Entrar
¿Nuevo usuario? Inscribirme
noticiasparroquiafatima · Noticias desde la Parroquia Fátima
? ¿Ya estás suscrito? Entra a Yahoo!

Consejos

¿Sabías que...?
Podés hacer búsquedas de antiguos mensajes del grupo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Noticias_Parroquia_de_Fatima_29-10-07-370   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #349 de 395 |

PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

Diócesis de San Isidro

Av. Libertador 13.900 - 1640 Martínez - Tel. y Fax 4508-8501 // 8502

E-mail: pqfatima@... // secretaria@...

Página Web: www.fatima.org.ar

Noticias desde la Parroquia de Fátima

29 de octubre de 2007 - Año X - 370

Índice de Noticias

NUESTRA DIOCESIS

Programa Nar Anon

EL EQUIPO  DIOCESANO  DE  LITURGIA

ARGENTINA

Peregrinación en tren a Chimpay

MUNDO

Radio en internet

SANTA SEDE

Mensaje vaticano ve en los catequistas uno de los signos mas prometedores

DOCUMENTOS

Noventa años de las apariciones de Fátima

Benedicto XVI presenta a san Ambrosio de Milán

 

Servicios de Noticias

NUESTRA DIOCESIS

Programa Nar Anon

EL PROGRAMA NAR ANON, Grupos de Autoayuda para familiares y amigos de adictos a las drogas, entidad sin fines de lucro, los invita a la REUNION ABIERTA el dìa 5 de NOVIEMBRE de 20 a 22 hrs en la ABADIA DE SAN BENITO, Villanueva 905 entrada por Maure, Belgrano Cap Federal.

 

Testimonios de familiares y su recuperacion con el Programa NAR ANON, leugo se podran realizar preguntas

 

entrada libre y gratuita

www.naranon.org.ar

 

Afectuoasamente

 

Florencia y Zulema

Informacion Pública

Volver

EL EQUIPO  DIOCESANO  DE  LITURGIA

 

invita al último Encuentro anual:

 

                 "Los Prefacios de Adviento y Navidad"

 

Lunes 5 de Noviembre de 20 a 22hs

Casa Pastoral

Ituzaingó 90 - S.I.

 

Expositor:  Padre Roberto RUSSO de la Arquidiócesis de Montevideo

                 Doctorado en el Pontificio Instituto Litúrgico de San Marcelo – Roma

Volver

ARGENTINA

Peregrinación en tren a Chimpay

El viernes 9 de noviembre a las 19.35 comenzará la peregrinación en tren a Chimpay, valle medio de Río Negro,  con motivo de la beatificación de Ceferino Namuncurá. 

La ceremonia será presidida por el Secretario de Estado del Vaticano el Cardenal Tarciso Bertone, el domingo 11 a las 11 en el santuario-parque Ceferino Namuncurá.

La empresa FERROBAIRES pondrá a disposición cinco vagones, que conectarán Constitución con Bahía Blanca. La compañía de transporte FERROSUR que desde 1991 funciona como ferrocarril de carga, también participará de la iniciativa siguiendo el viaje con una locomotora que encabezará la formación de los vagones para hacer el recorrido de Bahía Blanca a Chimpay.

            Ceferino Namuncurá es el primer representante de los pueblos originarios de América del sur que es beatificación. Asimismo, es una celebración inédita en el país. Namuncurá es reconocido y propuesto oficialmente como modelo de santidad para los católicos de todo el mundo.

A 150 años del nacimiento del ferrocarril, la peregrinación otorga relevancia para la región patagónica porque representa la vuelta del tren después de su cierre en la década del 90.  

            La procesión es organizada por el Programa de Investigación Geográfico Político Patagónico, por el Departamento de Alumnos, el área de Deportes y la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica Argentina (UCA), y participarán el Colegio San Pablo, el Colegio Santo Tomás de Aquino de Buenos Aires y el Colegio La Providencia de Bella Vista. Además pueden concurrir personas de toda la comunidad.

