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Atentamente.
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German Osvaldo Bracci
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De: paramotores@... [mailto:paramotores@...] En nombre de manukinskywalker
Enviado el: Martes, 08 de Julio de 2008 11:35 p.m.
Para: paramotores@...
Asunto: [ paramotor ] Vuelazo de martes
Hola gente.
Hoy, martes 8 de julio, mandé todo al joraca y me fui a volar.
Resulta que estoy suscripto a un foro de España (de paramotor), y
casi todos los días me llegan mails con relatos de los vuelos que
hacen por aquellos lares.
Tienen mucha suerte con el clima (muy predecible, sobre todo el
viento) y se recorren casi toda la península ibérica de costa a
costa, sobrevolando castillos, montañas y todas esas cosas que hay
allá.
Así las cosas, me dije "por qué no hacer algo parecido?"
Obviamente a más de uno le puede parecer un plomazo leer lo que hizo
otro...
Pero, para el que no, acá va la breve reseña de mi Vuelazo de martes:
Llamé a mi amigo Marcelo Toledo para ver si podía escaparse, pero
sus máquinas de cortar fiambre lo tenían sitiado. (Pensé, hoy vuelo,
acompañado o solo, pero NECESITO VOLAAARR!!)
Con su permiso, fuí hasta el campo de vuelo de La Búsqueda
(autopista Ezeiza-Cañuelas, Km 61)
Al llegar, vi a las "máquinas cortadoras de cesped": Estaban a full!
Casi 50 ovejas, muchas con sus crías prendidas de las tetas, meta
comer y comer; dejando la pista impecable.
Soplaba del N-O un viento para nada frío, de poco más de 15 km/h.
Aunque este campo tiene forma de "T", permitiéndo despegar con
cualquier dirección del viento, hoy estaba alineado con la parte
larga de la T.
Me hizo recordar a como me sentía de chico, cuando llegaba temprano
a la pileta del club y la tenía toda para mi.
Sin Marcelo, no había manga. Así que corté un metro de papel
higiénico, lo encinté a la antena de mi auto y quedó solucionado el
asunto.
Preparé todo, prendí el motor y me até a la silla. El viento me
permitió un inflado bien controlado de espaldas y un despegue en
apenas de tres pasos.
Buscar altura no fue problema y en pocos minutos estaba a 400 mts,
paseando sobre la ciudad de Cañuelas.
También pude ver el lugar donde vamos a cenar en el encuentro de
octubre, a 1500 mts del campo de La Búsqueda, muuuuy bueno.
De ahí avancé unos 10 kilómetros paralelo a la ruta 6, hacia el norte
(enfrentado al viento), y volví a muy poca altura, (ya que el viento
prácticamente se había planchado), por el medio del campo, buscando
huecos entre los árboles, correteando liebres y asustando sin querer
a alguna que otra Señora vaca.
Como mi motor es bastante económico, cuando llegé al aterrizaje vi
que me quedaba casi un litro de nafta. Así que giré y tomé rumbo
paralelo a la autopista, en dirección hacia Capital.
Ya eran casi las 6, y el sol era una inmensa bola de fuego a punto
de apagarse.
Las últimas lluvias habían dejado sus huellas en los campos y, desde
mi silla hacia el horizonte, la luz naranja se reflejaba en
incontables espejos, todos de formas distintas.
En mi mp3 sonaba Pink Floyd.
Me sentí felíz y en paz.
Qué más podía pedir?
Regresé al aterrizaje, miré la "manga" en el techo de mi auto
(prácticamente quieta), hice la destrucción y me posé muy suave en
el piso. Debe haber sido uno de mis mejores aterrizajes (mis
testigos: las ovejas)
Fueron poco más de dos horas de un Señor Vuelo y quise compartirlo
con ustedes.
Abrazos para todos.
Nos vemos por arriba.
Manu.