[P/L@] Para seguir leyendo a Galeano
"Anticipos" del próximo libro de Eduardo Galeano. Sus "Ventanas" por las
que se asomó tantos domingos desde el diario La Jornada de México.
Próximamente en las librerías más queridas. Comenzamos a mirar por algunas
de ellas. P/L@
VENTANAS
por Eduardo Galeano
LA JORNADA de México
Gracias
Mil, mil gracias, a los lectores de La Jornada y a este diario entrañable
que desde hace años viene ofreciendo lugar a mis ventanas en sus ediciones
de cada domingo.
Hoy, ellas les dicen adiós.
Se marchan para formar parte de un libro en elaboración. Ese libro, largo
trabajo ya hecho y por hacer, reúne muchas ventanas publicadas y otras
muchas inéditas. Las páginas sueltas están formando parte de un largo
relato único, pedacitos de un todo, y ya no me dan permiso para difundirlas
de a una.
Las ventanas andan queriendo ser casa. Y yo obedezco
13 de April de 2003
***
La berenjena
HACE MIL AÑOS, dijo el sultán de Persia:
-Qué rica.
El nunca había probado la berenjena, y la estaba comiendo en rodajas
aderezadas con jengibre y hierbas del Nilo.
Entonces el poeta de la corte exaltó a la berenjena, que da placer a la
boca y en el lecho hace milagros, y para las proezas del amor es más
poderosa que el polvo de diente de tigre o el cuerno rallado de rinoceronte.
Un par de bocados después, el sultán dijo:
-Qué porquería.
Y entonces el poeta de la corte maldijo a la engañosa berenjena, que
castiga la digestión, llena la cabeza de malos pensamientos y empuja a los
hombres virtuosos al abismo del delirio y la locura.
-Recién llevaste a la berenjena al Paraíso, y ahora la estás echando al
infierno -comentó un insidioso.
Y el poeta, que era un profeta de las ciencias de la comunicación, puso las
cosas en su lugar:
-Yo soy cortesano del sultán. No soy cortesano de la berenjena.
6 de April de 2003
***
Receta del asado
EN LA CUMBRE del cerro de Montevideo, el escribano Nelson Rodríguez escuchó
la voz del Cielo, y de sus dichos dio fe. Y así fueron dictados los
mandamientos del buen parrillero:
No usarás leña de los árboles altos, ni de los petizos. Tampoco es digna
del fuego la leña de los árboles medianos, que da asados mediocres.
No aceptarás carne del costado derecho, que es dura, trabajosa para el
diente, porque sabido es que del lado derecho duermen todos los bichos que
van a parar al asador.
No darás vuelta a ningún trozo de carne, antes de que haya derramado
noventa y nueve gotas de grasa sobre las brasas ardientes.
No dejarás tu cuchillo al alcance de nadie, porque con los envidiosos nunca
se sabe.
No permitirás que tus invitados anden deambulando por ahí. Los ubicarás al
modo de las plateas de los teatros, ante el escenario del fogón, para que
ellos aplaudan tu obra paso a paso.
No usarás sal, que cualquiera la compra. La carne a la lágrima es el más
alto deleite. Con lágrimas de emoción regarás la carne del animal asado.
Y con abundante vino tinto regarás tu carne de maestro asador, mientras se
va cumpliendo la noble faena.
30 de Marzo de 2003
***
Accidente de tránsito
HASTA BIEN ENTRADO el siglo XX, los camellos se ocupaban del transporte de
gentes y cosas en la isla de Lanzarote.
La estación, el Echadero de los Camellos, estaba en pleno centro del puerto
de Arrecife. Leandro Perdomo pasaba siempre por allí, en su infancia,
camino de la escuela. Veía muchos camellos, echados o de pie. Una mañana
contó cuarenta, pero él no era bueno en matemática. De algo está seguro
Leandro:
-En aquellos años, nadie tenía prisa.
La isla flotaba fuera del tiempo, mundo antes del mundo, y la gente tenía
tiempo para perder el tiempo.
Los camellos iban y venían, a paso lento, a través de las inmensidades del
desierto de lava negra. No tenían horario, ni hora de salida ni hora de
llegada, pero salían y llegaban. Y nunca hubo accidentes. Nunca, hasta que
un camello sufrió un súbito ataque de nervios y arrojó por los aires a su
pasajera. La infortunada se partió la cabeza contra una piedra.
