AMIA: 10 Años de impunidad
Paraleer te regala un libro de Jorge Lanata
CORTINAS DE HUMO
Una investigación periodística sobre los atentados a instituciones judías
en Buenos Aires.
Publicado por Lanata en 1994 junto al periodista estadounidense Joe Godman.
Descargalo de nuestro almacén:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/Documentos/
¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬
[P/L@] Caso AMIA: 3704 días sin justicia
Gabriel Levinas y su opinión por la absolución de los imputados en la Causa
AMIA:
"Debíamos liberar a estos delincuentes para que los verdaderos culpables
sean encontrados"
A lo largo del extenuante juicio oral pudimos confirmar lo que ya la
sociedad sabía: la causa judicial del juez Juan José Galeano fue un
verdadero desastre.
La lista de irregularidades es tan extensa como el interminable expediente,
de casi 140.000 fojas, más causas conexas, peritajes, informes de
inteligencia, etc.
Hoy, como hace diez años, todo está en veremos, no hay una sola cosa
"segura" que no deba ser revisada. A diez años, no sabemos qué pasó en la AMIA.
Frente a esto, las instituciones de la comunidad judía pretendían que se
condene a los acusados y en esa misma tesitura están algunos de los
familiares de las víctimas.
Desde el punto de vista legal no se puede condenar a nadie como cómplice
del atentado basado en semejante expediente, y este tribunal así lo pensó.
Pero por otra parte, si el tribunal fue capaz de desoír presiones de
familiares y de la querella oficial, esto habla de la valentía de su veredicto.
Lamentablemente, la independencia del tribunal es inversamente proporcional
a la voluntad y los deseos de los principales damnificados. Paradójica
situación porque la estupidez o complicidad, depende el caso, desde el
principio de la causa y la incapacidad de autocrítica de la dirigencia de
la colectividad después obstruyó el camino y hará incluso -a futuro- más
difícil aún llegar a la verdad algún día.
La causa, armada con irregularidades que llegaron hasta el pago por un
testimonio falso de cuatrocientos mil dólares al principal imputado, Carlos
Telleldín, sigue siendo defendida a rajatabla por gran parte de la querella
y lo que sabremos ahora -conocido este fallo que considero justo- es
también hasta dónde llega la irresponsabilidad de nuestra dirigencia y la
paciencia de la comunidad en aceptar que estos ineptos nos sigan
representando y hablando en nuestro nombre.
Gabriel Levinas /Sept. 2004
Aparecido en: www.nuevasion.com.ar
***
Caso AMIA: Volver a empezar
Reportaje a Gabriel Levinas
"Que la verdad no pueda ser develada, no es excusa para dejar de buscarla"
La Maga, Nota del 26 de agosto de 1998.
Producción y reportaje: Vicente Zito Lema y Conrado Yasenza.
Gabriel Levinas es artista plástico y autor del libro Arte argentino
contemporáneo. Como periodista fue fundador y director de la revista El
Porteño. En la actualidad realizó diversas investigaciones periodísticas
free-lance. Trabajó en el norte argentino en un proyecto de protección de
la fauna con aborígenes wichi. También redactó un informe sobre la
investigación del caso Amia para el Comité de Relaciones Exteriores del
Congreso de Estados Unidos de América. En relación con la causa Amia,
Levinas fue el responsable de su informatización, a pedido de la Daia,
entre los años 1997 y 1998. Actualmente está por finalizar un libro sobre
el caso en la editorial Sudamericana. En esta entrevista, Gabriel Levinas
describe las razones por las cuales se involucro en la investigación del
caso Amia, las posibles causas del atentado y su relación personal con las
instituciones Daia-Amia, asi como también el vinculo actual que mantiene
con el organismo que agrupa a un sector de los familiares de la víctimas:
Memoria Activa.
-¿Qué significó en su vida el atentado a la Amia?
-Fue una masacre más dentro de las que hemos vivido y que, para mí,
empiezan con Trelew, porque esa fue la primera vez que, de manera
ostensible, desde el Estado se hacía un fusilamiento casi sin encubrirlo.
Me parecía que era una cosa que no se la podía dejar pendiente, y sin
embargo se la deja pendiente. Se hace un acuerdo nacional y se negocia esa
situación. Qué hubiera pasado si en aquel momento se hubiesen ajustado las
cuentas, ¿los 30 mil hubieran sido 30 mil? Es difícil saberlo. Yo pienso
que por ahí no. Pero si después de los 30 mil se iba a dejar todo así, cada
vez iba a ser más grave. Antes de las elecciones, el las que ganó Alfonsín,
se estaba negociando. En ese momento yo saqué una nota en El Porteño donde
decía que el miedo era una mala inversión, que negociar por miedo era una
mala inversión, que primero fueron 16, después fueron 30 mil y más tarde
cuántos íbamos a ser. Que con o sin miedo había que seguir adelante y sin
negociar esa historia. Y para que les fuera más difícil negociar en aquel
momento se me ocurrió mostrar las caras, cosa que nadie creía, de los
chicos desaparecidos. Inundé la Ciudad de Buenos Aires con las fotos de los
chicos desaparecidos. Cuando los políticos estaban ya por firmar con los
militares un nuevo acuerdo y apareció esa historia de los afiches, yo creo
que pensaron dos veces si podían firmar también eso. Yo aprendí con el
tiempo que algunas cosas se pueden hacer aunque sea un solo tipo, como
francotirador. Yo empecé esta investigación, pero hubiese preferido que la
haga otro.
Yo veo que el periodismo confunde lo que es la fuente de trabajo y hasta
dónde pueden llegar las obligaciones con esa fuente de trabajo. Nosotros
estamos con los pelos de punta con lo de Cabezas, luchando con todo ese
cuerpo corporativo de la policía. Y de repente acá nos encontramos con una
situación, donde también hay 86 muertos, y la prensa, también en una
situación corporativa, acepta haber mentido, a sabiendas, para defender su
fuente de trabajo. Y hasta dónde la defensa de la fuente de trabajo
justifica que vos mientas. Hay 86 muertos.
-¿Cuáles son las razones o motivaciones que lo impulsan para involucrarse
en esta investigación?
-Yo tengo en realidad más cosas en común y más relación con la gente que
murió en la Amia que la gente de Trelew, en términos de conocimiento. Por
otra parte, mi padre construyó ese edificio y fue miembro del tribunal de
ética de la Amia.
Hagamos un par de salvedades. La primera es que yo no estoy de acuerdo en
investigar el hecho en sí. Yo creo que ese es trabajo de la policía, me
guste o no me guste, y del juez. Yo lo que tengo que hacer es investigar
cómo ellos investigan y denunciar si lo hacen mal. Y aparte me parece, por
distintas circunstancias a lo largo del tiempo, que hay hechos en común con
investigaciones previas mías. acerca de los militares, los desaparecidos,
etc., que me han servido enormemente para entender esto. Para la mayoría de
la gente, todos esos movimientos iniciales desbordados por la situación,
donde la policía actuó sin saber qué hacer, todos esos hechos, la gente los
interpretó como errores, como una situación de subdesarrollo, y era todo
mentira, formaba todo parte de un esquema. Ellos sabían qué era lo que
tenían que hacer, sabían muy bien lo que significan los peritajes para las
compañías de seguros, porque viven de eso. Saben qué se puede tocar y qué
no, porque hay un Código Procesal, y acá en ningún caso se observó ese tipo
de situaciones. Además, veo que quienes deben llevar adelante la
observación de la investigación judicial, que vendría a ser la querella, en
realidad son prácticamente casi cómplices de lo que está pasando. Un año,
la Amia y la Daia estuvieron sin penalista. Así, dentro de mis motivaciones
incluyo la actuación absolutamente deficiente de las instituciones judías.
