Observando desde la ventana
de mi oficina a tres Phytotoma rara,
dos machos y una hembra,
que se alimentaban
de semillas de olmo,
las que poseen un recubrimiento
que le permite dispersarse con el viento
a medida que avanza la temporada,
cuando pierden el agua
que a comienzos de primavera
les hace asemejarse a pétalos de flor sin serlo,
me acordé de la breve clase magistral
que Rodrigo Tapia nos dio en Obschile
acerca de la alimentación de la Rara.
Comparando la forma de alimentarse
del Jilguero (Carduelis barbata)
y de la Rara, se observa que el primero
desmenuza con el pico,
para alimentarse
solamente de la semilla
y dejar caer el recubrimiento de ésta,
en cambio la Rara consume ambos,
macerando un poco
con el borde tomial aserrado de su pico
o incluso lo traga directamente
gracias a la batería enzimática digestiva
que le permite digerir en forma
termodinámica eficiente
-como nos explicaba Rodrigo-
estos elementos poco nutritivos
que son desechados por las demás aves.