Ver
<http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/turismo/9-1353-2008-08-30.htm
l> nota en www.pagina12.com.ar
<http://www.pagina12.com.ar/diario/principal/index.html> Ir a la página
principal
<http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/turismo/index-2008-08-30.html
> logo turismo
Domingo, 24 de Agosto de 2008
TIGRE > De la colonia a la Belle Epoque
Mansiones de antaño
Un recorrido por Tigre continental para conocer la notable arquitectura de
antiguos clubes de remo y palacetes de comienzos del siglo XX, edificios
coloniales y el emblemático Tigre Hotel, hoy museo de arte. Una salida de
fin de semana para visitar el tradicional Puerto de Frutos y dormir en
antiguas mansiones.
http://static.pagina12.com.ar/fotos/turismo/20080824/notas_t/tigrex3.jpg
Hostería de Suteba. Una elegante casona de estilo inglés frente al Tigre
Club.
Villa Julia, una mansión de 1913 sobre el paseo Victorica, convertida hoy en
hotel.
Club Canottieri Italiano. Un palacio veneciano de estilo bizantino medieval.
Por Julián Varsavsky
A comienzos del siglo XX, el delta de Tigre fue el primer destino turístico
de la oligarquía porteña. Sin embargo, con el paso del tiempo su perfil fue
cambiando lentamente así como también su público. Pero aquellos tiempos de
esplendor dejaron su impronta en los estilos arquitectónicos de muchos
edificios en los que aún hoy se pueden revivir los aires parisinos y
venecianos que fascinaron a los sectores privilegiados de la sociedad.
Aunque el más emblemático es sin duda el antiguo Tigre Hotel –donde ahora se
ha instalado un museo de arte–, algunas de esas otras mansiones pasaron a
ser establecimientos de hospedaje. Muchas de ellas se concentran de un lado
y del otro del río Luján, en los alrededores de la Estación Fluvial y del
Paseo Victorica.
UN PALACIO DE LA BELLE EPOQUE El Tigre Hotel vivió sus días de gloria en las
primeras décadas del siglo XX y después de un largo período de decadencia
renació en 2006 luego de una restauración de diez años. El gran salón y
casino se inauguró el 13 de enero de 1912 con una gran fiesta donde hubo
manjares de todo tipo y bailes de tango y foxtrot. El Tigre Hotel funcionó
hasta 1933, año en que una intempestiva ley clausuró la ruleta para
erradicar los juegos de azar de la puritana Buenos Aires. Con el cierre del
casino, el palacio pasó del esplendor al abandono, casi sin transición.
Desde el Paseo Victorica se distinguen sus tejados de pizarra francesa gris
con cúpulas rematadas en aguja. Un parque con glorietas y jardines rodea el
palacio junto al río, cercado por una gran reja negra de hierro forjado. El
rasgo más singular es la galería con columnata blanca que se extiende hasta
el río, un increíble embarcadero de lujo donde el visitante se sumerge a
pleno en la estética de la Belle Epoque como si estuviese en un rincón del
mismísimo París. En el salón del primer piso –donde están los cuadros del
museo– llaman la atención las columnas estucadas, una araña de 1500 kilos de
bronces y caireles, y un maruflage decorado con sensuales ninfas.
En los antiguos salones de baile del Tigre Hotel se exponen ahora cuadros de
arte figurativo de finales del siglo XIX y XX. La muestra abarca diferentes
períodos de la pintura nacional con obras de Benito Quinquela Martín, Juan
Carlos Castagnino, Fernando Fader y Raúl Soldi. Hasta el 31 de agosto se
puede ver una exposición de 115 obras del artista uruguayo Carlos Páez
Vilaró, un habitué del delta desde hace 25 años.
VIAJE A LA COLONIA En Tigre sobreviven algunas casas del período colonial
que son una muestra fiel de aquella arquitectura primitiva y reposada que
introdujeron los religiosos españoles. Esas líneas simples y sin alardes
dejaban traslucir también algo del duro rigor germánico, de la dulzura
italiana y del florilegio lusitano. Y un buen ejemplo es el Museo de la
Reconquista, ubicado en la calle Liniers 818. Esta vieja casona tiene una
planta rectangular y un patio central rodeado de cuartos. Entre los rasgos
coloniales del edificio se destacan las tejas musleras hechas “a la gamba”
sobre el muslo de los albañiles. La casona fue construida en 1802 y
reconstruida exactamente igual en 1945. Allí pasó la noche del 4 de agosto
de 1806 el capitán Santiago de Liniers luego de desembarcar justo enfrente
de la casa para preparar el ataque sobre Buenos Aires, que había caído en
manos inglesas. Por esa misma razón el lugar es hoy el Museo de la
Reconquista, donde se exhiben los uniformes militares del Cuerpo de
Blandengues, de los Patricios, los Húsares y los Cazadores a caballo.
