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Hola amigos de Obschile,
Me parece muy interesante el registro enviado por Ricardo Matus del
Petrel Zambullidor o Yunco de las Georgia, Pelecanoides georgicus,
individuo que al parecer habría viajado "de pavo" o
polizón a bordo de un buque que venía de cruzar el Mar de Drake.
¿Un individuo a la deriva, arrastrado por vientos o corrientes? No
sabemos la ruta exacta del barco, ¿venía de las South Georgia via
Península Antártica o navegaba entre la Península y Tierra del
Fuego? Este dato es importante, ya que recordemos que el consenso
general es que los Pelecanoididae son aves más bien costeras, que
parecen no internarse mucho en la vastedad de los océanos abiertos.
En lo personal, aunque por supuesto no puedo negar la posibilidad de su
ocurrencia al sur de los 60°lat. S, me parece que en cerca de 40
cruces del Drake nunca he visto un yunco de ninguna especie en esas
aguas, salvo alrededor del Cabo de Hornos, que en realidad es un área
más bien parte del Archipiélago de las Wollaston que del Paso de
Drake propiamente tal, y donde he visto ambos Yuncos, de Magallanes, P.
magellani y de los Canales, P. urinatrix.
Ahora, el que yo no los haya visto no quiere decir de ningún modo que
no puedan estar ahí. En mi experiencia, los yuncos o Petreles
Zambullidores (quizás un buen nombre standard en español para el
género) suelen encontrarse más que nada en las primeras millas
fuera de la costa, apenas en alta mar, especialmente en el caso del
Yunco Peruano, P. garnoti, que he visto muchas veces en las primeras 5
millas de la orilla, con guanayes, pelícanos y piqueros, y del Yunco
de Magallanes, que casi siempre se encuentra en las entradas de fiordos
cerca de arrecifes que son restos de morrenas glaciares, en compañía
de cormoranes imperiales, pato vapor, caranca, gaviotines sudamericanos
y skua chileno.
Un P. magellani (identificado mediante claves de Harrison, Jaramillo,
Couve&Vidal, González y Shirihai) llegó la noche del 21 de
Septiembre de 2006 a la cubierta del barco en el brazo noroeste del
Beagle, fue liberado una media hora después (ver fotos en album
"Yunco de Magallanes"), su longitud total fue de 200mm, tarso
23mm y culmen 12mm. Si alguien con más experiencia en yuncos no
está de acuerdo con la identificación, por favor hágalo saber
por medio de este foro, puedo haberme equivocado, me basé
principalmente en la forma y posición de las narinas (nostrils).
No conozco el P. georgicus, pero según Alvaro, Shirihai y Harrison,
no pasa mucho hacia el Oeste de las South Georgia, con poblaciones en
estas islas, en islas subantárticas del Índico y Nueva
Zelanda-Australia. Couve y Vidal lo describen como muy raro en aguas de
las Falkland y mencionan además un espécimen colectado en el
Drake, sin coordenadas, a lo mejor Enrique o Claudio nos pueden dar
más datos. Manuel Marín tampoco lo menciona para aguas chilenas
(como es el caso del Cabo de Hornos), ni si quiera en la sección de
especies hipotéticas o raras, pero teniendo como él una vasta
experiencia en el Drake y aguas subantárticas y antárticas no
sería raro que lo tuviera entre sus registros.
Quizás la escasez de avistamientos en el área se deba
principalmente a la poca probabilidad estadística de encontrarse en
esa inmensidad con estas pequeñas aves (y divisarlas, seguirlas e
identificarlas) y a las dificultades técnicas por las que atraviesa
el observador en aguas tan violentas. Para los que nunca han estado en
la situación, la cosa es más o menos así: de partida olviden
los pelágicos en lanchas como los conocemos en la corriente de
Humboldt, donde las aves se acercan a unos pocos metros de la popa
atraídas por la carnada; prácticamente ninguna embarcación de
esas dimensiones o similares de bajo tonelaje cruza el Drake, las
tormentas fuerza 10 (en la escala 1 a 12) son comunes, con lluvia, nieve
o granizo, olas sobre 10m y vientos de 60-80 nudos (108-144kph).