La razón del hecho: la voladura de la Amia
-¿A qué razones atribuye la voladura de la Amia?
-Yo puedo tener impresiones personales, pero debo ser muy cauto y prudente.
Yo no sé qué pasó. Acá todavía no se pusieron de acuerdo ni los
investigadores oficiales. Lo que sí podemos decir, sin equivocamos, es que
la masacre de la Amia fue posible porque no se investigó la masacre de la
embajada.
-¿Cuál cree que es el nexo entre el primer atentado y el segundo?
-Yo creo que existen nexos, y también creo que existe una relación entre el
Hezbollah, y esto. Pero eso es una suposición. Existen una serie de datos
llamativos que tienen que ver con el expediente. Se hicieron allanamientos,
que estarían indicados por el caso de la embajada, recién con la masacre de
la Amia. Pero mucho más no sé por qué no investigué el primer atentado.
-¿Se puede sospechar que no hay relación y que, cómo a veces sucede con los
crímenes seriales, se usa lo que en apariencia es una relación para causar
un segundo hecho y que el primero le sirva de cortina aunque no tenga nada
que ver?
-Puede pasar. En la investigación que tendrían que haber hecho y no se
hizo, da para esa suposición. Yo no puedo tener certezas de nada porque el
expediente fue, adrede, muy contaminado. Y las pruebas fueron arruinadas.
Se necesita la más alta decisión política para contaminar tanto el
expediente. Hoy es muy difícil encontrar elementos que permitan procesar y
condenar a los culpables. Pero sí se pueden encontrar huellas de aquellos
que se dedicaron a borrar huellas, y uno por esas pistas también puede
llegar. Yo quisiera evitar todas las presunciones y las hipótesis, porque
las hipótesis son un arma de doble filo, son necesarias para ver con qué
concuerdan. Por eso yo lo que hice fue tomar todas las hipótesis como si
fueran mías, pero sólo provisionalmente. Si no uno termina viendo solamente
aquellas cosas que sirven a la hipótesis que se formula. Por ejemplo, Román
Lejtman me llegó a decir que para él no tenía ninguna importancia que el
juez no haya citado a los casi 300 heridos. Sólo se ha citado a 20. Si no
es importante, para qué se citó a 20. Uno sólo de los testigos que no
fueron citados pudo haber visto algo que podría ser una clave. Por eso, lo
primero que hay que hacer es ver a todos ellos. A Román Lejtman le parecía
que eso carecía de relevancia, porque para su hipótesis no era importante.
Por eso las hipótesis terminan comprometiéndote con situaciones que después
es muy difícil dar vuelta. En este momento, una de las cosas más difíciles
para mí, teniendo evidencias clarísimas de un montón de cosas, es cómo
hacer que los tipos que han escrito hasta libros sobre el tema vayan para
atrás porque se equivocaron.
Investigaciones y libros publicados sobre el caso
-¿Qué visión tiene acerca de los libros publicados sobre el tema por Juan
Salinas, Jorge Lanata y Joe Goldman*, por ejemplo?
-Yo creo que el libro de Lanata tiene un par de aciertos. Fue un libro
demasiado prematuro, yo sé que él puso el nombre, pero lo hizo Goldman. En
el caso de Goldman, él me confesó que trabajaba part time para el FBI. Él
me dijo que cualquier otro juez que no fuera Galeano podría ser peor. Cosa
que es un error jurídico, porque no existen jueces mejores ni peores,
existe voluntad política. Goldman creía que a Galeano no había que moverlo,
y Galeano es la clave del asunto, porque es, de alguna manera, el que
cierra todos los caminos.
-¿Cuál es el aporte de este libro a la investigación?
-Creo que, de entrada, Lanata no se tragó una cosa que era intragable: que
un tipo que sabe que va a cometer tal atentado, y que encima se dedica a la
compra y venta de autos usados, vaya y deje el número de motor puesto. Eso
no tiene ningún sentido, y de ese estilo había un montón de datos. La otra
cosa que rescato es que Lanata y Goldman denunciaron las presuntas
desprolijidades que hubo de entrada, y que fueron de todo tipo. Al inicio
de todo este asunto, cuando fui llamado para colaborar con el abogado León
Smolienski, que integraba la mesa de abogados de la Daia, y me enteré que
todos y cada uno de los cadáveres fueron saqueados por la policía y por los
bomberos, cosa que la Daia conocía y no se animó a denunciar, yo me
pregunté: "¿SÍ no se animaron a denunciar un robo simple, se van a animar a
enfrentarse con los tipos que pusieron la bomba?”.
El libro de Lanata funcionó con independencia, esa es la ventaja que tiene
sobre casi la totalidad de las demás investigaciones relacionadas. El libro
de Salinas es más complicado, primero porque él se complica mucho y porque
quizá necesita menos elementos para encontrar conexiones entre cosas que,
por ahí, para un caso de esa naturaleza se necesitarían más. Al mismo
tiempo es un libro que estuvo condicionado por la propia Amia, porque lo
financiaba. Hay que ver cómo hubiera salido sin esa financiación. Cada uno
tiene un poquito de razón, el asunto es ver cuál es la importancia relativa
de cada una de esas cosas y la única teoría que sirve va a ser aquella que
junte la totalidad de los hechos que realmente sucedieron. Ninguna
hipótesis sirve si hay que ocultar parte de la verdad. No quita esto que
actualmente Salinas esté realizando otro excelente trabajo sobre el caso.
-En estos libros, ¿hay alguna hipótesis que involucre el conjunto de los
hechos?
-No, ninguna lo hace. Creo que yo estoy más cerca de hacerlo. Cuando vi que
ese expediente crecía dos o tres cuerpos por semana dije: "Está la policía
detrás de esto". Pero no lo puedo probar, es una forma de entrar en el
problema, como se hacía antes. Si la policía no está en la puerta, zona
libre. ¿Quién era el comisario? Era uno de los instructores del Cape
(Centro de Adiestramiento de la Policía Especial), que en la época de los
milicos, por ofrecimiento de los propios grupos de policías, armaron un
grupo de tareas que a su vez entrenaba a otros oficiales, y los convertía
en comandos. Eran absolutamente antisemitas. El tipo que dirigía la
Comisaría 7, es decir el que manejaba la cuadra de la Amia, era uno de los
instructores del Cape: Gastón Fernández. Ese tipo era el que tenía a su
cargo la custodia de la Amia. Y la Daia, a los tres meses le hace un
homenaje al tipo, por su participación en el salvataje.
-Aparte de estos dos libros, existe el libro oficial de la Daia. ¿ Qué es
lo que rescata y condena del mismo?
-No rescato nada. Yo creo que ese libro es un fiasco. Yo mismo, en su
momento, preparé un montón de elementos contundentes que no fueron
incluidos. Es un libro absolutamente tibio, que solamente viene a cumplir
con una necesidad de parecer que uno está un poco enojado con el Gobierno,
pero no demasiado. Viene a cumplir con el manierismo del enfrentamiento,
pero no hay tal enfrentamiento. Todo el mundo entiende que ellos deben
tener una manifestación crítica, esa es una forma de demostrarlo, pero,
básicamen-te, no hay nada.
-¿Conoce otras investigaciones que se hayan realizado?
