|
|
PARROQUIA
NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA
Av. Libertador
13.900 - 1640 Martínez - Tel. y Fax 4508-8501 // 8502 E-mail: pqfatima@... // secretaria@... Página Web: www.fatima.org.ar |
||
|
Noticias
desde la Parroquia de Fátima |
11 de febrero de
2009 - Año XII - N° 404 |
||
|
Índice de Noticias |
|||
|
|
|||
|
NUESTRA
DIOCESIS |
|||
|
OBISPADO DE SAN ISIDRO CENTRO DIOCESANO DE FORMACIÓN LITÚRGICA Curso 2009-2010 Desde el año 2002 ofrecemos este
espacio de formación tan necesario para los miembros de equipos de liturgia,
religiosos, sacerdotes, catequistas y fieles en general. ï’Â Â Â Â Plan de Estudios: 1er Año: Bloque I: Naturaleza de la
Liturgia. Bloque II: Historia de la
Liturgia. Bloque III: Estudio de la
Instrucción General del Misal Romano (I.G.M.R). Bloque IV: Pastoral Litúrgica
I: Confección de guiones. 2do Año: Bloque V: El tiempo y la
Liturgia. Bloque VI: Espiritualidad Litúrgica.
Liturgia de las Horas. Bloque VII: Sacramentos. Bloque VIII: Pastoral Litúrgica
II: La música y la Liturgia - La Pastoral Litúrgica - El Equipo Parroquial de
Liturgia. ï’Â Â Â Â Objetivos del Centro
Diocesano de Formación Litúrgica: •     Presentar de
modo sistemático los temas principales de la teoría y práctica litúrgica. •     Proveer a los
estudiantes una visión de conjunto de esta disciplina. •     Brindar un
espacio para la convergencia de la reflexión y la práctica. •     Profundizar los
conocimientos previos a partir del empleo de una metodología de estudio
propia de la disciplina. •     Formar agentes
de pastoral que promuevan la renovación y el fomento de la liturgia en sus
comunidades. •     Buscar la
comprensión del Misterio de Cristo para poder participar de él con la propia
vida. ï’Â Â Â Â Equipo Coordinador: - Asesor: Mons.
Miguel Ángel D´Annibale. - Coordinador: Rodrigo
Martínez - Secretaria: Patricia
Polledo de Ceva ï’Â Â Â Â Horario Curso 2009 al
2010: Miércoles 16:45 a 18:45 hs. INFORMES E INSCRIPCIÓN Casa Pastoral Ituzaingó 90- San Isidro TE 4512- 3158 Miércoles de 17 a 20 hs. E- mail: liturgia@... |
|||
|
SEMINARIO CATEQUÍSTICO TEOLÓGICO SANTA
TERESA DEL NIÑO JESÚS INSCRIPCIONES
2009 CICLO
DE FORMACIÓN BÁSICA Y SISTEMÁTICA EN LA FE
NUEVO PLAN DE ESTUDIO Todos
los miércoles a partir del 18 de febrero de 18.00 a 22.30 hs Las
clases comienzan el 4 de marzo Duración:
3 años Título:
Catequista de niños, adolescentes y adultos (habilita para la actividad
pastoral en colegios) Opcional:
se puede cursar como oyente, sin régimen de exámenes.
