Tal como anticipó
LU4ETN en el foro del GDXBB, la activación del Faro Morro Nuevo, tomó carácter
de expedición, pero jamás imaginamos lo que nos tocó vivir, ni siquiera ante el
pronóstico mas pesimista...
Con Carlos Soulier
LU4ETN, nos propusimos investigar nuevos rumbos, descubrir nuevos faros y
balizas, para de ese modo, darle la posibilidad a todo el país y el mundo, de
poseer en su lista una nueva referencia. El proyecto de este año fue muy
ambicioso por parte del grupo, el desafío era y fue muy grande, al punto de
convertirnos en la única entidad del mundo, en organizar semejante operación
simultanea desde 7 faros en distinto punto del país, algo inédito, sin dudas.
Con Carlos, gracias a
su tarea de Capitán de la Armada, por consecuente fácil acceso a las cartas
náuticas, decidimos que el objetivo sería la Patagonia. Investigando archivos y
registros, vimos que no hacía falta agregar un faro a la lista por ahora, ya
que el Faro Morro Nuevo, no registraba operaciones anteriores y ya poseía
referencia de la ARLHS, agregándose la ILLW a partir de este año.
El faro en cuestión,
se encuentra en el punto mas sur de la Península Valdés, justo en el extremo
oeste, marcando la entrada al Golfo Nuevo.
Ya teníamos el
objetivo, ahora empezaba la investigación sobre como llegar, a poco menos de 2
meses del tan esperado fin de semana. Carlos se encargó de las averiguaciones.
Mediante el Servicio de Hidrografía Naval, supimos que el Faro se encontraba
dentro de una estancia propiedad del "Señor Fernandes" (con S) y
que éste, posee un comercio en Puerto Madryn. También nos dijeron que el
acceso no era de lo mas sencillo, sobre todo a 1000 metros del faro, ya que el
camino, con el tiempo, se tapó con un médano, por lo que la única manera de
llegar es a campo-traviesa, rodeando el médano con mucho cuidado, ya que la
única vegetación que hay en la zona consta de arbustos bajos y plantas con
muchas espinas.
Esa era la única
información que teníamos en concreto hasta el momento, ya teníamos el permiso
de SHN, y unos días mas tarde, logramos ubicar al Sr. Fernandes, quién
amablemente nos dio permiso para ingresar y atravesar las 8 leguas de campo,
agregando la sugerencia de llamarlo antes de la partida para saber en que
estado se encuentran los caminos, ya que con la lluvia el acceso se torna muy
complicado.
Teniendo las
autorizaciones correspondientes, restaba saber quienes estaban interesados en
venir al Faro, como así también decidir el vehículo a utilizar. En primer
término era una buena idea utilizar el Jeep Aro 4x4 que LU4ETN compró hacia
unos meses, debíamos conseguir un carro para llevar la gran cantidad de
elementos que supone una expedición de este tipo, a un lugar donde no se
dispone de ningún tipo de servicio, como luz, gas y agua, mucho menos un lugar
donde abastecerse de los víveres necesario para sobrevivir esos días.
Rastreando un carro, dimos con Sebastián LW3DKC quién demostró interés en venir
al faro, incluso ofreciendo su Suzuki Grand Vitara y un carro para realizar el
viaje. Hasta el momento éramos 3 personas pero la idea era ir 4 para repartir
los elevados gastos que suponía el viaje. Consultamos a Gabriel LW9EAG y
Marcelo LW8DMK, ambos motivándose con la idea, aunque por motivos laborales,
sin poder confirmar hasta ultimo momento.
A una semana del Fin
de semana internacional de los Faros, con mi camioneta fui a buscar la torre
telescópica propiedad del GDXBB y de esa manera comenzábamos a juntar todos los
elementos para organizar el viaje. Carlos y Sebastián se encargarían de las
provisiones, y víveres, y yo, de todos los elementos relacionados a la parte
técnica, como antenas, equipos, generadores, iluminación, coaxiles, etc.
Ya habíamos acordado
iniciar el viaje el día jueves por la tarde, por lo que nos juntaríamos en casa
a cargar todas las cosas y salir a la ruta. Dos días antes "se
bajó" Gabriel LW9EAG quién padecía de una fuerte gripe que le
imposibilitó estar presente, pero por suerte el día anterior confirmo presencia
Marcelo LW8DMK, llegando al numero de 4 operadores. La noche previa a la
salida, Sebastián me llamo a mi casa diciendo "tengo una mala
noticia"... El carro que conseguí (propiedad de la madre) está
construido para llevar un cuatriciclo, por lo que no tiene mas de 2 metros por
1.50 de ancho. Esto me calló como un balde de agua fría, ya que teniendo todos
los elementos en casa, sabía el espacio que precisaríamos y daba por seguro que
no entraría "ni a palos" todo en ese carro que además tiene solo
una baranda de 40 centímetros. El primer problema se presentaba pero la
solución estaba cerca: "Hola Carlos? Che, tenemos que ir en dos
vehículos, en la Vitara y en el Jeep, dos personas en cada uno y con los
asientos traseros rebatidos en ambos vehículos podríamos meter todo". El
gasto de combustible sería doble, pero no quedaba alternativa, además
aprovechamos muy bien la "vaca" o portaequipajes de grandes dimensiones
del Jeep de Carlos, para llevar la torre y la direccional.
Respecto de las
antenas, el tema sería delicado ya que los fuertes vientos de la zona suponían
un inminente peligro de rotura de alguna de ellas, sobre todo las antenas de
alambre, mas aún teniendo en cuenta mi idea de ponerlos de forma extendida o
slooper, aunque sin llegar a los 45º que requiere ese tipo de antena.
Me acordé que la
Palombo que llevé el año pasado al Faro El Rincón, no había funcionado, y allí
esta todavía tirada desde el año pasado. Miré con mucho cariño la JVP36DX que
también estaba en el patio... Quienes conocen esta antena, saben que las
dimensiones no son aptas para el traslado, mucho menos para armarla en el campo
y con apuro, además son casi 10 metros de boom (de largo). No solo eso, sino la
fragilidad, debido a las cargas lineales, el aluminio de las cargas es muy fino
y se dobla de nada, realmente era una locura llevar esa antena, pero a mi me
encantan las locuras entonces nada de eso me importó... Así como me
trataron de loco cuando a el Faro Rio Negro en 2003 llevé 6 metros de torre y
hasta con el rotor, otros dos tramos de 3 metros, DOS palombo y una Yagui de 4
elementos para 10 metros... Sabía que iba a ser mas "loco"
todavía en recorrer 1500 kilómetros con esa antena en un portaequipajes, pero
no lo dudé un instante... Las antenas serían, dipolos para 40 y 80 metros,
y la JVP36DX para 20, 15 y 10 metros.
Esa antena necesitaba
mantenimiento, por lo que me puse a trabajar en ella, comprando todas las
grampas, arandelas y tuercas de sujeción del boom y elementos (18 en total),
los tornillos que unen el boom (que se desarma en 4 partes) y todos los
tornillos que lleva cada elemento en las cargas lineales, totalizando 96
tornillos con tuerca y arandela estrella, todo en acero inoxidable. También reemplacé
el alambre trenzado de la "percha" original de la antena por cable
de acero con aisladores de porcelana y tensores.