-El periodista Omar Lavieri, el día 21, hace un pacto con Galeano. Hubo
testigos del pacto y aparte se puede demostrar solamente leyendo el Clarín.
El pacto es así: "Vos solamente mandás adelante la teoría de la Trafic, y
tenés acceso irrestricto al expediente". El pacto se cumplió. Yo lo fui a
ver en el 95, cuando iba a preparar un informe para un congreso, en Estados
Unidos, sobre el caso Amia. Necesitaba que hiciera un par de operativos de
prensa, que publicara alguna cosa para ver qué saltaba. El tipo me dijo
claramente que él no publica nada que no constara en el expediente. Ahora,
le dije a Lavieri, si en el expediente no hay nada, ¿vos vas a publicar
nada? Eso no es periodístico. El 20, Clarín decía que, a juzgar por la
forma en que se encontró el volquete, que estaba bajo los escombros, que
estaba desflorado, desgastado en todas sus partes, eso era porque algo
había explotado adentro. El 21 se olvidó de lo que había publicado el 20,
se olvidó de lo del volquete y habló de la teoría de la Trafic. El 20 a la
noche, en Clarín, fue la reunión con Galeano con un testigo que era amigo
mío y que está dispuesto a declarar. Pero no hizo falta ya, porque Lavieri
habló, en esos días, en el programa de Aliverti y le dijo que el pacto no
lo hizo él, que lo hizo directamente Clarín.
Después tenemos a Román Lejtman, quien conoce mi trabajo y es el mismo que
me dijo que para qué iba a mentir Nicolasa Romero, cuando ahora ella misma
reconoce que mintió. La citan los abogados de la Daia, la interrogan, se
pone a llorar y Galeano le dice que se vaya porque está llorando. Nicolasa
Romero es la única persona que dice haber visto una Trafic en el lugar. La
hermana que iba con ella dice completamente otra cosa, no vio nunca una
Trafic y cruzaba con ella la calle. A Nicolasa casi la pisa una Trafic y a
la hermana casi la pisa un taxi, y el taxi sí está confirmado. Y encima
Román Lejtman es el tipo que hace el negocio con Telleldín y Galeano, para
hacer el libro famoso, con el video de por medio. Román Lejtman también
aceptó la versión oficial de la Trafic para tener acceso irrestricto al
expediente.
La Nación, por ejemplo, durante un año y medio no pudo acceder al
expediente porque no aceptó ese tipo de pacto. Al año y medio tuvieron que
transar. La prensa funcionó mal, a favor del encubrimiento, a veces sin
darse cuenta, otras veces sí.
Horacio Verbitsky se tomó el trabajo de chequearme la información como en
mi vida me la chequearon. Eso me sirvió para respetarlo mucho más de lo que
lo respetaba y segundo porque me ayudó a aceitar y a reactivar el mecanismo
que ahora me permite tener estas conversaciones. Verbitsky es el más serio.
En el caso de la Amia murieron 86 personas, la prensa puede equivocarse,
pero hay que tener el más alto grado de honestidad intelectual. En eso no
se puede fallar.
Investigaciones de los familiares e instituciones judías
-¿Tienen los familiares o las instituciones judías, abogados o
investigadores que traten de dar respuesta al porqué del atentado?
-Ellos tienen abogados que forman parte de la querella, con lo cual son una
suerte de fiscal privado, controla un poco la causa. Pero el que tiene la
obligación de investigar es el juez, y la Policía Federal por orden del
juez; cualquier otra cosa no sirve, y creo que no existió ninguna otra cosa.
-Desde esa fiscalización de la causa, ¿los familiares tienen una idea
acerca de qué es lo que ocurrió y quienes fueron sus responsables?
-Sí, la tienen, pero creo que no es la correcta. Ellos siguen creyendo en
la teoría de la Trafic. Ahora dicen que no importa si el motor llegó
andando o si lo pusieron para desviar la causa, porque el motor está ahí.
Yo creo que, de entrada, es hasta sensato, pero en realidad no es así.
Porque hay que saber exactamente lo que pasó, de lo contrario. no podemos
condenar a nadie.
-¿A qué causas atribuye usted la insistencia, por parte de los familiares,
en la teoría de la Trafic?
-Los familiares pueden ser los más creíbles, pero eso no significa que sean
los más eficaces. La sociedad les cree a los familiares de cualquier
víctima, lo cual les otorga también cierta impunidad. Es decir, y esto
nunca me animé a decirlo, es un sorteo macabro el que determina quién es
creíble y quién no lo es. Hay quienes están involucrados en esto porque
perdieron un familiar, pero a su vez son empleados más o menos jerárquicos
de la Amia y de la Daia, tienen relación de dependencia y, en algunos
casos, no pueden en-frentarse demasiado.
-Hay familiares que están abiertamente enfrentados con las instituciones
oficiales judías, como la gente de Memoria Activa...
-Estoy de acuerdo. Pero yo creo que, lamentablemente, durante más de un
año, todo Memoria Activa depositó en la Daia la responsabilidad de llevar a
cabo la querella. Directamente dieron por hecho que ellos lo tenían que
hacer. La Daia estaba feliz de esta situación y el Gobierno, más. Así se
perdió un año muy valioso de investigación. Y una vez que empiezan a
trabajar, hay diferencias enormes entre la gente que responde a distintas
formas de pensamiento, y a su vez de lealtades y deslealtades. Hay gente
que por ejemplo, está bajo la órbita de Luis Dobniewski, abogado de la
Amia. Dobniewski avala absolutamente al juez.
-¿Cómo sintetizaría el pensamiento sobre lo ocurrido en la Amia del grupo
de familiares que integra Memoria Activa? ¿Qué versión o qué idea tienen?
-Yo creo que este grupo ha sufrido un proceso bastante similar al de las
Madres de Plaza de Mayo, quienes, como sabemos, muy bien han peleado, y eso
es invalorable. Y yo puedo no coincidir con alguna metodología, pero no
puedo no estar de acuerdo con esa pelea. Esa pelea es única y la agradezco,
porque eso mantiene viva la posibilidad de que este caso se resuelva. Sin
esa pelea, si ellos no existen yo no existo. Para empezar, todo respeto,
sobre todo por sus víctimas. Todos los lunes, ese homenaje que se hace a
las víctimas y esa denuncia a la impunidad son muy valiosos. Para que ello
sea posible son fundamentales Laura Ginsberg y Diana. Ellas, entre otras
personas, resultan el alma de esta situación. Todos, sin excepción, nos
equivocamos. Por suerte, yo no perdí a nadie, ni en el momento de los
desaparecidos ni en la Amia. Pero estuve antes y ahora. Y esto no es una
desventaja, puede ser una ventaja, porque no es que a mí me eligió un
sorteo macabro, sino que me puse a trabajar. La experiencia que yo tengo
creo que es valiosa y que tendría que ser tomada en cuenta. Yo la ofrecí y
no le dieron importancia. Tengo mucha información cargada en mis
computadoras, puedo cruzar datos. A mí me pagaba el propio Rubén Beraja
para que investi-gue. Yo trabajé para la Daia. La causa es una herramienta,
pero si acaso existe presión política para que haya decisión política, el
caso no se va a resolver. Y yo creo que los familiares de Memoria Activa
para la acción política son ideales. Pero creo que desperdiciaron una
posibilidad enorme, con un abogado que fue el único que alguna vez metió en
cana a canas, que fue León Smolianski, quien se pasó a los familiares y
dejó a la Daia, porque quería llevar adelante la causa. De la misma manera
que metió presa a toda la plana mayor de la Policía Federal en el caso Sivak.
