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PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA
Av.
Libertador 13.900 - 1640 Martínez - Tel. y Fax 4508-8501 // 8502 E-mail: pqfatima@... // secretaria@... Página Web: www.fatima.org.ar |
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Noticias desde la Parroquia de Fátima |
16 de julio de 2007 - Año X - N° 358 |
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Índice
de Noticias |
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NUESTRA DIOCESIS |
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EDNA –Equipo Diocesano de Niñez y Adolescencia CENTRO DE CAPACITACIÓN Abuso -
Maltrato en Niñez y Adolescencia Asistencia
– Prevención – Fortalecimiento Familiar Seminarios
– Cursos- Talleres – Jornadas |
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Capacitación a Profesionales de áreas de Salud, Social y
Legal (medicina, psicología, trabajo social, psicopedagogía, docencia,
abogacía, etc.) Capacitación a
Efectores Sociales , Agentes de Pastoral y estudiantes (interesados y/o
vinculados por su que hacer a estas temáticas) Objetivo:
Brindar capacitación específica a fin de que con una mirada resiliente e interdisciplinaria distintos actores
sociales puedan planificar e implementar
estrategias de abordaje en estos universos temáticos. Para informes
llamar de lunes a viernes de 9hs. a 14 hs. Tel. 4575-4262 o concurrir a Casa
Pastoral – Ituzaingó 90- San Isidro en el
mismo horario. Módulo II
:"Maltrato y Abuso Infanto - juvenil" Fecha de
inicio: Jueves 9 de agosto de 2007 Horario: de 18
a 21 hs. Duración: 8
jueves. Costo: Dos
cuotas de $ 40 cada una. Capacitadores: • Dr. Juan Peralta (Psiquiatra). • Dra. Analía
Tablado (Médica ginecóloga infanto-juvenil-Especialista). • Dra. Sara Grunfeld
(abogada especializada en temas de niñez y mediación familiar). Lugar: Casa
Pastoral. Ituzaingó 90 – San Isidro. TEL: 4575-4262
E-mail: edna@... - Se otorgan
certificados. - Por favor,
inscribirse previamente. |
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Mons. Raymundo Damasceno Assis es el nuevo Presidente del CELAM LA HABANA, 10 Jul. 07 (ACI).-Los
71 Cardenales y Obispos de América Latina y el Caribe reunidos en la 31°
Asamblea ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), en La
Habana (Cuba), eligieron este martes a Mons.
Raymundo Damasceno Assis, Arzobispo de Aparecida
(Brasil), nuevo
Presidente del organismo por un periodo de cuatro años. |
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El nuevo Presidente del CELAM
tiene 70 años de edad y ya se había desempeñado como Secretario General de
este organismo de Los obispos también eligieron
a Mons. Baltazar Porras Cardozo,
Arzobispo de Mérida (Venezuela), Primer Vicepresidente; mientras que el
segundo Vicepresidente es ahora Mons. Andrés Stanovnik,
Obispo de Reconquista, Argentina, quien se desempeñaba como Secretario
General del CELAM. Los obispos de la región
fueron recibidos el lunes en la Arquidiócesis de La Habana, que preside el
Cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino, donde se
lleva a cabo la reunión hasta el viernes. El encuentro, que concluirá
con una Misa concelebrada en la Catedral de La Habana, se lleva a cabo en la
casa sacerdotal San Juan María Vianney, construida
en 1917 y recientemente restaurada. Durante el evento, los
obispos elegirán a los demás miembros de la presidencia del CELAM –que
incluye dos vicepresidentes, un presidente del comité económico y un
secretario general– además de los presidentes
de los diversos departamentos. Los obispos también definirán
las características de Mons. Raymundo Damasceno Assis nació el 15 de febrero de 1937 en la ciudad
de Capela Nova, en el estado brasileño de Minas Gerais.