El área que circunda la plaza Rivadavia –a pocas cuadras del museo– es una
de las más ricas arquitectónicamente dentro del casco histórico. Una muestra
es la iglesia de La Inmaculada Concepción –en Liniers 1560–, levantada
originalmente en 1750 y reconstruida en 1881 con estilo neocolonial. En la
esquina de Esmeralda y Liniers permanece en pie una casa de estilo colonial
puro donde funcionó la aduana del puerto del Pago de las Conchas, que estaba
sobre el río Reconquista. La casa fue construida alrededor de 1800 por orden
de Martín Sagastume, un miembro de la Cofradía de las Almas Benditas del
Purgatorio. El edificio conserva todavía los techos cañizos –cañas atadas
con tientos de cuero–, tejas musleras, muros de 70 centímetros de espesor y
una doble puerta esquinera con un pilar en el centro y dos hojas que se
pliegan sobre sí mismas, una verdadera rareza colonial de las cuales quedan
muy pocas en todo el país. Esta casa es una de las últimas construcciones
coloniales puras que sobreviven en Tigre, ya que a fines del siglo XIX los
porteños desdeñaban las influencias del período español. Con el gobierno de
Rivadavia se comenzaron a adosar fachadas italianas a las viejas casas
coloniales. Y más tarde, con Sarmiento –quien llegó a aborrecer la
arquitectura española– todo lo que parecía colonial fue descartado y muchos
edificios demolidos.
QUINTAS DE LUJO Alrededor del año 1830 los porteños de clase alta
descubrieron las bondades del Tigre y de ese submundo que fluye llamado
Delta, donde comenzaron a construir casas de veraneo al estilo europeo. El
crecimiento fue lento hasta que el 1º de enero de 1865 llegó el primer tren
desde Retiro con lo cual este tranquilo paraje llamado en su momento “Pago
de las Conchas” cobró un ritmo inusitado para la época. El auge de Tigre se
vio potenciado por las epidemias de cólera y fiebre amarilla que azotaron
Buenos Aires y espantaron a sus habitantes. Se edificaron casas tipo
“chorizo” y los porteños de alcurnia levantaron villas italianas que más
tarde dieron paso al pintoresquismo anglo-francés. Algunas –la mayoría en
pie hasta el día de hoy–, son verdaderos palacios donde salvo los ladrillos,
casi todo era importado de Europa incluyendo los planos que se encargaban a
arquitectos extranjeros que jamás llegaban a ver su obra.
El casco histórico está en Tigre continental, doce manzanas encerradas por
los ríos Tigre, Luján y Reconquista, frente a la Estación Fluvial.
SUEÑOS DORADOS Paradojas del turismo: el viejo lujo renovado de Tigre ya no
es sólo para verlo desde afuera, ya que hoy algunas de esas casas ofrecen
alojamiento. La más suntuosa es Villa Julia, ubicada sobre el Paseo
Victorica. Esta aristocrática mansión con aires de neoclásico italiano fue
construida en 1913 por el Ingeniero Maschwitz. Tiene tres pisos con
exteriores revestidos en piedra París y alcanza con poner un pie dentro del
edificio para sumergirse de lleno en el ambiente suntuoso de la “Belle
Epoque”. Las luces de la galería con columnas toscanas se encienden todavía
con sus llaves originales, unas palancas giratorias de baquelita con marcos
redondeados de bronce. Las escaleras que conducen a los cuartos conservan
sus sujetadores de alfombra forjados en bronce y los espaciosos baños son un
verdadero museo de arte decorativo hogareño: mayólicas policromadas de
estilo romano, una ducha con forma de flor de porcelana y 20 centímetros de
diámetro, una gran bañera con patas de león y un inodoro Briton considerado
casi una pieza de arqueológica.
La casona Villa Julia dispone de cuatro habitaciones y un gran espacio
público con vitreaux multicolores, pisos de mosaico pompeyano, un comedor
que se extiende hasta la galería abierta y un piano de cola que le da el
toque final al ambiente de comienzos del siglo XX que emana de cada rincón.