-¿Qué es lo que sucedió con el abogado Smolianski?
-Se fue de la Daia porque no pasaba nada. Era tanta la interna, tanta la
presión, el conciliábulo permanente, que renunció. Y Alberto Zupi, que es
un tipo más autoritario, parece que maneja mejor las cosas, las impone. Es
un penalista que estuvo a cargo el tema de Priebke, y lo hizo bien. Pero
este caso lo haría mejor un penalista más relacionado con el tema de
siniestros, de seguros, que un penalista político.
-¿Cuál es la posición de la Daia y la Amia frente a la necesidad de hallar
a los culpables?
-No creo que ninguna de estas instituciones no quiera que los culpables
vayan presos. El tema pasa por lo que son capaces de hacer al respecto y lo
que son capaces de dar a cambio. Como primer punto, yo creo que cuando el
presidente de la Daia es presidente de un Banco (Banco Mayo), ya estamos
condicionados. Esto se lo dije a Beraja el primer día que lo conocí. Punto
número dos, cuando estalló la bomba, el Banco Mayo estaba a punto de caer.
El efecto Tequila casi lo tumba. Era un banco que estaba en condiciones de
ser absorbido. No obstante, el Banco Mayo no sólo no se cayó y terminó
absorbiendo a otras instituciones, sino que creció hasta 1997, más de
catorce veces, y recibió préstamos. Esto podría haber sido una estrategia
del Gobierno para no enojarlo demasiado, sin que Beraja le pidiese nada.
-¿ Cuál es su relación con Rubén Beraja?
-Yo le pregunté a Beraja acerca de todo esto, y le dije que la mejor prueba
de que no tuviera nada que ver era que la causa avanzara, o por lo menos
que hiciera todo lo que pudiera. Entonces me pidió que trabajara con él. Me
contrató y yo sería un mentiroso si dijera que tuve alguna restricción a la
información: me dio todo y me permitió investigar desde lo técnico hasta lo
económico. ¿Cuándo interpreté yo que la situación no estaba bien?, cuando
empezaron a pasar todas esas cosas que yo decía, que yo encontraba un error
en la investigación e iban y lo limpiaban en lugar de investigarlo. Ellos
siguieron llevando adelante la teoría de la Trafic cuando yo ya había
demostrado que lo de las piezas de la Trafic era todo mentira. Ninguno de
los vehículos coincidía con los pedazos encontrados en la Amia. Por otro
lado, esos pedazos hallados no conforman un vehículo posible en condiciones
de funcionar. Además, no se encontró lo que estadísticamente siempre se
encuentra, que es un 35 o un 40 por ciento de un vehículo cuando explota.
No se encontró ni un pedazo en el lugar de la explosión, cuando
físicamente, por lo menos, debe quedar el piso, el pedazo que va para
abajo. Se debió encontrar el chasis, porque el explosivo no rompe el metal.
Nassib Haddad es el propietario de la empresa de volquetes que puso el
volquete en la puerta y que además compró toneladas de amonal, que mintió
en una compra que era la cantidad exacta según los peritos, para poder
llevar a cabo el atentado. Esa compra la hizo cuando él no estaba
autorizado aún para comprar material explosivo -porque después él logró la
autorización para hacer un dique en Casa de Piedra -es decir que en ese
momento Haddad compró explosivos y los transportó por rutas nacionales y
provinciales sin tener permiso para ello, lo cual implica un delito
federal. Galeano tiene conocimiento de esto y como es un delito
independiente del caso Amia debería haber dado parte de ese delito o
procesarlo él mismo, y no lo hace, por lo tanto, casi se podría hablar de
un encubrimiento. También la Daia conoce todo esto, y tampoco hace nada.
Hechos de esta clase hay varios.
-¿ Qué supone que hay detrás de esto?
-Por empezar, yo creo hoy que pudo haber habido traiciones. En el caso de
Beraja yo creo que influyó la cultura de la conveniencia. Yo veía
ingenuidad, incapacidad, desidia y bastante miedo. Y al mismo tiempo una
falta de conciencia del poder que se tenía, y del poder que implicaba ser
una comunidad judía, con el apoyo irrestricto de toda la comunidad
internacional que estaba esperando una señal para hacer lo que tenían que
hacer. Y Beraja lo frenaba. Esto no es todo. Yo soy investigado por el
juez, es pinchado mi teléfono. Después pasan dos o tres cosas que son
fundamentales para mí. Una es el caso de Cúneo Libarona, donde yo veo a un
juez de la Nación negociando con un imputado en la causa, una declaración
consensuada a cambio de dinero. Y al mismo tiempo me confunde, no sé cuándo
es juez y cuándo editor. Eso, para mí, es en sí mismo suficiente motivo
para que al juez se lo aparte. Es un hecho grave, que se muestra en el
video con toda nitidez y claridad. Así, yo veo a un presidente de la Daia,
que me representa aunque no quiera y no me guste, avalando semejante delito
en vez de denunciarlo. Veo a Beraja defendiendo a Oyarbide, y me pregunto
hasta dónde llega su compromiso político para tener que defender a
semejante persona.
-¿Cuándo y por qué se produjo el punto de inflexión en su relación con el
presidente de la Daia?
-El punto de inflexión se dio un día que yo hacía maquetas, animaciones
para saber qué había pasado los tres minutos previos al estallido de la
bomba. Cuando Beraja me llamaba y me preguntaba por qué cuerpo iba, yo
decía por el primero, yo ya había informatizado un montón, pero me
obsesionaban los tres primeros minutos. Si no entendía el primer cuerpo,
cómo iba a pasar al segundo. Yo estudié detalladamente esa situación, y sé
que no había espacio físico para la Trafic. Esto es la base de todo y no es
una concepción subjetiva mía. es la suma de testimonios, de leyes físicas.
Yo sugiero también que se tomen abogados penalistas y así se hace. Un día
me llaman a una reunión y me piden que vaya con mi maqueta. Cuando llego me
encuentro con Osvaldo Laborda, que es un experto en explosivos. Yo
desconocía que iba a estar, y él, que venía de afuera de la institución, me
esperaba. Entramos en una discusión, porque yo lo primero que le dije fue
que la posición de los vehículos no era la que se suponía, era otra. Yo
puedo demostrarlo y es de vital importancia. Si se parte de otro planteo,
se llegan a conclusiones equivocadas. Él le quitó importancia al hecho, aún
cuando él mismo lo había enseñado en otra oportunidad. Yo noté una cosa muy
rara: se decía que uno de los amortiguadores, de los elásticos de la
Trafic, era de un modelo y otro era de otro, uno era grande y el otro
chico. López, el perito de la policía, decía que no era largo sino que se
había agrandado por la explosión. Yo veía que la Daia y la Amia estaban
comprando la versión de L usando sus argumentos, le pregunté cuántos
hombres hay con esas habilidades. Me contestó, disgustado: "No más de
cien". Busquémoslos, insistí. Me miraron mal. De ahí en más yo sabía que lo
que me quedaba era irme y necesitaba tiempo para sacar toda la información
que pudiera hasta que no diera más. Le avisé a Beraja - que era el que me
había contratado- que me iba a ir.
-¿Cómo es hoy su relación con la Daia y con la Amia?
-Ellos van a decir cualquier cosa porque ya lo han hecho, aun conociendo un
cierto pacto que hicimos con Beraja cuando me iba.