Una vez reemplazada
toda la "ferretería" procedí al armado de los elementos y del boom,
pero lamentablemente el patio de casa tiene 11 metros de largo por 4 de ancho,
por lo que no podría armar la antena. El galpón que construyó mi abuelo hace ya
muchos años y que funcionara como taller mecánico de mi padre hace un largo
tiempo, tiene 11 por 11 por lo que subí todos los elementos y el boom al techo
de chapa para armarla, solo de esa manera sabría si me faltaba algo y mi idea
era ponerla en un caño y probarla al menos para saber si anda, ya que solo
respeté las medidas del manual, pero nunca había estado en funcionamiento.
Esa idea quedó trunca
al llegar la noche del miércoles, ya que debía desarmarla y prepararla para el
traslado. Al no existir ningún tipo de bobinas o conductores internos, supuse
que no habría misterios y confié en las medidas preliminares... Por ello
casi sobre las 11 de la noche, en medio de la oscuridad, desarmé los elementos
a la mitad atándolos con cinta aisladora y el boom lo separé en dos partes.
Por fin llegó el día
D, ya estábamos en Jueves, arranqué de muy temprano en la mañana a seguir
organizando mis cosas y tratar de no olvidar nada... El patio de mi casa
estaba congestionado de cosas, casi ni se podía caminar...
Decidimos llevar dos
grupos electrógenos, un Gama de 4,3 Kw y un Toyama de 4,5, este ultimo
propiedad del GDXBB. Preparé los dos generadores, haciendo cambio de aceite,
limpiando filtros de combustible y sacando nafta nueva... prendí ambos en
el patio, poniendo un caloventor de 2 Kw a los dos, para probar cuanto gastaban
y de esa manera calcular el combustible. El Gama con 2 litros de nafta súper
anduvo cerca de los 60 minutos, en tanto que el Toyama, funcionó una hora y
media con igual cantidad de carburante.
Ante la diferencia de
consumo, pensamos en llevar el Toyama, pero nuevamente decidí hacerla mas
complicada, llevar los dos generadores... Sería mas peso y mas lugar pero
uno nunca sabe que puede pasar, y no nos podíamos dar el lujo de quedarnos
"a pata" en el medio de la nada. Calculando 2 litros por hora,
comenzando a transmitir el Viernes al mediodía y hasta el Lunes a la mañana,
serían alrededor de 66 horas de transmisión, por lo que tendríamos que llevar
unos 150 litros de nafta súper para estar tranquilos. Juntamos bidones de 20 y
30 litros para combustible y otros de igual capacidad pero limpios para llevar
otros 180 litros de agua...
Busqué en el patio
trasero de casa todos los rollos de cable coaxil, había mucho, pero ante la
duda de cómo serían dispuestas las antenas, llevé todos... Tres rollos de
50 metros de RG-58 y seis rollos de entre 20 y 50 metros cada uno de RG-213
foam. Agarré también un montón de "barrilitos" para llegado el
caso, unir todo eso...
Casi sobre el
mediodía empezaron los mensajes de texto con los integrantes del "Morro
Team" para recordar cosas, para saber como iba todo, para avisar de una
llegada mas tarde, etc. Por ejemplo: Manu: "Nos olvidamos de agarrar una
bandera del grupo!!!", Carlos: "Conseguí el anafe para la garrafa
pero hay que comprar un pico para gas envasado", Marcelo: "A las 2
salgo de laburar, preparo todo y voy para allá", Sebastián: "Avisa
que tenemos que estar listos para salir a las 17",
entre otras cosas...
Yo seguí con mis
responsabilidades... Agarré un rollo de cable de 4mm., marqué las medidas
exactas en el piso y me puse a hacer un dipolo para 80 y uno para 40, para
sumar al que ya me había dado Osmar LU8DWR.
Lo hice lo mas fuerte
que pude, soldando todo lo mejor posible cosa que resista los embates del
viento patagónico. El de 80 lo calculé para 3.750 para que tenga un buen
rendimiento tanto para la parte DX como para la utilizada habitualmente en
LU´land. Lo mismo con el de 40, dejándolo en 7.070, al menos ahí tendría
que resonar, ya que no había tiempo para probarlos...
Estaba todo casi
listo... A las 15 Hs llegó Sebastián con la Grand Vitara y el carro, que
cuando lo vi, no pude mas que reírme, ya que por un momento, me imaginé los 4
arriba de la camioneta y todas las cosas cargadas... La Vitara es de las
cortitas, dos puertas, hasta nos hubiese costado entrar a nosotros mismos, ni
hablar de todas las cosas en el carro.
Le dije a Seba que
entre marcha atrás en el patio así podíamos ir cargando de a poco... Pero
la respuesta fue inesperada, se bajó de la camioneta y me dijo: "entrala
vos, yo puedo estar hasta el domingo intentando"... O sea, se podría
decir, que es un tipo que, siempre va al
frente........................
Lo primero fue
hacerle un "piso" al carro, ya que el que tiene, es una especie de
reja, muy fina, por lo que no aguantaría el peso de los generadores. Busqué dos
"tacos" de madera del ancho del carro, para que haga base sobre los
estructurales que están a los costados... Lo primero en cargar fue ambos
grupos electrógenos arriba del eje del carro, cubriendo casi todo el ancho del
mismo. Luego en la parte trasera metimos las dos garrafas de costado sobre los
laterales, y en el medio los bidones donde cargaríamos combustible... En la
parte delantera ubicamos los bidones que llevarían agua y en todos los huecos
empezamos a rellenar con los rollos de cable, dipolos, pala ancha, pala de
punta, sogas, etc, etc... Mientras Seba pasaba una soga por sobre todos los
elementos para asegurarlos, yo me fui a lo de mi abuelo Bady a buscar un par de
antenas magnéticas para VHF y otras cosas, al regreso ya estaba Carlos LU4ETN
con su Jeep Aro, de origen Rumano. Sobre el asiento trasero y el baúl donde se
encuentra el tubo de GNC cargamos mas cosas, por ejemplo cajas con comida y
todos los víveres, los equipos, fuentes, laptops, carpas, bolsas de dormir,
ropa de cada uno, etc, etc. Finalmente pudimos cargar todo entre los dos
vehículos y el carro. Casi a ultimo momento llegó Marcelo LW8DMK, quién
trabajaba a la tarde y además tenía que encargarse de algunas cosas, como pasar
por una ferretería y conseguir un pico para gas envasado, para poder conectar
el anafe a la garrafa, etc. Una vez que todo estaba cargado, pusimos la torre
telescópica y la antena tribanda sobre el porta equipajes del jeep de Carlos.
Con una soga fina y larga, até y uní cada elemento al portaequipajes y luego
entre sí, con la máxima precaución de que no se caiga nada, pero a su vez sin
hacer fuerza a las cargas lineales con el peligro que se doble o se rompa algo.
El "antenaje" quedó atado fuertemente y ya estábamos listos para
salir. A todos estos trámites, ya estábamos en las 19 Hs. Del día Jueves, por
ende, nos habíamos retrasado bastante en la salida.