 

CONTACTO:

 

Programa de Investigación Geográfico Político Patagónico (PIGPP)

TE. (011) 4338-0750

pigpp@...

Volver

MUNDO

Radio en internet

Catholic.net Radio es una estación de radio vía internet que integra y produce contenidos católicos de alta calidad buscando formar e informar de manera responsable mientras te acompañamos en la realización de tus actividades cotidianas.

En Catholic.net Radio creemos que es necesario estar presentes dando sentido trascendente a los medios de comunicación actuales de manera profesional, llenado la vida cotidiana con el mensaje de vida y amor del Evangelio.

Nos hemos propuesto:

Ser una estación que congregue a todos los carismas de la Iglesia para darles voz y presencia en la red.
Ser punto de referencia en la red para informar a la sociedad oportunamente los acontecimientos de mayor relevancia de nuestra Iglesia
Generar reflexión y acción personal sobre la vida juvenil, familiar y social
Promover eventos que participen en el desarrollo positivo de nuestra Iglesia.
Difundir el Evangelio apegados al Magisterio con completa fidelidad al Santo Padre, la Doctrina y las Tradiciones de la Iglesia.

¿Qué
servicios te ofrece Catholic.net Radio?

* Programación de radio en vivo (livestreaming).
* Contenidos multimedia on-demand.
* Podcastings que te permiten descargar producciones en tu dispositivo móvil reproductor de MP3.
* Una red de productores de contenidos de alta calidad para todos los públicos.

¿Quiénes apoyan a Catholic.net Radio?

* Conferencias Episcopales y Diócesis.
* Parroquias.
* Movimientos parroquiales, apostolados e Instituciones.
* Congregaciones religiosas.
* Institutos catequéticos.
* Medios de comunicación católicos (Radio, TV, prensa e internet).
* Productores independientes y comunicadores católicos.


Para impulsar la participación de los usuarios, Catholic.net Radio hace uso de todas las herramientas interactivas posibles para generar una comunidad radial con sus escuchas: correo físico, teléfono en cabina, correo electrónico, sistemas de mensajería instantánea, Chat, web cam, buzones de voz, comunicación celular vía SMS con los locutores, blogs y Skype.

Los interesados en conocer completa la programación y programas disponibles en el sistema on-demand, livestreaming y podcasting pueden ingresar a: http://radio.catholic.net

La comunidad radial católica

Catholic.net Radio abre sus puertas a productores y radiodifusores católicos para generar alianzas estratégicas y distribuir sus contenidos a todos los usuarios del portal y conformar, así, una comunidad radial que reúna las mejores producciones católicas del mundo.

Así mismo, Catholic.net Radio, ofrece sus producciones para que otras estaciones puedan retransmitirlas en señales, AM, FM, UHF y satelital, como hoy día hacen Guadalupe Radio y Hombre Nuevo en Estados Unidos de Norteamérica.

Para escuchar en vivo la estación da un click aquí

Volver

SANTA SEDE

Mensaje vaticano ve en los catequistas uno de los signos mas prometedores

Carta del cardenal Claudio Hummes, prefecto de la Congregación vaticana para el Clero

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 22 octubre 2007 (ZENIT.org).- Uno de los signos más prometedores para la Iglesia en estos momentos son los catequistas, reconoce el cardenal Claudio Hummes.

El prefecto de la Congregación vaticana para el Clero ha escrito el 18 de octubre una misiva a los catequistas en su primer año en ese puesto de responsabilidad, con el que Benedicto XVI también le ha confirmado la catequesis en el mundo.

«Ustedes son uno de los signos más prometedores, con el cual el Señor no deja de confortarnos y de sorprendernos»¸afirma el cardenal brasileño en su misiva.

El purpurado manifiesta a los catequistas su «admiración por su servicio eclesial a menudo incansable en la educación de la fe católica de muchos catecúmenos o de ya bautizados».

