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PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA
Diócesis de San Isidro
Av.
Libertador 13.900 - 1640 Martínez - Tel. y Fax 4508-8501 // 8502
E-mail: pqfatima@... // secretaria@...
Página Web: www.fatima.org.ar
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Noticias desde la Parroquia de
Fátima
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10 de
septiembre de 2007 - Año X - N° 365
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Índice
de Noticias
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NUESTRA
PARROQUIA
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Adoración
Permanente al Santísimo Sacramento
Del 13 de septiembre al 13 de octubre
De lunes a viernes de 9.30 a 20 hs.
No faltes, Él te espera.
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NUESTRA
DIOCESIS
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Apagá
la Tele y Prendé la Vida …
"Una jornada
de reflexión sobre la televisión actual"
Buscando opciones positivas
Sábado 15 de septiembre de
2007 de 15 hs a 19hs.
Grupo Salesiano El Arca de Don Bosco"
Parroquia San Juan Bosco
- Av. Márquez 3031 San Isidro
El Arca de Don Bosco",
es un grupo Salesiano que se reúne en la Parroquia San Juan
Bosco de San Isidro.
Preocupados por el contenido de algunos
programas de la televisión de aire, preparan una Jornada de reflexión sobre
los medios de comunicación con el objetivo de ayudar a la gente a enfrentar
esta problemática.
La idea es hacer una breve reseña de la
situación resaltando lo positivo y tomando conciencia de la influencia
negativa, a la vez que proponer alternativas para considerar y para disminuir
el tiempo frente al televisor. El enfoque propuesto no pasa por declamar
acerca del bajo nivel de algunos programas de TV, queriendo evitar caer en
lamentaciones y quejas; lo que intentará mostrar es que hay una tendencia a
nivel nacional y mundial a rechazar lo que se impone. Alentado y motivado por
esto, el grupo salesiano se une a esa corriente para trabajar en forma
positiva para mejorar la calidad de vida de las personas en general y la de
sus familias.
Parroquia
San Juan Bosco -Av. Márquez 3031 San Isidro
elarcadedonbosco@...
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VII encuentro de servidores de la liturgia
Como todos los años quienes trabajamos en la
Liturgia nos encontramos para compartir una jornada de reflexión y encuentro.
29 de septiembre
de 9.30 a 16 hs.
La Eucaristía:
"Misterio
para creer, celebrar y vivir"
9:30 hs Llegada – Acreditación.
9:45 hs Presentación del Encuentro. Rezo de Laudes.
10:15 hs Presentación de la Exhortación Apostólica:
"El Sacramento de la Caridad"
a cargo del Pbro. Rubén Oscar
López, Diócesis de Avellaneda – Lanús.
11:15 hs Trabajo en grupos.
12:30 hs Almuerzo a la canasta
13:30 hs Puesta en común de los trabajos en grupos.
Conclusiones.
15:00 hs Celebración de la Misa.
LOS ESPERAMOS!!
COLEGIO MARÍN
AV. DEL LIBERTADOR 17 115- SAN
ISIDRO
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ARGENTINA
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El
cardenal Walter Kasper en la Argentina
Buenos Aires, 4 Set. 07 (AICA) El presidente del Consejo
Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, cardenal Walter Kasper, visitará la Argentina para participar del
Seminario para Obispos y Agentes de Pastoral “La Búsqueda de la unidad
de los cristianos en la actualidad”, que se llevará a cabo del 20 al 22
de setiembre en el Centro Loyola, de la ciudad
bonaerense de San Miguel.
El purpurado vaticano ofrecerá también una
conferencia pública sobre “El ecumenismo espiritual: camino necesario
para la unidad”, el miércoles 19 de setiembre
a las 18.30 en el Auditorio San Agustín de la Universidad
Católica Argentina, Alicia Moreau
de Justo 1300.
Durante el seminario de San Miguel, que organiza la Comisión Episcopal
de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo, el Islam y las Religiones -que
preside el obispo de Chascomús, monseñor Carlos Malfa-, se realizará el encuentro nacional de delegados
de ecumenismo y diálogo interreligioso.
