cuyo director es el ingeniero Daniel Cabaña.
Es posible descargar gratuitamente la nueva versión 1.5 de Office Eclesial Parroquial en la página web del Centro: http://riial.org/aplicativos/index.php.
V.- DOCUMENTACIÓN
7. JUAN PABLO II: DEL DIOS LEJANO Y TRASCENDENTE AL DIOS CERCANO Y ENAMORADO
Comenta en la audiencia general el Cántico de Isaías 61,10-62,5
CIUDAD DEL VATICANO, 18 junio 2003 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención de Juan Pablo II en la audiencia de este miércoles dedicada a comentar el Cántico del profeta Isaías (61,10-62,5), «Alegría del profeta ante la nueva Jerusalén».
Desbordo de gozo con el Señor,
y me alegro con mi Dios:
porque me ha vestido un traje de gala
y me ha envuelto en un manto de triunfo,
como novio que se pone la corona,
o novia que se adorna con sus joyas.
Como el suelo echa sus brotes,
como un jardín hace brotar sus semillas,
así el Señor hará brotar la justicia
y los himnos ante todos los pueblos.
Por amor de Sión no callaré,
por amor de Jerusalén no descansaré,
hasta que rompa la aurora de su justicia,
y su salvación llamee como antorcha.
Los pueblos verán tu justicia,
y los reyes tu gloria;
te pondrán un nombre nuevo,
pronunciado por la boca del Señor.
Serás corona fúlgida en la mano del Señor
y diadema real en la palma de tu Dios.
No se dirá de ti jamás «Abandonada»,
ni de tu tierra se dirá jamás «Desolada»,
sino que a ti se te llamará «Mi Complacencia»,
y a tu tierra, «Desposada».
Porque el Señor se complacerá en ti,
y tu tierra será desposada.
Porque como se casa joven con doncella,
se casará contigo tu edificador,
y con gozo de esposo por su novia
se gozará por ti tu Dios.
1. Comienza como un «Magnificat» el admirable Cántico que la Liturgia de los Laudes nos propone y que acaba de ser proclamado: «Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios» (Isaías
61, 10). El texto está engarzado en la tercera parte del Libro del profeta Isaías, sección que los expertos enmarcan en una época posterior, cuando Israel, al regresar del exilio de Babilonia (siglo VI a. c.), retoma su vida de pueblo libre en la tierra de los padres y reconstruye Jerusalén y el templo. Significativamente la ciudad santa, como veremos, se encuentra en el centro del Cántico y el horizonte que se abre ante él es luminoso y lleno de esperanza.
2. El profeta comienza su canto representando al pueblo renacido, con espléndidos vestidos, como una pareja de novios, lista para el gran día de la celebración nupcial (Cf. versículo 10). Inmediatamente después se evoca otro símbolo, expresión de vida, de alegría y de novedad: el símbolo vegetal del brote (Cf. versículo 11).
Los profetas recurren a la imagen del brote de diferentes maneras para representar al rey mesiánico (Cf. Isaías 11, 1; 53, 2; Jeremías 23, 5; Zacarías 3, 8; 6, 12). El Mesías es un brote fecundo que renueva al mundo, y el profeta hace explícito el sentido profundo de esta vitalidad: «el Señor hará brotar la justicia» (Isaías 61, 11), por lo que la ciudad será como un jardín de justicia, es decir, de fidelidad y de verdad, de derecho y de amor. Como decía poco antes el profeta, «llamarás a tus murallas "Salvación" y a tus puertas "Gloria"» (Isaías 60, 18).
3. El profeta sigue elevando con fuerza su voz: el canto es incansable y quiere representar el renacimiento de Jerusalén, ante el que está a punto de abrirse una nueva era (Cf. Isaías 62, 1). La ciudad es presentada como una novia que prepara para celebrar las bodas.
El simbolismo esponsal, que aparece con fuerza en este pasaje (Cf. versículos 4-5), es utilizado en la Biblia como una de las imágenes más intensas para exaltar el lazo de intimidad y el pacto de amor que existe entre el Señor y el pueblo elegido. Su belleza, hecha de «salvación», de «justicia» y de «gloria» (Cf. versículos 1-2) será tan maravillosa que podrá ser una «corona fúlgida en la mano del Señor» (Cf. versículo 3).
El elemento decisivo será el cambio de nombre, como sucede en nuestros días cuando se casa una muchacha. Asumir un «nombre nuevo» (Cf. versículo 2) es como revestirse de una nueva identidad, emprender una misión, cambiar radicalmente de vida (Cf. Génesis 32, 25-33).
