NUESTRA PARROQUIA
|
1. Adoración permanente al Santísimo Sacramento Del lunes 12 de septiembre al jueves 13 de octubre. De lunes a viernes de 9.30 a 20 hs. Volver al Indice
|
2. Preparando la Asamblea Parroquial ORACIÓN PARA LA ASAMBLEA PARROQUIAL
Señor que nos llamas a vivir como hermanos en familia, que iluminas nuestra vida con tu Palabra para que te conozcamos, ayúdanos a disponer nuestro corazón para poder descubrir tu voluntad y a tener las fuerzas necesarias para cumplirla. Como Comunidad de Fátima estamos preparando nuestra Asamblea para darle un nuevo impulso a la tarea misionera entre nosotros y los que están alejados, para poder crecer en la unidad, en el servicio y en el amor. Te pedimos nos guíes en nuestro camino y nos ilumines con la fuerza del Espíritu Santo. Enséñanos a hacer de la oración y de la Eucaristía momentos esenciales de encuentro con vos, de alimento y reposo. Ayúdanos a dar testimonio de tu amor, de tu verdad, y de tu misericordia en el mundo, para que muchos puedan creer. Madre nuestra y Señora de Fátima tómanos en tus manos y acompáñanos a descubrir el rostro de Cristo en nuestros hermanos. Amén.
Se sugiere rezar esta oración en familia, y en las reuniones de todos los grupos parroquiales. Volver al Indice
|
|
ARGENTINA
|
3. Concurso que promueve la defensa de la vida Buenos Aires, SET 8 (AICA): Con el lema “Comunicar valores que promuevan la defensa de la vida y la familia”, se puso en marcha un concurso sobre programas para difundirse por radio titulado “Premio Magníficat 2005”. Lo realiza la Asociación de Radiodifusores Católicos Argentinos (ARCA) con el auspicio de la Acción Católica Argentina, la Agencia Informativa Católica Argentina, la Federación de Círculos Católicos de Obreros, los profesores e investigadores sobre la comunicación social y el Club Gente de Prensa. El plazo para la entrega de los trabajos vence el 30 de setiembre en curso. Informes: (0341) 4312872, correo electrónico premiomagnificat@... o en la página de Internet www.radioscatolicasarca.org.ar . Volver al Indice
|
4. Primer aniversario de la canonización de Don Orione Buenos Aires, SET 8 (AICA): El primer aniversario de la canonización de Don Orione fue celebrado con singular alegría en el Pequeño Cottolengo de Claypole, como lo registra el número de agosto 2005 de la “Revista Don Orione”, publicación de la Pequeña Obra de la Divina Providencia en la Argentina, con sede en Carlos Pellegrini 1441 de esta Capital. La atrayente hoja dedica esta vez su nota de tapa a los festejos que con el motivo aludido tuvieron lugar en Claypole y, en primer lugar, la visita de la cantante Soledad Pastorutti. “La Sole junto al Cottolengo” refleja el gozo de los anfitriones por concurso tan grato, que por otra parte no fue el único ya que también intervinieron en la fiesta otros famosos artistas. Volver al Indice
|
|
SANTA SEDE
|
5. La recta final al Año de la Eucaristía en Internet CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 9 septiembre 2005 (ZENIT.org).- Para ayudar a los católicos de todo el mundo a vivir la recta final del Año de la Eucaristía, que se clausura en octubre, la Santa Sede ha publicado en su página web una sección especial con numerosos recursos.
El apartado «Año de la Eucaristía», que aparece al inicio de la página, tras haber seleccionado el idioma deseado, presenta ante todo los documentos que había preparado Juan Pablo II para convocar esta iniciativa, así como otros textos fundamentales de su magisterio sobre este sacramento.
La sección presenta también las «sugerencias y propuestas» presentadas por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos para la vivencia de estos doce meses.
Otro de los apartados presenta textos fundamentales del Congreso Eucarístico Internacional celebrado el mes de octubre pasado en la ciudad mexicana de Guadalajara, con el que comenzó el Año de la Eucaristía.
Entre los recursos presentados por la página, destacan algunos pasajes de la Biblia y del Catecismo de la Iglesia Católica sobre el sacramento de la presencia real de Jesús, así como una meditación de san Francisco de Asis, de los Padres de la Iglesia y de algunos de los pastores católicos más representativos de los últimos tiempos.