Informes: seccomis@...
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MUNDO
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Decisión
papal sobre la liturgia: Mucho más que la misa en latín
Por monseñor
Juan Ignacio González Errázuriz
SAN BERNARDO, sábado, 8 septiembre 2007 (ZENIT.org).-Publicamos
un artículo escrito por monseñor Juan Ignacio González Errázuriz,
obispo de San Bernardo (Chile), con ocasión de la reciente decisión de
Benedicto XVI de poner en vigencia los libros litúrgicos anteriores a la
reforma del Concilio Vaticano II a partir del 14 de septiembre, fiesta de la Santa Cruz.
* * *
Decisión papal sobre la liturgia: Mucho más que la
misa en Latín
Hace pocas semanas el Papa Benedicto XVI ha decidido que en adelante
cualquiera sacerdote pueda celebrar la Santa Misa, los sacramentos y rezar la Liturgia
de las Horas según los libros que existían antes de la reforma de 1970.
También ha señalado que los fieles que lo deseen pueden solicitar a los
sacerdotes dicha celebración y que éste no debe negarse a ello. El Santo
Padre ha adoptado una determinación profunda y trascendente para la vida de la Iglesia. Lo ha hecho
después de muchas reflexiones múltiples consultas y constante oración, según
el mismo nos lo ha señalado.
En adelante en la
Iglesia Católica de Rito Latino, existirán dos formas de
celebrar la liturgia: la que surgió de la reforma impulsada por el Concilio
Vaticano II que es la llamada ordinaria y la anterior, contenida
esencialmente en el Misal Romano publicado con la autoridad del Beato Juan
XXIII en 1962; que viene desde la reforma posterior al Concilio de Trento,
que es la forma extraordinaria. El Papa no ha pedido que se vuelva al antiguo
rito ni tampoco que se celebre la Misa en Latín, como algunos podrían pensar.
Ni menos ha solicitado o aconsejado dejar el rito actual para usar los libros
antiguos.
Llegar a esta determinación ha sido fruto de un largo camino, iniciado ya en
tiempos del Papa Juan Pablo. Ese caminar lo ha relatado en una carta que
dirigió a todos los obispos del mundo, explicando las nuevas determinaciones
adoptadas.
Sentido
profundo de la decisión del Papa
Con su penetrante capacidad teológica y pastoral, el Papa ya había advertido
hace muchos años, que el proceso por el cual se implantó el nuevo misal y los
usos litúrgicos de 1970, nunca implicaron derogar o dejar sin efecto las
formas litúrgicas anteriores. La historia de la Iglesia es en esto es rica y
clara. De hecho conviven en la Iglesia latina muchos ritos de uso poco
frecuente o local. En realidad nunca en la historia bimilenaria
de la Iglesia ha ocurrido que una forma más moderna de celebrar la liturgia
deje a la anterior inmediatamente fuera de uso, por una especie de derogación
tácita.
El mismo Papa ya había señalado – siendo Obispo y Cardenal – que
tal quiebre no era lógico ni propio de la tradición de la Iglesia. Por eso
las opiniones escuchadas de parte de algún eclesiástico de que esta decisión
del Papa es como anular la reforma litúrgica que promovió el Concilio y
aprobó el Papa Pablo VI son completamente erradas y ajenas a lo que dicen los
documentos oficiales y a lo expresado por el Papa. También son erradas las
que simplemente expresan que todo debe seguir igual, como restando
significado a la determinación pontificia.
Es necesario, por tanto, que los católicos – fieles y ministros
ordenados – nos preguntemos cuál es la razón por la qué el Pastor de
toda la Iglesia ha dado un paso como el que comentamos.