En 1955 ingresó al Seminario Menor, en Mariana donde cursó la secundaria y el
curso de Filosofía. En 1961 fue a Roma donde
cursó filosofía y, en 1965 fue a Alemania, donde acompañó el Curso
Superior de Catequesis. Mons. Damasceno Assis fue
ordenado sacerdote en Conselheiro Lafaiete, Minas Gerais, el 19
de marzo de 1968. Su ordenación episcopal se realizó el 15 de septiembre de
1986 en Brasilia. |
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DOCUMENTACIÓN |
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XXXI Asamblea del CELAM: Homilía
conclusiva Del
cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo de La
Habana LA HABANA,
domingo, 15 julio 2007 (ZENIT.org).-
Clave misionera para todo un continente: es el centro de la homilía
pronunciada el viernes por el cardenal Jaime Ortega Alamino,
arzobispo de La Habana, en la Misa de Clausura de Fruto de la
Conferencia de Aparecida, es la etapa evangelizadora que inaugura ahora la
Iglesia en Latinoamérica y el Caribe y a la que está convocado todo el Pueblo
de Dios, recordó el purpurado, cuyas palabras publicamos a continuación: * * * S.M.I. Catedral de La Habana, 13 de julio de 2007 Queridos
hermanos y hermanas: Concluía En verdad
la Encarnación del Hijo de Dios en María es la acción culminante de la
Historia de nuestra Salvación. María, que por obra del Espíritu Santo llevaba
en su seno a Jesús, el Salvador, no podía dejar de comunicar su gozo, quería
anunciarlo para que otros participaran de su felicidad; se puso en camino y
subió a la montaña al encuentro de su pariente Isabel. María es figura de la
Iglesia, es decir, la Iglesia se ve reflejada en María y debe llegar a ser
como Ella: portadora de Cristo, que se pone en camino y sube la cuesta de la
historia proclamando el gozo de Jesucristo que vive en nosotros y que nos
envía Él mismo a anunciarlo al mundo entero, hasta los confines de Fiarse
de Dios Nos narra
el libro del Génesis la puesta en marcha de Jacob, a quien Dios le indica que
no tema partir de Canaán para ir a Egipto. Los
antecedentes de esta historia se encuentran en otra partida, cuando Dios dijo
a Abraham, el abuelo de Jacob, que dejara el país de sus padres y fuera a
buscar otras tierras que serían pobladas por su descendencia. Abraham, viejo
y sin hijos, fiado en la promesa de Dios, partió con sus familiares y sus
ganados, y se asentó en Canaán. Allí se cumple la
promesa del Señor y tiene un hijo, Isaac, que fue el padre de Jacob. Pero he
aquí que Jacob, ya viejo, en medio de una hambruna que devastaba la región,
es invitado por su hijo José, que está en Egipto, a que vaya con sus hermanos
a establecerse a esa tierra. De nuevo interviene Dios para asegurarle a
Jacob: "No temas... yo bajaré contigo a Egipto..." Se le presenta
como "el Dios de tu padre" y le hace una promesa: "yo haré de
ti un gran pueblo". Todo se hace ahora más confuso, pues Jacob se
hallaba viviendo ya en la tierra de Canaán, La
iniciativa desconcertante de Dios, la desinstalación y más tarde la
dispersión jalonarán también la marcha del nuevo
pueblo de Dios que es la Iglesia, comenzando por María que, siendo Virgen,
fiándose en la promesa de Dios, concibió en su seno, por obra del Espíritu
Santo, al Salvador del mundo. Hemos visto como también María, feliz por las
maravillas que Dios obraba en Ella se puso en camino para proclamar el gozo
de «La
Iglesia de América Latina y el Caribe se ha reencontrado» Viene aquí
a mi memoria el recuerdo reciente del testimonio que, en la sesión conclusiva
de la Reunión de Aparecida, dio un sacerdote sobre nuestra última Conferencia
General. Se expresó así el presbítero: "en «La
Cruz marca la vida del evangelizador» Con cuánta
precisión de situaciones y circunstancias difíciles envía el Señor a sus
discípulos a la misión en la lectura evangélica de San Mateo que hemos
escuchado hoy; Él les diseña incluso una simple estrategia: cuando los
persigan en una ciudad, váyanse a otra. Hay también una invitación de Jesús a
la perseverancia en medio de las pruebas. En el
momento en que Mateo pone por escrito estas palabras de Jesús, ya mucho de lo
que el Señor había anunciado está produciéndose, se dan persecuciones y
acciones violentas contra la Iglesia que llegan hasta el martirio. De hecho
los discípulos son enviados a correr un riesgo, irán como corderos en medio
de lobos, pero se apoyarán como Jacob y los antiguos patriarcas y profetas en
una promesa del Señor. Cuando se vean cercados y hostigados Dios mismo pondrá
sus palabras en sus labios y podrán resistir al mal sostenidos por el
Espíritu Santo. Esta fue,
ha sido y será la condición del seguidor auténtico de Cristo. La
conflictividad, a veces violenta, manifiesta el estatuto del discípulo de Jesús,
que no es más que compartir el destino histórico de su Señor. La Cruz marca
la vida del evangelizador. La misión y el anonadamiento del misionero se
reclaman mutuamente. En esta
etapa evangelizadora que inaugura ahora la Iglesia en América Latina y el
Caribe, fruto de la Conferencia de Aparecida, en que todos, obispos,
sacerdotes, diáconos, personas consagradas y laicos queremos ser, sabemos y