PROSEMINARIO DE SÍNTESIS TEOLÓGICA COMIENZA EL 18 DE MARZO INFORMES
E INSCRIPCIÓN: Rodríguez Peña 765 Martínez. 4 512-2143
Miércoles de 18.00 a 22.30 hs seminariodecanatomartinez@... Más
detalles visite nuestra página www.seminariostateresa.com.ar |
|||
|
ARGENTINA |
|||
|
TOMA DE POSESIÓN DEL NUEVO PÁRROCO Y
RECTOR DE LA BASÍLICA DE LUJÁN 5 Feb. 09 (AICA) Toma de posesión del rector de la basílica
de Luján El arzobispo de Mercedes- Luján, monseñor
Agustín Radrizzani, puso en posesión como párroco y rector de la basílica de
Nuestra Señora de Luján al presbítero José Daniel Blanchoud, durante una misa
concelebrada por 35 sacerdotes el pasado viernes 30 de enero en el templo
dedicado a la patrona nacional. El sacerdote sucede en el cargo al
presbítero Jorge Torres Carbonell, quien retornó a cumplir funciones
pastorales en la arquidiócesis de Buenos Aires. La celebración eucarística contó con la
presencia de autoridades municipales y fuerzas vivas de la zona, como también
de numerosos fieles de la ciudad de Luján. Asimismo, asistieron delegaciones de la
ciudad de Chivilcoy donde el sacerdote se desempeñaba como párroco, y de San
Andrés de Giles, ciudad de la que es oriundo. El nuevo párroco El presbítero Daniel Blanchoud nació en San
Andrés de Giles, el 6 de febrero de 1960, y fue ordenado sacerdote el 28 de
abril de 1989: Fue vicario parroquial de Nuestra Señora
del Carmen, en General Rodríguez (1989-1992); párroco de Nuestra Señora del
Rosario, en Alberti (1992-1999); párroco de Nuestra Señora de la Medalla
Milagrosa, de General Rodríguez (1999-2001); administrador y vicario de la
basílica de Luján (2001-2003), párroco de San Andrés Apóstol, en San Andrés
de Giles (2003-2007) y desde el año 2007 se desempeñaba como párroco de San
Pedro Apóstol, en Chivilcoy.+ |
|||
|
CURSO PARA ANIMADORES DE LA
PASTORAL DE NIÑOS Y JÓVENES Buenos
Aires, 11 Feb. 09 (AICA) Formación
para dirigentes de niños y jóvenes Los
días 27 y 28 de febrero y el 1 de marzo, se llevará a cabo el tercer curso
para dirigentes de niños y el segundo curso para dirigentes de jóvenes,
abierto a todas las parroquias, organizado por la Acción Católica de la
arquidiócesis de Buenos Aires, a modo de servicio de las necesidades de la
pastoral arquidiocesana en comunión con la Vicaría para la Juventud y la
Vicaría para Niños.
En ese fin de semana, se brindarían los elementos esenciales para el trabajo
pastoral con niños y, para aquellos que deseen se continuará con una reunión
mensual fija para seguir profundizando y ampliando la formación. Estará
destinado fundamentalmente a jóvenes entre 15 y 25 años.
"La Acción Católica como institución eclesial, tiene la misión de
evangelizar y esta finalidad es la que determina su modo de inserción en la
Iglesia, su estilo de vida y su organización", se recuerda en la
convocatoria.
La asociación laical subraya además que en este trienio la Acción Católica
porteña, "siendo fiel a su esencia, pueda tanto a nivel institucional
como a nivel de cada uno de sus miembros, vivir una espiritualidad de
comunión y participación en el servicio a la Pastoral Arquidiocesana en su
distintos ámbitos dentro del que se encuentra de modo privilegiado la
parroquia".
Tras reconocer que "somos conscientes de que una de las dificultades
con las que nos encontramos a la hora de organizar un proyecto que abarque la
realidad infantil y juvenil es la falta de dirigentes o animadores; o muchas
veces cuando los tenemos no se encuentran lo suficientemente preparados para
asumir ese rol educador y evangelizador", dice constatar que "al
concluir con los niños su catequesis de iniciación, no siempre tenemos una
estructura o personas que nos permitan continuar con ellos el proceso de fe
iniciado".
La convocatoria lleva las firmas del obispo auxiliar de Buenos Aires y
vicario episcopal para la Pastoral, monseñor Eduardo García; del viceasesor
general de la AC de Buenos Aires, presbítero Alejandro Russo; del director
ejecutivo de la Vicaría Episcopal para la Juventud, presbítero Rubén Ceraci;
y del director ejecutivo de la Vicaría Episcopal de Niños, presbítero Oscar
Fabré.