Continuidad
y cambio
Ni en la historia de la teología, ni en la de la misma Iglesia se
dan saltos al vacío. Un concilio no deroga al anterior sino que confirma las
verdades y las profundiza. Un documento papal o conciliar no contradicen la
enseñanza de otro anterior, sino que las perfecciona o las ilumina con nuevos
datos y enfoques. Como escribió el Papa siendo Cardenal, «la historia tiene
una continuidad y nosotros, lógicamente, no podemos escapar de ella». También
entre nosotros se ha extendido la idea de que la historia de la Iglesia
pareciera haber comenzado sólo después del Concilio. Casi no recordamos que
vivieron muchos pastores santos y sabios antes de 1960, quienes desarrollaron
trabajos pastorales que son el fundamento de lo que hoy continuamos haciendo.
Este proceso me parece particularmente presente en la vida de nuestra Iglesia
en Chile. ¿Quien se acuerda hoy de monseñor Rafael Valentín Valdivieso, el
gran organizador de la Iglesia en el Chile moderno?, ¿quien de don Justo
Donoso, el mas grande canonista que ha producido América, que alumbró la vida
de la Iglesia con su «Manual del párroco americano»?, ¿quien de don Mariano
Casanova o del Arzobispo González?, del señor Rücker,
primer obispo de Temuco, de mismo Cardenal Caro, o de don Rafael Edwards, primer vicario castrense de la República, y así
podríamos seguir casi indefinidamente. No hemos de olvidar que en nuestra
historia eclesiástica existieron concilios, sínodos, documentos, normas, etc.
de cuya aplicación se siguió la evangelización de América y de Chile.
La determinación del Papa Benedicto XVI también nos debe llevar a mirar de
manera diversa nuestra propia historia de la Iglesia en Chile, descubriendo
la maravillosa continuidad de su trabajo en bien de todos los nosotros. Esta
realidad queda también muy bien expresada en el reciente documento de
Aparecida, en que los Obispos de América Latina y del Caribe, expresan que
entre las diversas Conferencias de los episcopados del continente hay una
continuidad en su enseñanza. (Medellín-Puebla-Santo Domingo- Aparecida)
La misma
Iglesia de ayer y de hoy
En un documento reciente de la Congregación para la Doctrina de la fe se
respondía de la siguiente manera a la pregunta: «¿El
Concilio Ecuménico Vaticano II ha cambiado la precedente doctrina sobre la
Iglesia? Respuesta: El Concilio Ecuménico Vaticano II ni ha querido cambiar
la doctrina sobre la Iglesia ni de hecho la ha cambiado, sino que la ha
desarrollado, profundizado y expuesto más ampliamente. Esto fue precisamente
lo que afirmó con extrema claridad Juan XXIII al comienzo del Concilio. Pablo
VI lo reafirmó, expresándose con estas palabras en el acto de promulgación de
la Constitución
Lumen gentium: «Creemos que el
mejor comentario que puede hacerse es decir que esta promulgación
verdaderamente no cambia en nada la doctrina tradicional. Lo que Cristo
quiere, lo queremos nosotros también. Lo que había, permanece. Lo que la
Iglesia ha enseñado a lo largo de los siglos, nosotros lo seguiremos
enseñando. Solamente ahora se ha expresado lo que simplemente se vivía; se ha
esclarecido lo que estaba incierto; ahora consigue una serena formulación lo
que se meditaba, discutía y en parte era controvertido». Los Obispos
repetidamente manifestaron y quisieron actuar esta intención». (Congregación
para la Doctrina de la
fe. Respuestas a algunas preguntas acerca de ciertos
aspectos de la doctrina sobre la Iglesia, 29 de junio de 2007)
Los
abusos litúrgicos, un mal que ha ensombrecido el rostro de la Iglesia
El Papa advierte en
la carta que ha enviado a todos los obispos del mundo sobre esta decisión,
que mientras muchas personas siempre aceptaron las enseñanzas del Concilio
Vaticano II, sin embargo, reaccionan muy negativamente frente a la idea que
se extendió de que el nuevo misal y el uso de la lengua vernácula era «como
una autorización e incluso como una obligación a la creatividad», lo cual,
señala, «llevó las deformaciones litúrgicas al límite de lo soportable»
quedando muchos fieles «profundamente heridos por las deformaciones
arbitrarias de la liturgia»
Con palabras simples y sencillas el Supremo Pastor describe en pocos trazos
uno de los mas trágicos procesos vividos en muchas comunidades católicas, en