Ese camello se enloqueció cuando se le cruzó en el camino una rara cosa que
tosía y echaba humo, pero no era volcán, y corría pero no tenía patas.
El primer automóvil había llegado a la isla.
23 de Marzo de 2003
***
La historia oficial
EN 1921, los peones de la Patagonia se alzaron en huelga. Entonces los
estancieros llamaron al embajador británico que llamó al presidente
argentino que llamó al ejército.
A tiros de máuser, el ejército acabó con la huelga y con los peones
también. Los huelguistas fueron arrojados a las fosas comunes abiertas en
las estancias; y para la zafra siguiente no quedaba vivo nadie que pudiera
esquilar las ovejas.
El capitán Pedro Viñas Ibarra comandó las operaciones en una de las
estancias. Medio siglo después, cuando el capitán era coronel jubilado,
Osvaldo Bayer habló con él.
-Ah, sí -evocó el militar-. La estancia Anita. Aquel combate.
Bayer quería saber por qué aquel combate había dejado 600 obreros muertos y
ningún soldado muerto, ni herido, ni lastimado.
Y el brazo armado del orden, amablemente, explicó:
-El viento. Nosotros nos poníamos del lado del viento. Por eso las balas
nuestras no se desviaban. Las balas de ellos, a contraviento, se perdían.
16 de Marzo de 2003
***
Los pescadores
EN LAS ARENAS de la barra de Guaratiba, las barcas descargan peces y
sucedidos.
Uno de los pescadores, Claudionor da Silva, se estruja la cabeza, y
arrepentido gime. Había atrapado un pargo de buen tamaño, pero el pez
señaló hacia atrás con una aleta, y dijo: "Ahí viene otro, mucho más grande
que yo". Y él le creyó, y lo dejó escapar.
Nivaldo Rogério Filho paga cerveza para todos. El pescador jinete celebra
su buena faena. Frente a la playa de Ipanema, en el archipiélago de las
Cagarras, montó una orca de media cuadra de largo. La orca le tiraba
tarascones a las piernas, pero él le había clavado las espuelas y la
cabalgó hasta que la consideró domada.
Jorge Antunes muestra su ropa nueva: llevaba varios días perdido en la mar,
y un oleaje violento lo dejó desnudo y se llevó su bidón de agua dulce. Ya
se había resignado a morir de sol y de sed, cuando la red le trajo un
tiburón que tenía, en la barriga, una lata de Coca-Cola bien fría, un
pantalón y una camisa.
Reinaldo Alves ríe con todos sus dientes postizos. No es por despreciar,
dice, pero buena fortuna, lo que se dice buena fortuna, tuvo él. Es de no
creer, dice, con tanta mar que hay, y tantos peces. En plena navegación,
estornudó y la dentadura voló al agua. Se zambulló, la buscó, no la
encontró. Y un par de días después, tuvo la suerte de atrapar la brótola
que la estaba usando.
9 de marzo de 2003
***
La inflación
Había sido un viviente flaco, pero fue un globo en la muerte.
Para clavar la tapa del ataúd, toda la familia tuvo que sentarse encima. Y
toda la familia opinó sobre la inflación del difunto:
-Parece sapo.
-La muerte hincha.
-Es el gas carbónico.
-Es la mala leche.
-Es el alma -sollozó la viuda. El alma quiere salirse del traje.
El traje, un tweed inglés de alta categoría, color gris perla, había sido
el único lujo en toda la vida del finado. Él se lo había mandado hacer, de
medida, cuando ya le volaban cerca las lechuzas y vio que estaba por llegar
al finalmente.
Herencia, no dejó. Ni una lira. Y muchos años después, cuando se abrió el
ataúd, estaba en jirones el traje que había vestido su muerte.
Nicola Di Sábato contó el desentierro de su tío. Nicola, que descargaba
arena en un muelle de Avellaneda, había llegado a la Argentina huyendo de
los perros del hambre. A él le gustaba reír, cocinar y compartir historias
de su lejana infancia, en su lejana Italia.
Esas cosas del tiempo: Nicola contó que el tiempo se había comido al tío y
había deshecho su traje relleno de dinero. Los billetes, miles de billetes,
un poco desteñidos, habían durado más. Pero ya no valían nada.
