Guido Spano la definió como la mujer más hermosa de toda la
República, pero su inmensa belleza no pudo contener la pasión de
Enrique Ocampo. Cuando Felicitas rechazó sus reclamos amorosos, el
joven se volvió para salir de la sala,le disparó por la espalda y la
joven cayó mortalmente herida. Ocampo murió, después, en un confuso
episodio. Felicitas, el día después, el 30 de enero de 1870. Sus
padres hicieron construir la Iglesia delante de la antigua capilla
familiar. La decoración interior es preciosa, en mármoles y
mampostería policromada. En el altar izquierdo, una imagen y dos
vitrales, muestran la figura de Santa Felicitas.