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Equipo de Pastoral Juventud
, a unos días de comenzar el tiempo de Adviento les
acercamos distintas propuestas poder vivir el camino a la Navidad en
oración y encuentro con Jesús y con nosotros mismos.
(Todos las
actividades están ampliadas en la página web www.depastoraljuventud.org)
RETIRO DE NAVIDAD para jóvenes
- ORGANIZA: Casa
de Ejercicios Espirituales Monseñor Aguirre
Fecha: Viernes 14 de
diciembre 19.30 hs hasta el domingo 16 al mediodía
Lugar: Casa de
Ejercicios Espirituales Mons. Aguirre (Santa Rosa 2341, Victoria)
Predican: P. Pancho Peña y
Hnas. Misioneras Diocesanas
Costo: $
Informes e inscripción: en Mñor. Aguirre, tel: 4512-4365/
4580-0450, mail: casaejercicios@...
ENCUENTROS DE ORACIÓN - ADORACIÓN
- ORGANIZA: Capilla
María Madre
Fechas:
1º encuentro: Sábado 1º de diciembre 20 hs.
2º encuentro: Viernes 7 de
diciembre 20 hs.
3º encuentro: Viernes 14 de diciembre 20 hs
4º encuentro: Viernes 21 de diciembre 20 hs
Lugar: Capilla María
Madre de la Iglesia, Fray Luis Beltran 2544,
Martínez.
Informes: Sole Noto solenoto@...
¿Por qué hemos de juntarnos? La
realidad es que siempre deberíamos juntarnos para alabar a Dios, lo hacemos
muy, pero muy poco, este tiempo de adivento no es
una excusa más, es un real motivo para celebrar el amor y la ternura de
nuestro Padre.
RECITAL DE NAVIDAD
"Con
tu mirada en el alma"
Una experiencia
de música+ canto+ fe
- ORGANIZA: El
grupo 4 pm, Parroquia Ntra Sra de la Merded
A beneficio de las misiones
Fecha: Viernes 14 de
diciembre 21.30 hs
Lugar: Parroquia Ntra
Sra de la Mercer (Julian Navarro 3546, Beccar)
Grupo 4pm: Esteban Padilla,
Gregorio Degano, Francisco Molinos, Silvina Aires, Maru Puglisi,
Fernando y Dolores Santacoloma, Sergio Pablo Beliera
Direccion musical: Fernando
Santa Coloma
Producción: Sergio Pablo Beliera
Costo de la entrada: $5
Informes y contacto: Secretaria Parroquial (4512- 8294)
4pm@...
www.parroquialamerced.org
También hay
propuestas deportivas para todos aquellos que quieran compartir un día
de futbol con sus amigos... El grupo misionero de la Parroquia Ntra Sra
del Refugio nos invita al:
TORNEO DE
FUTBOL
No te lo podes
perder!!!
Fecha: Domingo
2 de diciembre
Lugar: Campo de
deportes del Colegio Holy Cross (Mendoza 2653)
Categorías:
- FUTBOL MASCULINO (7 jugadores y 3 suplentes)
Categoría 1: 15 a 18 años
Categoría
2: 19 a 29 años
COSTO: $180 por equipo
- FUTBOL FEMENINO (5 jugadores y 3 suplentes)
Categoría única
COSTO:
$150 por equipo
Todos los equipos jugarán por lo menos 4 partidos y el
resto según clasificación.
Informes y contacto: futbolmision@... con los
nombres de los participantes. TENES TIEMPO HASTA EL VIERNES 1º DE DICIEMBRE
PARA ANOTAR A TU EQUIPO!!!
Indice
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El
cardenal Kasper espera que se
presente mejor el ecumenismo al público
Para evitar «perplejidades» en la opinión pública
CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 29 noviembre 2007 (ZENIT.org).- El presidente del
Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad entre los Cristianos, el
cardenal alemán Walter Kasper, espera que se
reconsidere «la forma, el lenguaje y la presentación al público» de
declaraciones concernientes al ecumenismo o promoción de la unidad entre los
cristianos.
Lo propuso durante su ponencia en el encuentro de
cardenales de todo el mundo anterior al consistorio que tuvo lugar el pasado
23 de noviembre en el Aula Nueva del Sínodo en el Vaticano, con la presencia
del Papa Benedicto XVI.