«Continúen mostrando pasión y voluntad en la adquisición sincera de esa fisonomía propia de maestros, educadores y testigos de la verdad para transmitirla integralmente y fielmente al hombre de nuestro tiempo», les recomienda.

«¡En un mundo a menudo sin esperanza, víctima de la violencia y del egoísmo, que cada gesto, cada sonrisa, cada palabra de ustedes sea un testimonio viviente que el Señor ha vencido el pecado y la muerte y que el amor es posible!», desea.


«Que el mundo actual --que busca a veces con angustia, a veces con esperanza-- pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio», concluye.

Volver

DOCUMENTOS

Noventa años de las apariciones de Fátima

Homilía del cardenal Bertone en el santuario

FÁTIMA, lunes, 22 octubre 2007 (ZENIT.org).- Publicamos la homilía que pronunció el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, en las solemnes celebraciones conclusivas del 90° aniversario de las apariciones de las Virgen en Fátima, celebradas el 14 de octubre.

* * *

Venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio;
queridos hermanos y hermanas:

Con esta solemne celebración concluye la misión que el Santo Padre me encomendó de representarlo aquí, en Fátima, con ocasión del 90° aniversario de las apariciones de la Virgen María a los tres pastorcillos, en Cova de Iría. Ayer, como en aquel 13 de octubre de 1917, era sábado. Hoy nos reunimos de nuevo en esta hermosa iglesia, que hace dos días tuve la alegría de dedicar a la Santísima Trinidad, para celebrar la Eucaristía en el día del Señor, pascua semanal.
Acabamos de escuchar las palabras del apóstol san Pablo: "Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David" (2 Tm 2, 8). El domingo, cada domingo, nos renueva esta exhortación, y nosotros damos gracias a Dios porque nos da la posibilidad de volverla a escuchar hoy aquí, en Fátima, lugar escogido por la Virgen para transmitir, mediante los tres pastorcillos, su mensaje maternal a la Iglesia y al mundo entero.

Deseo manifestar mi agradecimiento al obispo de Leiría-Fátima, y a sus colaboradores, por la acogida que me ha sido dispensada como legado pontificio. He podido constatar con alegría una vez más la profunda devoción al Sucesor de Pedro que se respira en Portugal y de modo particular en esta tierra bendita.

Saludo a los obispos, a los sacerdotes, a los religiosos y a las religiosas, a las autoridades y a todos los peregrinos presentes. Saludo a los fieles que a través de las conexiones televisivas se unen a nosotros desde Portugal, desde Italia y desde otras partes del mundo. Saludo en especial a los feligreses de la parroquia de Fátima y de las otras tres parroquias contiguas al santuario. A todos y cada uno les transmito el saludo y la bendición de Su Santidad Benedicto XVI, cuya voz podremos escuchar en el Ángelus, precisamente al finalizar esta santa misa.

Queridos hermanos y hermanas, tratemos de comprender la palabra de Dios que se acaba de proclamar. El evangelio habla del encuentro de diez leprosos con Jesús. Los cura a todos, pero sólo uno, un samaritano, vuelve para darle las gracias y es a este extranjero agradecido a quien dice: "Tu fe te ha salvado" (Lc 17, 19). Así pues, los diez leprosos fueron "curados" de su enfermedad, pero sólo uno fue "salvado": aquel que por su fe glorificó a Dios y dio gracias a Jesús.

San Lucas pone de relieve que el leproso salvado era un extranjero. También era extranjero Naamán, jefe del ejército sirio y enfermo de lepra, del que habla la primera lectura. Se curó cuando, obedeciendo a la palabra del profeta Eliseo, fue a lavarse en las aguas del río Jordán. La palabra de Dios destaca, como hemos cantado en el estribillo del Salmo responsorial, que "el Señor revela a las naciones su salvación".

