[P/L@] Documentos
En el contexto de un nuevo aniversario de la Reforma Universitaria de
Córdoba en 1918 y el 75 aniversario del natalicio del Che, como lo habíamos
prometido en nuestro número [P/L@677], publicamos hoy el documento que nos
dejara el profesor cubano Armando Hart Dávalos a su visita a Córdoba.
Nuestra Universidad Nacional por intermedio
de la Facultad de Filosofía y Humanidades le entregó el título Honoris
Causa. El Dr. Hart Dávalos, del cual compartimos también un reportaje
publicado en la revista universitaria y las palabras de presentacion, nos
privilegió con su visita ofreciendo ademas la conferencia cuyo texto de
referencia presentamos a continuación.
Agradecemos a nuestros amigos paralectores Claudia Menéndez de CeSARC, a la
Secretaría de Extensión de Filosofía y Humanidades de la UNC y nuestros
amigos de la Embajada Cubana en Argentina que organizaron esta magnífica
visita, y nos permiten compartir este valioso material. P/L@
Un deber con el Che: Relacionar Cultura y Economía
por el Dr. Armando Hart Dávalos
Es nuestro deber rescatar, exaltar y darle continuidad a las ideas de
Ernesto Che Guevara acerca del hombre nuevo como portador de enormes
posibilidades creativas. No seríamos fieles a su memoria si dejáramos de
analizar sus ideas e iniciativas expuestas en la década del 60,
actualizándolas a la luz de nuestras experiencias de hoy, de forma que
permita a las nuevas generaciones darle continuidad a su inmenso legado.
El Guerrillero Heroico destaco la influencia de los estímulos morales en la
edificación de la nueva sociedad. Fidel Castro subrayó en la crisis de
octubre de 1962 que los soviéticos podían quitarnos los cohetes que habían
instalado en Cuba, pero nadie podría arrebatarnos los cohetes morales que
nuestro país representa. Estos últimos son los que explican la
supervivencia y la sostenida influencia de la Revolución cubana.
Mas de cuatro décadas después, el tema de la subjetividad, y por tanto de
la ética, se nos revela en una forma más completa y definida. La cultura de
emancipación, y por tanto las ideas de la subjetividad del Che, equivalen a
los conceptos de cultura general integral a que se esta refiriendo el
Presidente Fidel Castro. De ahí que adquiera un interés inmediato para
nuestro proceso de análisis revolucionario estudiar la influencia de la
cultura en el desarrollo económico-social. Es la única forma de encontrar
las vías para un nuevo pensamiento filosófico y la acción política a tono
con las circunstancias actuales.
En los años 60, Fidel y el Che situaron la subjetividad en los procesos de
la historia. A partir de ello, el Che, como he dicho, profundizo en sus
ideas económicas. Determinar el peso de la cultura en el desarrollo
constituye el fundamento para elaborar el pensamiento que necesitan el
siglo XXI, y en especial América.
En "El socialismo y el hombre en Cuba", el Che aborda el tema crucial de la
superestructura ideológica, política, moral y cultural y de sus relaciones
con la base económica en la especificidad cubana de los primeros anos de la
Revolución. Allí esta embrionariamente presentado el análisis de los
factores superestructurales y subjetivos en relación con la base material
de la sociedad socialista en general. Subrayo que el socialismo estaba en
panales en cuanto a la elaboración de una teoría económica y política de
largo alcance. Todo lo que esbozaba -decía- era tentativo porque ello
requería de una ulterior elaboración que no pudo realizar. Sigue siendo,
pues, un texto central que los revolucionarios contemporáneos debemos
estudiar profundamente.
En una época en que se insistía en los estímulos materiales para la
movilización social y la producción, él insistía en los instrumentos y
mecanismos de índole moral, sin olvidar una correcta utilización de los
estímulos materiales, sobre todo de naturaleza social.
Se planteó hace 40 años el problema en el plano de la creación directa, es
decir, del resultado inmediato de la actividad productiva del hombre. Hoy
lo debemos situar en el plano más amplio y general de la cultura.
Por esto, en homenaje al Che, quiero estudiar estos fundamentos y hacerlo a
partir de la historia cultural de las civilizaciones, luego llegaremos a
conclusiones más concretas sobre tan importante tema.
Partimos del criterio de que en la historia de las civilizaciones, el robo
y la tergiversación de la cultura ha sido la maniobra principal de los
explotadores de todos los tiempos para imponer sus intereses egoístas. Si
esto no se entiende, no se entiende la esencia del problema.
En la génesis de la historia cultural del hombre hace miles de años se
halla la justicia como su principal categoría, fue el peldaño esencial y
decisivo del movimiento cultural. La historia del mundo viene a confirmar
también que allí donde avanzó la cultura, progreso la justicia, y a la
inversa, donde retrocedió aquella, se limitó la cultura.
Esto tiene fundamento científico e incluso antropológico confirmado con el
análisis y valiosas observaciones de los más importantes pensadores e
investigadores de las ciencias sicológicas y en sus conclusiones
científicas y filosóficas.
La cultura no es sólo una categoría de la superestructura, es una
infraestructura humana, es decir, lo que se ha llamado segunda naturaleza.
No se trata, exclusivamente, de una formulación derivada de nuestras nobles
aspiraciones, sino de una verdad científica y filosófica incuestionable
para todos aquellos grandes sabios que pensaron y estudiaron con lucidez
sobre los orígenes de la evolución cultural y su larga historia, he ahí las
raíces del valor universal de lo que llamamos cultura.
Los hombres y mujeres de preocupaciones sociales y culturales estamos en la
obligación de subrayar algunos hechos históricos de vieja trascendencia y
de los cuales no se extraen todas las consecuencias posibles. La modernidad
que deseamos para el siglo XXI tiene necesariamente que tomar en cuenta la
historia y la prehistoria del hombre y algunos de sus rasgos distintivos.
La civilización esclavista de los romanos y el sistema colonial que
establecieron no hubieran perdurado cerca de mil años la primera, y mas de
medio milenio el segundo, sin el prodigioso sentido práctico y la
portentosa cultura jurídica que, afirmados en una extraordinaria producción
intelectual, se reconocen hoy como una de las grandes virtudes del antiguo
imperio.
En el ocaso del feudalismo, el ascenso del capitalismo europeo no se
concibe sin la exaltación de la cultura clásica antigua y su renovación,
expresada en lo que Ilamamos Renacimiento. Los procesos revolucionarios,
las transformaciones económicas que ejemplificamos con la Revolución
francesa, y que se extendieron por vastas regiones de la Tierra, son
impensables sin los enciclopedistas y el pensamiento que entonces se creo.
Asimismo, las ideas socialistas de los siglos XIX y XX no hubieran existido
sin la cultura universal acumulada.