las que la liturgia ha sufrido muy graves alteraciones y se ha convertido en
un espacio para la figuración personal del sacerdote, con abusos de todo tipo
y faltas – algunas veces muy graves - a la santidad de los sacramentos,
a Jesucristo verdaderamente presente en la Eucaristía, etc. En Chile no estamos
exentos de estas dificultades, que aún hoy siguen ocurriendo y alejan a unos
y escandalizan a otros Que interesante recordar ahora una palabras, quizás
olvidadas, del gran Papa Pablo VI sobre el cuidado de los detalles en la
liturgia «Os podrá parecer quizá que la Liturgia está hecha de cosas
pequeñas: actitud del cuerpo, genuflexiones, inclinaciones de cabeza,
movimiento del incensario, del misal, de las vinajeras. Es entonces cuando
hay que recordar las palabras de Cristo en el Evangelio: El que es fiel en lo
poco, lo será en lo mucho (Lc 16, 16). Por otra
parte, nada es pequeño en la Santa Liturgia, cuando se piensa en la grandeza
de Aquel a quien se dirige» (Pablo VI, Alocución 30 de mayo 1967).
Los lefebvristas y los católicos chinos
Algunos, por su parte, piensan que la gran finalidad de esta determinación
del Papa es poner fin al cisma del Arzobispo Lefebvre
y sus seguidores. Sin embargo, es sabido que éste tiene unas raíces más
profundas que las sólo litúrgicas. Por esa razón no es claro que con lo
decidido respecto del uso de los antiguos libros vaya a ponerse fin a esa
dolorosa división, que tiene elementos teológicos mucho más complejos. El
mismo Papa no lo dice en la Carta a los Obispos que se ha citado.
La reciente carta el Papa a los católicos chinos, sin distinguir entre los
que han permanecido abiertamente fieles al Papa – con gravísimas
persecuciones y miles de mártires - y lo que han subsistido en la llamada
iglesia patriótica, bajo la férula del gobierno comunista chino, es una pista
mas interesante que la anterior para descubrir uno de los objetos de la
determinación pontificia. Todos esos católicos chinos no conocen otra forma
litúrgica que la antigua y seguramente la plena adhesión a Roma, en el caso
de muchos fieles católicos de las comunidades no plenamente unidas a Roma, no
podría implicar un cambio de forma litúrgica. Ahora muchos podrán volver a la
unidad de la fe y podrán hacerlo sin cambio alguno en la liturgia.
Una
reconciliación interna de la Iglesia
Por otra parte, el
Papa argumenta que en muchas personas que durante años vivieron bajo el rito
litúrgico del misal antiguo, el cambio les resulta aún difícil y como forzado
y que aún en las nuevas generaciones también se ha constatado una adhesión
profunda al Misal de Juan XXIII. Es interesante su afirmación, pues
aparentemente la forma antigua de la liturgia interesaría sólo a personas de
cierta edad y las comprobaciones fácticas, sobretodo en los países de centro
Europa, dicen lo contrario.
Benedicto XVI no duda en expresar una de las razones profundas de estas
iniciativas «Se trata de llegar a una reconciliación interna en el seno de la
Iglesia». Al mismo tiempo señala con asombroso realismo «que en los momentos
críticos en que la división estaba naciendo, no se ha hecho lo suficiente por
parte de los responsables de la Iglesia para conservar o conquistar la
reconciliación y la unidad; se tiene la impresión de que las omisiones de la
Iglesia han tenido su parte de culpa en el hecho de estas divisiones hayan
podido consolidarse». Es evidente que estas palabras nos interpelan a todos,
fieles y jerarquía, porque todos de alguna manera hemos sido culpables de no
hacer lo necesario para que esas divisiones no se provocaran. El Papa, en
definitiva, nos invita a todos los hijos de la Iglesia a trabajar por
«permanecer en esta unidad o reencontrarla»
Una decisión que llama a un examen personal
Ante palabras tan claras y precisas caben pocas explicaciones. Su sentido
natural y obvio nos lleva a todos a un profundo examen, pero evidentemente
dicho examen se hace una exigencia más acuciosa respecto de quienes han
promovido o practicado un «creacionismo litúrgico» que ha deteriorado
gravemente los contenidos de los misterios que celebramos en la liturgia. Aún
siguen existiendo entre nosotros esos procesos y sólo desde una profunda
humildad y rendida obediencia a la Iglesia y a su «lex
orandi» es posible lograr una rectificación a la
cual el pueblo cristiano tiene derecho.