Por fin nos subimos a
las camionetas, Carlos al volante del Jeep con Marcelo de acompañante, y yo
como co-piloto de Seba. Pasamos por una estación Petrobras de las afueras de la
ciudad para calibrar las cubiertas, y llenar los tubos de GNC de ambas
camionetas.
Pasados algunos
minutos de las 20 Horas, ya bien entrada la noche, pusimos proa hacia la Ruta
Nacional numero 3, partiendo desde Bahía Blanca en el kilómetro 688, en busca
del desvío hacía la Península Valdés que nos llevaría hasta Puerto Pirámide.
El viaje transcurrió
sin problemas, aunque a marcha moderada, a unos 80 o 90 Km/h debido a que el
Jeep de Carlos no permite mucho mas de eso con su motor Renault 1400 y caja de
cuarta. Además no había necesidad de exigir los motores teniendo en cuenta
también el gran peso que llevábamos, sobre todo la Vitara con el carro, por
consiguiente mayor gasto de combustible...
Era imperioso parar
en todas las estaciones de GNC que hubiese en el camino, ya que ninguno de los
dos vehículos superaba los 100 o 110 Km de autonomía con GNC. Llegamos a la
primera parada, Pedro Luro, con los dos vehículos a nafta, habiéndose quedado
algunos kilómetros antes sin GNC con pocos kilómetros de diferencia uno de
otro. Repostamos en una estación de servicio y Marcelo LW8DMK empezaba a llevar
control de todos los gastos para luego, al regreso, hacer toda la
"repartija".
El siguiente objetivo
sería la comarca Carmen de Patagones-Viedma, a 155 Kilómetros de Pedro Luro,
debiendo transitar casi 50 kilómetros a nafta para llegar a destino. Una vez dentro
de la provincia de Río Negro, transitamos 172 Km hasta San Antonio Oeste,
primera mitad del viaje, y ultima carga de GNC hasta el regreso ya que no
seguiríamos para entrar a Puerto Madryn. Bien entrada la madrugada retomamos la
ruta, aunque esta vez me hice cargo de la conducción de la Vitara y Seba se
dedicó a dormir TODO el resto del viaje. Por momentos llovía, pero nada que
impida el avance de los vehículos.
Transitamos con GNC
sin problemas los 105 Km. que separan SAO de Sierra Grande, que sería la ultima
parada hasta destino. Allí llenamos los tanques de nafta en ambos vehículos,
además de los 170 litros que entraron en los bidones. También llenamos todos
los bidones de agua potable, y ahora sí, el trayecto final, con los vehículos
muy pesados, sobre todo la Vitara con el carro a cuestas.
Fue una muy buena
idea la instalación de los VHF en los móviles, que nos mantuvo en contacto en
todo momento, mas allá de haber tenido problemas en una de las antenas, con un
conector desoldado. Charlamos todo el tiempo, comentando diferentes cosas sobre
la expedición y el viaje en sí, organizándonos, etc. Tal como si estuviésemos
en un solo vehículo.
En medio de una noche
fría y con mucho viento, unos kilómetros antes de Puerto Madryn, le empecé a
marcar a Carlos quién venía detrás de mí, mediante luz de giro, balizas y
freno, el ingreso a la izquierda donde nace la Ruta Provincial numero 2, que
nos llevaría luego de 85 Km. hasta Puerto Pirámide, lugar donde habíamos
previsto descansar para encarar con las primeras luces, el camino de ripio,
tierra y barro que nos llevaría hasta el faro.
A 50 Km. de la Ruta
3, y a 700 de Bahía Blanca, nos encontramos con la construcción, tipo peaje,
que marca el ingreso al Área Natural Protegida Península Valdés, donde
deberíamos abonar la entrada, a este famoso e impactante sector de nuestro
país, que en 1999 fue declarado SITIO PATRIMONIO MUNDIAL DE LA HUMANIDAD
por la UNESCO.
A la señora que nos
atendió, le explicamos TODO lo que debemos explicar todos los radioaficionados
cuando alguien no sabe de nuestra existencias y actividades, seguramente usted,
señor lector, si salió alguna vez a hacer radio, sabrá entenderme...
"Somos radioaficionados, miembros del Radio Club Grupo DX de Bahía
Blanca, venimos a activar..." "a que???" "... a
poner en el aire el faro Morro Nuevo, este es el fin de semana internacional de
los faros, y nosotros venimos a activar... a poner en el aire... este
faro que nunca fue activado... ejemm, nunca nadie transmitió desde
allí"... Nosotros tenemos la autorización del Servicio de Hidrografía
Naval, incluso yo mande un mail a Puerto Madryn para que estén al tanto
de nuestra presencia..." Carlos dijo algunas cosas mas hasta que la
chica nos pidió identificación, Carlos sacó su "chapa" de Capitán y
la chica dijo... "AHH!!!... ustedes son de la Armada???"
PFFFFF.... A explicar todo de vuelta???? Pero al parecer la chica entendió,
hiso memoria y recordó que en su turno, alguna vez habrían pasado locos como
nosotros...
Se nos otorgó el pase
sin cargo, luego de casi media hora de estar parados allí arrancamos rumbo a
Puerto Pirámides. Unos Kilómetros más, y llegamos a destino, un valle
impresionante, una gran bajada donde se esconde este pequeño pueblo a orillas
del mar. Todo muy lindo, pero no sabíamos para donde agarrar, encontramos un
cartel que decía "Usted está aquí" pero solo marcaba los caminos
internos. Ya siendo alrededor de las 5 de la mañana, no andaba nadie por allí,
de casualidad vi una sombra, tiré freno de mano y me bajé a preguntarle a un
hombre que parecía un sereno o algo así.
Le realidad era que
habíamos entrado "al dope" a Pirámides, debíamos subir nuevamente,
volver 10 Km. Por donde habíamos entrado, y en el primer guardaganado, doblar a
la derecha, ese es el camino que lleva a Punta Delgada.
Regresamos hasta el
lugar indicado, y por fin encontramos el camino consolidado, de ripio,
predominando el canto rodado y en es momento el odómetro parcial de la Vitara
marcaba 700 Km. Desde la salida en Bahía Blanca. Las primeras luces del día
Viernes aparecían, mientras transitábamos a 60 Km/h sobre el ripio, con Carlos
adelante, quién había hecho el mapa exacto de cómo llegar, ayudado por la
precisión de los GPS. Encontramos nuestro primer desvío a la derecha, abrimos
la tranquera e ingresamos, todo parecía estar bien. Cabe destacar que nadie
conoce el camino para llegar allí, solo la gente de la Armada que hace
mantenimiento al faro, pero no teníamos un mapa preciso ni mucho menos. La
tarea de Carlos fue "mirar desde el cielo" mediante el Google
Earth, todos los caminos y dibujarlos, marcando "Waypoints" con
latitud y longitud exactas. De esa manera el GPS nos indicaría donde doblar y
porque camino agarrar. Seguimos algunos metros mas a paso de hombre y
comenzaron los problemas. En primer lugar empezó a llover, después de algunas
lloviznas durante gran parte del viaje. En segundo lugar, llegamos a una
bifurcación que al parecer no estaba en los planes o planos de Carlos y eso
complicaba la cosa, sería redundante mencionar todas las veces que erramos el
camino de ida, pero no menos de diez, con los dolores de cabeza que ello
significa, como ser perdida de tiempo, gasto de combustible, y además los
caminos son desastrosos, casi intransitados, sin huella, y encima la
lluvia, aunque por suerte el suelo rocoso y arenoso, al ser duro, solo provoca
que los vehículos patinen pero sin enterrarse, para ello había que andar con
mucho cuidado, con dos eximios pilotos al volante, que nunca presentaron
inconvenientes, a pesar de lo complicado que era dar la vuelta en cada
equivocación. Salirse de la huella significaba un inminente riesgo de reventar
neumáticos por las espinas, y de quedarse atrancado en medio de los arbustos
enanos y duros, que predominan en la península.