Del mismo modo, el movimiento revolucionario independentista de los pueblos
de nuestra América se impuso sobre el dominio colonial ibérico porque fue
receptivo a las tradiciones culturales y políticas más elevadas de la
humanidad de su tiempo. Determinadas capas sociales de nuestra América
habían asimilado una cultura política, jurídica y filosófica mucho más
profunda y renovadora que la prevaleciente en la Metrópoli. Ellas se
identificaron con los intereses de las masas explotadas y con la causa de
la independencia de nuestros países.
Hoy estamos obligados a tomar en cuenta esa tradición espiritual que dará
fuerza y riqueza a la política económica y social necesaria para la
práctica revolucionaria de nuestro pequeño genero humano.
Más de cuatro décadas después, los planteamientos hechos por el Che acerca
del tema de la subjetividad y de los estímulos morales y de los problemas
que observo en la práctica del socialismo en Europa adquieren una vigencia
renovada.
Veamos el problema a la luz del desenlace dramático del llamado socialismo
real. Los cubanos conocemos las esencias del drama. Se cometió el error
teórico de reduccionismo economicista relacionado con graves desviaciones
culturales que desembocaron en la ruptura del sistema social vigente en la
URSS y Europa oriental.
No se comprendió ni se extrajeron las consecuencias que la relación entre
la economía, de un lado, y los sistemas jurídicos, los principios éticos,
las ideas políticas y los valores de la superestructura, del otro, tiene un
carácter de causa y efecto con infinitas formas de expresarse.
Las causas fundamentales de que el más vasto proyecto de liberación humana
emprendido en la pasada centuria sufriera un colapso tiene pues fundamentos
culturales. La subestimación de los valores subjetivos y de lo que se ha
dado en llamar superestructura y su tratamiento anticultural se hallan en
la médula de los graves errores cometidos. Se pasó por alto que la cultura,
en su acepción integral, está en el sistema nervioso central de toda
civilización. Estas son lecciones validas para todas las civilizaciones
porque ninguna de ellas hasta aquí ha estado exenta de grandes debilidades
de carácter moral. El triunfo definitivo de una ética de valor genuinamente
humanista ha sido la más noble aspiración humana durante milenios.
Lo que habría que censurarle al llamado socialismo real, es que no superó
esta situación porque le faltó desarrollar una ética y una espiritualidad
basada en la justicia social que decía proclamar como ideal. No basta un
programa económico social de beneficio para todos, era necesario que fuera
acompañado de la exaltación de la ética como un elemento clave para la
estabilidad de los sistemas sociales.
No se cometa el error de creer que esto es válido solamente para el
"socialismo", sería de una superficialidad criminal. Hoy tenemos que hacer
frente a los enormes desafíos que plantea el pronunciado declive de la vida
espiritual norteamericana que es una consecuencia de las gravísimas
contradicciones del desarrollo económico-social y de la propia economía de
Estados Unidos. La gravedad de la situación es descrita del siguiente modo
por el profesor de la Universidad de Harvard, Daniel Bell:
"El capitalismo norteamericano, como he tratado de demostrar, ha perdido su
legitimidad tradicional, que se basaba en un sistema moral de recompensas
enraizado en la santificación protestante del trabajo. Este ha sido
sustituido por un hedonismo que promete el bienestar material y el lujo,
pero se aparta de todas las implicaciones históricas de un 'sistema
sibarítico', con toda su permisividad social y su libertinismo."
Para enfrentar las agudas contradicciones económicas y sociales tal como se
presentan en el siglo XX, es indispensable descubrir y estudiar nuevas
categorías filosóficas. Algunas de las planteadas por Marx y Engels ya no
son suficientes para analizar los caminos que debemos seguir frente al
desafío planteado por ellos mismos, es decir, resolver la contradicción
milenaria de la explotación del hombre por el hombre, y la victoria
definitiva de la igualdad social y la fraternidad entre todos los seres
humanos sin excepción de clase alguna, como ellos soñaron, y que también
con precisión señalara José Martí: "Dígase hombre y se han dicho todos los
derechos".
Hay que tomar muy en cuenta que las categorías de estos grandes filósofos
fueron presentadas hace alrededor de siglo y medio y se hizo a partir de la
evolución histórica y social de un territorio concreto: Europa. Ellos
mismos plantearon que para otras tierras y otros momentos habría que
analizar la propia evolución de esas zonas y luego hacer las comparaciones
debidas con las del viejo continente. En otros espacios geográficos y
tiempos históricos y sociales diferentes habría que descubrir las esencias
del pensamiento de ese espacio en relación a la redención y a la igualdad
social y a la inteligencia creadora que facilite abordar los retos de
nuestra contemporaneidad. No estamos en el siglo XIX ni en la Europa de
Marx y Engels; estamos en el XXI y en la América nuestra, que se nutrió,
sí, de la lucidez del pensamiento europeo, pero que tiene particularidades
y diferencias importantes. Sugiero que para estos fines se estudien cómo
operan hoy tres categorías de la realidad de nuestra época. Estas son las
marcadas por el derecho de las colectividades humanas, las naciones y la
humanidad en su conjunto a garantizar su propia identidad, a disfrutar del
más alto grado de civilización y a defender la universalidad como complejo
de identidades de forma tal que la lesión a cualquiera de ellas se
comprenda como una afectación a los intereses de toda la humanidad.
El eje central de las luchas económicas y sociales entre explotados y
explotadores pasa, precisamente por estas tres categorías: identidad,
civilización y universalidad.
El tema, pues, de la economía y sus vínculos con la cultura, con sus
implicaciones éticas, jurídicas y políticas, constituye un elemento clave
para la estabilidad de los sistemas sociales y forma parte de los retos
actuales que nos plantea la globalización.
Los impresionantes avances realizados en el terreno de la ciencia y la
tecnología han puesto sobre el tapete con una enorme fuerza el papel del
hombre con un alto nivel de instrucción como factor esencial y determinante
de la producción. Ello subraya la necesidad de realizar estudios económicos
concretos, que nos revelen científicamente que la cultura es el factor más
dinámico de la historia económica del mundo y en especial del que estamos
viviendo.
La UNESCO ha afirmado que la cultura es el factor de mayores posibilidades
de relaciones e influencia con los diversos sectores de la sociedad. No hay
esfera que tenga mayores posibilidades de influir sobre el conjunto de
ellas como la cultura. Esto se explica filosóficamente en la cosmovisión
martiana fundada en la integridad de los diversos órdenes de la realidad de
donde procede su concepción del equilibrio en cuanto ley matriz esencial
que rige tanto la naturaleza como el espíritu, así como para el arte, la
ciencia, la economía, las relaciones sociales y la política.
La economía no está al margen de esta conclusión, por el contrario, la
cultura tiene un peso decisivo especial en ella por su dinamismo y
capacidad de movilización social. En el tejido de las relaciones sociales
que se establecen en los procesos económicos está presente la cultura y se
enriquecen a partir de ella.