El Papa quiere que la liturgia de la Iglesia manifieste a los hombres y
mujeres de nuestro tiempo el amor, adoración y reconocimiento que todos
debemos al Creador y a su Hijo Jesucristo. Para ello, evidentemente, tanto el
rito de 1962 como el de 1970, ambos nacidos del corazón de la Iglesia, son
plenamente aptos.
En nuestra realidad quizás el efecto principal que deben despertar estas
disposiciones del Papa es la revisión tanto en lo personal como en la vida de
nuestras comunidades de la manera como vivimos la fe de la Iglesia que
expresa su forma de orar y de creer por medio de la liturgia. Dejando
de lado todo protagonismo personal, es necesario seguir con delicadeza las
indicaciones litúrgicas, precisar acerca del modo de celebrar los misterios
de nuestra fe y recordar las sabias palabras, «conviene que sólo Jesús se luzca».
Ya el Papa Juan Pablo nos había advertido de la necesidad de evitar abusos
que escandalizan al pueblo cristiano y rebajan a lo humano algo que es
divino. Pero, hay que reconocerlo, en algunos ambientes eclesiales sus
llamadas fueron desoídas. No se trata sólo de incumplimientos de normas y
rúbricas, sino de verdaderos abusos, como las absoluciones colectivas, las
bendiciones a matrimonios civiles, la celebración de la Eucaristía con pan
común, el no uso de los ornamentos sacerdotales, los cambios en las palabras
de la consagración, y otros, que es penoso y largo enumerar.
La
reciente Exhortación Apostólica Sacrametum
Caritatis contiene muchas indicaciones precisas
sobre las celebraciones litúrgicas que ahora debemos poner en práctica.
Asimismo, la Instrucción «Redemptionis sacramentum» sobre algunas cosas que se deben observar o
evitar acerca de la
Santísima Eucaristía», de la Congregación para el culto
divino y la disciplina de los sacramentos, de 25 de marzo de 2004, preparada
por mandato del Papa Juan Pablo II y que en algunos ambientes eclesiales
simplemente se tuvo por no escrita, es otro indicador de la ruta que debemos
seguir.
En
la libertad de los hijos de Dios. Actitudes a tomar y evitar
En definitiva, podría decirse que al abandonarse la forma litúrgica que se
uso hasta 1962 y adoptar la nueva formas litúrgicas, cuyas rúbricas o
indicaciones para la celebración también son muy precisas, se produjo como
una avalancha de incorrecciones y con ello cierto caos litúrgico que ha
terminado por afectar la esencia de lo que creemos. El Papa resalta que la
vigencia de pleno derecho de ambas formas del mismo rito – es decir el
Misal antiguo y el ritual de sacramentos y la Liturgia de las Horas –
como el de 1970, nacido de las indicaciones del Concilio «pueden enriquecerse
mutuamente». Es posible, por ejemplo, que siguiendo el uso del rito ordinario
de la Santa Misa,
el de 1970, algunas de las partes se puedan rezar o cantar en latín,
expresándose así de una forma plástica y viva la comunión no sólo de los
miembros de una Iglesia particular, sino también con los miembros vivos del
Pueblo de Dios de latitudes remotas y para nosotros desconocidas. Alabaremos
al mismo Dios, por medio de su Hijo Jesucristo, aquí y en la China o en
Japón. Nada entenderíamos si intentáramos hablar con un católico de aquellas
tierras, pero estaríamos unidos en la oración común con la cual juntos
podríamos elevar el corazón a Dios.