En medio del camino
pasamos por un campo donde al parecer había gente, Carlos bajó a preguntar si
íbamos por el camino correcto, y al parecer estábamos en lo correcto, en una
bifurcación debíamos agarrar hacia la izquierda. Así hicimos pero no
encontramos nada. De vuelta para atrás, a volver a preguntar. Nos dio mas o
menos la misma explicación pero guiándonos un poco mejor, ya que en esa
bifurcación que mencione anteriormente, había 5 caminos distintos.
Al parecer luego de
tantas idas y vueltas, trepadas y bajadas, tranqueras y guardaganados,
alcanzamos a ver el casco de la estancia del Señor Fernandes, terreno
donde se encuentra emplazado el faro. La emoción duró muy poco. A los pocos
metros encontramos otra tranquera de hierro, cuando Marcelo bajó del Jeep de
Carlos que iba delante nuestro, fue a abrirla y se agarró la cabeza debajo de
la lluvia, mediante señas, como pudo nos hizo entender que estaba cerrada con
candado. Y por VHF se escucho "hasta acá llegamos". La intención no
era hacer daño queriendo romper el candado ni mucho menos, por lo que
tendríamos que buscar la manera de llegar hasta esa estancia. No quedaba otra
que volver al campo y preguntar sobre otra manera de acceder, pero en un
determinado momento me entró un mensaje al celular: BINGO!! Agarré el micrófono
del VHF: "ESPERA CARLITOS!! Frena y vení a la camioneta que acá tengo un
poco de señal...". Carlos nunca pensó tener problemas con su mapa,
por lo que no imaginó necesario llevar el numero de Fernandes, un nuevo
problema en puerta. Intenté varias veces llamar al servicio de información
(110), pero la señal era muy débil. Encendí el altavoz y dejé el teléfono
quieto en un lugar donde marcaba solo una rayita. Ahí si me pude comunicar,
"Buenos días, necesito saber el numero de teléfono de la Ferretería
Fernandes en Puerto Madryn".. Pero no había caso, hasta que encontramos
un "Corralón Fernandes", y "dimos en la tecla". Yo
teniendo el teléfono con el altavoz activado y Carlos, todo mojado y a los
gritos pensando que no lo escucharían, "Si, buen día, con el señor
Fernandes por favor??", Carlos explico quién era nuevamente, "Yo
soy Carlos, hablé con usted hace un tiempo para pedirle permiso para ingresar a
su estancia, nosotros somos radioaficionados, vamos al faro, recuerda??"
"Ah si si, que paso??" "Mire, estamos en el camino de ingreso
pero la tranquera esta cerrada con candado, queremos saber si hay alguna
posibilidad que alguien venga a abrir o algún camino secundario??"
"Carlos, en mi campo no hay tranqueras cerradas, se equivocaron de
camino, en donde están ustedes??" Como pudo le explico, dando nombres de
las estancias aledañas identificadas con carteles y efectivamente la respuesta
fue: "Claro, entraron por otro lado, esa tranquera da a mi campo, pero no
se usa, quien sabe donde esta la llave, tienen que volver al camino que va a
punta delgada, ahí van a encontrar la entrada principal a la derecha, hay un
cartel grande que dice ESTANCIA DOS HERMANOS, ese es el camino"... Le
agradecimos por el dato y antes de saludar perdimos la señal nuevamente. La
noticia era contundente, y no teníamos alternativa. Debíamos volver los 30
kilómetros que nos habían demandado varias horas hasta llegar a la ruta de
ripio. Volvimos a pasar por el campo donde preguntamos dos veces, supongo yo,
que causando risa en el hombre, al vernos pasar por cuarta vez frente a su
propiedad.
A la vuelta no
erramos la huella, y llegamos al camino en poco mas de una hora y media.
Seguimos camino por la ruta que ya habíamos transitado hacía algunas horas, y
por fin a los 10 Km. vimos el bendito cartel que acusaba la entrada a la gran
estancia "Dos Hermanos"... El camino estuvo bastante
"tranquilo" hasta que nos empezamos a meter mas adentro. Quienes
andan o anduvieron en todo terreno sabe que mientras llueva, no hay problema,
las complicaciones empiezan después de la lluvia, cuando comienza a chupar todo
el agua...
Por fin llegamos al
casco de la estancia, lugar que habíamos visto de lejos pero del otro lado,
debiendo recorrer mas de 40 Km. para llegar por fin al objetivo. En medio de la
lluvia vimos a una persona que llevaba al parecer leña hacia un galpón, le
toqué bocina, dejó su tarea y se dirigió a nosotros. Sandro, peón del campo,
nos atendió muy amablemente, otra vez a explicar el motivo de nuestro paso por
allí, demostrando su interés y apoyo para con nosotros, poniendo a disposición
todo lo que esté a su alcance. En primer lugar nos hiso pasar a su casa para
tratarnos de orientar hacia donde tendríamos que agarrar para no equivocar la
huella. Sandro hace 2 meses que trabaja en esa estancia, no conoce de cerca el
faro y tampoco ha podido admirar los impresionantes acantilados, pero en alguna
ocasión, trabajando con su caballo ha podido ver la estructura al otro lado de
unos médanos blancos, por lo que sabría indicarnos como llegar. Explicó que
camino tomar, que tipo y cantidad de tranqueras y guardaganados cruzaríamos,
también mencionó que pasaríamos un tranquerón de alambre junto a dos molinos y
un tanque, todo para que tengamos como referencia y saber que no habríamos
errado la huella. Nos hiso un pequeño mapa, a su manera y tal como él recordaba
el camino a seguir. Ofreció mate o café pero debimos rechazar la propuesta
debido al atraso que habíamos tenido y la puesta del sol era inminente, mucho
mas aún con un cielo cerrado, y sin mostrar señal alguna de parar de llover a
la brevedad. Nos despedimos de Sandro y volvió a reiterar su propuesta de
ayudarnos en lo que sea necesario.
Pusimos proa hacia el
ultimo tramo de nuestra travesía. El camino comenzó a complicarse, debido a que
son caminos por dentro del campo y que son muy poco utilizados por vehículos.
Encontramos las dos primeras tranqueras tal el precario plano que disponíamos.
Según el GPS nos encontrábamos a 10 Km. exactamente del faro, y al parecer
íbamos bien orientados. Alcanzamos a divisar una estructura en medio de unos
arboles... "Ahí esta el faro"... y hacía allí nos
dirigimos... Carlos, quién tenía la delantera, a medida que fuimos
avanzando, estando a unos 500 metros dijo... "Le erramos, es la torre
de un viejo molino"... Otra vez le erramos, y vuelta para atrás.