Inscripciones e informes por correo electrónico secretaria@... o
vicariani@... , o directamente en el Consejo Arquidiocesano de
Buenos Aires de la Acción Católica, Montevideo 850, segundo piso, teléfono
4812-2524 / 4813-1732. También en la Vicaría Episcopal para los Niños, teléfono
4504-6255, martes, jueves y viernes de 16.30 a 20.+ |
|||
|
CÁRITAS
AYUDA A LAS FAMILIAS AFECTADAS POR EL ALUD DE TARTAGAL Tartagal (Salta), 11 Feb. 09 (AICA)
La situación es desesperante tras el
alud Cáritas Argentina acompaña a las
familias damnificadas por el alud que el lunes azotó a la localidad salteña
de Tartagal, causando la muerte, según fuentes oficiales, de al menos dos
personas y ocasionando graves daños en la infraestructura de la ciudad. La organización caritativa de la
Iglesia anticipó en un comunicado que "desde entonces, se mantiene en
diálogo permanente con la Cáritas local, que está asistiendo a las
comunidades afectadas y evaluando cuáles son las prioridades a
atender". Como sucede en cada situación
de emergencia, Cáritas procura organizar la ayuda de manera rápida y
efectiva, a fin de satisfacer las necesidades más urgentes de quienes sufren
las consecuencias del alud. "Una de las primeras
tareas realizadas fue la organización de los centros de evacuados, que están
funcionando en algunas Cáritas parroquiales, en escuelas y en Gendarmería,
donde se encuentran muchas mujeres y niños que perdieron todo con la tormenta",
expresaron miembros de Cáritas Orán, diócesis a la que pertenece la localidad
de Tartagal". Teniendo en cuenta que el envío
de donaciones en especie implica altos costos y una enorme tarea de logística
para clasificar, seleccionar y distribuir la ayuda recibida, las Cáritas
diocesanas geográficamente más cercanas a Tartagal son las encargadas de
coordinar, en articulación con la Cáritas afectada, el modo más viable de
canalizar y acercar dicha ayuda. Cáritas Argentina habilitó una
cuenta bancaria para sumar colaboraciones y facilitar que los fondos
recibidos sean utilizados en el mismo lugar en que se produce la emergencia,
de acuerdo a las prioridades puntuales. Cuenta corriente Banco Nación Nº
35869/51, sucursal Plaza de Mayo, CBU 01105995-20000035869519, a nombre de
Cáritas Argentina Emergencia, CUIT 30-51731290-4. "Junto a estas acciones,
ponemos en oración a todos aquellos que se ven afectados por esta situación,
pidiéndole a María que los ampare y que a todos nos anime a ser corresponsables
desde la solidaridad", concluye.+ |
|||
|
DOCUMENTACION |
|||
|
BENEDICTO
XVI PRESENTA LA "ESCALA DEL PARAÍSO" DE LA
MANO DE JUAN CLÍMACO Durante la Audiencia General CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 11 de
febrero de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la catequesis que
Benedicto XVI ofreció durante la audiencia general a los peregrinos
congregados en el Aula Pablo VI. * * * Queridos hermanos y hermanas: Después de veinte catequesis
dedicadas al Apóstol Pablo, quisiera retomar hoy la presentación de los
grandes escritores de la Iglesia de Oriente y Occidente en la Edad Media. Y
propongo la figura de Juan llamado Clímaco, transliteración latina del
término griego klímakos, que significa de la escala (klímax). Se trata del
título de su obra principal en la que describe la escalada de la vida humana
hacia Dios. Nació hacia el 575. Su vida tuvo lugar en los años en que
Bizancio, capital del Imperio romano de Oriente, conoció la mayor crisis de
su historia. De repente el cuadro geográfico del imperio cambió y el torrente
de las invasiones bárbaras hizo desplomarse todas sus estructuras. Quedó sólo
la estructura de la Iglesia, que en esos tiempos difíciles continuó con su
acción misionera, humana y sociocultural, especialmente a través de la red de
los monasterios, en los que operaban grandes personalidades religiosas, como
era precisamente la de Juan Clímaco. Entre las montañas del Sinaí, donde
Moisés encontró a Dios y Elías oyó su voz, Juan vivió y narró sus
experiencias espirituales. Se han conservado noticias de él en una breve Vida
(PG 88, 596-608), escrita por el monje Daniel de Raito: a los dieciséis años
Juan, monje en el monte Sinaí, se hizo discípulo del abad Martirio, un
"anciano", es decir, un "sabio". Hacia los veinte años
eligió vivir como eremita en una gruta a los pies de un monte, en la
localidad de Tola, a ocho kilómetros a los pies del actual monasterio de