Por eso hay dos actitudes reprochables y una que es la propia de un católico
verdadero. Lo primero sería intentar que volvamos todos al antiguo uso,
pensando que en ese camino se encontraran las soluciones a los problemas de la Iglesia. Lo segundo,
ignorar lo que el Papa nos ha dicho y continuar por el camino del
«creacionismo», como si los frutos de ese árbol ya no se hubiesen probado
suficientemente amargos.
La actitud verdadera es adherir fuertemente a lo que nos dice el Papa y vivir
en la libertad de los hijos de Dios, respetando plenamente el derecho de
personas, grupos y comunidades a vivir en uno u otra forma la celebración de
los grandes misterios de nuestra fe, que es lo verdaderamente importante.
Esta determinación de Pedro será como una prueba de la rectitud de intención,
de la adhesión y el amor que hay en nuestra Iglesia al Papa. Será también la
ocasión propicia para mejorar en nuestro servicio sacerdotal al pueblo de
Dios y, para algunos, el momento para rectificar caminos errados que se han
intentado proponer como los verdaderos en la praxis litúrgica.
Juan
Ignacio González Errázuriz
Obispo de San Bernardo
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Por
qué no es posible decir «Cristo sí, la Iglesia no»
Según el teólogo
Salvador Pié-Ninot en un nuevo libro
BARCELONA, jueves, 6 septiembre 2007 (ZENIT.org).-
Lejos está la idea de Iglesia como «sociedad perfecta». La Iglesia es
comunión y es sacramentalidad. Un volumen del
catedrático español de teología fundamental Salvador Pié-Ninot
se pregunta --y responde-- por qué no es posible decir «Cristo sí, la Iglesia
no».
El nuevo volumen es «Eclesiología. La sacramentalidad de la comunidad cristiana» y está editado
por Ediciones «Sígueme», en su colección de manuales «Lux Mundi».
«Parto de la convicción --que debe ser bien entendida-- de que el tema de la
Iglesia necesita un “descentramiento” para poder concebirla no
tanto como término y objeto de la fe, sino como el modo y el ámbito
comunitario-sacramental desde donde se profesa, se celebra y se atestigua la
fe cristiana, y de esa forma recuperar el poder “creer en la
Iglesia” como un creer eclesialmente», expone a Zenit
el profesor.
«En efecto, como dice el Catecismo de la Iglesia Católica
(CIC) en el “Símbolo de los apóstoles” hacemos profesión de creer
que existe una Iglesia santa, y no de creer en la Iglesia, para no confundir
a Dios con su obras» (CIC 750)», precisa.
Salvador Pié-Ninot añade que de esta forma queda
claro el carácter de «signo e instrumento» de la Iglesia, que es lo que
significa la palabra más técnica de «sacramento», ya que la Iglesia está al
servicio y tiene su porqué en estas dos realidades profundas: «la unión
íntima con Dios --es decir, la filiación con Dios para poderlo invocar como
Padre--, y la unión de todo el género humano –es decir, la fraternidad
en Jesucristo, para poder reconocer a todos como verdaderos hermanos».
«Por esto es importante reafirmar que el centro de la fe es Jesucristo, y que
su seno materno es la Iglesia, que está a su servicio como su
“sacramento” o “comunidad sacramental” de la
salvación (teniendo presente que si uno “margina” a la madre más
fácilmente puede “marginar” al hijo)», observa este profesor de la
Universidad Pontificia Gregoriana.
La obra del teólogo catalán inicia con una introducción a las
grandes cuestiones que han marcado la comprensión de la Iglesia desde sus
inicios.
«En sus dos mil años de historia la Iglesia ha acentuado dos dimensiones
fundamentales: su ser “comunidad sacramental” de la fe, que fue
prioritaria en el primer Milenio hasta la división con las Iglesias ortodoxas
en 1054, y su ser ‘sociedad organizada’ en el mundo, que ha sido
la visión más elaborada en el segundo Milenio eclesial, sintetizada
particularmente en el Concilio Vaticano I (1870)».