2 de Marzo de 2003
***
El músculo secreto
UNA TORTUGA atravesó los Estados Unidos, de costa a costa.
Doris Haddock, obrera jubilada, caminó desde Los Ángeles hasta Washington.
Se echó al camino para denunciar la democracia comprada por las grandes
fortunas que pagan las campañas de los políticos. A su paso, etapa por
etapa, iba arengando a la gente que fluía hacia ella.
-Esa vieja es un río -decían los entusiastas.
-Esa vieja es un manicomio -decían los escépticos.
Pero todos iban.
Ya llevaba más de un año de caminata, casi volada por los vientos, casi
frita por los soles, casi rota por los achaques, cuando la paralizó la
nieve. Una tremenda tormenta de nieve se descargó sobre las montañas del
oeste de Virginia. Doris festejó su cumpleaños, noventa velitas, y siguió
viaje en esquí.
Esquiando viajó, a través de la nieve, todo el último mes. Mientras nacía
el siglo veintiuno, llegó a la ciudad de Washington.
Una multitud la acompañó hasta el Capitolio. Allí trabajan los
congresistas, la mano de obra política de las grandes empresas que destinan
cien millones de dólares mensuales al pago de sus servicios.
Desde las gradas, ella pronunció un lacónico discurso sobre la democracia
traicionada. Y señaló el pórtico del Capitolio, y dijo:
-Esto se está convirtiendo en una casa de putas.
Y se fue.
16 de Febrero de 2003
***
El libertador
EN ALGUNOS CASERIOS perdidos en los Andes, los memoriosos se acuerdan de
cuando el cielo estaba montado sobre el mundo.
Teníamos al cielo tan encima que la gente caminaba agachada, y no podía
enderezarse sin darse un cocazo. Las aves se echaban a volar y en el primer
aleteo se chocaban contra el techo. El cóndor y el águila arremetían con
toda su fuerza, pero el cielo ni se enteraba.
El tiempo del aplastamiento del mundo terminó cuando un relampaguito
bailandero se abrió paso en el poco aire que había. El colibrí, el más
pequeño de los pájaros, pinchó el culo del cielo con su pico de aguja y a
los pinchazos lo obligó a subir hasta las alturas donde ahora está.
Desde entonces, el colibrí merece mucho respeto. Quien fue capaz de
levantar el cielo, en cualquier momento podría derrumbarlo.
9 de Febrero de 2003
***
El albatros
VIVE EN EL VIENTO. Vuela siempre, volando duerme.
El viento no lo cansa ni lo gasta. A los sesenta años, sigue dando vueltas
y más vueltas alrededor del mundo.
El viento le anuncia de dónde vendrá la tempestad y le dice dónde está la
costa. Él nunca se pierde, ni olvida el lugar donde nació; pero la tierra
no es lo suyo, ni la mar tampoco. Sus patas cortas caminan mal, y flotando
se aburre.
Cuando el viento lo abandona, espera. A veces el viento demora, pero
siempre vuelve: lo busca, lo llama, y se lo lleva. Y él se deja llevar, se
deja volar, con sus alas enormes planeando en el aire.
2 de Febrero de 2003
***
Subsuelos de la noche
Porque esta mujer no se callaba nunca, porque para ella no había una
estupidez que no fuera un problema, porque estaba harto de trabajar como un
burro de carga, porque no aguantaba más dormir con una estatua con ruleros,
por las malas ondas, por la falta de respeto, porque ella le dolía
demasiado y porque la vio con otro, él se vio obligado a retorcerle el
pescuezo, como si fuera gallina.
Porque este hombre no escuchaba nunca, porque para él no había un problema
que no fuera una estupidez, porque estaba harta de trabajar como una mula,
porque no aguantaba más dormir con una estatua que roncaba, por los malos
tratos, por las burlas, porque él le dolía demasiado y porque lo vio con
otra, ella no tuvo más remedio que empujarlo desde un décimo piso, como si
fuera bulto.
Al fin de esa noche, desayunaron juntos, como todos los días. Leyeron el
diario, ninguna noticia les llamó la atención. Los sueños no salen en los
diarios.
26 de Enero de 2003
***
La otra guerra
EN LA PRIMAVERA del 99, mientras los misiles eran sufridos por Yugoslavia,
exhibidos por la televisión y vendidos por las jugueterías del mundo, dos
muchachos de Denver, Colorado, realizaron el sueño de la guerra propia.