Más información en http://www.vatican.va/holy_father/special_features/eucharist/index_sp.html ZS05090903 Volver al Indice
|
6. Ante la asamblea de la ONU, Benedicto XVI exige medidas contra la pobreza y el hambre Pide cumplir con los objetivos ya asumidos
CASTEL GANDOLFO, domingo, 11 septiembre 2005 (ZENIT.org).- En vísperas de la asamblea general de las Naciones Unidas, Benedicto XVI exigió a la comunidad internacional este domingo el cumplimiento de los compromisos asumidos para acabar con la pobreza y el hambre.
Tras rezar el Ángelus en Castel Gandolfo, el pontífice recordó que el miércoles próximo comenzará en Nueva York, en las Naciones Unidas, una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que, según él mismo reconoció, «afrontará temas importantes sobre la paz mundial, el respeto de los derechos humanos, la promoción del desarrollo y el refuerzo de la Organización de las Naciones Unidas».
La 60 Asamblea General de la ONU analizará el cumplimiento de los compromisos de la Cumbre del Milenio, del año 2000, en la que se fijó la meta de reducir en el año 2015 a la mitad la población que en el mundo vive en extrema pobreza (con menos de un dólar al día), y que hace cinco años se calculó que era un 22 por ciento de los habitantes del planeta.
Además, se intentará llegar a un acuerdo sobre la reforma de Naciones Unidas, una necesidad en la que todos los países coinciden pero ante la que hay divergencias sobre el alcance final de la misma en varios apartados, entre ellos la modificación en la composición del Consejo de Seguridad
«La Santa Sede también ha sido invitada como de costumbre y el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado, me representará», anunció el Papa.
«Deseo fervientemente que los gobernantes allí reunidos encuentren soluciones idóneas para alcanzar los grandes objetivos prefijados, en un espíritu de concordia y de generosa solidaridad», confesó.
En particular, el obispo de Roma esperó que se logren éxitos «a la hora de aplicar medidas concretas para responder a los problemas más urgentes planteados por la pobreza extrema, por las enfermedades y el hambre, que afligen a tantos pueblos». ZS05091105 Volver al Indice
|
7. Hacen mucha falta periodistas católicos, afirma Benedicto XVI Al encontrarse con el director de «El Observador» y corresponsal de Zenit
CASTEL GANDOLFO, lunes, 12 septiembre 2005 (ZENIT.org).- «Hace falta a la Iglesia el trabajo de los periodistas católicos y la prensa católica» afirmó este lunes el Papa Benedicto XVI al periodista mexicano Jaime Septién, director de «El Observador» y corresponsal de Zenit en México, América Central y áreas hispanas de Estados Unidos.
En el marco de la visita «ad limina apostolorum» que realizan los obispos mexicanos al Papa, hoy tocó el turno a parte de los obispos sufragáneos de San Luis Potosí y de Morelia, concretamente Tacámbaro, Apatzingán, Zamora y San Luis Potosí, con el arzobispo Luis Morales Reyes y el arzobispo emérito Arturo Antonio Szymanski Ramírez.
Acompañando a éste último, el director del semanario «El Observador» y corresponsal de Zenit refirió la presencia de un Papa «afable, cariñoso, humano, preocupado por la prensa católica y por todos aquellos que hemos apostado por la fidelidad a la Iglesia como parte esencial de nuestra vocación».
«Al referirle la tarea que desempeñamos en "El Observador" y Zenit, el Santo Padre fue muy directo al decirme que la Iglesia necesita mucho de nuestro trabajo y que él, en lo personal, nos agradecía el servicio que prestábamos a través de la comunicación para la difusión del Evangelio», explica Septién.
«La visita fue muy corta, pero extraordinariamente precisa --explica Septién--, pues pude poner a disposición de Benedicto XVI a todos los que estamos comprometidos con esta grande empresa que es el periodismo católico; salgo con un espíritu renovado, lleno de cariño por el Santo Padre en quien vi a un pastor de almas, una mirada transparente, una sonrisa maravillosa y una fuerza que me hacen augurar que, una vez más, se equivocan todos aquellos colegas periodistas que definían este papado como un período de transición».
Los obispos que visitaron al Papa el día de hoy, coincidieron en señalar que Benedicto XVI posee un trato finísimo, un don de gentes extraordinario y una capacidad de escucha que hace sentirlo muy cercano a las diócesis de México.
Uno de ellos --el arzobispo de San Luis Potosí, monseñor Luis Morales Reyes-- reveló que le pidió al Papa «una tarea: que haga una encíclica sobre la oración; a lo que el Santo Padre respondió que ya eran varias las peticiones que le hacían sobre ello», dijo.