«El Concilio Vaticano II (1962-1965) ha querido realizar una síntesis de
ambas perspectivas», afirma.
El autor ofrece una fundamentación de la Iglesia
basada en su «radicación en Cristo» y también se detiene en los distintos
nombres que la definen como por ejemplo «Cuerpo de Cristo» o «Pueblo de
Dios».
Un gran apartado está dedicado a la sacramentalidad
(Iglesia sacramento universal de la salvación).
Pié-Ninot, que también es profesor en la Facultad
de Teología de Cataluña, cuenta a Zenit que la
Iglesia es un misterio, una paradoja: «Sabemos que la Iglesia como misterio
es “santa”, gracias a los dones santos de la palabra de Dios y de
los sacramentos, pero a la vez, que la Iglesia tiene en su seno pecadores y
por esto siempre está necesitada de purificación».
«De hecho el “misterio” de la Iglesia aparece como una
“paradoja” en la historia humana, dado que el hombre es una
paradoja viviente y la
misma Encarnación del Verbo es la paradoja suprema»,
reconoce este teólogo.
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SANTA
SEDE
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Benedicto
XVI explica a los jóvenes el silencio de Dios sufrido por la Madre Teresa de Calcuta
En el encuentro del 1
de septiembre con medio millón de chicos y chicas
CIUDAD DEL VATICANO, martes, 4 septiembre 2007 (ZENIT.org).- Dios habla también
cuando calla, dijo Benedicto XVI a medio millón de jóvenes, explicando la
«noche oscura» que vivió la
beata Teresa de Calcuta.
En la respuesta espontánea a la pregunta de una joven italiana, Sara Simonetta, el pontífice quiso comentar en el Ágora de los
jóvenes italiano, en la tarde del 1 de septiembre, el sentido de esta prueba
vivida por la religiosa albanesa y documentada por sus escritos recién
publicados.
Los textos han sido recogidos por el padre Brian Kolodiejchuk, postulador de la causa de canonización, y
recogidos en el libro «Madre Teresa: Ven y sé mi luz» («Mother
Teresa: Come Be My Light»), que aparece diez años
después de su fallecimiento.
En la explanada de Montorso, en las afueras de
Loreto, Simonetta había explicado al Papa que creía
«en el Dios que ha tocado mi corazón, pero siento
mucha inseguridad, preguntas, miedos».
«Siento mi soledad humana y quisiera sentir la cercanía de Dios. Santidad, en
este silencio, ¿dónde está Dios?», preguntó la muchacha.
El obispo de Roma respondió aclarando que «todos nosotros, aunque seamos
creyentes, experimentamos el silencio de Dios».
«Acaba de publicarse un libro con las experiencias espirituales de la Madre Teresa y lo
que ya sabíamos ahora se muestra más abiertamente: con toda su caridad, su
fuerza de fe, la Madre
Teresa sufría el silencio de Dios», constató.
«Por una parte, tenemos que soportar este silencio de Dios, en parte también
para poder comprender a nuestros hermanos que no conocen a Dios».
Por otra, «podemos gritar siempre de nuevo a Dios: “¡Habla,
muéstrate!”. Y sin duda en nuestra vida, si el corazón está abierto,
podemos encontrar los grandes momentos en los que realmente la presencia de
Dios se hace sensible incluso para nosotros».
Entonces el Papa explicó cómo es posible ver a Dios.
Ante todo, aclaró, «la belleza de la Creación es una de las fuentes en las
que realmente podemos tocar la belleza de Dios, podemos ver que el Creador
existe y es bueno, que es verdad lo que dice la Sagrada Escritura
en la narración de la Creación».
En segundo lugar, explicó, es posible percibir la presencia divina
«escuchando la Palabra de Dios en las grandes celebraciones litúrgicas, en
las fiestas de la fe, en la gran música de la fe».
Y el Papa citó el caso de una mujer que se convirtió al cristianismo, tras
haber escuchado la gran música de Bach, Haendel y Mozart.