4. El nuevo nombre que asumirá la esposa Jerusalén, destinada a representar a todo el pueblo de Dios, es ilustrado con el contraste que presenta el profeta: «No se dirá de ti jamás "Abandonada", ni de tu tierra se dirá jamás "Desolada", sino que a ti se te llamará "Mi Complacencia", y a tu tierra, "Desposada"» (Isaías 62,4). Los nombres que indicaban la precedente situación de abandono y desolación, es decir, la devastación de la ciudad por obra de los babilonios y el drama del exilio, son sustituidos ahora por los nombres del renacimiento y son términos de amor y ternura, de fiesta y felicidad.
Al llegar a este momento, toda la atención se concentra en el novio. Aquí llega la gran sorpresa: el Señor mismo asigna a Sión el nuevo nombre nupcial. Particularmente estupenda es la declaración final, que resume el hilo conductor del canto de amor que el pueblo ha entonado: «Como se casa joven con doncella, se casará contigo tu edificador, y con gozo de esposo por su novia se gozará por ti tu Dios» (versículo 5).
5. El canto deja de ensalzar las bodas entre un rey y la reina y celebra el amor profundo que une para siempre a Dios y Jerusalén. En su novia terrena, que es la nación santa, el Señor encuentra la misma felicidad que el marido experimenta con la mujer amada. Al Dios lejano y trascendente, justo juez, le sigue ahora el Dios cercano y enamorado. Este simbolismo nupcial se aplicará en el Nuevo Testamento (Cf. Efeseios 5, 21-32) y será retomado y desarrollado por los Padres de la Iglesia. Por ejemplo, san Ambrosio recuerda que en esta perspectiva «el novio es Cristo y la esposa es la Iglesia, esposa por amor, virgen por su innata pureza» («Exposición del Evangelio según Lucas» --«Esposizione del Vangelo secondo Luca: Opere esegetiche» X/II, Milán-Roma1978, p. 289).
Y en otra obra sigue diciendo: «La Iglesia es bella. Por ello el Verbo de Dios le dice: "Eres preciosa, amiga mía, y en ti no hay motivo de reprobación" (Cántico 4,7), porque la culpa ha sido enterrada... Por ello, el Señor Jesús --movido por el deseo de un amor tan grande, por la belleza de su vestido y por su gracia, dado que en aquellos que han sido purificados ya no hay suciedad alguna-- dice a la Iglesia: "Ponme como un sello en tu corazón, como un sello en tu brazo" (Cántico 8, 6), es decir: ¡estás acicalada, alma mía, eres preciosa, no te falta nada! "Ponme como un sello en tu corazón", para que a través de él resplandezca tu fe en la plenitud del sacramento. Así resplandecerán tus obras y mostrarán la imagen de Dios, a imagen de quien estás hecha» («Los misterios», números 49.41: «Obras dogmáticas» --«Opere dogmatiche»--, III, Milán-Roma 1982, pp. 156-157).
[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia el Papa leyó este resumen en castellano:]
Queridos hermanos y hermanas:
En el Cántico hoy proclamado, Isaías describe la reconstrucción de Jerusalén tras el exilio, utilizando la imagen de la novia que se esposa. Lo que antes era desolación, devastación y drama, ahora es amor, ternura, fiesta y felicidad. Dios ha pasado de ser distante y juez a estar cercano y enamorado de su pueblo. Los primeros cristianos han aplicado este texto a la relación de Cristo con su Iglesia, Esposa fiel.
Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española. En especial a los miembros de la Institución Teresiana, gozosos por la reciente canonización de su Fundador, San Pedro Poveda. También a los estudiantes de diversos Colegios, así como a los fieles argentinos de Los Lobos. Muchas gracias por vuestra atención.
8. SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
SÁBADO 21 DE JUNIO DE 2003
HOMILÍA MONS. JORGE CASARETTO
Cuando preparamos la Celebración Eucarística un grupo de hermanos hizo una representación que quería poner de manifiesto que estábamos de pie a pesar de un año tan difícil, para muchos quizá el más difícil de su historia personal.
Y por eso es una alegría poder encontrarnos después de un año tan duro, en donde todos, de una manera u otra, hemos sido golpeados, en donde todos de distintos modos hemos masticado el dolor y el sufrimiento. Además un año dónde desde nuestro dolor pudimos estar al lado de otros que también sufrían. Por eso hoy venimos en la Eucaristía a poner de manifiesto una de las primeras consecuencias del Sacramento Eucarístico que es la gratitud. Por este Sacramento podemos agradecer. Agradecemos que estamos de pie, pero agradecemos porque hemos podido acompañar a tantos hermanos. Qué bueno para mí como obispo de esta diócesis poder también agradecerles a cada uno de ustedes porque sé que golpeados todos como estuvimos, sin embargo hicimos posible este casi milagro de hacer crecer la solidaridad entre todos. De haber sacado fuerzas, de haber empleado muchas horas para estar al lado del hermano que sufría más que nosotros. Y podemos decir que esto ha sido posible también porque hemos comido del Cuerpo y hemos bebido la Sangre del Señor. Este Sacramento Eucarístico es un signo del amor y de la Misericordia de Dios para con nosotros, pero, justamente, el que hace posible que a pesar de estar tan golpeados podamos encontrar en El, en esta realidad del Cuerpo y Sangre del Señor las fuerzas para acompañar a muchos que también estaban sufriendo y quizá más que nosotros.