Tenemos que asumir estas verdades para empezar a entender el laberinto
infinito de metodologías, números, estadísticas y esquemas sobre la
determinación del valor de la mercancía que nos ha venido imponiendo el
sistema capitalista. Pero para orientarnos en tan compleja madeja resulta
obligado, para comenzar, una reflexión teórica, de otra forma no se
lograrán las más profundas y consecuentes soluciones prácticas. La acción a
que aspiramos esta muy por encima de los esquemas impuestos. Ha sido
bastante común subrayar el papel preponderante de la base respecto a la
superestructura y, por tanto, de las fuerzas productivas sobre las
relaciones de producción, descuidando el análisis del factor subjetivo en
su influencia reciproca con los llamados elementos objetivos y su papel en
el desarrollo tanto de las relaciones de producción como de las propias
fuerzas productivas. Sin embargo, esta demostrado que el soporte subjetivo
juega un enorme papel con su influencia sobre el medio que lo rodea y en
particular sobre la economía. Solo que ese factor no ha sido
suficientemente estudiado, por una u otra razón, y quienes lo han hecho en
alguna medida, ha sido desde la perspectiva de como extraer mas zumo a ese
componente de la producción que es la fuerza de trabajo. Esto para
explotarla mas y distorsionar su inmenso y decisivo valor. Lo original de
la situación que hoy se nos presenta es que cada día se hace más necesario
el factor subjetivo precisamente por el avance de los conocimientos
técnicos y del progreso general del conocimiento.
Ese papel difiere según el grado de cultura que haya sido capaz de acumular
ese hombre. El papel de la cultura, entendido en su sentido más vasto y
enriquecedor, que cubre, indudablemente, el campo del conocimiento, es
basamento principal en la acción y reacción del hombre en su actividad
económica, social y política.
El trabajo y la justicia son los primeros acontecimientos de carácter
cultural; surgen de esta manera las primeras ideas éticas y jurídicas
necesarias para la justicia y la convivencia humana. Como postuló Federico
Engels: "(...) la civilización ha realizado cosas de las que distaba
muchísimo de ser capaz la antigua sociedad gentilicia. Pero las ha llevado
a cabo -decía- poniendo en movimiento los impulsos y pasiones más viles de
los hombres y a costa de sus mejores disposiciones."
Para entender las ideas de la Revolución cubana en relación con la
influencia de los factores subjetivos en la economía que movieron la
atención y el trabajo del Che hay que estudiar el papel que ejercen en los
procesos productivos y económicos las mejores disposiciones humanas, lo que
sólo puede hacerse sobre el fundamento de la cultura, que desempeña un
importante papel en relación con los factores subjetivos. Partiendo de un
análisis abarcador de la industria cultural, incluso en su definición
actual, se concluye que ella ejerce una gran influencia en la economía.
Pero no debemos limitarnos a la industria cultural por sí sola, sino que es
necesario tomar en cuenta, por ejemplo, que hoy en día cuando una empresa
trata de enajenar su propiedad en el mercado, el hecho de disponer de una
determinada cantidad de ingenieros altamente calificados o de científicos
aplicados a la investigación y a la producción le confiere un valor que va
mucho más allá que el de los medios de producción de que dispone. Ahí
encontramos, de una forma mas directa, la confirmación de la importancia
que tiene el conocimiento acumulado, y por tanto de la cultura, a la hora
de valorar los recursos económicos de una entidad. Y digo de modo mas
directo porque cuando se evalúa una firma en sentido económico por sus
equipos, materias primas y otros bienes materiales también allí hay una
apreciación de la cultura a través de dichos bienes, que fueron producidos
con un determinado grado de preparación cultural de quienes accionaron las
máquinas y otros mecanismos de producción; es algo así como la cultura
materializada en los objetos, pero ahora se tiende cada vez más a evaluar
directamente la cultura por el conocimiento contenido en el hombre que
produce y su capacidad de organización y gerencia.
Pero los esquemas metodológicos de la economía capitalista impiden apreciar
el extraordinario valor económico de la creación cultural aún cuando dentro
el marco de los mismos la industria de la cultura contribuye a la
generación del producto interno bruto en una forma que supera las
actividades reconocidas por su importancia, tales como la construcción, la
banca, el seguro, la industria automotriz y los alimentos, industrias estas
también resultantes en su nivel de desarrollo cuantitativo y cualitativo de
un progreso cultural de la humanidad que han logrado una separación cada
vez mayor entre lo que se definía como trabajo simple y trabajo complejo.
El trabajo complejo ha Ilegado, tanto como resultado de la incesante
acumulación de conocimientos en las personas, como de aquellos de carácter
humanístico y social en general, a constituir el elemento esencial en lo
que hoy los científicos y economistas llaman Economía del Conocimiento.
Sobre estos temas podríamos explicar más ampliamente nuestras ideas, pero
es nuestro interés en estos momentos atenernos a los propios esquemas que
se han trazado por las sociedades de mercado porque aún estudiándolos a
fondo y con rigor, ellos ponen de manifiesto el enorme potencial económico
de la cultura.
Proponemos como posibles temas a investigar los siguientes:
- El papel de la industria cultural en el producto interno bruto de los
países.
- Los aportes de la cultura al producto interno bruto en diversos
países. A estos efectos, acompaño como anexo al presente trabajo una
información que avala algunos aspectos de lo que estamos planteando.
- El peso que tiene la cultura en el turismo y de este en el producto
interno bruto.
- La influencia de la cultura y la ciencia en relación con los procesos
económicos y en particular la influencia del personal necesario para mover
la economía.
- El análisis comparado de los recursos materiales que se han dispuesto
en diversos países desarrollados con los subdesarrollados donde se podrá
llegar a las razones de fundamentos culturales en virtud de las cuales
estos últimos no han podido alcanzar una alta escala económica.
- La importancia productiva, por su influencia directa o indirecta, de
aquellos sectores tradicionalmente definidos como no productivos, tales
como la educación, la cultura, las investigaciones sociales, etc.
Es importante hacer una reflexión acerca de cómo los más elevados niveles
de información e instrucción influyeron en los crecimientos económicos de
un grupo de países y como los limitados recursos de esta índole de otros,
crearon obstáculos que hacían imposible un elevado desarrollo económico.
Hay diversos ejemplos concretos. Uno bien elocuente lo encontramos en el
éxito del Plan Marshall, emprendido tras la Segunda Guerra Mundial, que
avanzó en Europa y sirvió de fundamento al impetuoso crecimiento del viejo
continente. Se podrá apreciar que los niveles de instrucción ya existentes
en esos países, contribuyeron decisivamente a los resultado económicos
alcanzados.