El purpurado se refería a las malinterpretaciones
que han causado algunos documentos emanados por la Santa Sede, y citó
explícitamente el caso de las «Cinco respuestas» que en julio publicó la
Congregación para la doctrina de la Fe sobre la Iglesia.
«La agitación que provocó este documento era en su mayor parte injustificada
--explicó el cardenal Kasper-- ya que el texto no
afirma nada nuevo, sino que subraya de manera sintética la doctrina católica».
«De todos modos, sería deseable ver la forma, el
lenguaje y la presentación al público de declaraciones de este tipo», dijo.
«El ecumenismo no es sinónimo ni de humanismo «buenista» ni de relativismo eclesiológico»,
recalcó mientras recordaba que «el ecumenismo se funda en la conciencia que
la Iglesia católica tiene de sí misma y de sus principios católicos, de los
que habla el Decreto sobre el Ecumenismo (UR 2-4)».
«Es un ecumenismo de la verdad y de la caridad, las
dos están íntimamente ligadas y no pueden sustituirse mutuamente. Sobretodo
se tiene que respetar el diálogo de la verdad», apuntó el cardenal,
recordando que las normas concretas están expuestas de manera vinculante en
el «Directorio
ecuménico» de 1993.
Por Miriam Díez i
Bosch
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Benedicto XVI
presenta a San Efrén de Siria
Intervención durante la audiencia
general
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 28 noviembre 2007 (ZENIT.org).- Publicamos la
intervención que pronunció Benedicto XVI este miércoles durante la audiencia
general, en la que meditó sobre la figura de San Efrén, considerado como el
más grande de los padres de la Iglesia en Siria.
* * *
Queridos hermanos:
Según una opinión común hoy, el cristianismo sería una religión europea, que
habría exportado la cultura de este continente a otros países. Pero la
realidad es mucho más compleja, pues la raíz de la religión cristiana se
encuentra en el Antiguo Testamento y, por tanto, en Jerusalén y en el mundo
semítico. El cristianismo se alimenta siempre de esta raíz del Antiguo
Testamento. Su expansión en los primeros siglos tuvo lugar tanto hacia
occidente, hacia el mundo greco-latino, donde después inspiró la cultura Europa,
como hacia oriente, hasta Persia, la India, ayudando de este modo a suscitar
una cultura específica, con lenguas semíticas, y con una propia identidad.
Para mostrar esta multiformidad cultural de la
única fe cristiana de los inicios, en la catequesis del miércoles pasado
hablé de un representante de este otro cristianismo, Afraates
el sabio persa, para nosotros casi desconocido. En esta misma línea quisiera
hablar hoy de san Efrén el sirio, nacido en Nísibis
en torno al año 306 en el seno de una familia cristiana.
Fue el representante más importante del cristianismo en el idioma siríaco y
logró conciliar de manera única la vocación de teólogo con la de poeta. Se
formó y creció junto a Santiago, obispo de Nísibis
(303-338), y junto a él fundó la escuela teológica de su ciudad. Ordenado
diácono, vivió intensamente la vida de la comunidad local hasta el año 363,
en el que Nísibis cayó en manos de los persas.
Entonces Efrén emigró a Edesa, donde continuó predicando. Murió en esta
ciudad en el año 373, al quedar contagiado en su obra de atención a los
enfermos de peste.
No se sabe a ciencia cierta si era monje, pero en todo caso es seguro que
decidió seguir siendo diácono durante toda su vida, abrazando la virginidad y
la pobreza. De
este modo, en el carácter específico de su cultura, se puede ver la común y
fundamental identidad cristiana: la fe, la esperanza --esa esperanza que
permite vivir pobre y casto en este mundo, poniendo toda expectativa en el
Señor-- y por último la caridad, hasta ofrecer el don de sí mismo en el
cuidado de los enfermos de peste.
San Efrén nos ha dejando una gran herencia teológica: su considerable
producción puede reagruparse en cuatro categorías: obras escritas en prosa
(sus obras polémicas y los comentarios bíblicos); obras en prosa poética;
homilías en verso; y por último los himnos, sin duda la obra más amplia de
Efrén. Es un autor prolífico e interesante en muchos aspectos, pero sobre
todo desde el punto de vista teológico.