Santa Catalina. Pero la soledad no le impidió encontrar a personas deseosas
de tener una guía espiritual, ni visitar algunos monasterios cerca de
Alejandría. Su retiro eremítico, de hecho, lejos de ser una huida del mundo y
de la realidad humana, le condujo a un amor ardiente por los demás (Vida 5) y
por Dios (Vida 7). Tras cuarenta años de vida eremítica vivida en el amor de
Dios y por el prójimo, años durante los cuales lloró, rezó, luchó contra los
demonios, fue nombrado higúmeno (superior, n.d.t.) del gran monasterio del
monte Sinaí y volvió así a la vida cenobítica, en el monasterio. Pero algunos
años antes de su muerte, nostálgico de la vida eremítica, pasó al hermano,
monje del mismo monasterio, la guía de la comunidad. Murió después del año
650. La vida de Juan se desarrolla entre dos montañas, el Sinaí y el Tabor, y
verdaderamente se pude decir de él que irradia la luz que vio Moisés en el
Sinaí y que contemplaron los apóstoles en el Tabor. Se hizo famoso, como ya he dicho,
por su obra "La Escala" (klímax), llamada en Occidente Escala del
Paraíso (PG 88,632-1164). Compuesta por las insistentes peticiones del
higúmeno del cercano monasterio de Raito, cerca del Sinaí, la Escala es un
tratado completo de la vida espiritual, en el que Juan describe el camino del
monje desde la renuncia al mundo hasta la perfección del amor. Es un camino
que --según este libro-- tiene lugar a través de treinta escalones, cada uno
de los cuales está unido con el siguiente. El camino puede resumirse en tres
fases sucesivas: la primera muestra la ruptura con el mundo con el fin de
volver al estado de infancia evangélica. Lo esencial, por tanto, no es la
ruptura, sino la unión con lo que Jesús ha dicho, la vuelta a la verdadera
infancia en sentido espiritual, el llegar a ser como niños. Juan comenta: un
buen fundamento es el formado por tres bases y tres columnas: inocencia,
ayuno y castidad. Todos los recién nacidos en Cristo (cfr 1 Cor 3,1) deben
comenzar por estas cosas, tomando ejemplo de los recién nacidos
físicamente" (1,20; 636). El alejamiento voluntario de las personas y
lugares queridos permite al alma entrar en comunión más profunda con Dios.
Esta renuncia desemboca en la obediencia, que es el camino a la humildad a
través de las humillaciones -que no faltarán nunca- por parte de los
hermanos. Juan comenta: "Beato aquel que ha mortificado su propia
voluntad hasta el final y que ha confiado el cuidado de su persona a su
maestro en el Señor: será colocado a la derecha del Crucificado" (4,37;
704). La segunda fase del camino está constituida
por el combate espiritual contra las pasiones. Cada escalón de la escala está
unido con una pasión principal, que es definida y diagnosticada, indicando
además la terapia y proponiendo la virtud correspondiente. El conjunto de
estos escalones constituye sin duda el más importante tratado de estrategia
espiritual que poseemos. La lucha contra las pasiones se reviste de
positividad -no se ve como una cosa negativa- gracias a la imagen del
"fuego" del Espíritu Santo: "Todos aquellos que emprenden esta
hermosa lucha (cfr 1 Tm 6,12), dura y ardua, [...], deben saber que han
venido a arrojarse a un fuego, si verdaderamente desean que el fuego
inmaterial habite en ellos" (1,18; 636). El fuego del Espíritu Santo,
que es el fuego del amor y de la verdad. Sólo la fuerza del Espíritu Santo
asegura la victoria. Pero, según Juan Clímaco, es importante tomar conciencia
de que las pasiones no son malas en sí mismas; lo son por el uso malo que de
ellas hace la libertad del hombre. Si son purificadas, las pasiones abren al
hombre el camino hacia Dios con energías unificadas por la ascética y la
gracia y, "si han recibido del Creador un orden y un principio..., el
límite de la virtud no tiene fin" (26/2,37; 1068). La última fase del camino es la
perfección cristiana que se desarrolla en los últimos siete peldaños de la
Escala. Estos son los estadios más altos de la vida espiritual,
experimentables por los "esicasti", los solitarios, que han llegado
a la quietud y a la paz interior; pero son estadios accesibles también a los
cenobitas más fervientes. De los tres primeros -sencillez, humildad y
discernimiento- Juan, en línea con los Padres del desierto, considera más
importante este último, es decir, la capacidad de discernir. Todo
comportamiento debe someterse al discernimiento, todo depende de hecho de