Eric Harris y Dylan Klebold eligieron el día del cumpleaños de Hitler para
su carnicería: acribillaron a doce alumnos y a un profesor en el colegio
donde estudiaban. No usaron misiles. A balazos hicieron su tarea; y después
de matar, enamorados de la muerte, se mataron.
La prensa informó que habían colocado, además, algunas bombas caseras, para
volar el colegio con todos sus ocupantes, pero las bombas no estallaron.
Pero la prensa no mencionó otro plan que tenían, por lo absurdo que era:
los muchachos pensaban secuestrar un avión y estrellarlo contra las torres
gemelas de Nueva York.
19 de Enero de 2003
***
Hagiografía
Ya es santo, casi ángel, José María Escrivá de Balaguer, que por nosotros
vela desde el Cielo.
En vida, este piadoso siervo de Dios predicó el amor a la guerra, denunció
a los rojos y a los libertinos, odió a los homosexuales y a los judíos y
despreció a las mujeres.
Mucho antes de que el Papa lo hiciera santo, el generalísimo Francisco
Franco lo había hecho marqués: él le cantaba himnos de alabanza y
custodiaba la paz de su espíritu mientras Franco exterminaba la república
española y aniquilaba a los herejes.
En el camino de la gracia divina, Escrivá fundó el Opus Dei, para que los
banqueros virtuosos practicaran la caridad prodigando cheques al Vaticano.
Según sus devotos, produjo varios hechos milagrosos. Su milagro más
extraordinario ocurrió cuando un creyente desesperado, víctima de la
inseguridad ciudadana, oró implorando su protección. Escrivá, que todavía
no era santo pero ya estaba en eso, escuchó la plegaria. Entonces la
estrella de la fe iluminó la puerta de la casa de aquel buen hombre y allí
apareció, intacto, el automóvil que le habían robado.
12 de Enero de 2003
***
El descubrimiento
ERNESTO GALEANO, un ciudadano recién llegado al mundo, estaba durmiendo,
desnudo, en la cuna.
La hermana, Ivonne, lo miró y salió corriendo. Golpeó las puertas de sus
vecinas, y con un dedo en los labios las invitó al espectáculo. Ellas
abandonaron sus muñecas, a medio vestir, a medio peinar, y en puntas de
pie, tomadas de las manos, se asomaron a la cuna. No se pusieron coloradas
de envidia, ni palidecieron por el complejo de castración. Aguantándose la
risa, comentaron:
-¡Mirá lo que se trajo este loco para hacer pipí!
5 de Enero de 2003
***
El arquero
Al mediodía, frente a los muelles de Hamburgo, dos hombres bebían y
charlaban en una cervecería. Uno era Philip Agee, que había sido jefe de la
CIA en el Uruguay. El otro era yo.
El sol, no muy frecuente en aquellas latitudes, bañaba de luz la mesa.
Entre cerveza y cerveza, pregunté por el incendio. Años antes, el diario
donde yo trabajaba, Época, había ardido en llamas. Yo quería saber si
aquella había sido una gentileza de la CIA.
No, me dijo Agee. El incendio había sido un regalo de la Divina
Providencia. Y me contó:
-Recibimos una tinta estupenda para achicharrar rotativas, pero no pudimos
utilizarla.
La CIA no había conseguido meter a ningún agente en el taller del diario,
ni había podido reclutar a ninguno de nuestros obreros gráficos. Nuestro
jefe de taller, reconoció Agee, era un gran arquero, a great goalkeeper.
Sí, le dije.
Y entonces lo vi: Gerardo Gatti, con esa cara de bondad crónica y sin
remedio, era un gran arquero. Y también sabía jugar al ataque. Cuando Agee
y yo nos encontramos en Hamburgo, hacía ya algunos años que Gerardo había
sido secuestrado, torturado, asesinado y desaparecido.
29 de diciembre de 2002
***
La cerveza
ESTE DORADO ELIXIR da consuelo a las desventuras de la vida, pero conduce a
la perdición. A la perdición de los caracoles.
Cuando oscurece, ellos salen de sus escondrijos y a ritmo de caracol
avanzan dispuestos a devorar la carne verde de las plantas.