Mirando el GPS todavía estábamos a 6 kilómetros, y la dirección con respecto al
camino, era a la derecha, por lo que volvimos a una bifurcación y agarramos a
la derecha para ir hacia el mar, y según la indicación del sistema de
posicionamiento global. Por fin luego de algunas subidas y bajadas, encontramos
los dos molinos y el tranqueron que cruzamos sin problemas, problemas que se
presentaron a los pocos metros de recorrido, ya que al parecer, hasta allí
llegaba el tránsito de vehículos, o al menos desde hace mucho tiempo. El camino
de allí en mas presentaría un estado calamitoso. Pusimos a verdadera prueba los
vehículos, que casi permanentemente iban tocando abajo, debido a los inmensos
huellones que se formaban debido a la arena que vuela. Además las matas de
pasto son muy duras en su base, y hacían que el desplazamiento sea casi a paso
de hombre, por momentos con embrague apretado, ya que la primera era demasiado.
Empezaron a aparecer médanos, todavía con vegetación encima, con arbustos bajos
llenos de espinas, lo que hacía imposible salirse de la huella. Las trepadas
por momentos eran muy pronunciadas, exigiendo los motores al máximo, sobre todo
la Vitara con el carro de tiro. A propósito, el carro sufría muchísimo los
saltos, las huellas, los pozos, y en consecuencia, la lanza del mismo, comenzó
a desoldarse en uno de sus caños estructurales, lo que nos ponía los pelos de
punta, ya que si se rompía el carro, era imposible llevar las cosas de vuelta.
Seguíamos entre los
médanos, a los saltos adentro del habitáculo, incluso al punto de golpearnos la
cabeza contra los costados y el techo, eso da la magnitud de la calamitosidad
del camino.
Una trepada fue mas
complicada de lo habitual, y reconozco, pensando en no maltratar el vehículo,
encaré la subida con muy poca velocidad. Una vez que subió el tren delantero,
la Vitara hizo fondo, se apoyo de panza y hasta ahí llegó, me colgué. Antes de
ir para atrás, puse a prueba la caja de cambios. Puse la selectora en 4L o para
que se entienda, doble tracción en baja, para no exigir el embrague. De a poco,
sin que se entierre salió sin problemas, y al parecer Carlos no había dado
cuenta de ello porque no los vimos mas, habían seguido viaje, por lo que
avisamos por VHF.
Hasta el momento no
había problemas con el agua, pero la lluvia se transformó en torrencial, y se
empezó a juntar agua en las huellas. El tema sería cuando oree todo eso...
Nos enfilamos en una
recta y al parecer debíamos doblar, pero lamentablemente, hasta allí llegaba el
camino. Eso es lo que habíamos visto maravillosamente mediante el Google Earth,
el camino tapado por un gran médano. La lluvia era muy fuerte, tanto Marcelo
como yo, no teníamos otro calzado para cambiarnos, pero algo debíamos hacer. La
decisión unánime fue seguir a pié a ver que había del otro lado. Subimos al
médano éstos solo se multiplicaba, sin señales de ninguna estructura. Cruzamos
el médano de arena y encontramos la continuación del camino, pero
intransitable, con huellas de mas de 60 centímetros, arbustos, pasto, imposible
de transitar. Además, la lluvia hacía que el suelo sea muy resbaloso, como si
fuese chocolate derretido. Por encima de una nueva elevación, apareció el
codiciado, misterioso, escondido y recóndito faro. Nos pusimos contentos de
haberlo encontrado, pero a medida que nos acercábamos, el declive hacia el acantilado
y el agua que corría, hacía prácticamente imposible caminar sin resbalar hacia
el precipicio. Por fin llegamos al faro, entre el frío y la mojadura de
pies a cabeza se hacía difícil hasta poder hablar sin tiritar, aún así no
pudimos evitar mirar la imponencia del mar, 80 metros bajo nuestros pies, aún
sin poder acercarnos al acantilado, suponíamos que sería impresionante. Todo
muy lindo pero y ahora que hacer?
Nos refugiamos en una
caseta de hormigón armado que presenta una importante inclinación hacia el mar.
Allí empezamos a deliberar sobre las alternativas y opciones que teníamos.
Había varias, aunque la idea de seguir en vehículo quedaba descartada. Una
posibilidad era armar un refugio con los vehículos en el lugar hasta donde
habíamos llegado, otra posibilidad era volver a la estancia a preguntar si
disponían de un tractor y un carro para poder pasar, si nada de eso se daba
tendríamos que regresar a casa, o al menos, a otro faro sin poder cumplir con
nuestra palabra de poner por primera vez en el aire Faro Morro Nuevo. La de
armar un refugio donde habían quedado los vehículos no parecía mala, pero en
primer lugar no estábamos cumpliendo con los requisitos del organizador, ya que
estábamos a 1000 metros del faro en línea recta según el GPS, y las bases dicen
no mas de 500. Además debíamos esperar que pare la lluvia, estábamos temblando
del frío y completamente empapados, pero y si la lluvia no paraba? No podíamos
arriesgarnos.
Pero la decisión fue
tal vez la mas osada, la mas complicada y la que mas esfuerzo físico requería.
Ya estábamos allí, y no nos perderíamos la oportunidad de activar ese faro, que
quizás nunca mas nadie vuelva a activarlo, por el hecho que el acceso es
literalmente imposible en vehículos. Ya estábamos en la jugada.. "Hagamos
lo necesario, empecemos a buscar cosas..." Entonces a caminar, a
traer cosas a pulso... Quién sabe como y porque, alguien sabía que el
trabajo a realizar era demasiado, por suerte volviendo a los vehículos la
lluvia fue disminuyendo hasta que desapareció por completo, y como por arte de
magia el gris claro del cielo comenzó a transformarse en el tan esperado azul
intenso, por suerte de a poco el sol empezaba a pegar en nuestras caras, lo que
"estiraría" algunos minutos el día para dejarnos trabajar.
Empezamos por lo
principal y lo mas pesado, al menos llevar un generador, la torre telescópica,
equipos, fuentes, comida, bidones de agua y combustible, ropa, carpas, bolsas
de dormir, etc. Quién sabe cuantos viajes debimos realizar para llevar todo,
pero poníamos mano a la obra, primero desplegar los dipolos desde lo alto de la
deteriorada estructura de 15 metros del faro. Sebastián y Carlos se encargaron
de hacer como sea una especie de refugio. Por suerte previendo este tipo de
cosas habíamos llevado varias lonas de distintos tamaños, y mucha soga.
Revisando la torre telescópica me di cuenta que faltaba el tornillo que sujeta
el cable de acero al malacate, por lo que con una grampa de repuesto de la
antena, improvisé un pasante y la torre quedo lista para pararla. Busqué una
buena ubicación, pedí ayuda y la paramos, desplegué las riendas y clavé las
estacas donde correspondía. Atamos el dipolo de 80 metros en el tramo
deslizante de la torre y levantamos hasta los 11 metros. El de 40 lo tiramos
para atrás del faro, a un médano alto, donde clavamos un caño y atamos la soga.