Si se quiere un ejemplo más reciente, lo tenemos en el petróleo. Todos
convienen en que se trata de un recurso de enorme poder y que ha dado lugar
a guerras y esta incluso provocándolas hoy por la política criminal del
gobierno de Estados Unidos. Pues bien, se hizo muy evidente en Venezuela
que los conocimientos técnicos y especializados para el manejo de esa
industria son decisivos para su estabilidad y crecimiento. Sin dichos
conocimientos no pudiera funcionar la industria petrolera como recurso
económico.
Resulta cada vez más evidente que sin la cultura y por tanto del
conocimiento especializado que las modernas tecnologías necesitan no
podrían operarse ramas enteras que se consideran vitales para la economía
nacional de muchos países.
En fin, hay verdades que el sentido común revela y que, ocultas tras una
espesa madeja ideológica movida por ambiciones egoístas y por enfoques
parciales, se pasan por alto y nos impiden alcanzar una comprensión cabal
de los fenómenos económico sociales. Por ello, nuestra acción debe estar
encaminada a tratar de medir aquello que sea medible y valorar con el apoyo
de la inteligencia y la cultura acumulada aquello que no resulte factible
hacerlo por técnicas cuantitativas, tanto más cuando las utilizadas con
mayor frecuencia están distorsionadas. Hay que decir que el universo
infinito, que no se puede medir con cintas métricas y la cultura es el
universo infinito que sirve de soporte al progreso económico.
Estas reflexiones que he querido compartir con ustedes inspiran la batalla
que hoy se libra en Cuba a favor de lograr una cultura general integral que
convierta a nuestro pueblo no sólo en un pueblo instruido sino también
masivamente culto. El principio martiano de "Ser culto es el único modo de
ser libre" sigue guiando todo el colosal esfuerzo que el terreno
educacional y cultural en general realiza la revolución en la actualidad.
Los cubanos nos sentimos en el deber de confirmar esta afirmación de
nuestro Apóstol probando el papel cada vez más importante que ejerce la
subjetividad, y por tanto la cultura, en todos los procesos económicos y
sociales.
ANEXO
Centro de Investigaciones de la Economía Mundial CIEM
APORTES DE LA CULTURA AL PIB
"La cultura... puede considerarse... como el conjunto de los rasgos
distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que
caracterizan una sociedad o un grupo social. Ella engloba; además de las
artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser
humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias." (1)
A primera vista, pudiera pensarse que la cultura es sólo un sector
subsidiario y débil, que tiene poca ingerencia en los procesos
fundamentales de la sociedad comparados con la producción de bienes y
servicios. Un sector, con asignaciones presupuestarias secularmente
insuficientes, las cuales adquieren carácter crítico en períodos de
recesión económica y de crisis fiscales. Sin embargo, los cambios
tecnológicos están proyectando nuevos conceptos. En el mundo de hoy se
reconoce a la cultura como un instrumento esencial del progreso y la
generación de riqueza.
En los países desarrollados la industria de la cultura contribuye a la
generación del Producto Interno Bruto en cifras que superan a actividades
de reconocida importancia como la construcción, la banca, el seguro. la
industria química, automotriz y de los alimentos. Esto es válido en buena
medida, por las posibilidades que les brinda el acceso a las nuevas
tecnologías y su difusión, las que ofrecen un rápido desarrollo de las
aptitudes humanas, que finalmente pueden permitir el alcance de un nuevo
peldaño en el desarrollo de la cultura.
Sin embargo, la globalización está acentuando los problemas en la creación,
difusión y asimilación de nuevas tecnologías. Las mismas se difunden de
manera desigual entre los países, y este escenario se agrava por políticas
inadecuadas de los gobiernos, problemas de financiación, escasez de
instituciones e infraestructuras inapropiadas, impidiendo los aportes que
las nuevas tecnologías pudieran brindarle a la cultura de las naciones.
Para imprimir dinamismo a un ámbito de creatividad tecnológica, es preciso
que las personas dispongan de aptitudes técnicas, es decir, conocimiento, y
que junto a eso, los gobiernos efectúen inversiones en el desarrollo de
dichas aptitudes. Ello fortalece a la cultura en tanto que esta ultima es
conocimiento socialmente adquirido y socialmente compartido.
(...)
El intercambio de información y experiencia, fuente de la educación y por
ende de la cultura no se concibe hoy sin la utilización de la tecnología de
la información y las comunicaciones. En ese sentido Internet que juega un
papel importante al respecto se hace prohibitivo para la mayoría de los
países del mundo, debido a sus costos generales. Baste decir que el precio
del soporte fundamental para el acceso a Internet, la computadora Pentium
en el año 2001 era, de 700 dólares, la más barata. Esta situación explica
porque los anfitriones en la Internet (2) de los países subdesarrollados,
es de 1 por cada 1000 personas, contrastando con lo que, muestra el
indicador referente a los países de alto desarrollo, donde más de 80
personas pueden acceder a dicha tecnología. En Estados Unidos la cifra se
incrementa considerablemente, pues llega a 179.
Resumiendo, el 20% de las personas que viven en los países ricos controlan
el 93,3% de las líneas de Internet y el 20% de la población global que vive
en los países pobres solo tiene acceso al 0,2% de las líneas de Internet.
Por tanto, se refleja que el dominio de las nuevas tecnologías se convierte
en un nuevo factor, que aumenta el proceso de concentración de riqueza y
poder económico. Estas ventajas posibilitaron por ejemplo, que las
exportaciones de los medios de comunicación, en este caso la televisión,
películas y videos de los Estados Unidos arrojaran un superávit de 2.100
millones de dólares sobre las. importaciones estadounidenses de productos
culturales extranjeros, lo cual, sin dudas significa un importante aporte
al PIB de EUA.
Los gastos en investigación y desarrollo, pueden impulsar el fomento del
conocimiento en tanto que garantizan el dinamismo tecnológico. Tanto los
creadores como los usuarios de la nueva tecnología necesitan esos
conocimientos. Sin embargo, cuando los países de altos ingresos gastaron
como promedio entre 1987 y 1997, el 2,4% del PNB en investigación y
desarrollo, los países subdesarrollados promediaron menos de la mitad de la
proporción de los primeros, entre el 0,9% y 1,0% del PNB. Esto tiene como
consecuencia que en igual período los países enmarcados en el grupo de
altos ingresos contaran con más de 3 mil científicos e ingenieros por cada
100.000 personas, mientras que el resto de los países sólo promediaran
alrededor de 600 científicos e ingenieros por cada 100.000 personas, con lo
cual se sigue ensanchando la brecha para los mejor dotados al respecto.
Notas:
1. Definición de Cultura. Aprobada en la Conferencia Mundial Sobre las
Políticas Culturales (MONDIACULT) celebrada en México, en 1982.