Creo que se aplican esas palabras de Pablo a los Corintios que dice, " Llevamos el tesoro de Dios en vasos de barro", y el Señor no deja nunca de mostrar los signos de vida en medio de tanta realidad de muerte. Por eso Pablo va a decir, que se aplica mucho a nosotros, "Estamos apretados pero no ahogados" "Estamos derribados pero no aniquilados". Porque si los signos de muerte han tenido fuerzas como para derribarnos muchas veces, los signos de vida de Jesús, sobre todo este signo, el signo eucarístico, es el que ha permitido que a pesar de nuestros vasos de barro seamos capaces de cosas extraordinarias. Y esto es lo bueno mis queridos amigos. Nosotros los cristianos no contemplamos y miramos el mundo desde afuera, lo vivimos. La realidad la palpamos, la sufrimos y la gozamos. Pero, qué importante que en la Eucaristía encontramos la fortaleza y además en este Sacramento encontramos el sentido para todas las realidades humanas. Porque este Sacramento nos mete en la Muerte y Resurrección de Cristo y ahí en la Muerte y Resurrección de Cristo es donde encontramos el sentido de nuestra existencia.
Por eso quería empezar diciendo que vamos a retomar en este altar junto con todos los sacerdotes, la Acción de Gracias al Señor por todo lo que hemos recibido en este año y porque como decía Pablo "aunque las fuerzas del mal han tendido a apretarnos, no estamos ahogados". Aunque esa fuerza del mal ha tendido a derribarnos todavía estamos de pie. La Eucaristía nos sigue poniendo de pie.
En segundo lugar, hoy empezamos un camino hacia nuestra Asamblea Diocesana. En realidad lo que empezamos es el último año de camino hacia la Asamblea. Venimos haciendo un camino, el camino diocesano. El año que viene, el día de Corpus, así lo hemos determinado en el Consejo de Pastoral, vamos a tener nuestra Asamblea Diocesana. Por eso quería tomar la Eucaristía para abordar dos temas más que son propios de este camino diocesano. Además, contamos ahora, en la Iglesia Argentina, con las Líneas Pastorales para la Nueva Evangelización, que los Obispos hemos aprobado, y con todo lo que hemos trabajado en nuestra diócesis en estos años y con esta luz que recibimos del Episcopado Argentino. Y, por supuesto, con la luz constante que vamos recibiendo del Santo Padre con el Navega Mar Adentro, con todos estos documentos con que el Papa nos invitó a entrar en el Tercer Milenio. Con toda esta luz vamos a tratar en este año de preparar una Asamblea para clarificar más nuestro camino hacia el futuro.
Hay dos dimensiones en la vida eclesial que son fundamentales y que son las que vamos a abordar este año y que se desprenden de la Eucaristía.
La primera es la construcción de nuestra comunión. Justamente las Líneas Pastorales del Episcopado nos dicen que construir la comunión será siempre un desafío, pero, a la vez nos dicen que la comunión es una realidad de la que partimos. Y las dos afirmaciones son verdaderas. Cuando yo veo y tengo la gracia de poder estar acá arriba y poder mirarlos a todos ustedes, veo toda la diversidad de nuestra diócesis, realidades sociológicas muy distintas, diferencias culturales, diferencias de estilos de vida. Todo un desafío. Construimos la comunión en una diócesis tan diversa. Y nosotros sabemos bien que el demonio usa las diferencias y las diversidades para enfrentar y para generar violencia. En cambio Jesús, en esta Eucaristía, nos convoca a todos. Y, yo diría, se alegra de que seamos distintos, porque justamente El dio su vida para reunir a todos y a ese todos, que tan claramente se manifiesta en la Eucaristía, es un todo diverso. Y esa diversidad es la que convocó Jesús y qué importante entonces que nosotros como Iglesia lo veamos y trabajemos por esta comunión. Siempre la construcción de la comunión será trabajosa. Es mucho más fácil elegir un camino y dejar por el camino a muchos. Muchísimo más difícil es querer caminar con todos, porque no nos cabe duda de que esto es lo que quiere Jesús, esto es a lo que nos convoca esta Eucaristía que estamos celebrando.