Yo quedé en que me cortaba solo y le di la oportunidad de que si salía
bien, él podía decir que había formado parte de sus pericias, y si no era
así, decir que me había cortado solo, en tanto y en cuanto él no saliera a
desmentir cosas que eran ciertas. Las palabras iban a correr por mi cuenta.
El no cumplió. Enseguida empezó a dar opiniones, a decir que yo no conocía
la causa.
-Hablemos de la relación con la Daia y de la manera en que esa institución
está investigando o fiscalizando la tarea del juzgado.
- Para la Justicia argentina el querellante es una especie de fiscal
privado. Observa, controla, pide medidas. Entonces no se puede tener una
relación carnal con el juez. Es incorrecto avalar abiertamente todo lo que
hace el mismo. Caso contrario, uno también se convierte en responsable de
la investigación y la Daia como querellante no tiene por qué hacerlo. El
único a quien corresponde investigar la masacre es al Estado, a la
Justicia. De otra manera, se corre el riesgo de ser corresponsables del
fracaso. Este el problema en el que está metida la Daia. No se entiende
entonces el comportamiento de la Daia, ya que por otra parte quiere mostrar
una actitud cauta.
-¿Cómo es entonces, en lo concreto, la relación entre la Daia y el juez
Galeano y a qué obedece las formas en que se da esa relación?
-Estimo que la relación Daia-Galeano se ha hecho más íntima de lo que
debería ser a partir, básicamente, de los estrechos lazos que el abogado
Dobniewski, abogado de la Amia, tiene personalmente con el juzgado. Es una
relación cercana, mimetizada , si se quiere, promiscua.
-¿A qué obedece este tipo de relación entre el juez y el abogado?
-Eso no lo sé bien. Puedo pensar que este abogado es un hombre muy
mediático, al que le gusta aparecer continuamente en la televisión, en
todos los medios. Él tiene ahora una imagen pública gracias al caso Amia y
no la quiere perder. Es una situación de privilegio y subsistencia personal
que prioriza por encima de los muertos. Por una cuestión de ética, no
tendría que estar en un caso así después de haber sido abogado del Bambino
Veira y actuar en la causa del padre de Telleldín, uno de los imputados.
Además es una persona que continuamente falta a la verdad. No tengo el
menor miedo en decirlo. Además, no sé porqué miente tanto. Por ejemplo, hay
un testigo, el señor Di Napoli, que fuera secuestrado por el padre de
Telleldín y que avala la teoría de que la explosión se produjo en el
volquete. Y el abogado descalifica la teoría y dice que nada de lo que el
testigo afirma le consta. Sin embargo, él estuvo como defensor en esa causa
de Telleldín padre. Y a Di Napoli, en el juzgado, le devuelven máquinas
agropecuarias, es decir, propias de un productor del campo y sin embargo
también dice que no le consta esa condición de Di Napoli. Dicha causa fue
agregada a la causa de la Amia, es decir, si dice que nada le consta, está
falseando los hechos. No es lo mismo que un abogado de la Daia se equivoque
a que un abogado con toda la responsabilidad que se presume en esa causa no
diga la verdad. Allí ya cambia la mano, debe pensarse en la mala fe, en
intereses oscuros. A todas luces su actitud es mínimamente poco inteligente
y creo que va a terminar mal.
-¿A qué se debería esa actitud del abogado que usted denuncia?
-Es muy difícil saberlo, pero a partir de que como abogado defendió gente
de la banda de Telleldín padre, a mí se me abre una legítima sospecha sobre
su conducta, aunque no sepa las razones de la misma. Puede pasar que a él
lo tengan agarrado de algún lado.
-¿Entonces lo que usted tiene son sospechas?
-Sí, muchas sospechas de su comportamiento en general y también pruebas
para demostrar que el abogado Dobniewsky mintió varias veces. Hay un montón
de personajes, entre los que incluyo a Dobniewsky y a Beraja, que no
tendrían que tener las responsabilidades públicas que mantienen en esta causa.
Las otras Investigaciones
-¿Tiene conocimiento de que los servicios de información argentinos estén
haciendo algún tipo de investigación paralela a la del juzgado?
-Lo único que hacen ellos es investigar a los que intentamos encaminar la
verdad de lo que pasó en la Amia y desviar todo lo positivo que podemos
aportar nosotros. Tengo certezas y pruebas de lo que digo. Han puesto
piedras, han revuelto la causa, obstaculizando el trabajo de los que
buscamos la verdad. Soy más investigado yo que muchos de los que están
involucrados directamente en el atentado.
-Y en cuanto al organismo que creó el gobernador Duhalde para colaborar con
el juzgado, ¿cómo evaluaría el desempeño?
-De entrada, no hay manera de que la policía de la provincia de Buenos
Aires pueda operar en la Capital sin que la fuerza local lo sepa. Entre las
policías no se juega y todo se paga. Segundo, pienso que lo que está detrás
del atentado es una decisión política que no involucra al gobierno de la
provincia. Aunque Duhalde quisiera hacer una investigación en serio sobre
el tema no podría. Aquí no se dan las mismas condiciones que en el caso de
Yabrán. No está de más recordar algo que dijera el ex presidente Alfonsín
cuando le requirieron su opinión desde una revista judía. Él dio a entender
que no podría ir más allá de lo que las propias autoridades de la comunidad
judía aceptaban sobre cómo habían sucedido los hechos y quiénes eran los
responsables. Es decir, nadie puede desdecir la historia oficial de la
comunidad.
-¿Por qué?
-No sé por qué, pero Alfonsín, como en general los políticos argentinos, le
tienen miedo a ponerse públicamente en contra de la comunidad judía y
especialmente de sus autoridades. En mi criterio él estaba diciendo: aquí
hay algo que no cierra.
-¿Sabe si los servicios de información de los Estados Unidos y de Israel
están trabajando en esta causa?
-No me consta nada y creo que no están haciendo nada, y si fuera distinto,
difícil que yo lo supiera. Uno sabe de los servicios lo que ellos quieren
que uno se entere. Todo lo que surge de los servicios es para generar
situaciones y nunca para aclarar la verdad. De todos modos, no olvidemos
que los servicios responden agobiemos. No dirían nada sin previamente
ponerse de acuerdo con el Gobierno argentino. Creo que sobre este punto no
van a ir mas allá dé la versión oficial de nuestras autoridades. Tanto el
Mosad como el FBI saben que desde la investigación oficial les están
mintiendo, pero por razones políticas lo dejan pasar. Eso se ve claro en el
propio informe de¡ FBI, donde el encargado del mismo textualmente dice que
en la Argentina le están dando datos falsos. En ese informe del FBI,
oficialmente, y después de un largo chequeo, no se desmiente ninguna de las
imputaciones que yo hago sobre la conspiración que hubo en el atentado
contra la Amia.
-De sus dichos se infiere una relación suya con organismos de los Estados
Unidos. ¿ Cómo es la misma?
-Mi relación es a partir de algunos familiares que viven en los Estados
Unidos, especialmente mis hermanos. Ellos me pusieron en contacto con
entidades judías norteamericanas que fueron las que provocaron la audiencia
especial sobre el tema en el Congreso de los Estados Unidos. A su vez,
estas instituciones presentaron al Congreso mi informe, el que luego fue
avalado por el mismo Congreso. Incluso lo publicaron junto a otras
informaciones que ellos obtuvieron de distintas fuentes.
-¿Qué relación sigue manteniendo con el Congreso de los Estados Unidos?