motivaciones profundas, que es necesario explorar. Aquí se entra en lo
profundo de la persona y se trata de despertar en el eremita, en el
cristiano, la sensibilidad espiritual y el "sentido del corazón",
dones de Dios: "Como guía y regla de todas las cosas, después de Dios,
debemos seguir a nuestra conciencia" (26/1,5;1013). De esta forma se
llega a la tranquilidad del alma, la esichía, gracias a la cual el alma puede
asomarse al abismo de los misterios divinos. El estado de quietud, de paz
interior, prepara al esicasta a la oración, que en Juan es doble: la
"oración corpórea" y la "oración del corazón". La primera
es propia de quien debe hacerse ayudar por posturas del cuerpo: extender las
manos, emitir gemidos, golpearse el pecho, etc. (15,26; 900); la segunda es
espontánea, porque es efecto del despertar de la sensibilidad espiritual, don
de Dios a quien se dedica a la oración corpórea. En Juan ésta toma el nombre
de "oración de Jesús" (Iesoû euché), y está constituida por la
invocación del nombre de Jesús, una invocación continua como la respiración:
"La memoria de Jesús se hace una con tu respiración, y entonces
descubrirás la verdad de la esichía", de la paz interior (27/2,26;
1112). Al final, la oración se hace algo muy sencillo, simplemente la palabra
"Jesús" se convierte en una sola cosa con nuestra respiración. El último peldaño de la escala (30),
lleno de la "sobria ebriedad del Espíritu" se dedica a la suprema
"trinidad de las virtudes": la fe, la esperanza y sobre todo la
caridad. De la caridad, Juan habla también como éros (amor humano), figura de
la unión matrimonial del alma con Dios. Y elige una vez más la imagen del
fuego para expresar el ardor, la luz, la purificación del amor por Dios. La
fuerza del amor humano puede ser reorientada hacia Dios, como sobre el
olivastro puede injertarse el olivo bueno (cfr Rm 11,24) (15,66; 893). Juan
está convencido de que una experiencia intensa de este éros hace avanzar al
alma más que la dura lucha contra las pasiones, porque es grande su poder.
Prevalece por tanto la positividad de nuestro camino. Pero la caridad se ve
también en relación estrecha con la esperanza: "La fuerza de la caridad
es la esperanza: gracias a ella esperamos la recompensa de la caridad... la
esperanza es la puerta de la caridad... la ausencia de la esperanza anonada
la caridad: a ella están vinculadas nuestras fatigas, por ella nos sostenemos
en nuestros problemas y gracias a ella estamos rodeados por la misericordia
de Dios" (30,16; 1157). La conclusión de la Escala contiene la síntesis
de la obra con palabras que el autor hace proferir al mismo Dios: "Que
esta escala te enseñe la disposición espiritual de las virtudes. Yo estoy en
la cima de esta escala, como dijo aquel gran iniciado mío (San Pablo): Ahora
permanecen por tanto estas tres cosas: fe, esperanza y caridad, la más grande
de todas es la caridad (1 Cor 13,13)!" (30,18; 1160). En este punto, se impone una última
pregunta: la Escala, obra escrita por un monje eremita vivido hace mil
cuatrocientos años, ¿puede decirnos algo a nosotros hoy? El itinerario
existencial de un hombre que vivió siempre en la montaña del Sinaí en un tiempo
tan lejano, ¿puede ser de actualidad para nosotros? En un primer momento,
parecería que la respuesta debiera ser "no", porque Juan Clímaco
está muy lejos de nosotros. Pero, si observamos un poco más de cerca, vemos
que aquella vida monástica es sólo un gran símbolo de la vida bautismal, de
la vida del cristiano. Muestra, por así decirlo, en letras grandes lo que
nosotros escribimos cada día con letra pequeña. Se trata de un símbolo
profético que revela lo que es la vida del bautizado, en comunión con Cristo,
con su muerte y su resurrección. Para mí es particularmente importante el
hecho de que el culmen de la escala, los últimos peldaños sean al mismo
tiempo las virtudes fundamentales, iniciales, más sencillas: la fe, la
esperanza y la caridad. No son virtudes accesibles sólo a los héroes morales,
sino que son don de Dios para todos los bautizados: en ellas también crece
nuestra vida. El inicio es también el final, el punto de partida es también
el punto de llegada: todo el camino va hacia una realización cada vez más
radical de la fe, la esperanza y la caridad. En estas virtudes está presente
la escalada. Fundamentalmente es la fe, porque esta virtud implica que yo
renuncie a la arrogancia, a mi pensamiento, a la pretensión de juzgar por mí