La apertura universal de la salvación y la fidelidad a Israel, que a primera vista pueden parecer opuestas, son en realidad dos aspectos inseparables y recíprocos del mismo misterio salvífico: precisamente la intensidad y la firmeza del amor de Dios por el pueblo que eligió son las que convierten este amor en una "bendición" para todos los pueblos (cf. Gn 12, 3). Esto se manifiesta en el grado más alto en la cruz de Cristo, signo máximo de su entrega a las ovejas perdidas de la casa de Israel y, al mismo tiempo, de la redención de la humanidad entera.

La palabra de Dios que resuena en la liturgia de hoy en todo el mundo adquiere un significado muy particular para nosotros que la escuchamos en este lugar bendito, marcado hace 90 años por la presencia particular de María. Aquí todo sigue estando iluminado por esta presencia espiritual, la cual nos ofrece también una perspectiva de lectura del mensaje de las Escrituras, que podemos sintetizar así: María fue preservada de la lepra del pecado, vivió en perenne acción de gracias a Dios y se convirtió en icono de la salvación; ella, "llena de gracia", es signo de la fidelidad de Dios a sus promesas, imagen y modelo de la Iglesia, nuevo Israel abierto a todas las naciones; María participó plenamente en el misterio pascual del Hijo: murió con él y vive con él, perseveró con él y reina con él para siempre (cf. 2 Tm 2, 11-12).

La hermosa Señora se presenta a los pastorcillos resplandeciente de luz; pero en sus palabras, y a veces también en su rostro, velado en parte por la tristeza, es constante la referencia a la realidad del pecado; muestra a los niños su Corazón inmaculado coronado de espinas, y explica que son necesarios su oración y su sacrificio para reparar los numerosos males que ofenden a Dios, para que cese la guerra y reine en el mundo la paz.

El
lenguaje de María es sencillo, adaptado a los niños, pero no está dulcificado ni es como el de las fábulas; más aún, con palabras muy realistas, los introduce en el drama de la vida; les pide su colaboración y, al ver que Jacinta, Francisco y Lucía tienen una disponibilidad generosa, les revela: "Entonces, deberéis sufrir mucho, pero la gracia de Dios será vuestra fuerza" (Primera aparición, 13 de mayo de 1917).

La Virgen escoge niños inocentes como colaboradores suyos privilegiados para combatir, con las armas de la oración y la penitencia, el sacrificio y el sufrimiento, la terrible lepra del pecado que corrompe a la humanidad. ¿Por qué lo hace? Porque esto responde al método de Dios, el cual "ha escogido lo débil del mundo, para confundir lo fuerte, (...) lo que no es, para reducir a la nada lo que es" (1 Co 1, 27-28).

Podemos pensar en el ejemplo de tantos niños que han afrontado, y también hoy siguen afrontando, el sufrimiento y la enfermedad con serenidad, consolando a sus padres y a sus familiares en momentos de tan gran prueba. Entre estos estupendos ejemplos de pequeños apóstoles de Cristo me complace recordar la figura extraordinaria de Silvio Dissegna, un muchacho piamontés que murió de cáncer a los doce años, cuya causa de beatificación ya está introducida.

Noventa años después de las apariciones, Fátima sigue siendo un faro de esperanza consoladora, pero también un fuerte estímulo a la conversión. La luz que María hizo resplandecer a los ojos de los pastorcillos, y que se manifestó a tanta gente en el milagro del sol el día 13 de octubre, indica que la gracia de Dios es más fuerte que el pecado y la muerte.

Sin
embargo, María pide a todos conversión y penitencia; quiere corazones sencillos, que acepten generosamente orar y sufrir para la reparación de los pecados, para la conversión de los pecadores y para la salvación de las almas. María espera la respuesta de todos sus hijos.

Queridos hermanos y hermanas, acojamos su invitación y permanezcamos fieles a nuestra vocación cristiana. Ofrezcamos cada día fervientes oraciones, especialmente el santo rosario, y nuestros sufrimientos, para la reparación de los pecados y la paz en el mundo. Considerémonos pequeños y humildes hijos suyos, deseosos de vivir para alabanza y gloria de la santísima Trinidad, a quien esta iglesia está felizmente dedicada. Amén.