El carácter específico de su trabajo consiste en unir teología y poesía. Al
acercarnos a su doctrina, tenemos que insistir desde el inicio en esto: hace
teología de forma poética. La poesía le permite profundizar en la reflexión
teológica a través de paradojas e imágenes. Al mismo tiempo, su teología se
hace liturgia, se hace música: de hecho, era un gran compositor, un músico.
Teología, reflexión sobre la fe, poesía, canto, alabanza a Dios, van juntos;
y, precisamente por este carácter litúrgico, aparece con nitidez en la
teología de Efrén la verdad divina. En la búsqueda de Dios, al hacer teología,
sigue el camino de la paradoja y del símbolo. Privilegia las imágenes
contrapuestas, pues le sirven para subrayar el misterio de Dios.
Ahora no puedo hablar mucho de él, en parte porque es difícil de traducir la
poesía, pero para dar al menos una idea de su teología poética quisiera citar
pasajes de dos himnos. Ante todo, y de cara también al próximo Adviento, os
propongo unas espléndidas imágenes tomadas de los himnos «Sobre la natividad
de Cristo». Ante la Virgen, Efrén manifiesta con inspiración su maravilla:
«El Señor vino a ella
para hacerse siervo.
El Verbo vino a ella
para callar en su seno.
El rayo vino a ella
para no hacer ruido.
El pastor vino a ella,
y nació el Cordero, que llora dulcemente.
El seno de María
ha trastocado los papeles:
Quien creó todo
se ha apoderado de él, pero en la pobreza.
El Altísimo vino a ella (María),
pero entró humildemente.
El esplendor vino a ella,
pero vestido con ropas humildes.
Quien todo lo da
experimentó el hambre.
Quien da de beber a todos
Sufrió la sed.
Desnudo salió de ella,
quien todo lo reviste (de belleza)» (Himno «De Nativitate»
11, 6-8).
Para expresar el misterio de Cristo, Efrén utiliza una gran variedad de
temas, de expresiones, de imágenes. En uno de sus himnos pone en relación a
Adán (en el paraíso) con Cristo (en la Eucaristía).
«Fue cerrando
con la espada del querubín,
hasta dejar cerrado
el camino del árbol de la vida.
Pero para los pueblos,
el Señor de este árbol
se ha entregado él mismo como alimento,
como oblación (eucarística).
Los árboles del Edén
fueron dados como alimento
al primer Adán.
Por nosotros el jardinero
del Jardín en persona
se hizo alimento
para nuestras almas.
De hecho, todos nosotros habíamos salido
del Paraíso junto con Adán,
que lo dejó a sus espaldas.
Ahora que ha sido retirada la espada,
abajo (en la cruz) por la lanza
podemos regresar» (Himno 49, 9-11).
Para hablar de la Eucaristía, Efrén utiliza dos imágenes: las
brasas o el carbón ardiente, y la perla. El tema de las brasas está tomado del
profeta Isaías (Cf. 6, 6). Es la imagen del serafín, que toma las brasas con las tenazas y roza simplemente los labios
del profeta para purificarlos; el cristiano, por el contrario, toca y digiere
las mismas Brasas, al mismo Cristo:
«En tu pan se esconde el Espíritu,
que no puede digerirse;
en tu vino está el fuego, que no puede beberse.
El Espíritu en tu pan, el fuego en tu vino:
ésta es la maravilla acogida por nuestros labios.
El serafín no podía acercar sus dedos a las brasas,
a las que sólo pudieron acercarse los labios de Isaías;
ni los dedos las tomaron, ni los labios las digirieron;
pero el Señor nos ha concedido a nosotros ambas cosas.
El fuego descendió con ira para destruir a los pecadores,
pero el fuego de la gracia desciende sobre el pan y allí permanece.
En vez del fuego que destruyó al hombre,
hemos comido el fuego en el pan
y hemos sido salvados» (Himno «De Fide», 10, 8-10).
Un ejemplo más de los himnos de san Efrén, donde habla de la perla como
símbolo de la riqueza y de la belleza de la fe:
«Coloqué (la perla), hermanos, en la palma
de mi mano
para poder examinarla.