2. Sistema de computación conectado a la Internet, ya sea una terminal
única conectada directamente o a un conmutador que posibilita que múltiples
usuarios tengan acceso por su conducto a los servicios de la red
(Transcripción digital: Para leer por e@mail)
***
22/05/03 Honoris Causa
Máxima distinción para el cubano Armando Hart Dávalos
La UNC otorgó, el pasado 20 de mayo, el título de Doctor Honoris Causa a
Armando Hart Dávalos, ex ministro de Educación y de Cultura de Cuba y uno
de los fundadores del movimiento revolucionario 26 de julio. En diálogo con
Hoy la Universidad, Hart Dávalos hizo referencia a la campaña de
alfabetización implementada en Cuba y al rol de la educación en tiempos de
crisis.
La ceremonia de entrega del título Doctor Honoris Causa se llevó a cabo en
el Salón de Grados, con la presencia del rector de la UNC, Ing. Jorge
González, el secretario de Relaciones Internacionales, Ing. Enzo Tártara,
la decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dra. Carolina Scotto,
el decano de la Facultad de Odontología, Dr. Nazario Kuyumllian,
profesores, alumnos y demás autoridades universitarias.
Durante el acto, Hart Dávalos pronunció una emotivo discurso en el que no
faltaron referencias a la Reforma Universitaria de 1918. "Nuestra sola
presencia en esta tribuna es ya un compromiso demasiado grande porque llevo
en el corazón, desde hace más de medio siglo, las reformas de Córdoba como
semilla de mi pensamiento político y cultural", expresó el cubano.
Territorio libre de analfabetismo
Uno de los principales méritos que ostenta Hart Dávalos, quien actualmente
es miembro del Consejo de Estado de Cuba y preside la Sociedad Cultural
José Martí, es haber dirigido la campaña de alfabetización conocida como la
más vasta y eficaz llevada a cabo en América Latina. Como responsable de
este plan educativo, implementado después del triunfo de la revolución,
logró extender la enseñanza pública a la población y creó las bases para el
sistema educacional cubano, cuya calidad es reconocida en el orden mundial.
Tal como expresó Alicia Carranza, profesora de la Escuela de Ciencias de la
Educación (UNC) y responsable de la presentación de Har Dávalos, "las
estadísticas señalan que de una población de poco más de 4 millones, cerca
de un millón y medio era analfabeta (35% ).Entre las zonas rurales y
urbanas la diferencia era notoria: el 50% de los niños en edad escolar,
aproximadamente 800.000, no asistían a la escuela. Estos niños sin escuelas
vivían en el campo. Cada año aumentaba el ejército de adultos analfabetos.
De cada 3000 adultos, 360 eran analfabetos". Armando Hart Dávalos, como
ministro de Educación, tuvo la responsabilidad de dirigir la Campaña de
Alfabetización que permitió en diciembre de 1961 declarar a Cuba
"Territorio libre de analfabetismo". Para este gigantesco esfuerzo, que
tuvo como resultado la reducción del analfabetismo al 4%, se convocó a más
de 100 mil voluntarios.
"La educación es un factor decisivo para que los hombres seamos distintos"
- ¿Cómo se llevó a cabo en Cuba el plan de alfabetización?
- La campaña se llevó a cabo, en primer lugar, porque hubo una voluntad
política y social de toda la población para emprenderla. Era necesaria la
incorporación masiva de toda la población y se orientó en base a la
consigna "que todo analfabeto tenga su alfabetizador". Se requería de una
movilización muy grande. Solamente con el empuje de una revolución
triunfante, y un ansia enorme de toda la población de superar ese flagelo,
podía incorporarse masivamente la población a esta campaña. No se cómo es
posible realizar una campaña de esta naturaleza sin un movimiento de masas
y sin el impacto de un triunfo revolucionario. Fue una obra que necesitó
técnica de organización escolar y necesitó de la publicidad, a través de
los medios de comunicación. Se trató de un trabajo de todo el país. Luego
se hizo lo que llamamos la "campaña de seguimiento", para darle continuidad
a los estudios de los recién alfabetizados y una organización para crear
centenares de aulas. Se trató de un hecho social y político, producto de
una gran convulsión revolucionaria.
- ¿Cuáles fueron los debates pedagógicos que se desarrollaron durante ese
proceso?
- Se hizo un estudio sociológico de las distintas regiones del país para
elaborar la cartilla y el manual del alfabetizador. Cuando llegó la
revolución yo comencé a trabajar con los mejores maestros y pedagogos del
país, con independencia de sus ideas políticas. Sin embargo, hay un
conflicto entre lo que podemos llamar la masividad del proceso y la
necesidad de técnicas. Siempre se ha relacionado la técnica con la
discursividad, con algo especializado. Hay que tratar de conciliar las
mejores técnicas pedagógicas de la educación con las necesidades de la
masividad. Tenemos que lograr profundidad y al mismo tiempo masividad. Ese
es el gran desafío que tiene cualquier puesto educacional.
- ¿Cuáles serían los ejes centrales para pensar la educación popular hoy?
- Primero, hay que buscar lo que le interesa a la inmensa mayoría y,
segundo, estudiar los temas centrales de una buena técnica pedagógica. Para
hacer una cartilla o un manual hay que tener la formación didáctica para
llegar a las masas. Hoy en día tenemos otra situación, estamos estudiando
una cultura general integral, que no sea referida exclusivamente al
conocimiento aislado, sino una cultura compleja que abarque todos los
aspectos de la personalidad: la orientación del pensamiento y la formación
de los sentimientos. Hay que instruir y hay que educar. Hace falta una
filosofía muy profunda de la educación. Martí relacionaba la inteligencia
con la bondad y la felicidad. Debemos aspirar a que las personas sean
felices y la mejor forma masiva de hacerlo es educando. Creo que el gran
déficit de la civilización, en relación a las ideas filosóficas del siglo
XX, es la necesidad de estimular los sentimientos. La educación es un
factor decisivo para que los hombres seamos distintos. Los hombres podemos
ser mejores.
- Actualmente hay un debate acerca de las funciones asistenciales que
cumple la escuela en tiempos de crisis y la función eminentemente educativa
¿Cuál es su opinión al respecto?
- Hay tres pilares esenciales de la educación: la familia, la escuela y la
sociedad. Si uno de esos tres pilares falla, no hay educación completa. A
tal fin, nosotros creamos los Consejos Populares de Educación, integrados
por representantes de la comunidad, la familia, la escuela y de las
organizaciones sociales y de masas. La coalición de esos tres factores debe
fortalecerse para alcanzar el objetivo. No es posible el triunfo de la
educación sin una profunda relación entre las instituciones que representan
a la comunidad, la familia y la escuela.
- ¿Usted cree que hay gobiernos a los que no les interesa promover la
educación?