Volver

Benedicto XVI presenta a san Ambrosio de Milán

Intervención durante la audiencia general del miércoles

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 23 octubre 2007 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención de Benedicto XVI en la audiencia general de este miércoles dedicada a presentar la figura de san Ambrosio, obispo de Milán.

* * *
Queridos hermanos y hermanas:
El santo obispo Ambrosio, del que quien os hablaré hoy, falleció en Milán en la noche entre el 3 y el 4 de abril del año 397. Era el alba del sábado santo. El día anterior, hacia las cinco de la tarde, se había puesto a rezar, postrado en el lecho, con los brazos abiertos en forma de cruz. De este modo participaba en el solemne triduo pascual, en la muerte y en la resurrección del Señor. «Nosotros veíamos que se movían sus labios», atestigua Paulino, el diácono fiel que por invitación de Agustín escribió su «Vida», «pero no escuchábamos su voz».

De repente, parecía que la situación llegaba a su fin. Honorato, obispo de Verceli, que estaba ayudando a Ambrosio y que dormía en el piso superior, se despertó al escuchar una voz que le repetía: «¡Levántate pronto! Ambrosio está a punto de morir…». Honorato bajó inmediatamente --sigue contando Paulino-- «y le ofreció el santo Cuerpo del Señor. Nada más tomarlo, Ambrosio entregó el espíritu, llevándose consigo el viático. De este modo, su alma, alimentada por la virtud de esa comida, goza ahora de la compañía de los ángeles» («Vida» 47).

En aquel viernes santo del año 397 los brazos abiertos de Ambrosio moribundo expresaban su participación mística en la muerte y resurrección del Señor. Era su última catequesis: en el silencio de las palabras, seguía hablando con el testimonio de la vida.

Ambrosio
no era anciano cuando falleció. No tenía ni siquiera sesenta años, pues nació en torno al año 340 a Tréveris, donde su padre era prefecto de las Galias. La familia era cristiana. Cuando falleció su padre, su madre le llevó a Roma, siento todavía un muchacho, y le preparó para la carrera civil, dándole una sólida educación retórica y jurídica. Hacia el año 370 le propusieron gobernar las provincias de Emilia y Liguria, con sede en Milán. Precisamente allí hervía la lucha entre ortodoxos y arrianos, sobre todo después de la muerte del obispo arriano Ausencio. Ambrosio intervino para pacificar los espíritus de las dos facciones enfrentadas, y su autoridad fue tal que, a pesar de que no era más que un simple catecúmeno, fue proclamado por el pueblo obispo de Milán.

Hasta ese momento, Ambrosio era el más alto magistrado del Imperio en Italia del norte. Sumamente preparado culturalmente, pero desprovisto del conocimiento de las Escrituras, el nuevo obispo se puso a estudiarlas con fervor. Aprendió a conocer y a comentar la Biblia a través de las obras de Orígenes, el indiscutible maestro de la «escuela de Alejandría». De este modo, Ambrosio llevó al ambiente latino la meditación de las Escrituras comenzada por Orígenes, comenzando en occidente la práctica de la «lectio divina».

El método de la «lectio» llegó a guiar toda la predicación y los escritos de Ambrosio, que surgen precisamente de la escucha orante de la Palabra de Dios. Un célebre inicio de una catequesis ambrosiana muestra egregiamente la manera en que el santo obispo aplicaba el Antiguo Testamento a la vida cristiana: «Cuando hemos leído las historias de los Patriarcas y las máximas de los Proverbios, hemos afrontado cada día la moral --dice el obispo de Milán a sus catecúmenos y a los neófitos-- para que, formados por ellos, os acostumbréis a entrar en la vida de los Padres y a segur el camino de la obediencia a los preceptos divinos» («Los misterios» 1,1).