sentimos discípulos de Cristo, debemos aceptar el Código riesgoso del
discipulado. No podemos volver la vista atrás ni mirar hacia otros sitios,
las situaciones de cristiandad, de Iglesia instalada, aceptada y escuchada
con reverencia no existen ya en ningún lugar. Es el momento de dejar falsas
seguridades para partir en misión. No nos reunimos en Aparecida para hacer
declaraciones contundentes, para condenar a unos o a otros, para acopiar
fuerzas y mostrar al Continente algún poder religioso, social o político. Nos
reunimos con el propósito de reconocemos discípulos de Jesucristo, enviados
por Él para que nuestros pueblos tengan vida en Él. Es así como la Iglesia
reencuentra su ser profundo, su misión. En nuestra
V Conferencia la Iglesia que está en América Latina y el Caribe analizó
situaciones realmente difíciles que pueden hallar los discípulos de Cristo al
desplegar su misión. Los lobos rapaces a que se refiere Jesús, cercan siempre
el rebaño del Señor y pueden cambiar su pelaje según las épocas, pero
permanecen esencialmente los mismos. Ideología
subjetivista y relativista Con
persecuciones, violencias o dificultades de estilo tradicional o moderno la
Iglesia deberá lidiar siempre. No se trata en todas partes de eliminación
física de cristianos, aunque la cuota de mártires sigue presente en varios
lugares del mundo. Como regla general no se da tanto hoy una lucha frontal
contra la Iglesia en sí misma, sino más bien un intento incisivo de horadar
la cultura cristiana y las tradiciones de los pueblos que se sustentan en la
fe católica: se pretende así sustituir una concepción del mundo y del hombre
basada en la ley natural por un extraño código de derechos que contiene
paradójicamente la manipulación de la vida humana con fines supuestamente
científicos, la eliminación de la vida que hace eclosión en el seno materno,
según una llamada "libertad para elegir" y, siguiendo esta lógica,
se puede llegar a decidir también sobre la vida de los "inútiles",
ancianos, enfermos terminales, discapacitados, etc. La familia, núcleo fundante de la sociedad, resulta amenazada en su misma
esencia cuando se deja de definir el matrimonio como la unión de un hombre y
una mujer, y así podríamos enunciar un rosario interminable de despropósitos. Toda esta
orquestación organizada supranacionalmente,
siguiendo al parecer una ideología difusa, tiene una evidente dirección
general que no da a menudo la cara y usa como ejecutores a organismos
internacionales, organizaciones privadas de ayuda, compañías transnacionales,
etc., asociados todos de manera efectiva para influir en parlamentos y
centros de decisión nacionales e internacionales, utilizando ampliamente los
medios de comunicación, de modo que las leyes y ordenamientos jurídicos sean
cambiados a favor de esa encubierta ideología, no ciertamente a favor del
hombre. La
situación difícil u hostil que Jesús describió a sus discípulos para la
realización de su misión presenta hoy este rostro. Pero es también válida
para estos tiempos la recomendación pastoral que hacía Jesús a sus enviados:
actúen con la cautela de la serpiente y con la mansedumbre de las palomas. Todo ese
entramado adicional de corte subjetivista y relativista, recomendado o
impulsado por ciertos centros de poder, viene a superponerse en nuestros
países a los problemas propios y no resueltos de nuestros pueblos. Cito estos
últimos con palabras del Papa Benedicto XVI: "desigualdades, creciente
pobreza, explotación de la tierra y de sus recursos, hambre, enfermedades,
choques de culturas". Pretende tal vez esa sobreañadidura
que olvidemos nuestros problemas reales, cuya solución reclama la solidaridad
y el empeño de todos, también de los poderosos. Dejando
este juicio a los analistas de situación, cito las palabras certeras del Papa
Benedicto XVI sobre el porqué de esos reclamos de falsos derechos contrarios
a la naturaleza humana. Lo expresó el Cardenal Ratzinger
en un discurso pronunciado [poco antes] de ser elegido al solio pontificio,
ante los Benedictinos de Subiaco en ocasión de
recibir un "Premio a la Promoción de la Familia y de la vida en
Europa". Dice así el
Santo Padre: "Todo esto demuestra que no corresponde al crecimiento de
nuestras posibilidades un igual desarrollo de nuestra energía moral. La
mentalidad técnica confina a la moral a un ámbito subjetivo, mientras que lo
que de verdad necesitamos es una moral pública que sepa hacer frente a las
amenazas que se ciernen sobre las vidas de todos nosotros. El peligro más
verdadero y más grave está, precisamente en este momento, en el desequilibrio
entre posibilidades técnicas y energía moral... Si ésta falta, o escasea, el
poder que el hombre tiene se transforma cada vez más en poder de
destrucción". Despertar
la conciencia Por esto,
frente al mutismo ético del pensamiento actual, De esto se
ocupó nuestra reunión continental de Aparecida y por ello se preocupó ante
todo de poner activamente a Dios en la escena del mundo, en la trama de la
vida familiar y social de los hombres y mujeres de esta parte del planeta.
