Martes 11 de diciembre de 2001 20:23<br>
<br>Queridos amigos:<br> <br>Hace una semana, el martes 4 por
la mañana, cuando estábamos preparando el material
para la exposición que haremos sobre el arquitecto
Andrés Kálnay en julio de 2002, sufrí un infarto.<br>
<br>Aunque, como dice mi familia, nadie se sorprenda porque
haya pasado esto, yo sí fui sorprendido. Sé
perfectamente las causas de mi infarto, porque siempre he
asumido la idea de Ortega y Gasset de que uno es uno más
su circunstancia.<br> <br>Estas circunstancias que
se han deteriorado rápidamente en la Argentina,
hasta el punto de hacer inviable cualquier proyecto
cultural de mediano plazo, ha afectado de una manera
decisiva el horizonte de crecimiento profesional y
personal que vislumbrábamos.<br> <br>A ello se unió -sin
dudas- el cansancio de los viajes y la intensidad de una
tarea que culmina este año con la edición de una docena
de libros en los cuales he tenido participación
directa.<br> <br>Mi infarto hizo aflorar la otra cara de mis
circunstancias. Decenas de amigos de todas partes del mundo,
muchos que probablemente sean Vds. los que reciben este
correo, llamaron o escribieron para interesarse por mi
salud. Esa solidaridad es el fruto de una manera de
concebir la vida en equipo. En eso no me equivoqué. Muchas
gracias a todos.<br> <br>Ahora las cosas cambiaron para
mí. Habrá que clausurar ciertos sueños, exigirme
menos en lo cotidiano y hasta reservarme un espacio
para muchas cosas que tengo postergadas por años,
siempre a la espera de tiempos que las urgencias
desbarataban fluidamente.<br> <br>Dios me ha dado otro tramo
de vida y ella tendrá que transitarse con los mismos
amigos y con algunos nuevos, pero con otro ritmo. Mi
disponibilidad se va a acotar y quiero que sepan que ello no es
eludir los compromisos de siempre con nuestros temas del
patrimonio y de la cultura arquitectónica latinoamericana,
sino adaptarlos a mis nuevas posibilidades de
hacer.<br> <br>Les reitero mi permanente afecto y les
agradezco la amistad y la comprensión.<br> <br>Con todo
cariño<br> <br>Ramón Gutiérrez