En otras palabras, los neófitos y los catecúmenos, según el obispo, tras haber aprendido el arte de vivir moralmente, podía considerarse que ya estaban preparados para los grandes misterios de Cristo. De este modo, la predicación de Ambrosio, que representa el corazón de su ingente obra literaria, parte de la lectura de los libros sagrados («los Patriarcas», es decir, los libros históricos, y «los Proverbios», es decir, los libros sapienciales), para vivir según la Revelación divina.

Es evidente que el testimonio personal del predicador y la ejemplaridad de la comunidad cristiana condicionan la eficacia de la predicación. Desde este punto de vista es significativo un pasaje de las «Confesiones» de san Agustín. Había venido a Milán como profesor de retórica; era escéptico, no cristiano. Estaba buscando, pero no era capaz de encontrar realmente la verdad cristiana. Al joven retórico africano, escéptico y desesperado, no le movieron a convertirse definitivamente las bellas homilías de Ambrosio (a pesar de que las apreciaba mucho). Fue más bien el testimonio del obispo y de su Iglesia milanesa, que rezaba y cantaba, unida como un solo cuerpo. Una Iglesia capaz de resistir a la prepotencia del emperador y de su madre, que en los primeros días del año 386 habían vuelto a exigir la expropiación de un edificio de culto para las ceremonias de los arrianos. En el edificio que tenía que ser expropiado, cuenta Agustín, «el pueblo devoto velaba, dispuesto a morir con su propio obispo». Este testimonio de las «Confesiones» es precioso, pues muestra que algo se estaba moviendo en la intimidad de Agustín, quien sigue diciendo: «Y nosotros también, a pesar de que todavía éramos tibios participábamos en la excitación de todo el pueblo» («Confesiones» 9, 7).

De la vida y del ejemplo del obispo Ambrosio, Agustín aprendió a creer y a predicar. Podemos hacer referencia a un famoso sermón del africano, que mereció ser citado muchos siglos después en la Constitución conciliar «Dei Verbum»: «Es necesario --advierte de hecho la «Dei Verbum» en el número 25--, que todos los clérigos, sobre todo los sacerdotes de Cristo y los demás que como los diáconos y catequistas se dedican legítimamente al ministerio de la palabra, se sumerjan en las Escrituras con asidua lectura y con estudio diligente, para que ninguno de ellos resulte --y aquí viene la cita de Agustín—“predicador vacío y superfluo de la palabra de Dios que no la escucha en su interior”». Había aprendido precisamente de Ambrosio esta «escucha en su interior», esta asiduidad con la lectura de la Sagrada Escritura con actitud de oración para acoger realmente en el corazón y asimilar la Palabra de Dios.

Queridos hermanos y hermanas: quisiera presentaros una especie de «icono patrístico» que, interpretado a la luz de lo que hemos dicho, representa eficazmente el corazón de la doctrina de Ambrosio. En el mismo libro de las «Confesiones», Agustín narra su encuentro con Ambrosio, ciertamente un encuentro de gran importancia para la historia de la Iglesia. Escribe textualmente que, cuando visitaba al obispo de Milán, siempre le veía rodeado de un montón de personas llenas de problemas, por quienes se desvivía para atender sus necesidades. Siempre había una larga fila que estaba esperando hablar con Ambrosio para encontrar en él consuelo y esperanza. Cuando Ambrosio no estaba con ellos, con la gente (y esto sucedía en brevísimos espacios de tiempo), o estaba alimentando el cuerpo con la comida necesaria o el espíritu con las lecturas. Aquí Agustín canta sus maravillas, porque Ambrosio leía las escrituras con la boca cerrada, sólo con los ojos (Cf. «Confesiones». 6, 3). De hecho, en los primeros siglos cristianos la lectura sólo se concebía para ser proclamada, y leer en voz alta facilitaba también la comprensión a quien leía. El hecho de que Ambrosio pudiera pasar las páginas sólo con los ojos es para el admirado Agustín una capacidad singular de lectura y de familiaridad con las Escrituras. Pues bien, en esa lectura, en la que el corazón se empeña por alcanzar la comprensión de la Palabra de Dios --este es el «icono» del que estamos hablando--, se puede entrever el método de la catequesis de Ambrosio: la misma Escritura, íntimamente asimilada, sugiere los contenidos que hay que anunciar para llevar a la conversión de los corazones.