Alrededor hay un jardín con palmeras, un camino de rosas blancas, una
profusión de calas y agapantos azules y una pileta climatizada al aire
libre.
CASONA INGLESA Una alternativa más económica –pero no menos interesante en
estética arquitectónica– es la hostería del sindicato docente de la
Provincia de Buenos Aires (Suteba), una elegante casona de estilo inglés que
ofrece alojamiento en antiguas habitaciones y en un nuevo complejo de
cabañas. Está ubicada frente al Tigre Club –del otro lado del río Luján–, y
se la considera una de las mansiones históricas más elegantes de Tigre. Su
construcción se remonta a 1890 y, según documentos de la época, habría
pertenecido a la familia Bullrich. El estilo de la casona de dos pisos es
una mezcla de Tudor con el llamado Anne Queen. En la entrada peldaños de
mármol blanco y una gran puerta de pinotea de cuatro metros de alto. En el
interior están el comedor y una escalera de madera con barandas torneadas
que conduce a los cuartos. Junto a la escalera hay unos maravillosos
vitrales con figuras geométricas y dibujos antiguos con escenas de caza. De
acuerdo con el gusto de comienzos del siglo XX –cuando el neorrenacentismo
estaba de moda–, en el cielo raso hay frescos originales pintados al óleo
con imágenes de querubines. Las habitaciones son espaciosas, con grandes
armarios antiguos, techos muy altos y vista al río. Y en la noche el
silencio es absoluto y por la ventana se ve la nostalgia radiante del
renovado Tigre Club, iluminado como en sus días de esplendor.
Otra posibilidad de hospedaje en casonas antiguas es el Tigre Hostel,
ubicado sobre la calle Posadas al 1860. Se trata de una alternativa bastante
lujosa para ser un hostel, pero con precios acordes en las habitaciones
compartidas y precio de hotel en las privadas. Esta casona señorial es una
de las más antiguas de Tigre, levantada en 1867 por la familia Elliot. Hace
dos años la casona se estaba viniendo abajo e iba a ser demolida para
levantar un dúplex, pero se salvó a último momento cuando la compró un
arquitecto con intención de reciclarla. El estilo inglés es lo que más llama
la atención, con un frente en galería convertido en jardín de invierno,
techos a muchas aguas con fuerte pendiente, un patio interno de casa romana
ahora techado –hacia el cual dan las habitaciones–, paredes de 40
centímetros de grosor, piso de madera pinotea y sofisticada carpintería de
puertas y ventanas de 4 metros con sistema de guillotina, boisserie de
roble, arañas de cristal y molduras en los techos.
PUERTO ARTESANAL Uno de los atractivos principales de Tigre continental es
su tradicional Puerto de Frutos, una gran feria a cielo abierto que ha ido
evolucionando con los cambios del Delta. Está a orillas del río Luján y se
construyó en 1933 como un mercado donde los quinteros de las islas vendían
su producción de frutas, verduras y mimbre. Actualmente se concentran en una
dársena del puerto las lanchas almacén que abastecen a los habitantes de las
islas, las chatas flete que transportan madera y materiales de construcción,
y las lanchas turísticas.
Con los años la producción agrícola del Puerto de Frutos ha ido pasando a
segundo plano y predomina ahora la manufactura artesanal de toda clase de
productos. Una de las estrellas es el mimbre y se lo puede adquirir en la
calle Dársena 2, donde se ofrecen los productos de la Cooperativa Los
Mimbreros, que agrupa a más de 200 socios. Con ese material se producen
desde muebles hasta ingeniosos juguetes. Pero la lista de todo lo que se
puede comprar es prácticamente interminable: antigüedades, quillangos, un
elefante de madera de la India, máscaras balineses, pajareras, pantuflas,
duendes y llamadores de duendes, decoración feng shui, ropa de bambula, de
cuero, deportiva o hindú, ruanas y chalinas e imágenes de Buda y Tutankamón,
todo de producción artesanal.
© 2000-2008 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los
Derechos Reservados
--
*********************************
Oferta de Pre-Temporada: Felicitaciones de Navidad Gratis
o 250 Tarjetas de Visita Gratuitas
Click aquí: http://ads.domeus.com/re?l=o15luI3c6k01I0
*********************************
Para darse de baja de este grupo, click aqui:
http://domeus.es/public/unsubscribe.jsp?gid=307248&uid=22003631&mid=33296560&sig\
=BJBALOOJHALAMNNN
[Se han eliminado los trozos de este mensaje que no contenían texto]