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Noticias desde la Parroquia Fátima
Lunes 21 de julio de 2003 - Año V - N° 202
INDICE
I.- NUESTRA PARROQUIA
1. Campaña COMPARTIR
2. ALANON
II.- NUESTRA DIÓCESIS
3. PASTORAL DE LA SALUD - CURSO ANUAL DE FORMACIÓN Y REFLEXIÓN
4. SECTAS
III.- ARGENTINA
5. OLIMPÍADA EDUCATIVA DE GESTIÓN EMPRESARIA
IV.- SANTA SEDE
6. AUMENTAN LAS AYUDAS DEL PAPA A POBLACIONES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA Y CATÁSTROFES
V.- DOCUMENTACIÓN
7. JUAN PABLO II: EL AMOR MATERNO DE DIOS
Servicios de Noticias
I.- NUESTRA PARROQUIA
Es tiempo de Compartir
Es tiempo de solidaridad
Es tiempo de adherir al sostenimiento
de la obra evangelizadora de la Iglesia
La Casa de Todos
¿Sabia usted que la parroquia se mantiene económicamente solo con lo que aportan los miembros de la comunidad?
¿Sabia usted que además de las colectas de las misas existen las Contribuciones Familiares Mensuales?
Invitamos a los que aún no están inscriptos con una contribución mensual familiar a sumarse a esta forma de contribuir, pudiendo hacerlo efectivo a través de un cobrador en su domicilio o por medio de débito automático en sus tarjetas de crédito, de esta manera se puede tener un presupuesto que permita encarar no solo la manutención del templo, salones, tareas de catequesis, etc. sino también planificar la restauración del templo y de los salones parroquiales y ayudar más a las parroquias necesitadas de nuestra diócesis.
Para mayor información visitá http://www.fatima.org.ar/compartir.htm
A partir de mediados de julio, comenzó a funcionar en la Parroquia el grupo de Alcohólicos Anónimos.
Se reúnen los días Martes y Jueves en los Salones Parroquiales (Alvear 1056) de 19 a 21 hs.
Y los días Lunes, Miércoles y Viernes en la Casita Amigos (Vieytes 944) de 19 a 21 hs.
II.- NUESTRA DIÓCESIS
3. PASTORAL DE LA SALUD - CURSO ANUAL DE FORMACIÓN Y REFLEXIÓN
Este curso comenzado en junio, continúa con talleres que serán dictados para Agentes de Pastoral de la Salud, Profesionales de la salud, Ministros de la Comunión, Religiosos y Religiosas, y abiertos a todas las comunidades.
Se otorgarán certificados de asistencia.
2 DE AGOSTO: 9.30 A 12 HS.
TALLER: Cuando tenemos que acompañar el morir
LUGAR: Pquia. San Pedro y San Pablo – Quintana 2645 – Olivos –
EXPONE: Pbro. Juan Pablo Contepomi
13 DE SEPTIEMBRE: 9.30 A 12 HS.
TALLER: Sanados por el Espíritu
LUGAR: Pquia. Santa Rosa de Lima – Rivadavia 2350 – Munro –
EXPONE: R.P. Luis Luna Andrine O.SS.T
Religioso Trinitario (Psicopedagogo)
AUSPICIA LA DELEGACIÓN DE LA PASTORAL DE LA SALUD, DECANATO MUNRO.
Informes: Fernando Domínguez. 15-4074-9660
Responsable en el Decanato Munro.
4. SECTAS
EMIPA invita a la charla que dará el Padre Ramón Morcillo sobre SECTAS. Será en Nuestra Sra. de la Unidad, Paraná 1630 el día 8 de Agosto a las 15 hs..
Entrada Libre y gratuita.
Los esperamos
III.- ARGENTINA
5. OLIMPÍADA EDUCATIVA DE GESTIÓN EMPRESARIA
Buenos Aires, JUL 17 (AICA): La Acción Católica Argentina (ACA) y la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA) realizarán la olimpíada educativa de gestión empresaria “Esperanza de desarrollo”, destinada a alumnos de los niveles Polimodal y EGB (Educación General Básica) de las escuelas –de gestión privada y pública- de todo el país. Los equipos postulantes deberán llenar la planilla de inscripción, antes del 22 de agosto, en www.accioncatolica.org.ar o www.ymca.org.ar . Informes: (011) 4331-6323 o por correo electrónico: comunicación@....