De este modo, según el magisterio de Ambrosio y de Agustín, la catequesis es inseparable del testimonio de vida. Puede servir también para el catequista lo que escribí en la «Introducción al cristianismo» sobre los teólogos. Quien educa en la fe no puede correr el riesgo de presentarse como una especie de «clown», que recita un papel «por oficio». Más bien, utilizando una imagen de Orígenes, escritor particularmente apreciado por Ambrosio, tiene que ser como el discípulo amado, que apoyó la cabeza en el corazón del Maestro, y allí aprendió la manera de pensar, de hablar, de actuar. Al final de todo, el verdadero discípulo es quien anuncia el Evangelio de la manera más creíble y eficaz.

Al igual que el apóstol Juan, el obispo Ambrosio, que nunca se cansaba e repetir: «"Omnia Christus est nobis!”; ¡Cristo es todo para nosotros!», sigue siendo un auténtico testigo del Señor. Con sus mismas palabras, llenas de amor por Jesús, concluimos así nuestra catequesis: «"Omnia Christus est nobis!”. Si quieres curar una herida, él es el médico; si estás ardiendo de fiebre, él es la fuente; si estás oprimido por la iniquidad, él es la justicia; si tienes necesidad de ayuda, él es la fuerza; si tienes miedo de la muerte, él es la vida; si deseas el cielo, él es el camino; si estás en las tinieblas, él es la luz…Gustad y ved qué bueno es el Señor, ¡bienaventurado el hombre que espera en él!» («De virginitate» 16,99). Nosotros también esperamos en Cristo. De este modo seremos bienaventurados y viviremos en la paz.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, Benedicto XVI saludó en varios idiomas a los peregrinos. En español, dijo:]

Volver

Servicios de Noticias

ZENIT

http://www.zenit.org/spanish/

-------------------------------------------------------------------------

AICA

http://www.aica.org.ar

-------------------------------------------------------------------------

CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano)     

http://www.celam.org/

-------------------------------------------------------------------------

EDICOM (Equipo Diocesano de Comunicación – Diócesis de San Isidro)               

comunicacion@...

MAGISTERIO ECLESIAL        

http://ar.groups.yahoo.com/group/magisterioeclesial/         

---------------------------------------------------------------------

BOLETÍN DIOCESANO DIÓCESIS DE SAN ISIDRO

boletin@...

----------------------------------------------------------------------

SOI - Servicio de Observación sobre Internet – RIIAL         

http://www.observatoriodigital.net/losboletines.htm

 

 

 

Indice

Un abrazo, y nuestras oraciones.  

Selección de noticias: Silvia de Belizán, compaginación de noticias: Ricardo Pereira (pqfatima@...)                

------------------------------------------------------------------------------------------------------

Para terminar con su suscripción, envíe un mensaje en blanco, con el "Asunto" también en blanco,       

a noticiasparroquiafatima-unsubscribe@eGroups.com         

Indice

 



Lun, 29 de Oct, 2007 6:46 pm

pqfatima
Sin conexión Sin conexión
Enviar correo Enviar correo

Reenviar Mensaje #349 de 395 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA Diócesis de San Isidro Av. Libertador 13.900 - 1640 Martínez - Tel. y Fax 4508-8501 // 8502 E-mail:...
Parroquia
pqfatima
Sin conexión Enviar correo
29 de Oct, 2007
6:53 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! de Argentina S.R.L. Todos los derechos reservados.
Política de privacidad - Condiciones del Servicio - Reglas de la comunidad de Yahoo! - Ayuda