-Se mantienen en el mismo nivel. Cuando vinieron los congresistas
norteamericanos a Buenos Aires y hablaron con familiares de las víctimas y
con distintas personalidades e instituciones, también hablaron en privado
conmigo.
-¿Qué piensan ellos de su investigación?
-Es un tema complejo. Me escuchan atentamente, incluso me dan la razón,
pero luego las cosas siguen tal como están. Yo creo que por razones
políticas nadie quiere sacar los pies del plato. No quieren oponerse al
juez ni a la Daia. Y eso a pesar de que es insostenible la teoría de que la
explosión se cometió a partir del autobomba. No se puede negar que la bomba
se colocó en el volquete. Hay elementos de todo tipo, incluso testigos
directos, que avalan esta línea de investigación, y sin embargo en la
práctica la han abortado.
-¿Diría que hay una conspiración para que no se descubre la verdad sobre la
tragedia de la Amia?
-Sé que la palabra "conspiración" despierta rechazo, pero no hay otra
palabra para a lo que está pasando.
-Usted es muy crítico de la investigación del juez Galeano. ¿No rescata
nada de todo lo que se ha hecho?
-Para mi ni siquiera se investigó. Y lo que se llama "avance", son golpes
propagandísticos que se suceden inmediatamente después de las presiones que
recibe el juzgado, o el Gobierno, especialmente desde el exterior. Si uno
toma las fechas de las medidas de Galeano, comprueba que coinciden con los
aniversarios, con la visita de algún personaje público, con hechos
políticos pertinentes. No olvidemos que hay una presión continua de la
comunidad judía internacional y cada tanto entonces se monta un show para
distraer la atención, para mostrar que se avanza cuando en la práctica es
todo lo contrario. Cada vez estamos más lejos de la verdad. Es imposible
entender por qué no se investiga a un montón de gente que de la simple
lectura del expediente surge como altamente sospechosa. Por qué no se
investiga, en especial, todo lo que está ligado a la colocación del
volquete, a los explosivos que sin duda se pusieron allí. Si uno siguiera
por esta línea investigativa descubriría extrañísimos acercamientos con el
poder de personajes que de una u otra forma estarían involucrados. Por
ejemplo, un traficante de armas que vendió pertrechos a Bosnia, y todo lo
ligado a la empresa Santa Rita, propiedad de los dueños de los volquetes;
también se debería investigar lo relacionado a la compra de explosivos.
-¿ Usted involucra al Gobierno?
-Yo tengo el derecho de sospechar de gente ligada al entorno gubernamental
y a los cuales curiosamente se los deja de lado de la investigación a pesar
de que es evidente que despiertan fuertes sospechas. Tampoco se puede
entender como se abortó la línea investigativa que involucraba al sector
del ejército de "los cara pintadas". Para mí eso está ligado a los acuerdos
políticos que se hicieron con el Modin. Lo más indignante de todo es que
una mentira tan grosera como es esta versión oficial que se monta a partir
de la explosión en la Trafic puede ser aceptada por las autoridades de las
instituciones judías. No se puede jugar con tanto dolor, con tantas muertes.
-Reiterando algo que ya se ha dicho, usted no duda de que la Amia explotó
por la bomba que se puso en el volquete. ¿Qué más puede decir sobre este punto?
-Hay elementos contundentes para acreditar la tesis del volquete, que no se
agota en sí. Creo que la bomba en el volquete sola fue insuficiente para
volar la Amia y que hubo otra bomba colocada en el interior del edificio
que estalló por simpatía a partir de la primera. Y esto es algo fundamental
como comienzo de la búsqueda de la verdad. Primero hay que tener una
narración lógica de los hechos. Cuando uno sabe qué pasó, recién podrá
investigar cómo pasó y desde allí establecer una narración lógica. De lo
que se trata aquí, desde el punto de vista teórico, es de convertirla
materialidad del hecho de este crimen, la responsabilidad. Pero ni siquiera
en el juzgado de Galeano tienen en claro la materialidad. El error es creer
que no se puede llegar a los responsables por otra vía que la de la Trafic,
y aún sabiendo que esta vía es falsa insistir en ella. Sin embargo, a
partir de la verdad, que yo pienso que es la vía del volquete, con más
facilidad se podría llegar a los autores responsables, sea quienes fueren.
Incluso, hipotéticamente a los que se sindica partiendo de que la bomba
explotó en la Trafic, es decir al Hezbollah.
-¿Por qué entonces este empecinamiento en seguir por una vía falsa y
desechar la otra, lo que usted considera verdadera, si en definitiva se
llegaría a los mismos responsables?
-A mí también me preocupa la respuesta. Ya que hay demasiadas muertes
detrás, Lo que yo exijo es que no se mienta y que se investiguen las cosas
que se deben investigar y se dejan de lado. Ya no me importan las razones
del empecinamiento, lo único que importa es que se llegue a la verdad, y
esto más allá de que mi trabajo sea válido o no. Es como pedir una
rigurosidad intelectual, aceptar nuestras equivocaciones. Lo único
intolerable en este caso es empecinarse en la mentira. Quiero ser
pragmático, lo que importa es la eficacia, y a esta altura ya no interesan
las motivaciones personales de los que debieran investigar y no lo hacen.
- Hagamos una síntesis final de su valoración sobre el desarrollo de la
causa, sus mayores críticas Y sus propuestas para encontrar la verdad de
los hechos.
-Mi investigación no fue encaminada para encontrar a los responsables sino
a cómo se fue llevando la causa desde el juzgado y cómo actúan las fuerzas
que intervienen en la investigación. Las hipótesis esgrimidas han servido
para parcializar las investigaciones periodísticas, y en la mayoría de los
casos también la labor de los abogados que intervienen en la querella. La
sistemática destrucción de pruebas, los desvíos intencionales intentados y
conseguidos no permiten una hipótesis que puede ser sustentada seriamente.
Además, la mayoría de los interrogantes, contradicciones, falsos
testimonios, no han sido investigados por el juez Galeano. Esto no permite
responsablemente asegurar nada. Es por eso que esta investigación no
pretende de ningún modo esclarecer hechos, no es nuestra tarea. Además, a
cuatro años de lo ocurrido resultaría imposible. Aún encontrando a los
responsables del atentado no es seguro que el juzgado decida hacer algo al
respecto. Después creo que se han subestimado absolutamente los motivos por
los cuales existen errores y por los cuales la policía ha hecho más esto y
aquello. No se acordonó la zona, por ejemplo; todas cosas que forman parte
del abecé de los bomberos de la Argentina y que se conocen de aquí hasta la
China; que saben hacerlo muy bien. Cuando quieren, no hay tal error; saben
la importancia de los peritajes. Ninguna de las pruebas fue tomada como
corresponde, fueron totalmente realizadas sin los debidos recaudos, sin
embolsarlas, sin numerarlas, sin los testigos. Ellos dicen que no habían
testigos cuando todo el tiempo estaba lleno de gente como lo demuestran las
fotos. Han tirado con la topadora al río la mayoría de las pruebas del caso
Amia. Han tirado arriba de los escombros cualquier cantidad de basura,
pedazos de vehículos para entorpecer y confundir nuevas investigaciones.