Finalmente, Septién recuerda que al finalizar el encuentro, el Papa le invitó a seguir trabajando en este campo «y volvió a repetir que me agradecía mi labor y la de los que trabajaban en los medios católicos». ZS05091204 Volver al Indice
|
8. El postulador de la beatificación de Juan Pablo II lanza una cadena mundial de oración CIUDAD DEL VATICANO, martes, 13 septiembre 2005 (ZENIT.org).- El postulador de la causa de beatificación de Juan Pablo II, monseñor Slawomir Oder, ha lanzado una cadena mundial de oración para pedir por las necesidades y sufrimientos del mundo por intercesión del difunto Papa.
La iniciativa permite, a través del «Forum» de la página web oficial de la causa (www.JohnPaulIIBeatification.org ), enviar todos los días intenciones de oración para que los que participan en la cadena recen por ellas.
Navegando en el «Forum» se pueden ver peticiones de oración por Benedicto XVI, por «la unidad de todos los cristianos», por una mujer con cáncer, o por las víctimas del huracán «Katrina»…
Para formar parte de la cadena de oración es necesario inscribirse al «Forum» a través de la página web.
En un mensaje, monseñor Oder explica: «Estoy convencido de que en el mundo son muy numerosas las personas dispuestas a formar parte de esta cadena de oración, de manera que en cada momento del día y de la noche, en todos los rincones de la tierra, se eleven a Dios súplicas para sostener a los hermanos en la fe y en sus necesidades».
El postulador busca promotores de la cadena de oración. «Pienso en los monasterios de clausura, en las comunidades religiosas y parroquiales, en los misioneros, en las personas ancianas y enfermas, en los grupos de jóvenes, en los diferentes grupos de oración y en todas las riquísimas realidades presentes en la Iglesia, que forman un único Cuerpo Místico de Cristo: ¡qué pontecial de caridad y de bien!», afirma el postulador.
El «Forum» presenta otra sección en el que los participantes cuentan sus experiencias personales de encuentro con Juan Pablo II.
[Más información www.JohnPaulIIBeatification.org] ZS05091304 Volver al Indice
|
|
DOCUMENTACIÓN
|
9. Benedicto XVI: Cristo, imagen sobre la que debemos modelar nuestra vida Comentario al himno de la carta de san Pablo a los Colosenses
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 7 septiembre 2005 (ZENIT.org).- Publicamos la meditación que dirigió Benedicto XVI este miércoles durante la audiencia general sobre el himno a Cristo que presenta la carta de san Pablo a los Colosenses en el capítulo I (versículos 1,3.12.15.17-18)
Damos gracias a Dios Padre, que nos ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados.
Él es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque por medio de Él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por Él y para Él.
Él es anterior a todo, y todo se mantiene en Él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo.
Porque en Él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por Él quiso reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.
1. En el pasado ya nos hemos detenido a meditar en el grandioso fresco de Cristo, Señor del universo y de la historia, que presenta el himno del inicio de la carta de san Pablo a los Colosenses. Este cántico, de hecho, salpica las cuatro semanas en las que se articula la Liturgia de las Vísperas.
El corazón del himno está constituido por los versículos 15-20, en los que aparece de manera directa y solemne Cristo, definido como «imagen» del «Dios invisible» (versículo 15). Al apóstol le gusta el término griego «eikon», «icono»: en sus cartas lo utiliza nueve veces, aplicándoselo tanto a Cristo, icono perfecto de Dios (Cf. 2 Corintios 4, 4), como al hombre, imagen y gloria de Dios (Cf. 1 Corintios 11, 7). Sin embargo, éste, con el pecado, «cambió la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible» (Romanos 1,23), optando por adorar a los ídolos y convirtiéndose semejante a ellos.
Por ello, tenemos que modelar continuamente nuestra imagen sobre la del Hijo de Dios (Cf. 2 Corintios 3, 18), pues «Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas», «nos ha trasladado al reino de su Hijo querido» (Colosenses 1, 13).
2. Después, Cristo es proclamado como «primogénito (engendrado antes) de toda criatura» (versículo 15). Cristo es anterior a toda la creación (Cf. versículo 17), habiendo sido engendrado desde la eternidad: pues «por medio de Él fueron creadas todas las cosas» (versículo 16). También en la antigua tradición judía se afirmaba que «todo el mundo ha sido creado por causa del Mesías» (Sanhedrín 98b).
Para el apóstol, Cristo es tanto el principio de cohesión («todo se mantiene en Él»), el mediador («por medio de Él»), como el destino final hacia el que converge todo lo creado. Él es «el primogénito entre muchos hermanos» (Romanos 8, 29), es decir, es el Hijo por excelencia en la gran familia de los hijos de Dios, de la que se pasa a formar parte por el Bautismo.