La observé por todos los lados:
tenía el mismo aspecto desde todos los lados.
Así es la búsqueda del Hijo, inescrutable,
pues es totalmente luminosa.
En su limpidez, vi al Límpido,
que no se opaca;
en su pureza,
vi al símbolo del cuerpo de nuestro Señor,
que es puro.
En su carácter indivisible, vi la verdad,
que es indivisible» (Himno sobre la Perla 1, 2-3).
La figura de Efrén sigue siendo plenamente actual para la vida de varias
Iglesias cristianas. Lo descubrimos en primer lugar como teólogo, que a
partir de la
Sagrada Escritura reflexiona poéticamente en el misterio de
la redención del hombre realizada por Cristo, Verbo de Dios encarando. Hace
una reflexión teológica expresada con imágenes y símbolos tomados de la
naturaleza, de la vida cotidiana y de la Biblia. Efrén
confiere a la poesía y a los himnos para la Liturgia un carácter didáctico y
catequético; se trata de himnos teológicos y, al mismo tiempo, adecuados para
ser recitados en el canto litúrgico. Efrén se sirve de estos himnos para
difundir, con motivo de las fiestas litúrgicas, la doctrina de la Iglesia. Con el
pasar del tiempo, se han convertido en un instrumento catequético sumamente
eficaz para la comunidad cristiana.
Es importante la reflexión de Efrén sobre el tema de Dios creador: en la
creación no hay nada aislado, y el mundo es, junto a la Sagrada Escritura,
una Biblia de Dios. Al utilizar de manera equivocada su libertad, el hombre
trastoca el orden del cosmos. Para Efrén, dado que no hay Redención sin
Jesús, tampoco hay Encarnación sin María. Las dimensiones divinas y humanas
del misterio de nuestra redención se encuentran en los escritos de Efrén; de
manera poética y con imágenes tomadas fundamentalmente de las Escrituras,
anticipa el trasfondo teológico y en cierto sentido el mismo lenguaje de las
grandes definiciones cristológicas de los Concilios
del siglo V.
Efrén, honrado por la tradición cristiana con el título de «cítara del
Espíritu Santo», decidió seguir siendo diácono de su Iglesia durante toda la vida. Fue una decisión
decisiva y emblemática: fue diácono, es decir servidor, ya sea en el
ministerio litúrgico, ya sea de manera más radical en el amor a Cristo,
cantado por él de manera sin par, ya sea por último en la caridad a los
hermanos, a quienes introdujo con maestría excepcional en el conocimiento de
la Revelación divina.
[Al final de la audiencia, el Papa saludó
a los peregrinos en varios idiomas. En español, dijo:]
Queridos hermanos y hermanas:
San Efrén puede ser considerado el más grande de los Padres siríacos, así
como el poeta más renombrado de toda la época patrística. Permaneció como
diácono hasta su muerte en Edesa, a causa de la peste contraída mientras
curaba a los enfermos. En sus muchas obras consiguió armonizar su vocación de
teólogo con la de poeta, sirviéndose de imágenes, símbolos y paradojas, para
expresar y profundizar sus reflexiones teológicas. En efecto, Efrén compuso
muchas poesías e himnos litúrgicos para difundir entre los fieles la doctrina
de la Iglesia.
Destaca ante todo su reflexión sobre Dios creador; para él
la creación, junto con la Sagrada Escritura, es como una Biblia de Dios.
La presencia de Jesús en el seno de María le lleva a considerar la altísima
dignidad y el papel fundamental de la mujer, hablando siempre de ella con
sensibilidad y respeto. Además, en los textos de Efrén se encuentran ya las
dimensiones humana y divina del misterio de la redención, anticipando así el
trasfondo teológico y hasta el mismo lenguaje de las grandes definiciones cristológicas de los Concilios del siglo V.
Saludo cordialmente a los visitantes de lengua española. En particular, a los
distintos grupos venidos de Argentina, España, México, y de otros países
latinoamericanos. Siguiendo la enseñanza y el ejemplo de san Efrén, os invito
a dejaros guiar en vuestras vidas por el amor de Cristo, para servir a Dios y
a los hermanos con generosa y alegre dedicación. Muchas gracias.
Traducción del original italiano realizada
por Jesús Colina
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Vaticana
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