- Yo no lo creo, es un hecho objetivo. Hay gobiernos a los que no les
interesa la educación y hay que hacer un esfuerzo muy grande. Nosotros para
probar que se podía hacer esa campaña, invitamos a la UNESCO para que
hiciera un análisis de los resultados y evaluara los resultados.
- ¿Cómo es posible combatir la deserción y el fracaso escolar si no hay
voluntad política?
- Si no hay voluntad política no es posible. Nosotros lo pudimos hacer
porque teníamos una revolución de por medio, una voluntad social y una
tradición pedagógica. Yo creo que hay esta tradición en América Latina, lo
que falta es la voluntad política.
- En tiempos de crisis ¿cuál cree usted que debería ser el rol de la
universidad y de los universitarios?
- Creo que el gran déficit de la llamada izquierda en el siglo XX fue
divorciarse del espíritu universitario y de la cultura. Por el movimiento
de la Reforma Universitaria de 1918 llegaron las ideas socialistas a
América. A mi me llegaron las ideas socialistas por la Reforma de la
Universidad Nacional de Córdoba. La universidad tiene que jugar un rol
decisivo en latinoamérica. Sin las universidades no habrá transformación
social en América, ni en el mundo, porque la revolución que se necesita -
la única posible - es la que se fundamenta en la cultura. No hay
posibilidad de revolución sin un fundamento en la cultura. Si los políticos
se dieran cuenta de la fuerza que tiene la cultura, harían cultura por
política. Nosotros tuvimos la suerte en Cuba de que el hombre más grande de
la política cubana en el siglo XIX, fue también el hombre más grande en la
cultura. Fue Martí, una conjugación en un hombre de una estatura cultural e
intelectual enorme y, al mismo tiempo, un estratega con capacidad de hacer
política.
Un militante de la cultura
Armando Hart Dávalos nació en La Habana el 13 de junio de 1930. Siendo
estudiante de la Universidad se incorporó a la Juventud Ortodoxa. Cuando
ocurrió el golpe de estado el 10 de marzo de 1952 suscribió, como miembro
de la Federación de Estudiantes Universitarios, una denuncia pública y
participó activamente en la agitación estudiantil a favor de los principios
democráticos. En ese mismo año se graduó de abogado.
Integró el Movimiento Nacional Revolucionario de proyecciones democráticas,
patrióticas y antimperialistas. Estableció relaciones con jóvenes
opositores en diversas provincias y desarrolló fuertes vínculos
revolucionarios con Frank País. Combatió públicamente a los partidos de
oposición burguesa. Es uno de los fundadores del Movimiento 26 de julio.
Participó activamente en el alzamiento del 30 de noviembre de 1956 en
Santiago de Cuba, en apoyo al desembarco del yate Granma.
En 1957 fue detenido y condenado a varios años de prisión. Cuando era
conducido a los tribunales logró fugarse, reincorporándose a la lucha
clandestina. Fue nombrado Coordinador Nacional del Movimiento 26 de julio.
A fines de 1957 subió a la Sierra Maestra. En enero de 1958 fue arrestado y
encarcelado en las prisiones de Oriente y luego trasladado a Isla de Pinos,
donde permaneció hasta el derrocamiento del régimen dictatorial.
Después del triunfo de la Revolución fue designado como ministro de
Educación de Cuba, cargo que ocupó hasta 1965. Dirigió la Campaña de
Alfabetización, conocida como la más vasta y eficaz llevada a cabo en
América Latina.
Formó parte de la dirección nacional de las Organizaciones Revolucionarias
Integradas (ORI) y del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba
(PURSC). Fue elegido miembro del Comité Central y del Buró Político del
Partido Comunista de Cuba. Se desempeñó como ministro de Cultura desde la
constitución de ese organismo en 1976 hasta 1997.
Sus reflexiones sobre política cultural, historia y desarrollo social están
contenidas en sus libros, editados en varios países: "Del trabajo cultural"
(1970), "Cambiar las reglas del juego" (1983), "Cultura en Revolución"
(1990), "Cubanía, cultura y política" (1993). A principios de 1995 fue
publicado "Perfiles", una colección de textos en los que analiza la vida y
la obra de importantes personalidades de la política y la intelectualidad
cubana, entre otras las de José Martí y su intrínseca relación con el
ideario bolivariano.
También publicó "Una pelea cubana contra viejos y nuevos demonios" (1995),
"Hacia una dimensión cultural del desarrollo" (1996), "Cultura para el
desarrollo, el desafío del siglo XXI" (2001), "Ética, cultura y política"
(2001), entre otras obras.
Hart Dávalos ha recibido diversas condecoraciones nacionales y de otros
países, entre ellas la Medalla de la UNESCO por el bicentenario del
nacimiento de Simón Bolívar. Recibió el título de Doctor Honoris Causa de
la Universidad de Soka Gakkai (Japón), de las universidades cubanas de
Oriente y La Habana. Es miembro de honor de la Unión de Juristas de Cuba y
de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Ostenta la Orden Félix Varela
de Primer Grado, máxima condecoración que se otorga intelectuales cubanos y
extranjeros y la medalla "Raúl Roa García", otorgada por el Ministerio de
Relaciones Exteriores de la República de Cuba.
Desde febrero de 1997 es director de la Oficina del Programa Martiano,
adscripta al Consejo de Estado, y preside la Sociedad Cultural José Martí.
En la actualidad es miembro del Consejo de Estado de la República de Cuba.
La influencia de la Reforma Universitaria en la Revolución Cubana
"La generación revolucionaria cubana de los años '20 y '30 del pasado siglo
que nos representamos en personalidades como las de Julio Antonio Mella,
Rubén Martínez Villena, Antonio Guiteras y Raúl Roa, entre otros, y aquella
que desempeñó un papel protagónico en el Directorio Revolucionario de 1927
y en el de 1930, se sintió poderosamente influida por los programas de
Córdoba. Fue una luz que se extendió por América. En Cuba aquella simiente
encontró un terreno abonado por la tradición patriótica y antiimperialista
del XIX, cuya cúspide más alta está, precisamente, en José Martí. Es decir,
el pensamiento de Córdoba y el socialismo fructificaron en Cuba del siglo
XX a partir de la tradición cultural decimonónica, le dimos continuidad a
aquel legado cultural. He aquí una clave esencial de la revolución
triunfante en 1959".
***
Presentación del Dr. Armando Hart Dávalos,
a cargo de la Prof. Alicia Carranza (Esc. de Cs. de la Educación, FFyH UNC)
20 de mayo de 2003
En nombre de la Escuela de Ciencias de la Educación de la Facultad de
Filosofía y Humanidades de esta Universidad, tengo el honor y la
satisfacción de presentar al Dr. Armando Hart Dávalos en este acto en el
que se le otorga el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad
Nacional de Córdoba.