IV.- SANTA SEDE
6. AUMENTAN LAS AYUDAS DEL PAPA A POBLACIONES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA Y CATÁSTROFES
Informe del Consejo Pontificio «Cor Unum» relativo a 2002
CIUDAD DEL VATICANO, 17 julio 2003 (ZENIT.org).- En el año 2002, Juan Pablo II aumentó la distribución de ayudas, recibidas de la generosidad de católicos de todo el mundo, para paliar los sufrimientos de poblaciones afectadas por catástrofes naturales o por la violencia humana.
El Consejo Pontificio «Cor Unum», organismo vaticano encargado de distribuir estas ayudas, ha publicado este jueves un comunicado de prensa en el que informa en detalle sobre las cantidades de dinero entregadas, los beneficiarios, y los motivos que las han justificado.
Dado que estos donativos buscan crear al mismo tiempo proyectos para el desarrollo, en ocasiones su entrega ha sido acompañada por visitas del arzobispo Paul Josef Cordes, presidente de «Cor Unum», quien de este modo ha verificado la situación sobre el terreno e impulsado nuevos proyectos.
Estos donativos, aclara el comunicado, buscan testimoniar «el amor de Dios» y, por tanto, «no dejarán de producir frutos abundantes para el bien común».
De este modo, por ejemplo, el prelado alemán visitó del 25 al 30 de octubre de 2002 Uganda para entregar unos 500.000 euros (561.600 dólares) para la construcción de varias iniciativas asistenciales católicas.
Se trata de la construcción de una Casa para enfermos terminales, en su mayoría víctimas del sida, gestionada por las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa; de la casa para ancianos, discapacitados y enfermos terminales de las Good Samaritan Sisters, de la Centenary Vocational School, donde se ofrece formación integral a muchachos y muchachas, de la Nsambya Babies Home, que atiende a niños menores de 6 años, huérfanos o abandonados, del Slum Acholi Quarter, donde una organización católica de voluntariado (AVSI) ofrece cursos de alfabetización.
Monseñor Cordes visitó del 7 al 10 de noviembre Tierra Santa para ofrecer 400.000 dólares de ayuda a favor de las necesidades fundamentales de esas poblaciones víctimas de la violencia. Con ese donativo, explicó entonces el prelado, Juan Pablo II busca «alentar a los cristianos a quedarse en estos lugares martirizados, al igual que lo hacen muchos misioneros de manera heroica».
Otra de las ayudas del Papa han tenido por objetivo Ucraina, país visitado por monseñor Cordes a inicios de diciembre de 2002 para apoyar la obra de Cáritas en el país para paliar las consecuencias del desastre nuclear de Chernobil, que todavía hoy se hacen patentes.
En el año 2002, según explica el informe, «Cor Unum» distribuyó 1.917.700 dólares (1.706.138 euros) a favor de poblaciones afectadas por catástrofes naturales o provocadas por el hombre en 49 países.
En la mayoría de los casos (1.321.000 dólares) esta ayuda se ha destinado a personas afectadas por del terrorismo o la guerra en Afganistán, Angola, Azerbaiyán, Burundi, Costa de Marfil, Jerusalén, el Líbano, Libia, Nigeria, Pakistán, Papua Nueva Guinea, República Centroafricana, República del Congo, República Democrática del Congo, Siria, Estados Unidos, Tanzania, Vietnam).
El resto de las ayudas se han destinado a víctimas de huracanes, terremotos, catástrofes ferroviarias, o de la crisis económica (este último, fue el caso de Argentina).
Además, Juan Pablo II en 2002 destinó 1.905.606 dólares (1.695.379 euros) para responder a necesidades apremiantes de comunidades en 48 países. Los sectores a los que estas ayudas se han destinado son sanidad, educación, formación profesional, agricultura-alimentación, casa, niños, ancianos, mujeres... En general, estas ayudas se distribuyen en donativos entre 4.000 y 13.000 dólares.