Han arrojado cuarenta toneladas de piedras sobre una de las pruebas
funda-mentales que son los pedazos de volquete y del Renault 20. Todos
errores que no son tales, que forman parte de un plan, que llevaron a cabo
muy pocas personas y que sabían claramente qué querían; que se dedicaron a
interrogar y a distorsionar esas declaraciones de manera sistemática. Hubo
un hombre, un testigo, que tuvo que luchar codo a codo cada uno de sus
dichos para que se pongan de la manera que él decía. Él afirmaba que allí
no hubo ninguna Traffic. Y gracias a cuatro o cinco personas así uno puede
empezar a sospechar cosas que después se demostraron que eran ciertas.
Y como una totalidad. Aquí hay cantidad de testimonios que nunca se
tomaron, heridos que nunca fueron escuchados. Aquí se inculpó con liviandad
a gente. Jamás el juzgado, se tomó el trabajo de pedir formalmente a Irán
colaboración para esclarecer el atentado. A lo mejor, Irán sabía y quería
entregar a los culpables. Nada se hizo para acreditar que Irán negaba
colaboración. Se han salido a buscar cuatro años después a personas que
eran sospechosos desde el principio, como Wilson Do Santos y otros
muchísimos elementos más que reiteran esta misma y aterradora situación que
denunciamos: más que investigar una conspiración se impidió saber la verdad
sobre el caso Amia.
Las pruebas.
la Trafic o el coche-bomba
? Las pruebas se enumeran de forma muy confusa.
? Los números de prueba no corresponden a los números de fotografías.
? Los números de fotografías, en mucho de los casos, corresponden a una
misma pieza, pero no se encuentran en forma correlativa, lo que lleva a
pensar que existen mayor cantidad de objetos que se dicen haber hallado de
los que en realidad fueron encontrados.
? Algunos de ellos fueron enviados a Ciadea para su análisis ,y desde
Ciadea se aceptó como fabricados por ellos un número bastante menor que los
sugeridos por los Bomberos.
? Muchos de los objetos no reconocidos son incluidos en la reconstrucción
hecha en el Departamento de Policía con las piezas agrupadas sobre un
esquema gráfico del tamaño del vehículo.
? La bomba de nafta, según Ciadea (consta en el expediente), "no fue
montada". Quien firma el informe de Renault confirmó que la bomba en
cuestión jamás fue utilizada para poner en marcha motor alguno, es decir,
"jamás pasó nafta por su interior".
? Las piezas que no correspondían a un Renault no se llevaron a las dos
fábricas restantes, existentes en el país, para determinar su origen.
? A pesar de que algunas piezas son de Renault Trafic, los dos paquetes de
elásticos son de un vehículo corto uno y el otro de uno largo. El paquete
de elásticos largo no se puede colocar en el vehículo corto que
supuestamente se utilizó para el atentado.
? Como este ejemplo hay varios otros casos que no fueron consultados, pero
que igualmente hablan de un vehículo que no pudo jamás funcionar si los
materiales encontrados correspondiesen a un solo rodado.
? La razón por la que Ciadea no informó es porque sólo se les preguntó si
las partes eran de una Trafic.
(Informe preliminar Gabriel Levinas)
Claves
? Nassib Haddad, primo del presidente del Centro Islámico, es propietario
de la empresa Volquetes Santa Rita, que depositó un volquete en la puerta
de la Amia minutos antes de la explosión. Haddad realizaba demoliciones con
explosivos como el que se utilizó en el atentado (amonal). (Fuente Página
12. Verbitsky, 26-04-98)
? El Renault 20 del electricista Daniel Joffe estaba al lado del volquete
en el momento de la explosión. Dice Levinas: "Es el único de todos los
vehículos que tiene desintegración material por proximidad. No fue peritado
y se trató de destruirlo arrojándole escombros encima".
? Luego de nueve meses de transcurrido el atentado, el juez Galeano decidió
entregar lo que había quedado del coche.
? Un desconocido ofreció a Joffe 5.000 dólares por lo que quedaba del coche
(chatarra inservible). Joffe no aceptó y el mismo desconocido ofreció
10.000 dólares. Joffe se negó nuevamente y fue insultado y amenazado. (Levinas)
? De los 300 heridos del atentado sólo fueron citados a declarar 20,
(Gabriel Levinas)
? Nicolasa Romero es la única persona que dice haber visto una Trafic en el
lugar del atentado. La hermana que iba con ella dice haber visto sólo un
taxi. La presencia del taxi fue confirmada.
? Otro testigo es el chofer Villalba, que se hallaba mal estacionado en
Pasteur y Viamonte. Al hallarse en infracción, estaba atento para detectar
la presencia del vehículo del cepo, que es marca Renault Trafic y de color
blanco. Villalba sostiene que nunca vio la Trafic blanca en las
inmediaciones. (Informe Levinas)
? El inspector José Luis González amenazó al barrendero de Manliba Juan
Carlos Alvarez para que atestiguara haber visto una Trafic. Este testigo
dejó en el volquete unos papeles que le dieron en Pasteur 611, se dirigió
hacia la vereda de enfrente a buscar su carro y antes de llegar se produjo
la explosión (foja 210 y 210b). En el Hospital de Clínicas volvió a ser
presionado por Javier de Gamas. Álvarez, con 11 hijos, se negó a
identificar la Trafic a pesar de las amenazas. (Informe preliminar Gabriel
Levinas)
Labor pericial y obtención de evidencias
? Los oficiales a cargo del trabajo pericial de los bomberos eran el
principal Helguera, el principal Arbor y el subcomisario López. (Esto
consta en las actas del expediente labor pericial folio 13 y siguientes.
Informe preliminar Gabriel Levinas.)
? Cuarenta y cinco minutos después de la explosión se inicia un "acta
preliminar", donde se evalúa las posibles causas de la misma. En ellas se
adelanta que "la misma fue provocada por un cochebomba y se orienta la
búsqueda en ese sentido" (a pesar del escaso tiempo transcurrido).
(Levinas, Informe preliminar)
? Con las primeras piezas secuestradas, recogidas aproximadamente a las
11.45, se consulta, vía telefónica, "a los proveedores, acerca del origen
de los trozos de cubierta hallados, quienes informan que los mismos pueden
proceder de una Renault Traffic, Ford 100 o Peugeot"
? Se compara la información obtenida con los restos hallados en el lugar
del atentado y se concluye que el coche -bomba era una Renault Traffic.
? Antes de las 10.50 ya se habría descartado la posibilidad de que la
explosión hubiese sido provocada por un explosivo (amonal), colocado dentro
de un volquete depositado en la puerta de la Amia.
Aparecido en: http://es.geocities.com/amia203/levinas.htm
***
Juicio de la Causa AMIA
El debate llegó a la audiencia
Viernes, 23 de Agosto de 2002
El periodista Gabriel Levinas, autor de un libro sobre el atentado, logró
exponer en la audiencia sus conclusiones en torno a irregularidades en la
investigación del atentado, luego de un fuerte planteo de las defensas al
Tribunal Oral. . . . Lo que no logró Juan José Salinas el miércoles lo
consiguió Gabriel Levinas ayer, en el cierre de una nueva semana de
audiencias en el juicio por el atentado contra la AMIA. Es que esta vez,
los defensores endurecieron las críticas al tribunal oral que no había
permitido en la jornada anterior que Salinas se refiera a cuestiones
ventiladas en su libro porque, entendieron los jueces, no se referían al
“objeto del debate”.
Ahora, con el testimonio de Levinas, quien también escribió un libro sobre
el atentado llamado “AMIA, la ley bajo los escombros”, los
defensores de
los acusados redoblaron la presión sobre el tribunal y en una reposición
masiva, criticaron al TOF 3, presidido esta semana por Miguel Pons.