Se suele, en circunstancias como ésta, reseñar la biografía de la persona
convocada a recibir esta distinción. En el caso del Dr. Dávalos, podríamos
cometer el error de una enumeración muy extensa de actuaciones, cargos,
publicaciones, condecoraciones, responsabilidades de todo tipo que, sin
embargo, no diera cuenta de la especial relevancia que estas actuaciones
tuvieron y tienen en la historia de Cuba y su proyección para América Latina.
Es por ello que en lugar de describir formalmente su curriculum vitae,
trataré de sintetizar algunas actuaciones que condensan una vida al
servicio de un ideario para Cuba y Latinoamérica y también la impresión
personal que tengo de su vida.
Ante todo y por sobre todo, en sintonía y recorriendo en un nuevo contexto
el camino trazado por José Martí, el Dr. Hart es un militante político de
la educación y la cultura con una enorme convicción del papel de ambas en
el desarrollo de los pueblos.
Su militancia estudiantil universitaria, lo compromete tempranamente con
las ideas de liberación de un pueblo sometido a la tiranía, la corrupción y
la dependencia de la potencia imperialista de los Estados Unidos. Abogado,
a los 22 años, es uno de los fundadores del Movimiento 26 de julio del
cual, más tarde, es nombrado Coordinador Nacional. Sufre la cárcel del
régimen de Batista y al triunfo de la Revolución es nombrado, a los 29
años, Ministro de Educación. Más tarde, en el año 1976 asume como Ministro
de Cultura.
Señalaba que ante todo y por sobre todo el Dr. Hart Dávalos es un militante
de la educación y la cultura. Por eso de su vasta actuación en numerosos
campos de la vida política voy a destacar, en esta intervención, aquélla
que atañe a tres ámbitos intrínsecos a su desarrollo como hombre público,
precisamente el de la educación, el de la cultura y el de la política
internacional.
En el campo de la educación, como Ministro, le tocó llevar adelante, desde
los comienzos del triunfo de la Revolución, un titánico proceso de
institucionalización de una Reforma Educativa que debía superar el
lamentable estado de la educación pública. Algunos contenidos de las cuatro
primeras leyes que dan marco legal a esta transformación, llaman la
atención por la actualidad de algunas cuestiones que hoy se están
discutiendo en los foros educativos: Descentralización administrativa y
pedagógica, evaluación académica de alumnos y profesores, creación en las
escuelas de nivel medio de los Consejos Técnicos y estudiantiles,
actividades co-programáticas, etc. Lo que destaco en este esfuerzo
legislativo es la concepción de crear un sistema educativo unificado,
general, de características nacionales, tendiente, mediante el
involucramiento de los actores sociales a la identificación de los mismos
con los postulados renovadores y de justicia social del nuevo orden que
representaba la revolución triunfante. Es muy interesante la concepción
gradualista que impregnó el contenido de estos textos de la Reforma en el
sentido que su éxito dependía por sobre todo de la "simpatía y aceptación
por parte de los llamados a interpretarla y desarrollarla y del pueblo en
general" (Fondizi, Silvio 1968: La Revolución Cubana. Edic. Ciencias Políticas).
Esto denota inquietud marcada por la forma de implementación o implantación
de la Reforma, de manera que su aceptación genuina marcaría los horizontes
de su éxito. En ese sentido algunas frases del documento denominado
"Información pública sobre la reforma de la enseñanza" son significativos:
por ejemplo : "la reforma no puede precipitarse. La Reforma como toda
empresa compleja y técnica tiene sus fases que requiere de un ritmo natural
susceptible de desarrollarse con relativa rapidez...La Reforma requiere su
tiempo...etc. Llama la atención este enfoque, en momentos de tanta
movilización social y da cuenta de un pensamiento estratégico y a largo
plazo, extraño aún entre nosotros, donde las reformas están marcadas por
los tiempos políticos de cada gobernante.
Este pensamiento reflexivo, a largo plazo sobre una metodología de Reforma
que debía cambiar sustancialmente los valores ciudadanos se complementa con
una gesta movilizadora de corto plazo, como fue la campaña de alfabetización .
Si de la Reforma podemos hablar con un lenguaje político y técnico de la
Campaña de Alfabetización es imposible sustraerse a una consideración no
solo política sino también emocional. Las estadísticas señalan que de una
población de poco más de 4 millones, cerca de un millón y medio era
analfabeta (35% ).Entre las zonas rurales y urbanas la diferencia era
notoria: el 50% de los niños en edad escolar, aproximadamente, 800.000 no
asistían a la escuela. Estos niños sin escuelas vivían en el campo. Cada
año aumentaba el ejército de adultos analfabetos. De cada 3000 adultos, 360
eran analfabetos... En setiembre de 1960 se informó a la Asamblea de la ONU
el incio oficial, a partir del 1 de Enero de 1961, de la gran Campaña de
Alfabetización y el compromiso de que ésta se haría en ese año, denominado
Año de la Educación. Armando Hart Dávalos, como Ministro, tuvo la
responsabilidad de esta Campaña que permitió en Diciembre de ese año
declarar a Cuba Territorio libre de Analfabetismo.
Para este ciclópeo esfuerzo se hizo un llamado a maestros, a los jóvenes de
secundaria y a voluntarios . Éramos muy jóvenes cuando esas noticias nos
llenaban de deseos de estar allí. Tuve amigos, hoy ausentes, que viajaron y
trabajaron como brigadistas. A su regreso, todos nos emocionábamos con el
relato de esa gesta llevada a cabo por más de 100.000 voluntarios.
Al cierre de la campaña el analfabetismo se había reducido al 4%. De allí
en más la apertura de más de 10.000 aulas debía asegurar que el proceso
educativo no se detuviera.
Como se señala en los considerandos de la Resolución que otorga al Dr. Hart
Dávalos el título de Doctor Honoris Causa esta Campaña es conocida como la
más vasta y eficaz de América Latina, la que logró extender la enseñanza
pública a toda la población y creó las bases para el sistema educacional
cubano, cuya calidad es reconocida en el orden mundial.
En el plano de la cultura dice textualmente el Dr. Hart Dávalos: "Hay que
retomar las ideas sobre la importancia de lo subjetivo en el socialismo, la
unión del pensamiento científico con el pensamiento utópico
latinoamericano; la idea de lo real maravilloso en el arte; profundizar en
la Teología de la Liberación o en las ideas del movimiento de educación
popular, todas ellas forman parte de la cultura de América latina, son
producto de nuestras realidades."
Cuando se le pregunta cual fue el mayor logro de la Revolución, responde:
"La cultura y la educación" y prosigue... "la cultura es un logro para la
conciencia nacional, no sólo en lo ideológico, en el plano de las ideas.