Sí, es cierto que miramos realidades desafiantes de nuestro tiempo, pero lo
hemos hecho con ojos de Pastores, con mirada de fe que no se detiene en los
obstáculos ni planifica a partir de ellos, como quien prepara un programa de
respuesta a opositores o impugnadores. En Aparecida hemos reflexionado y
proyectado a partir del llamado que nos hace Jesucristo a ser verdaderos
discípulos que, prendados de su persona, acogiendo su Palabra y profundamente
unidos a El, cumplimos su deseo y su mandato de ir "al mundo entero a
proclamar el Evangelio". Y esto lo hacemos apoyados en la promesa del
Señor: "Yo estaré con ustedes siempre hasta el fin del mundo". El
«Documento de Aparecida» En
Aparecida hemos elaborado un documento para plasmar en él nuestra fe en
Cristo y nuestra decisión de servirlo, llevando a nuestros pueblos, sedientos
de vida espiritual, la belleza de nuestra fe cristiana y proponiéndoles la
vida en plenitud que sólo Cristo puede dar, capaz de transformar y
engrandecer la realidad personal y social de los hombres y mujeres de
nuestros pueblos. Es un bello documento el de Aparecida, que pone en pie de
misión a la Iglesia toda: obispos, sacerdotes, diáconos, personas consagradas
y fieles laicos. Si los males del mundo son muchos, si al mundo le falta
Dios, si los discípulos de Jesucristo debemos ser los misioneros que anuncien
a nuestros pueblos al Dios que Cristo en su persona nos muestra, debemos
partir corno Abraham, dejando seguridades, hay que ponerse en marcha corno
Jacob, desinstalándonos, para darles a los pueblos de América Latina y el
Caribe lo que les falta: esa vida abundante que Cristo Resucitado alcanzó
para nosotros con su muerte de Cruz. Nadie puede reemplazamos en esta tarea,
y realizándola, sentamos las bases para una humanidad mejor y más feliz en
nuestras tierras latinoamericanas y caribeñas. Nuestra misión no consiste en
imponer, sino en proponer, no es la de arrastrar seguidores, sino la de
invitar a los hombres y mujeres de nuestros pueblos a ser discípulos de
Jesucristo. Que Así sea. [Homilía distribuida por el CELAM. Subtítulos
de Zenit] |
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ZENIT ------------------------------------------------------------------------- ------------------------------------------------------------------------- CELAM (Consejo
Episcopal Latinoamericano) ------------------------------------------------------------------------- EDICOM (Equipo
Diocesano de Comunicación – Diócesis de San Isidro) |
MAGISTERIO ECLESIAL http://ar.groups.yahoo.com/group/magisterioeclesial/ --------------------------------------------------------------------- ---------------------------------------------------------------------- SOI - Servicio de
Observación sobre Internet – RIIAL http://www.observatoriodigital.net/losboletines.htm |
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Un abrazo, y nuestras
oraciones. Selección y
compaginación de noticias: ------------------------------------------------------------------------------------------------------ Para terminar con su
suscripción, envíe un mensaje en blanco, con el "Asunto" también en
blanco, |
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