Si bien el informe tiene en cuenta las ayudas distribuidas en 2002, Cor Unum recuerda que en nombre del Papa monseñor Cordes entregó 150.000 dólares en ayudas para las poblaciones de Irak, al visitar Irak a inicios del mes de junio pasado.
En 2002, la Fundación Juan Pablo II para el Sahel, que tiene por objetivo luchar contra la desertización en esa región africana, financió 233 proyectos por un valor de 2.354.894 euros (2.648.078 dólares).
En 2002, la Fundación Populorum Progessio, para el desarrollo integral de poblaciones afroamericanas e indígenas de América Latina y el Caribe, destinó 1.895.300 dólares (1.685.010 euros) para financiar 223 proyectos.
Las ayudas del Papa en 2002 pudieron aumentar sobre todo gracias a la colecta mundial que se realizó con motivo de la Jornada de Oración y de Ayuno convocada por el Santo Padre para el 14 de diciembre de 2001 tras los atentados del 11 de septiembre de ese año.
V.- DOCUMENTACIÓN
7. JUAN PABLO II: EL AMOR MATERNO DE DIOS
Meditación en la audiencia general sobre el cántico de Isaías del capítulo 66
CIUDAD DEL VATICANO, 16 julio 2003 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación la intervención de Juan Pablo II en la audiencia general de este miércoles dedicada a comentar el cántico del capítulo 66 (versículos 10-14) del libro de Isaías.
Festejad a Jerusalén, gozad con ella,
todos los que la amáis,
alegraos de su alegría,
los que por ella llevasteis luto;
mamaréis a sus pechos
y os saciaréis de sus consuelos,
y apuraréis las delicias
de sus ubres abundantes.
Porque así dice el Señor:
«Yo haré derivar hacia ella,
como un río, la paz,
como un torrente en crecida,
las riquezas de las naciones.
Llevarán en brazos a sus criaturas
y sobre las rodillas las acariciarán;
como a un niño a quien su madre consuela,
así os consolaré yo,
y en Jerusalén seréis consolados.
Al verlo, se alegrará vuestro corazón,
y vuestros huesos florecerán como un prado».
1. El himno que acabamos de escuchar está tomado de la última página del Libro de Isaías, canto de alegría dominado por la figura materna de Jerusalén (Cf. 66, 11) y, después, por la atención amorosa del mismo Dios (Cf. versículo 13). Los estudiosos de la Biblia consideran que esta sección final, abierta a un futuro espléndido y festivo, es el testimonio de una voz posterior, la de un profeta que celebra el renacimiento de Israel, tras el paréntesis obscuro del exilio en Babilonia. Nos encontramos, por tanto, en el siglo VI a. c., dos siglos después de la misión de Isaías, el gran profeta bajo cuyo nombre se presenta toda esta obra inspirada. Nosotros seguiremos ahora el discurrir gozoso de este breve cántico, que comienza con tres imperativos que constituye una invitación a la felicidad: « Festejad», «gozad», «alegraos» (Cf. versículo 10). Este es el luminoso hilo conductor que atraviesa con frecuencia las últimas páginas del libro de Isaías: los afligidos de Sión se alegran, son coronados, ungidos por el «aceite de gozo» (61,3); el mismo profeta goza «en el Señor, exulta mi alma en mi Dios» (v. 10); «con gozo de esposo por su novia se gozará Dios» por su pueblo (62, 5). En la página precedente a nuestro canto y nuestra oración, el Señor mismo participa en la felicidad de Israel que esta a punto de renacer como nación: «habrá gozo y regocijo por siempre jamás por lo que voy a crear. Pues he aquí que yo voy a crear a Jerusalén "Regocijo", y a su pueblo "Alegría"» (65,18-19).
2. El manantial y la razón de esta exultación interior se encuentra en la nueva vitalidad de Jerusalén, resurgida de las cenizas de la ruina, que se había abatido sobre ella cuando los ejércitos babilonios la demolieron. Se habla, de hecho, de su «luto» (66, 10) que ya ha quedado a las espaldas. Como sucede con frecuencia en diferentes culturas, la ciudad es representada con imágenes femeninas, es más, maternas. Cuando una ciudad está en paz, es como el seno protegido y seguro; es más, es como una madre que amamanta a sus hijos con abundancia y ternura (Cf. v. 11). Desde este punto de vista, la realidad a la que la Biblia llama con la expresión familiar «la hija de Sión», es decir Jerusalén, vuelve a convertirse en una ciudad-madre que acoge, alimenta y da la felicidad a sus hijos, es decir, sus habitantes. Sobre este escenario de vida y ternura desciende después la palabra del Señor que tiene el tono de una bendición (Cf. versículos 12-14).