Excepcionalmente los cruces del Drake pueden ser muy calmos,
especialmente en Diciembre-Enero, pero lo normal es que los vientos no
bajen de 35-40 nudos (60-70kph), y las olas de los 6-8m.
Como podrán imaginar, a veces las condiciones de observación son
difíciles por decir lo menos, y unido esto a que en estos buques
generalmente uno está más lejos de las aves que en una lancha, se
entiende que toda ave pelágica observada a gran distancia en esas
condiciones de movimiento, clima y luz es un potencial desafío a la
identificación positiva, y muchas veces es imposible ir más
allá de "Diomedea sp." o "Macronectes sp.", aquí
es cuando entran a pesar otros criterios como las coordenadas del
avistamiento y los datos de distribución conocidos para las posibles
especies. Aun así, son muchas las ocasiones en que el ave se pierde
en la lejanía sin que se pueda hacer más que aventurar una
identidad muy general.
A pesar de todo esto, con cierta experiencia es posible identificar
más allá de duda prácticamente todos los Procellariiformes de
tamaño grande a medio que se encuentran en estos mares, y que son
coincidentemente los que más se acercan a inspeccionar la estela del
barco y lo flanquean circundándolo y siguiéndolo, a veces por
horas o casi días enteros. Es quizás entre los grupos de tubinares
más pequeños que se encuentran las mayores dificultades para
identificación, como en el género Pachyptila, los petreles-paloma,
que son particularmente complicados por su pequeño tamaño y su
vuelo rápido y zigzagueante, o los diminutos Oceanitidae, las
Golondrinas de Mar, sin olvidarnos de nuestro tema de hoy, los Petreles
Zambullidores.
Es muy cierto que para todos estos grupos existen marcas de campo
diagnósticas para cada especie, pero es muy distinto, como lo
habrá comprobado cualquier participante en un pelágico, tener la
clave o guía y el ave o piel en la mano y todo el tiempo del mundo
para comparar detalles que estar en una embarcación en movimiento,
lejos del ave y con mal tiempo, donde si se tiene la suerte de ver al
pajarraco pasar durante una fracción de segundo por el campo visual
de los binoculares, se puede uno considerar afortunado.
Los yuncos no son excepción a esto, y es difícil observar con
claridad las marcas de campo en estas especies bajo estas condiciones.
Interesante tambien , y en mi caso además para efectos comparativos,
el informe antártico transcrito por Álvaro. Después de leerlo
me quedó dando vuelta un par de temas que comparto con ustedes:
Respecto a las formas de Australasia, Christian Savigny considera que
"aparecen, pero por ejemplo en albatros debe ser 1 entre cientos de
la forma "local"", yo no estaría tan seguro, en el mar es
difícil separar de lejos Diomedea antipodensis de D. exulans
juveniles, quizás D. antipodensis es más común de lo pensado.
Tambien tengo registros regulares y durante toda la temporada (con
fotos) de Albatros Real del Sur, Diomedea epomophora, especie
típicamente "de Australasia" cuya población mundial anida
en Nueva Zelanda.
Otra digna de mención especial es el Petrel Antártico, Thalassoica
antarctica, con unos 50 individuos observados en el Drake durante las
dos primeras semanas de Noviembre (ver foto en album "Aves del Mar de
Drake"), y el Petrel de Collar Gris, Pterodroma mollis, observado por
docenas entre la última semana de febrero y las dos primeras semanas
de Marzo. Tambien un grupo de Gaviotín Antártico, Sterna vittata,
en medio del cual había varios Gaviotín Ártico, S. paradisaea,
todos se encontraban atacando un banco de krill que se encontraba en una
bahía poco profunda en Discovery Bay, Isla Greenwich, una de las
South Shetland, subí algunas fotos de ambos a la carpeta "Aves
Antárticas".
No los lateo más, espero comentarios, a ver si Manuel, Alvaro,
Ricardo o Gonzalo pueden aportar con su valiosa opinión.
Un abrazo,
RT.
[Se han eliminado los trozos de este mensaje que no contenían texto]
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Mar, 3 de Abr, 2007 5:11 am
"Rodrigo Tapia" <acobirdtrips@...>
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