3. Al llegar a este momento, la mirada pasa del mundo de la creación al de la historia: Cristo es «la cabeza del cuerpo: de la Iglesia» (Colosenses 1,18) y ya lo es a través de su Encarnación. De hecho, Él entró en la comunidad humana para regirla y unirla en un «cuerpo», es decir, una unidad armoniosa y fecunda. La convivencia y el crecimiento de la humanidad tienen su raíz, su fulcro vital, «el principio», en Cristo.
Precisamente con esta primacía Cristo puede convertirse en el principio de la resurrección de todos, el «primogénito de entre los muertos», para que «todos revivan en Cristo… Cristo como primicias; luego los de Cristo en su venida» (1 Corintios 15, 22-23).
4. El himno se encamina a su conclusión celebrando la «plenitud», en griego «pleroma», que Cristo tiene en sí como don de amor del Padre. Es la plenitud de la divinidad que se irradia ya sea en el universo ya sea en la humanidad, convirtiéndose en manantial de paz, de unidad, de armonía perfecta (Colosenses 1, 19-20).
Esta «reconciliación» y «pacificación» es actuada a través de la «la sangre de su cruz», por la que hemos sido justificados y santificados. Al derramar su sangre y entregarse a sí mismo, Cristo ha difundido la paz que, en el lenguaje bíblico, es síntesis de los bienes mesiánicos y plenitud salvífica extendida a toda la realidad creada.
El himno concluye, por tanto, con un horizonte luminoso de reconciliación, de unidad, de armonía y paz, sobre el que se levanta solemnemente la figura de su artífice, Cristo, «Hijo querido» del Padre.
5. Sobre este denso himno han reflexionado los escritores de la antigua tradición cristiana. San Cirilo de Jerusalén, en su diálogo, cita el cántico de la Carta a los Colosenses para responder a un anónimo interlocutor que le había preguntado: «¿Decimos, entonces, que el Verbo engendrado por Dios ha sufrido por nosotros en su carne?». La respuesta, siguiendo las huellas del cántico, es afirmativa. De hecho, afirma Cirilo, «la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura, visible e invisible, por el cual y en el cual existe todo, ha sido dado --dice Pablo-- como cabeza a la Iglesia: Él es, además, el primogénito de entre los muertos», es decir, el primero de la serie de los muertos que resucitan. Él, sigue diciendo Cirilo, «asumió todo lo que es propio de la carne del hombre y "sufrió la cruz, despreciando su ignominia" (Hebreos 12,2). Nosotros no decimos que un simple hombre, lleno de honores o no sé cómo, por su unión a Él ha sido sacrificado por nosotros, sino que es el mismo Señor de la gloria quien fue crucificado» («Por qué Cristo es uno» --«Perché Cristo è uno»--: Colección de Textos Patrísticos, XXXVII, Roma 1983, p. 101).
Ante este Señor de la gloria, signo del amor supremo del Padre, también nosotros elevamos nuestro canto de alabanza y nos postramos para adorarle y darle gracias.
[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Papa hizo una síntesis en castellano. Estas fueron sus palabras:]
Queridos hermanos y hermanas: El apóstol Pablo, en el himno que hemos escuchado, tomado de su Carta a los Colosenses, define a Cristo como la «imagen de Dios invisible», como el «primogénito de toda criatura» que, engendrado desde la eternidad, precede toda la creación visible e invisible, siendo para ella principio de cohesión, mediación y destino. ¡Por Él, para Él y en Él, todo ha sido creado!
El Verbo de Dios se ha hecho hombre para regenerar a la comunidad humana y hacer de ella una unidad armoniosa y fecunda, introduciendo nuevamente la historia en el original designio salvífico del Padre. La Iglesia, cuerpo de Cristo, es el signo visible de esa admirable reconciliación y pacificación, obrada a través de «la sangre de la cruz», que en el Bautismo nos introduce personalmente en el misterio del Señor muerto y resucitado.
Saludo ahora a los peregrinos de lengua española, en particular a las Comunidades religiosas y a los grupos parroquiales de España, así como a los fieles de Hermosillo, acompañados de su Arzobispo, y a demás peregrinos de México, de Chile y del Perú. Como San Pablo, elevemos también nosotros un canto de alabanza y adoremos al Padre por el don inestimable de su Hijo, imagen perfecta de su amor. ZS05090704 Volver al Indice
|
|
|
|