3. Dios repasa otras imágenes ligadas a la fecundidad: habla de ríos y torrentes, es decir, de aguas que simbolizan la vida, la vegetación, la prosperidad de la tierra y de sus habitantes (Cf. versículo 12). La prosperidad de Jerusalén, su «paz» («shalom»), don generoso de Dios, asegurará a sus hijos una existencia rodeada de ternura materna: «Llevarán en brazos a sus criaturas
y sobre las rodillas las acariciarán» (ibídem) y esta ternura materna será ternura del mismo Dios: «como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo» (versículo 13). De este modo, el Señor utiliza la metáfora materna para describir su amor por sus criaturas.
También en el libro de Isaías se pude leer poco antes un pasaje que atribuye a Dios un perfil materno: «¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ésas llegasen a olvidar, yo no te olvido» (49, 15).
En nuestro Cántico las palabras del Señor dirigidas a Jerusalén terminan retomando el tema de la vitalidad interior, expresado con otra imagen de fertilidad y de energía: la de la hierba fresca, imagen aplicada a los huesos, para indicar el vigor del cuerpo y de la existencia (Cf. 66, 14).
4. Al llegar a este punto, ante la ciudad-madre, es fácil ampliar la mirada hasta el perfil de la Iglesia, virgen y madre fecunda. Concluyamos nuestra meditación sobre la Jerusalén renacida con una reflexión de san Ambrosio, tomada de su obra «Las vírgenes»: «La santa Iglesia es inmaculada en su unión conyugal: fecunda por sus partos, virgen por su castidad, a pesar de los hijos que engendra. Nos ha dado a luz, por tanto, una virgen que no ha concebido por obra de un hombre sino por obra del Espíritu. Nos ha dado a luz una virgen, pero no con dolores físicos, sino con el júbilo de los ángeles. Una virgen nos amamanta, pero no con la leche del cuerpo, sino con esa de la que habla el apóstol, cuando dice haber amamantado en la tierna edad del pueblo de Dios que crece.
¿Qué mujer casada tiene más hijos que la santa Iglesia? Es virgen por la santidad que recibe en los sacramentos y madre de pueblos. Su fecundidad está atestiguada también por la Escritura, que dice: "más son los hijos de la abandonada, que los hijos de la casada" (Isaías 54, 1; Gálatas 4, 27). Nuestra madre no tiene un hombre sino un esposo, pues tanto la Iglesia en los pueblos como el alma de cada uno de sus individuos --inmunes de cualquier infidelidad, fecundas en la vida del espíritu-- sin que decaiga su pudor, se casan con el Verbo de Dios como con un esposo eterno» (I,31: Saemo 14/1, pp. 132-133).
[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Papa hizo esta síntesis en castellano:]
Queridos hermanos y hermanas:
El canto de Isaías que hemos escuchado es un canto de alegría, dominado por la figura materna de Jerusalén y por la solicitud amorosa de Dios, que se goza con la felicidad de su pueblo. Por eso, aparecen las expresiones alegraos, exultad, saltad de júbilo. Jerusalén es la ciudad madre, que acoge a sus hijos. Ante ella, es fácil alargar la mirada para contemplar el rostro de la Iglesia, virgen y madre fecunda: virgen por la santidad que recibe en sus sacramentos, madre por la multitud de pueblos que acepta en su seno.
Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española. En especial a los fieles de Pedro Abad (Córdoba) y a los peregrinos de Jaén, así como a las Quinceañeras de México y a los visitantes de Guadalajara. A todos os deseo unas felices vacaciones, tiempo propicio para fortalecer también la vida interior. Muchas gracias por vuestra atención.
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ZENIT
CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano)
Un abrazo, y nuestras oraciones.
Selección y compaginación de noticias: Ricardo Pereira ( pqfatima@... )
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