Luego de estar listas
las antenas, Seba y Carlos ya casi tenían las dos carpas listas y rodeándolas,
una especie de carpa mas grande, que podríamos calefaccionar con las garrafas y
de esa manera hacer mas "llevable" la estadía.
Luego me encargué de
iluminar todo el sector con lámparas de bajo consumo, mientras hacían una
especie de "cucha" para el grupo electrógeno, para protegerlo de
posibles lluvias.
El grupo electrógeno
se encendió con el cielo bien negro aunque con una luna nueva impresionante que
permitía caminar y distinguir sin ningún problema.
El primer contacto
fue recién a las 22:10 en 80 metros, donde me tocó realizar el primer llamado,
respondiendo inmediatamente Julio LU2DBX quién tiene el primer contacto con el
Faro Morro Nuevo. La respuesta fue inmediata desde todo el punto del país, con
una recepción impresionante y con el nivel de ruido a cero completamente,
realmente envidiable, y cosa que se da en muy pocos puntos del mapa. Allí no
hay corriente eléctrica en varios kilómetros a la redonda, no hay señal de
celular y ningún tipo de ruido dando vueltas.
Los cambios de
operadores se fueron sucediendo en lapsos cortos de tiempo, ya que estábamos
empapados y debíamos cambiarnos para ir secando la ropa como podíamos en las
pantallas de gas.
Se terminaron las
condiciones en 80 metros y pasamos a 40, notando que la menor ROE estaba en
6800, pero ya era de noche, al día siguiente habría que acortarlo. 40 metros
una delicia, nada de ruido, y europeos y sudafricanos entrando como locales.
Lamentablemente faltaba un poco de potencia para entrar cómodamente pero
aún así nos divertimos de lo lindo. La primer noche permanecí despierto gracias
a 40 metros que permaneció abierta y con buena actividad, contactando países
como Alemania, Italia, Francia, Inglaterra, Sudáfrica, y mas tarde Australia,
Nueva Zelanda y Japón con señales muy por encima del S9.
El amanecer en 80
metros fue tranquilo, sin actividad, por lo que cuando empezó a levantar el
sol, me abrigué y salí a armar la JVP para que cuando se despierten, podamos
subirla. Y así fue. En poco mas de una hora la antena estaba armada. El primero
en madrugar fue Carlos LU4ETN, quien se encontró con la ingrata sorpresa de haber
despertado sin poder hablar, totalmente afónico. Luego amaneció Marcelo y a los
pocos minutos, ante mi insistencia, arrancó Sebastián que empezó a llamar en 40
metros mientras preparábamos las riendas para poner al tramo superior de la
torre.
40 metros se mantuvo
muy activa por la mañana, siendo muy difícil encontrar una frecuencia libre
para llamar, lo que evidencia la actividad que genera este particular fin de
semana con tanto auge en estos últimos años.
Una vez puestas las
riendas en el tramo superior, que clavaríamos al piso luego de izarla con la
antena ya puesta, llamamos a Sebastián que seguía en 40 metros y quedamos QRT
momentáneamente, apagamos el generador y estábamos listos para lo que suponía
un gran esfuerzo. Subir la antena de casi 10 metros de largo a la torre con
alrededor de 60 Km/h de viento permanente.
Atamos dos sogas al
boom, una adelante y la otra atrás. Sebastián me improvisó un arnés con soga
gruesa alrededor de mi cintura y me puso dos mosquetones gigantes de los que
usa para hacer Rappel en alta montaña. Me subí y até a la torre y Sebastián
hiso lo propio, pero sin atarse, una sola mano mas, no vendría mal. Desde
arriba les dije a Carlos y a Marcelo que presten especial atención en levantar
el boom siempre del medio y no de las puntas, porque al ser tan largo, se
doblaría o rompería. De la fuerza hacia abajo no nos preocupábamos ya que la
percha hace todo el trabajo. De a poco Carlos y Marcelo fueron levantando la
parte delantera y con Seba utilizamos la soga de adelante para ayudar desde
arriba sin hacer mucha palanca. El primer objetivo de apoyar la antena en la
torre, quedando a 45 grados, estaba cumplido. Restaba la peor parte, levantarla
completa y embocar el caño de la torre en las grampas de sujeción. La misma
soga delantera que utilizamos para subir, ahora la usamos para "bajar la
trompa" de la antena, con Marcelo haciendo fuerza para abajo y restar el
efecto palanca que nos hacían los elementos traseros. Una vez que despegamos la
antena del piso, el viento empezó a hacer de las suyas, no solo se la llevaba,
sino que también se nos giraba, ahí se complico la cosa. Acomodamos los brazos
de manera que podamos hacer buena fuerza y ahí si, el esfuerzo final...
"Dale Marce, TIRA TIRA!!... GUARDA GUARDA!!!..." logramos poner la
antena en posición horizontal, embocamos las grampas en el caño, y LISTO!!
Objetivo cumplido. Con llave de 13 la ajusté muy poco, con el fin de que gire
libremente sin trabarse ni hacer fuerza. El monstruo estaba colocado. Bajamos
de la torre y por primera vez pude ver la antena instalada, que linda se ve! Y
que parejita quedó!... Subí con un rollo de RG-213 FOAM, lo conecté al balún y
ya estaba todo listo para levantar la torre hasta unos 11 metros. Le di al
malacate de un saque para que no se trabe debido a la palanca que hacía la
antena hacia un costado. Hizo tope, trabé el cable de acero y por las dudas,
pusimos un palo entre medio de los dos tramos en caso de alguna rotura del
cable, que no caiga libremente. Rápidamente desplegamos las riendas en las 3 direcciones,
pudimos tensar bien todo y la torre quedó perfectamente sujetada. Antes de
empezar a operar bajamos el dipolo de 40, lo acortamos unos 5 cm. por lado y
creía que con eso iba a ser suficiente. De hecho, quedó justo en 7050.
No podía aguantar
mas... Prendí el generador, conecté el coaxil a la segunda entrada del
FT-920 y a probar ROE... Me parecía mentira, 1:1 en 14.200, 1:1 en 21.150 y
1:1 en 28.400. EXCELENTE!! La antena estaba funcionando, y Europa entraba
fuertísimo en 20 metros. Por supuesto el ruido no existe en bandas altas y la
recepción era una belleza!!...
Recién ahí armamos
una segunda estación, al mismo tiempo que me daba cuenta que me había olvidado
la fuente Yaesu en Bahía.
Para nosotros las
condiciones fueron mas que aceptables en todas las bandas. 80 metros se mantuvo
estable todos los días, escuchando bien a todo el país de manera generalizada.
Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil muy fuerte en todo momento, pero siempre
entre las 18 y 21 a 22 Horas, a partir de allí las condiciones se ponían para
larga distancia. 40 metros fue la mas estable, Argentina en todo momento, con
mucha actividad en las mañanas y tardes y desde el atardecer al amanecer,
escuchando estaciones DX con muy buenas señales. 20 metros fue sorprendente:
Europa muy fuerte al mediodía y parte de la tarde, para luego dar paso a
Norteamérica, incluso alguna estación de Hawaii, pero las madrugadas fueron
calladas sin escuchar estaciones de Asia, ni siquiera un solo Japonés.