mismo, sin confiarme a otros. Este camino hacia la humildad, hacia la
infancia espiritual es necesario: es necesario superar la actitud de
arrogancia que hace decir: yo soy mejor, en este tiempo mío del siglo XXI, de
lo que sabían los que vivían entonces. Es necesario, en cambio, confiarse
solamente a la Sagrada Escritura, a la Palabra del Señor, asomarse con
humildad al horizonte de la fe, para entrar así en la enorme vastedad del
mundo universal, del mundo de Dios. De esta forma nuestra alma crece, crece
la sensibilidad del corazón hacia Dios. Justamente dice Juan Clímaco que sólo
la esperanza nos hace capaces de vivir la caridad. La esperanza en la que
trascendemos las cosas de cada día, no esperamos el éxito en nuestros días
terrenos, sino que esperamos finalmente la revelación de Dios mismo. Sólo en
esta extensión de nuestra alma, en esta autotrascendencia, nuestra vida se
engrandece y podemos soportar los cansancios y desilusiones de cada día,
podemos ser buenos con los demás sin esperar recompensa. Solo si Dios existe,
esta gran esperanza a la que tiendo, puedo cada día dar los pequeños pasos de
mi vida y así aprender la caridad. En la caridad se esconde el misterio de la
oración, del conocimiento personal de Jesús: una oración sencilla que sólo
tiende a tocar el corazón del divino Maestro. Y así se abre el propio
corazón, se aprende de Él su misma bondad, su amor. Usemos por tanto esta
"escala" de la fe, de la esperanza y de la caridad, y llegaremos
así a la vida verdadera. [Al final de la audiencia, el Papa
saludó a los peregrinos en varios idiomas. Hablando en español, dijo:] Queridos hermanos y hermanas: Después del ciclo dedicado a San
Pablo, continuamos con los grandes Escritores Eclesiásticos del medioevo. San
Juan Clímaco vivió entre las montañas del Sinaí como eremita y monje, en una
época de profunda crisis a causa de las invasiones de los bárbaros. Su vida
se caracterizó por un intenso amor a Dios y a los demás. Escribió un tratado
de vida espiritual, la Escala del Paraíso, en la que describe el camino que debe
recorrer el monje desde la renuncia al mundo hasta la perfección del amor. En
la primera fase se trata de la ruptura con el mundo para volver al estado de
infancia espiritual. Después, la lucha espiritual contra las pasiones para
adquirir las virtudes. En la última etapa de la perfección cristiana, el
alma, una vez alcanzado el estado de quietud, se preparara para la plegaria
del cuerpo y del corazón. El autor concluye tratando de las tres virtudes
teologales, y subrayando con San Pablo la primacía de la caridad sobre las
demás. Es un escrito actual para los cristianos de hoy, pues señala la
dirección hacia la que todos en la Iglesia deben de tender, la participación
en la muerte y resurrección de Cristo comenzada con el bautismo. Saludo cordialmente a los fieles de
lengua española aquí presentes. En particular, a los peregrinos de las
diócesis de Plasencia y Alcalá de Henares, acompañados por Monseñor Amadeo
Rodríguez, Obispo de Plasencia, a la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío,
de Almonte, así como a los demás grupos venidos de España, México y otros
países latinoamericanos. Aliento a todos a aprovechar peregrinación a Roma
para profundizar en la fe y sentir el gozo de pertenecer a la Iglesia. Que
Dios os bendiga. [Traducción del original italiano por
Inma Álvarez © Copyright 2009 - Libreria Editrice
Vaticana] |
|||
|
|
|||
|
ZENIT ------------------------------------------------------------------------- ------------------------------------------------------------------------- CELAM
(Consejo Episcopal Latinoamericano) ------------------------------------------------------------------------- EDICOM (Equipo Diocesano de
Comunicación - Diócesis de San Isidro) |
MAGISTERIO ECLESIAL http://ar.groups.yahoo.com/group/magisterioeclesial/ --------------------------------------------------------------------- ---------------------------------------------------------------------- SOI - Servicio de
Observación sobre Internet - RIIAL http://www.observatoriodigital.net/losboletines.htm |
||
|
|
|||
|
Un abrazo, y nuestras oraciones. Selección de noticias: Silvia de
Belizán, compaginación de noticias: ------------------------------------------------------------------------------------------------------ Para terminar con su suscripción,
envíe un mensaje en blanco, con el "Asunto" también en blanco, |
|||