En medio de la huerta, un vaso de cerveza monta guardia. Llamados por el
aroma de su bebida predilecta, los caracoles trepan a lo alto del vaso.
Desde el filo del abismo, se asoman a la sabrosa espuma y cuesta abajo
resbalan, dejándose caer. Y en la mar de cerveza, borrachitos, mueren
ahogados.
22 de Diciembre de 2002
***
Sopa de letras
Por el tamaño y el brillo, parece una lágrima. Los científicos lo llaman
lepisma saccharina, pero él responde al nombre de pescadito de plata,
aunque de pez no tiene nada y no conoce el agua.
Se dedica a devorar libros, aunque tampoco tiene nada de polilla. Come lo
que encuentra, novelas, poemas, enciclopedias, poquito a poco, engullendo
palabra por palabra, en cualquier idioma.
Se pasa la vida en la oscuridad de las bibliotecas. De lo demás, ni se
entera. La luz del día lo mata.
Sería erudito, si no fuera insecto.
15 de Diciembre de 2002
***
Adioses
COMO SI FUERA cumpleaños, pero no era. Serpentinas de colores alegraban los
sombreros y luces de colores celebraban la noche, mientras brotaban
manjares de maíz de las ollas humeantes, se derramaba a chorros el diablo
embotellado y los pies levantaban polvareda al son de las guitarras y las
quenas.
Cuando el sol asomó entre las montañas, unos cuantos invitados roncaban en
los rincones.
Los despiertos despidieron al que se iba. El se iba con lo puesto, y con un
pasaporte de la República del Ecuador. Le regalaron una manta, para
engalanar el viaje. Se fue a lomo de mula. Después, iba a seguir en lancha,
autobús y avión. No era el primero. Otros se habían ido, antes. En el
pueblo sólo quedaban los niños y los viejos. Desde lejos, los idos mandaban
noticias y dineritos. Ninguno volvió.
Los invitados se quedaron a comentar la fiesta:
-Pasamos liiiiiiindo. ¡Lo que hemos llorado!
8 de Diciembre de 2002
continuará...
Gracias a los amigos de Rodelu.net y sololiteratura.com por este aporte.
Sitio web de este número:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/message/719
¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬
Para leer por e@mail Año IV - No. 687
Servicio solidario de lecturas por correo electrónico
Literatura e Ideas para el Mundo Necesario
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/paraleer.htm
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer
Ultimos números publicados:
[P/L@686] Carlos Herrera: Canción del buen gobierno
[P/L@685] Discurso de Fidel en Argentina
[P/L@684] Agustín Tosco: Testimonio del Cordobazo
[P/L@683] Recordando a Agustín Tosco
[P/L@682] Oliverio Girondo: Lo que esperamos
Para leer los últimos números encontralos en:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/messages
Para consultar el índice de P/L@ entra en:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/Indices/indice600.htm
Visita nuestro Almacén de libros electrónicos en:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/Almacen.htm
Se aguardan con entusiasmo tus aportes con material literario afin así como
tus críticas sugerencias.
Envíalos a paraleer@... (únicamente)
Agradecemos a todos los que solidariamente nos envian valiosos textos para
compartir, por ellos continúa funcionando este servicio.
Invita a tus amigos a sumarse a la red P/L@, diles que se subscriban
enviando un mensaje en blanco a: paraleer-subscribe@yahoogroups.com
Para borrarse: otro mensaje a paraleer-unsubscribe@yahoogroups.com
-----------------------------------
Escucha nuestro programa radial
DAÑOS COLATERALES... (lo que queda es lo que hay...)
Nuestra propuesta para reconstruir lo que nos deconstruyeron
De 9:30 a 11 de la mañana
En la 94.3 FM - Universidad Tecnológica Nacional - Córdoba
Sintonizalo online en: http://www.frc.utn.edu.ar/radio
-----------------------------------
PARA ESCRIBIR POR E@MAIL
Participa en nuestro Ciber-taller literario [P/E@] dirigido por Carlos Scocco
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraescribir/files/paraescribir.htm
Comunicate a: paraescribir@...
-----------------------------------
© Red P/L@ - 1998/2003 - Derechos reservados
Integrante del Foro de Medios Alternativos www.fodema.com.ar
Coordinador: Tonio Blanco - Córdoba, Argentina
¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