El fuego lo abrió el defensor oficial Eduardo García, quien aseguró que de
los dichos de Levinas podían surgir delitos cometidos en el curso de la
investigación y el tribunal no podía negarse a escuchar el relato. Después,
el abogado de Juan José Ribelli, José Manuel Ubeira, advirtió que "se ha
limitado mucho la amplitud" con el que el tribunal venía interrogando, "en
el caso de los dos periodistas".
Después, el abogado de Carlos Telleldín, Luis Sasso, reivindicó la
audiencia oral como el lugar donde los testigos deben "explayarse y traer
elementos" que puedan valorarse a la hora de los alegatos. También se sumó
el abogado de Raúl Ibarra, Víctor Valle, quien eligió una vía más directa:
"Quizás, de lo que nos pueda decir el testigo, surjan elementos que
expliquen por qué Ibarra está sentado acá”.
Más adelante el abogado de Nitzcaner, Juan García Dietze, intentó resumir
los planteos anteriores: "no queremos investigar la investigación, pero sí
valorar todos los medios de prueba". Se trató, en suma, de un planteo que
terminó siendo colectivo y fue fruto de la bronca masticada desde la noche
anterior, cuando el tribunal impidió que Salinas hablara sobre las
supuestas irregularidades en la investigación que involucrarían según el
periodista- a sus ex empleadores, la DAIA y la AMIA.
Al pedido de los defensores se sumó parcialmente la querella de Memoria
Activa, el abogado Pablo Jacoby dijo que era “conveniente” escuchar
a
Levinas para "extraer testimonio si la denuncia es seria". La otra querella
(DAIA, AMIA y Familiares) y la fiscalía se opusieron al reclamo defensista.
Así, el tribunal (luego de debatir durante 10 minutos) rechazó la pregunta
que dio origen a la reposición pero admitió el nuevo curso en el cuestionario.
Así, Levinas pudo desarrollar lo que ya estaba dicho en su libro. Entre
otras cosas, dijo que ya el mismo día del atentado habrían aparecido restos
del motor de la camioneta bomba, y se basó en el relato del periodista
Carlos Bianco. Sin embargo, Bianco ya declaró en el juicio la última semana
de marzo y su testimonio no tuvo la misma contundencia. Sólo pudo confirmar
que vio a una persona que juntaba restos de metal que, dijo, eran de una
camioneta Trafic, pero no confirmó lo del motor.
Después, el periodista director de la revista "El Porteño" en tiempos de
la dictadura militar- reiteró hipótesis de irregularidades en la
investigación como la meneada foja 114, que pone en duda el momento exacto
en que la investigación giró hacia Telleldín. Un tema recurrente en el
juicio oral.
También habló de la presunta incompatibilidad que habría entre un
preinforme elaborado por técnicos del FBI y el trabajo final, presentado en
el Congreso de los Estados Unidos. Según Levinas, en el preinforme se
indica que si la bomba que demolió el edificio hubiera estado en la vereda,
tal como se indica en el expediente judicial, el daño al edificio en la
vereda de enfrente de la mutual hubiera sido muy superior. Levinas remarcó
que ese dato se eliminó del informe final.
Para los acusadores, la diferencia en el daño total en la AMIA y los de la
vereda de enfrente se deben a que la carga, montada en la Trafic Blanca
estaba “dirigida”, es decir, preparada para que saliera con más
fuerza en
dirección al edificio atacado.
Además, Levinas se refirió a un incidente ocurrido durante la última
declaración testimonial de Nicolasa Romero, la mujer que vio la Trafic
segundos antes de la explosión. Según Levinas, en esa declaración la mujer
se quebró luego de admitir que parte de su testimonio en la primera
declaración no correspondía a lo que ella había dicho.
De esta forma, con la marcha atrás del Tribunal, el debate que se insinuó
en los pasillos con la declaración de Salinas llegó a la audiencia con el
testimonio de Levinas. Los defensores tienen la esperanza que el TOF
extraiga testimonio para investigar presuntos ilícitos, algo que en otras
fuentes de la causa se ve remoto.
Testigo en video
Además, en la audiencia se exhibió un video que el mismo Levinas grabó
segundos después del atentado, ya que vivía a pocas cuadras de Pasteur 633.
En los primeros segundos se ve una impresionante nube de humo casi
anaranjada que se eleva en forma de hongo primero, y se dispersa después en
varias manzanas.
Después, la filmación sigue en la calle. El interés de esa secuencia tiene
que ver con la aparición de un extraño personaje que, tranquilo, se aleja
del lugar de la explosión. Levinas explicó que "un informante de la SIDE",
le dijo que esa persona era "El Alemán", y había sido "entrenado en el
Líbano".
En el video se ve cómo el hombre se aleja sin preocupación aparente por la
calle Pasteur, contrastando con el caos que ya se vivía en el lugar.
Levinas denunció que el video y el extraño personaje no mereció la atención
de los investigadores, a pesar de la inquietante vinculación marcada por el
informante.
Aparecido en: http://www.diariodeljuicio.com
Paraleer mas sobre el tema, sugerimos nuestros números:
[P/L@793] Caso AMIA: Volver a empezar (I)
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/message/825
[P/L@286] Seis años de impunidad
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/message/295
Descarga de nuestro Almacén el libro "Cortinas de humo"
de Jorge Lanata y Joe Goldman
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/Documentos/
Gracias a José por este aporte
Sitio web de este número:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/message/826
¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬
Para leer por e@mail
Servicio solidario de lecturas por correo electrónico
Literatura e Ideas para el Mundo Necesario
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer
Ultimos números publicados:
[P/L@793] Caso AMIA: Volver a empezar (I)
[P/L@792] E. Galeano: Bocas del tiempo (III)
[P/L@791] Michael Moore: No envíen más muchachos a morir
[P/L@790] Jorge Halperín: Mirá lo que te digo
[P/L@789] Reportaje a Raul Zaffaroni
Para leer los últimos números encontralos en:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/messages
Para consultar el índice de P/L@ entra en:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/Indices/indice700.htm
Visita nuestro Almacén en:
http://ar.groups.yahoo.com/group/paraleer/files/Almacen.htm
Se aguardan con entusiasmo tus aportes con material literario afin así como
tus críticas sugerencias.
Envíalos a paraleer@... o también a paraleer@...
Agradecemos a todos los que solidariamente nos envian valiosos textos para
compartir.
Invita a tus amigos a sumarse a la red P/L@, diles que se subscriban
enviando un mensaje en blanco a: paraleer-subscribe@...
Para borrarse: otro mensaje a paraleer-unsubscribe@...
Y por si acaso, recuerda que en estos sistemas de listas, siempre es más
fácil entrar que irse...
-----------------------------------
Escucha este sábado nuestro programa radial
DAÑOS COLATERALES (lo que queda es lo que hay...)
Conducen: Tonio Blanco, José Haidar y César Martín
DC--(LQQ-LQH)
Sábados de 9:30 a 11 (hora arg.)
En la 94.3 FM - Radio Universidad Tecnológica Nacional - Córdoba
"La alternativa universitaria en comunicación"
Sintonizala online en: http://www.frc.utn.edu.ar/radio
AVISO: De momento la radio no emite por internet por problemas técnicos.
Para enviarnos información, escribinos a: parlante@...
-----------------------------------
© Red P/L@ - 1998/2004
Integrante del Foro de Medios Alternativos www.fodema.com.ar
Coordinador: Tonio Blanco - Córdoba, Argentina