Hubo que resolver el desempleo, el hambre, defender la Revolución de las
agresiones imperialistas. Pero el logro en la cultura es fundamental y es
el que puede pesar hoy. Las crisis han llevado a los movimientos
progresistas de América latina a distanciarse de la cultura. Las ideas
revolucionarias empezaron por la Argentina. El movimiento de la Reforma de
Córdoba llegó a toda América latina, José Ingenieros y Aníbal Ponce eran
leídos en todo el continente. Creo que se produjo un distanciamiento de la
cultura".
Su idea básica es que el elemento fundamental de la cultura es la justicia
y "si se asumiera que el primer requisito de la cultura es la justicia, la
política se haría más culta y hay que hacer culta a la política. Para ello
es necesario estudiar, refugiarse en la academia, estudiar el fenómeno para
avanzar en un sentido más profundo y los políticos deben alimentarse de la
cultura". Conjugar el intelectual con el político....
En una entrevista que se le hiciera hace poco tiempo en nuestro país, afirmó:
"Invito a los economistas a estudiar el peso de la cultura en la economía.
¿De la cultura sobre la economía o al revés?
De la cultura sobre la economía. La economía influye siempre sobre la
cultura, pero para distorsionarla, para aprovecharla. Yo invito a los
economistas y a los hombres de la cultura de la Argentina a que profundicen
el tema de la importancia de la cultura para el desarrollo económico y
también para el desarrollo político".
Y agrega: "La elaboración intelectual es una necesidad práctica, por eso es
necesario que los intelectuales se unan para pensar las causas profundas de
esta situación en el mundo".
Como Ministro de Cultura logró una significativa expansión de instituciones
culturales e imbuido de la importancia de lo real maravilloso que
representa el arte como componente primordial de la cultura
latinoamericana, desarrolló la enseñanza artística hasta en los lugares más
apartados de la isla.
Sus numerosas publicaciones tienen como eje central el tema de la cultura y
sus relaciones con el desarrollo, la política, la ética y la construcción
de la identidad cubana, caribeña y latinoamericana.
Por último en el tema internacional, prosigue el pensamiento martiano
respecto no solo de la necesidad de cultivar la independencia y la cultura
propia caribeña y latinoamericana, sino la idea del equilibrio del mundo.
En ese sentido señala que la Carta de las Naciones Unidas y su sistema de
instituciones, en especial la UNESCO, constituyen un elemento esencial para
procurar ese equilibrio y cómo se violan esas bases jurídicas de la
civilización moderna, es decir la más alta creación del derecho
internacional y subraya: "Por lo tanto y pese a sus imperfecciones, hay que
defender y respetar a la ONU y a la vez, plantear con inteligencia y valor
la necesidad de modificaciones para darle mayor autoridad a la Asamblea
General y permitir una democratización del trabajo del Consejo de
Seguridad, junto a los esfuerzos por fortalecer la cooperación entre todas
las naciones y promover los programas y acciones multilaterales". Su
pensamiento es que este multilateralismo debe favorecer una convivencia
pacífica y civilizada entre todos los puebles y países con independencia de
su tamaño, sistema económico, nivel de desarrollo y su poderío militar "El
principio de autodeterminación de los Estados y de plenitud de soberanía
nacional, el respeto a la identidad cultural de cada pueblo y la más amplia
libertad de intercambio y comercio, son cuestiones a concretar en la
cultura ética que debe predominar en el concierto universal de las naciones".
Estas expresiones tienen hoy, para nosotros latinoamericanos, ciudadanos de
países vulnerables a las enormes presiones de un mundo unipolar, una
significación especial después de la intervención unilateral de un pequeño
grupo de naciones, lideradas por Estados Unidos en la invasión y la guerra
desatadas en Irak....
Educación, cultura, equilibrio internacional son los temas que definen el
interés de un hombre empeñado en colocar en el centro de las reflexiones de
los intelectuales y los políticos, el valor de un pueblo educado para hacer
frente a las vicisitudes de todo orden que hoy sufren nuestras naciones.
Por ello, más allá de las opiniones seguramente antagónicas que hoy se
puedan tener sobre el régimen de gobierno de un país que ha resistido los
embates sin respiro de la potencia más poderosa de la tierra, este homenaje
al Dr. Hart Dávalos es un reconocimiento a una persona que encarna los
valores que hoy, en Argentina, vuelven a ponerse en el centro de la
reflexión ciudadana: la lucha contra la corrupción, la ética en la
política, la defensa de una identidad nacional, hoy devastada por las
políticas neoliberales de la década del 90 y el valor que tiene la
educación y la cultura, junto al trabajo, para devolver a un pueblo el
derecho a la dignidad.
Estos dos últimos documentos y las palabras del Dr. Armando Hart Dávalos
estan disponibles en el sitio del periódico digital HOY la Universidad:
http://www.prensa.unc.edu.ar/_notas/03-05-22entrevistahartdavalos.htm
Sitio web de este número:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/message/725
¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬
Para leer por e@mail Año IV - No. 693
Servicio solidario de lecturas por correo electrónico
Literatura e Ideas para el Mundo Necesario
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/paraleer.htm
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer
Ultimos números publicados:
[P/L@692] Eduardo Galeano: Lo que el viento se lleva
[P/L@691] El Che cumple 75 años
[P/L@690] Jorge Lanata: Anclao en Tandil
[P/L@689] Documentos: Los mártires del 9/6/56
[P/L@688] Kurt Vonnegut: Hay un clima raro últimamente
Para leer los últimos números encontralos en:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/messages
Para consultar el índice de P/L@ entra en:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/Indices/indice600.htm
Visita nuestro Almacén de libros electrónicos en:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/Almacen.htm
Se aguardan con entusiasmo tus aportes con material literario afin así como
tus críticas sugerencias.
Envíalos a paraleer@... (únicamente)
Agradecemos a todos los que solidariamente nos envian valiosos textos para
compartir, por ellos continúa funcionando este servicio.
Invita a tus amigos a sumarse a la red P/L@, diles que se subscriban
enviando un mensaje en blanco a: paraleer-subscribe@yahoogroups.com
Para borrarse: otro mensaje a paraleer-unsubscribe@yahoogroups.com
-----------------------------------
Escucha nuestro programa radial
DAÑOS COLATERALES... (lo que queda es lo que hay...)
Nuestra propuesta para reconstruir lo que nos deconstruyeron
De 9:30 a 11 de la mañana
En la 94.3 FM - Universidad Tecnológica Nacional - Córdoba
Sintonizalo online en: http://www.frc.utn.edu.ar/radio
-----------------------------------
PARA ESCRIBIR POR E@MAIL
Participa en nuestro Ciber-taller literario [P/E@] dirigido por Carlos Scocco
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraescribir/files/paraescribir.htm
Comunicate a: paraescribir@...
-----------------------------------
© Red P/L@ - 1998/2003 - Derechos reservados
Integrante del Foro de Medios Alternativos www.fodema.com.ar
Coordinador: Tonio Blanco - Córdoba, Argentina
¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