En 15 metros solo
realizamos algunos QSO en CW y BPSK31 con Europa, y 10 metros cerrada en todo
momento.
En la tarde del
Domingo, volamos una fuente FAIR que Seba utiliza para VHF que es de 20 Amper.
El FT-80C que tenía conectado hizo tronarla y nos quedamos con una sola fuente.
Por suerte la fuente de Marcelo, que a pesar de carecer de estética, es de
construcción casera y sobredimensionada, pesadísima y muy grande. Decidimos
probar como se comportaba con dos equipos. El amperímetro de 40 amperes se
enroscaba en el fondo transmitiendo con los dos equipos al mismo tiempo, pero
ni se "mosqueaba", los reportes no acusaban problemas, ni siquiera
con una estación en SSB y otra en PSK. Los equipos ni siquiera bajaban la luz y
el voltímetro no bajaba de los 10.5 Volts en los peores casos, por lo que seguimos
de esa manera todo el fin de semana sin ninguna complicación.
La respuesta al faro
Morro Nuevo fue inobjetable, y los reportes fueron excelentes en todo momento.
Evidentemente la altura del acantilado nos ayudó muchísimo ya que los centros
de los dipolos no superaban los 6 metros de altura.
El clima nos ayudó
bastante, al menos no tuvimos mas lluvia, que complicaría nuestra estadía en el
faro. La tardes fueron a pleno sol aunque el viento nunca redujo su intensidad.
En la noche del Viernes algunas gotas nos amenazaron pero por suerte solo fue
una "regada" al terreno. El Sábado estuvo muy agradable pero
empezaba a bajar la temperatura, hasta llegar a los 9 grados por debajo del
nivel de congelamiento por la madrugada. El Domingo, por ende, amaneció blanco,
las carpas y lonas escarchadas debido a la condensación entre la temperatura
interna y externa.
Lamentablemente
Carlos LU4ETN no pudo volver a recuperar su voz en todo el fin de semana, por
lo que no pudo superar los 50 contactos que realizó en la noche del Viernes.
Como de costumbre fui
el que mas se castigó con el sueño, durmiendo solo unas horas por la mañana. Ya
se sabe que me encantan las madrugadas, tienen un "gustito"
diferente, por mas que la cantidad de comunicados sea mucho menor que durante
el día, además soy de la idea de aprovechar todas las horas y nunca apagar un
equipo, esa es la idea de una verdadera DX-pedition. Para dormir hay tiempo de
sobra a la vuelta.
Las estaciones
quedaron conformadas de la siguiente manera:
Estación 1: Yaesu
FT-920 con micrófono de mesa. Laptop
Olivetti Olibook 800. Soft N1MM para log. Interface RigExpert y soft MixW 2.18
registrado para digimodos.
Estación 2: Yaesu FT-80C con
micrófono de palma. Laptop Olivetti 600. Soft N1MM para log.
Equipo de back-up:
Icom IC-735.
VHF y UHF: Kenwood
TM-V7, Kenwood TM-251A y HT Yaesu 411.
Antenas: Dipolos extendidos para
80 y 40 metros.
Direccional tipo Yagui JVP-36DX, 6 elementos, 9,75 metros de boom, para 20, 15
y 10 metros en una torre telescópica de 11 metros de altura total.
Vertical Comet CA-2x4FX para VHF (4,5dBi) y UHF (7,2dBi)
Grupos electrógenos: Gamma 4,3
Kva, motor 11 HP a nafta. Toyama 4,5 Kva, motor 8 HP a nafta.
Combustible: 180 Litros de nafta
súper YPF.
Agua Potable: 200 litros.
El cocinero oficial de la
expedición fue Seba LW3DKC/W quién utilizó sus marmitas y todos los elementos
que usa en alta montaña durante sus aventuras. Carlos se libró de su tarea
habitual de darle de comer a los integrantes del equipo, como venía haciendo desde
hace 5 años en el Faro El Rincón. Las propuestas gastronómicas fueron bien de
campaña, fideos al por mayor y de distintos tipos con distintas salsas en lata
y algunas salchichas y hamburguesas, nada mas. El líquido fue agua, o agua con
jugo en polvo y hasta ahí, nada de alcohol salvo dos petacas que aparecieron
por sí solas, una conteniendo caipiriña y la otra caipirosca (o como se
escriba). Esas solo las podía tocar el operador nocturno (...) que con eso
podía palear las gélidas madrugadas...
Dentro de todo, con el calor de
la pantalla a gas de garrafa, se pudo operar y dormir bastante bien, y además
dieron un excelente resultado las nuevas bolsas de dormir marca Goretek de 7
capas, que son utilizadas en alta montaña. El secreto está en dormir con la ropa
dentro de la bolsa, de esa manera no pasar frío al levantarse, y cambiarse
dentro de la bolsa para mantener la temperatura corporal. Mas allá de eso el
frío de las noches sumado al viento era inaguantable, y realmente a veces se
nos complicaba dejar de tiritar y las palabras se mezclaban.
Decidimos emprender el regreso
en la mañana del lunes, para llegar el mismo día a la tardecita si es que no
surgían complicaciones. De esa manera aprovecharíamos (aprovecharía) la
madrugada del lunes para recuperar el tiempo perdido. Para ello a las 17 Horas
del día Domingo empezamos a desarmar la direccional, cesamos transmisión,
bajamos la torre, e hicimos el mismo procedimiento que para el armado.
Levantamos la antena para sacarla del caño, la desplazamos un poco para atrás,
y empezamos a bajarla "de cola" al piso para apoyarla con la ayuda
de Marcelo desde el piso soportando el peso palanca. Carlos la manoteó de abajo
y caminando para atrás la fuimos bajando de a poco de nuevo con la soga. Una
vez en el piso volvimos a transmitir porque se venía la noche y había que
aprovechar 80 metros. Expliqué a los muchachos que tuercas sacar para desarmar
la antena y me puse a operar en 80 de nuevo con buena respuesta.
Los muchachos se encargaron de
llevar en unos cuantos viajes, la antena y muchas cosas que no íbamos a
utilizar, como comida sobrante, una garrafa, la fuente muerta, etc... Todo
con el fin de ahorrar tiempo para la mañana siguiente.
Sebastian y Carlos se durmieron
temprano ya que había que manejar un largo trecho al día siguiente, pero
Marcelo me hiso compañía hasta altas horas de la madrugada con unos buenos
mates calentitos. A las 6 am desperté a todos según lo acordado, de a poco se
fueron despertando, y aclimatándose con un café caliente. La ultima persona en
contactar Morro Nuevo fue JA1LHL en 40 metros a las 09:18 UTC.
Empezamos a desarmar todo y
embalando tal cual el viaje de ida. Con las primeras luces de la mañana
empezamos a hacer viajes con las cosas y cargando todo en el carro y en los
vehículos que allí estuvieron todo el fin de semana parados en medio de la
nada, en medio de la soledad absoluta.
Dimos una recorrida a todo para
ver que no quede nada olvidado y empezamos a caminar, dejando atrás un nuevo
faro, mucho mas inhóspito que todo lo conocido por nosotros hasta el momento.
Que a pesar de habernos hecho renegar, mojar, resfriarnos, y haber pasado mucho
frío, la sonrisa en nuestras caras y los comentarios era de misión cumplida, el
objetivo había sido alcanzado, superando todos los obstáculos que se nos
presentaron.