Juan Pablo II en este documento de la Eucaristía que acaba de dejarnos dice que la Iglesia vive de la comunión, que justamente la Eucaristía crea la comunión y la Eucaristía educa para la comunión. Nos dice a nosotros sacerdotes que por ser Ministros de la Eucaristía somos ante todo ministros de la comunión. Y nos dice que "aunque no tengan un pueblo, celebren solos y celebren todos los días porque en esa celebración, aunque no haya ningún fiel, la comunión se esta construyendo desde el Sacramento Eucarístico". Por eso caminar hacia la Asamblea Diocesana es llevar adelante este mismo camino diocesano que es trabajar por la comunión de nuestra iglesia. Y para eso todos hemos trabajado, ustedes han hecho talleres, han hecho reuniones decanales, estamos haciendo esta fiesta extraordinaria hoy, vamos a seguir trabajando. Pero todos estos esfuerzos humanos sin la Eucaristía no construyen la comunión. La comunión se construye desde aquí, y por eso es tan importante que acompañemos todo este caminar, toda esta reflexión, todo este trabajo, ante todo con una actitud eucarística, con la meditación y la oración de los Misterios del Señor, de su vida y sobre todo de su Pasión y de su Muerte y Resurrección, y sobre todo con la participación en el Sacramento, porque cada vez que comemos el Cuerpo y bebemos la Sangre del Señor nos hacemos uno con El y nos hacemos uno entre nosotros. Este paso sería importante que lo vayamos desplegando a lo largo de todo el año en nuestro camino hacia la Asamblea.
Y por fin, y conforme a lo que venimos trabajando, también en nuestros diversos cuerpos, con los sacerdotes, con los Consejos de Pastoral, esperemos que la Asamblea sea como un relanzamiento de una dimensión más misionera en la diócesis.
También vemos en la Eucaristía la fuente de la misión, que es fuente de comunión y es fuente de misión. Cuando dejamos la Misa y el sacerdote nos despide, no nos saluda para que nos vayamos a nuestras casas simplemente en paz, sino que en cada Eucaristía somos enviados por la Iglesia. Es como que en cada Eucaristía el Señor nos dice "sigan caminando ya tienen mi vida en ustedes, mi vida es vida eterna, este camino no termina en la tierra, termina en el cielo". Cuando caminamos, cuando una iglesia camina, camina hacia la eternidad. La Eucaristía es el alimento de ese camino hacia la eternidad, pero mientras caminamos tenemos que ir anunciando, tenemos que ir testimoniando, tenemos que vivir una vida que hable por sí sola, una vida que esté manifestando que esto que comemos y bebemos se pone en evidencia a través de signos, de actitudes, de un estilo, de un modo de vivir distinto. Anoche terminaba una visita pastoral en una de las parroquias de la diócesis y uno de los miembros del Consejo me dijo "creo que estamos desafiados hoy más que nunca los cristianos a un estilo de vida distinto". Los cristianos tenemos que golpearnos mucho el pecho porque hemos transigido tal vez demasiado con estilos en la vida política, en la vida económica, muy cercanos a la corrupción, y solamente desde la implantación de los valores del Evangelio en la vida familiar, en la vida social, en la vida política, solamente desde la implantación y quizás hoy en día con muchísima más firmeza, vamos a renovar nuestra vida argentina.
Mis queridos amigos, esta es la misión. Caminamos hacia la eternidad, predicamos un Jesús eucarístico que es alimento de nuestra vida eterna, pero este camino hacia la eternidad es un camino que lo hacemos sembrando el Evangelio, sembrando esta comunión que vivimos en nuestro corazón con el Señor y con los hermanos. Por eso vamos a poner esta intención especial en esta Misa. Este año vayamos a la Asamblea preparando nuestra misión para que la Asamblea sea una renovación eclesial y desde esta Eucaristía celebrada en tantos templos de la diócesis, pongamos más de pie nuestra Iglesia Diocesana, pongamos más firme y más constructora de la comunión entre el Señor y la comunión entre nosotros y de esta renovada misión que queremos abordar.
Muchísimas gracias a todos por su presencia en este día. Estaba escrito, la primera vez que hacemos esto bajo techo, tenemos un sol luminoso. Pero está muy bien, porque el sol también siempre es convocante.
Y quiero agradecer de corazón a todos los que trabajaron en la organización de esta celebración, a la Comisión Diocesana de Liturgia, a la gente del Colegio Marín, a todos los que trabajaron y a todos los presentes, muchas gracias.
Servicios de Noticias
ZENIT
CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano)
Un abrazo, y nuestras oraciones.
Selección y compaginación de noticias: Ricardo Pereira ( pqfatima@... )
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