En tercer lugar, dijo a la asamblea festiva de jóvenes, se puede descubrir a
Dios con «el diálogo personal con Cristo».
«Él no siempre responde, pero hay momentos en los que realmente responde».
Una última manera de descubrir a Dios, según el Papa, es «la amistad, la
compañía en la fe».
«Ahora, aquí, reunidos en Loreto, vemos cómo la fe une, la amistad crea una
compañía de personas en camino», constató.
«Y experimentamos que todo esto no viene de la nada, sino que realmente tiene
una fuente, que el Dios silencioso es también un Dios que habla, que se
revela y sobre todo que nosotros mismos podemos ser testigos de su presencia,
que de nuestra fe surge realmente una luz incluso para los demás», subrayó.
La conclusión del Papa fue la siguiente: «por una parte, tenemos que aceptar
que en este mundo Dios es silencioso, pero no debemos permanecer sordos
cuando habla, cuando manifiesta su presencia en tantas ocasiones, sobre todo
en la Creación, en la liturgia, en la amistad dentro de la Iglesia. Y, llenos de
su presencia, también nosotros podemos dar luz a los demás».
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La Biblioteca Digital Salesiana en línea
ROMA, martes, 4
septiembre 2007 (ZENIT.org).-Ya
se encuentra en línea, en la página web de la Congregación Salesiana
(www.sdb.org) la Biblioteca Digital
Salesiana (SDL, por sus siglas en inglés).
Este proyecto, en continuo crecimiento, reúne muchos documentos útiles para
el estudio y la actividad pastoral
.
La
Biblioteca Digital Salesiana ha sido desarrollada gracias a
un programa gratuito conocido como «Greenstone»,
lanzado por la universidad de Waikato, Nueva
Zelanda y con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Educación y
la Cultura (UNESCO).
El proyecto ha revolucionado las posibilidades de acceso de los países pobres
debido ya que se trata de un proyecto en código abierto, modificable y
gratuito.
La
Biblioteca Digital Salesiana ha sido implementada además
manteniendo un provechoso diálogo con el equipo creador de «Greenstone» que ha sugerido diversos consejos y pautas.
Entre las ventajas que la nueva sección ofrece, además de una consulta más
rápida y eficaz, se puede mencionar el hecho de que los usuarios tendrán la
posibilidad de usar en la navegación otras lenguas, más allá de las 5
oficiales del sitio.
«Esperamos que este recurso pueda ser utilizado cada vez más por toda la
Congregación, la
Familia Salesiana y todo aquel que quiera conocer mejor la
vida y el carisma que gira alrededor de San Juan Bosco
--ha declarado don Julian Fox, miembro de la
Comisión para la
Comunicación Social y responsable de la página www.sdb.org--. Nos comprometemos a
aumentar con el tiempo la biblioteca digital teniendo en cuenta también la
ayuda de la red de nuestros colaboradores».
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Servicios de Noticias
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ZENIT
http://www.zenit.org/spanish/
-------------------------------------------------------------------------
AICA
http://www.aica.org.ar
-------------------------------------------------------------------------
CELAM (Consejo
Episcopal Latinoamericano)
http://www.celam.org/
-------------------------------------------------------------------------
EDICOM (Equipo
Diocesano de Comunicación – Diócesis de San Isidro)
comunicacion@...
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MAGISTERIO ECLESIAL
http://ar.groups.yahoo.com/group/magisterioeclesial/
---------------------------------------------------------------------
BOLETÍN DIOCESANO DIÓCESIS DE SAN ISIDRO
boletin@...
----------------------------------------------------------------------
SOI - Servicio de
Observación sobre Internet – RIIAL
http://www.observatoriodigital.net/losboletines.htm
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Un abrazo, y nuestras
oraciones.
Selección de noticias:
Silvia de Belizán, compaginación de noticias: Ricardo Pereira (pqfatima@...)
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suscripción, envíe un mensaje en blanco, con el "Asunto" también en
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Lun, 10 de Sep, 2007 7:41 pm
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