El camino de vuelta presentó una
sola complicación que era de esperar. Tomamos un camino mas corto para llegar a
la estancia, había mucho barro debido a que era un bajo, y estaba inundado,
toda el agua de lluvia fue a parar allí. La Vitara en doble tracción pasó sin
problemas, pero el Jeep de Carlos no quiso saber nada y se quedó en el medio
del barro. Por suerte no se enterró, porque hay piso debajo de ese barro
blando, pero nos tuvimos que bajar, embarrarnos hasta los tobillos y empujar hacia
atrás, para tomar por otro camino, y así fue que por fin llegamos a la
estancia. Nos despedimos de Sandro y del encargado del campo, que
lamentablemente no recuerdo su apellido, agradecimos su preciada ayuda y
seguimos viaje. No fue difícil salir por el camino principal, al cabo de poco
mas de una hora estábamos en la ruta de ripio que nos llevaría hasta el
asfalto, cerca de Puerto Pirámides. El regreso fue sin mayores inconvenientes.
A la vuelta invertimos los
copilotos, yo iba con Carlos y Marcelo con Sebastián. Antes de Sierra Grande,
Seba casi pierde uno de los guardabarros del carro, que por gentileza de un
colectivero que hiso señas, pudo dar cuenta de ello y paró a solucionarlo a la
argentina... Con alambre. Todo parecía ir bien hasta que Seba empezó a
notar algo raro en su vehículo, me pidió que me suba con el para tratar de
identificar el problema, por eso en la entrada a Las Grutas paramos y cambiamos
con Marcelo nuevamente. Evidentemente había algo que no estaba bien, la
camioneta fallaba en altas revoluciones, y hacía un ruido raro, como un
soplido, le costaba mucho desarrollar velocidad. Pero al parecer a 80 o 90 Km/h
podía continuar. Paramos a cargar GNC en San Antonio Oeste, levantamos el capot
y encontramos una manguera rota, una manguera chiquita, que estaba conectada en
la admisión. Conozco muy poco de motores a inyección pero supongo que sería una
manguera de vacío. Dudaba que ese sea el problema, pero ante la duda la
cortamos hasta donde estaba rota y la volvimos a poner. Marcelo volvió con Seba
y yo con Carlos y continuamos viaje. Al salir de la estación noté con Carlos
que algo andaba mal en el Jeep también, el embrague trepidaba mucho y había un
ruido en la transmisión, al parecer patinaba el embrague, pero una vez que
salimos, no hubo mas problemas.
Al llegar a Río Colorado,
volvimos a entrar a una estación a repostar. Al salir, la cosa no andaba bien.
Pasando el Río Colorado, esta la trepada donde se encuentra La Adela, y
subiendo la cosa iba mal. Primero pensé que era el embrague, pero había algo
que zafaba, y nos íbamos quedando sin tracción, por ende sin velocidad. Cuando
llegamos arriba el jeep se vino casi a cero, nos tiramos a la banquina, puso
primera y trato de arrancar, pero no se movió ni un metro. Al parecer la
directa había dicho basta. Carlos decidió llamar al seguro, cosa que tuve que
hacer yo debido a su imposibilidad de hablar correctamente. Prometieron la grúa
en dos horas, y las cosas se complicaban, ya que Sebastián debía trabajar a la
noche y yo tenía que irme de viaje a Buenos Aires. En común acuerdo decidimos
seguir con Sebastián mientras Marcelo y Carlos esperarían por el auxilio que
los traería a Bahía Blanca. Entrando a bahía, cerca de las 21 Hs. Marcelo vía
mensaje de texto, avisaba que había llegado la grúa con mucha demora, y que
estaban en viaje. Una vez que llegamos, entramos el vehículo y carro al patio
de mi casa y con la hidrolavadora sacamos todo el barro de arriba de las cosas
del carro. Descargué todo lo mío y Seba siguió para su casa. Cerca de la medianoche
Carlos y Marcelo llegaron a Bahía, de esa manera dando por finalizado el
accidentado viaje.
En total se lograron 783
comunicados, distribuidos de la siguiente manera: 312 QSO en 80 metros, todos
en SSB, 265 QSO en 40 metros: 201 en SSB, 43 en CW, 12 en RTTY y 9 en PSK31.
172 QSO en 20 metros: 98 en SSB, 43 en PSK31 y 31 en CW. 34 QSO en 15 metros:
20 en PSK31 y 14 en CW.
Se comunicó con 39 países del
DXCC, incluyendo Australia, Nueva Zelanda, Japón, China, Corea del sur, Islas
Marshall, Hawaii, EEUU, Canadá, México, Islas Vírgenes, Ecuador, Venezuela,
España, Islas Baleares, Islas Canarias, Alemania, Rep. Checa, Bulgaria,
Francia, Holanda, Inglaterra, Escocia, Irlanda, incluso Arabia Saudita,
Sudáfrica, entre otros.
Logramos comunicar con todos los
faros argentinos en el aire, faros de chile y Uruguay, faros de Australia, de
Nueva Zelanda, de USA, de Sudáfrica, de Inglaterra, y muchos otros, en total,
62 Faros de todo el mundo, teniendo en cuenta que 21 son Argentos.
Felicito a todos los que
salieron de su casa, los que se dedicaron otro fin de semana mas a hacer radio
dejando atrás trabajo, obligaciones y a la familia. A los que sufrieron el
frío, la nieve, la lluvia y el viento. A todos los que hicieron de ese fin de
semana, una nueva fiesta de la radio. Felicito al Radio Club GDXBB por
semejante esfuerzo, por ponernos en lo mas alto de la tabla en cuanto a
operaciones simultaneas se refiere. También mis felicitaciones a otros Radio
Clubes y grupos por la iniciativa de invitar a nuevos radioaficionados, a gente
sin experiencia en este tipo de operaciones, por promover la actividad de la
mejor manera, haciendo y no hablando o escribiendo, mas allá de los errores,
sepan y recuerden, que de ellos se aprende.
Sin duda que esto sirvió y sirve
de mucho, para darnos cuenta que la radioafición argentina, digan lo que digan,
no esta muerta ni obsoleta, y entre todos, podemos ir mejorando día a día.
Gracias a todos los que desde
sus casas estuvieron durante horas sentados frente a sus equipos buscándonos,
tratando de no perderse ninguna tarjeta especial, ningún faro que estuviese al
aire. Sin respuesta, no existiría este tipo de actividad, y a ellos nos
debemos. Gracias por el apoyo permanente, por la preocupación constante, por estar
del otro lado, al menos "haciendo el aguante" y estando al tanto de
lo que fue "la odisea Morro Nuevo" como mencionamos cada vez que
podíamos extendernos en nuestros comentarios.
Doy por seguro y por descartado,
que el año que viene esto seguirá creciendo, no solo el ILLW, sino todo tipo de
actividades, de concursos, nacionales e internacionales, de expediciones, de
operaciones de campaña, ya que todo esto reconforta, y da muchas ganas de
seguir adelante. De todo esto, con el tiempo he aprendido, que cuando se
quiere... se puede...
Un gran abrazo.
Manu LU9ESD.