"Plan de ruta.
El aumento de las retenciones tiene como objetivo recoger dinero
para la campaña electoral de este año.
Se eluden quienes creen que es dinero que se les quita a los ricos
para combatir la pobreza, al mejor estilo Robin Hood, o mejor
todavía, que sirva para potenciar la estructura productiva privada
micro, pequeña y mediana, instrumentos imprescindibles para generar
y distribuir seriamente riqueza genuina. Nada de todo esto, sirve
exclusivamente para hacer crecer la caja con la que se compra la
voluntad de los hombres.
Los trabajadores, junto a los pequeños, medianos y grandes
productores del campo están, posiblemente en contra de su voluntad,
financiando gran parte de las actividades demagógicas que
consentirán la continuidad del populismo.
Por otra parte, ciertas grandes empresas argentinas no están
interesadas en un cambio pues éste significaría poner en discusión
el paradigma que, con desprecio de la comunidad como si no hicieran
parte de ella, les garantiza rentabilidad. Este esquema de
generación de riqueza tiene como presupuesto que la rentabilidad no
está en los mercados sino en el Estado, de esta manera se levantan
barreras de protección y es más simple la contratación.
Nuestro Estado es la principal fuente de dinero al cual se recurre
si se desean realizar negocios con muchos ceros.
Esta deformación del Estado como Estado Patrón, genera todas las
distorsiones que vemos y vivimos cotidianamente.
En nuestro País el capitalismo salvaje se lo aplica desde el mismo
Estado, originando miseria, desigualdad de oportunidades. Pero con
habilidad, disfrazándose de progresistas, se muestran como que están
a favor de los pobres de siempre y de los nuevos pobres, léase clase
media.
Agreguemos a este esquema de Poder la total ausencia del Federalismo
y nos encontramos con la Argentina de hoy.
De esta manera, el Estado deja de ser la institución imprescindible
para administrar, coordinar, el desarrollo y la promoción del
bienestar de la sociedad y pasa a ser una institución pública en su
apariencia pero totalmente funcional a intereses privados.
Por lo tanto el problema no es, solamente, el actual Presidente
sino, fundamentalmente, la concepción del Estado instalada en la
mayor parte de nuestra sociedad.
Todos estamos empapados de esta lógica, no hay diferencias
ideológicas sobre este tema.
Esta situación, con el tiempo, llevará a cuestionar el sentido
mismo, la utilidad objetiva, de la unidad nacional territorial.
Cuántas crisis más son necesarias para poner en discusión la forma
jurídica de lo que hoy es Argentina.
Las instituciones nacen y mueren según los hombres y las necesidades
de su época.
El proceso de disgregación que vive la vecina Bolivia, no es
exclusivo de nuestros hermanos latinoamericanos, es algo que se vive
en todo el mundo y nosotros no estamos exentos de recorrer ese
camino pues tiene que ver con incapacidad de las instituciones de
satisfacer las exigencias de la comunidad, con la corrupción y con
la apropiación del Estado por parte de grupos que sólo quieren
enriquecerse, también a desmedro de millones de seres humanos.
Si queremos consolidar las instituciones del Estado tenemos que
cambiar la ruta.
Estamos en condiciones de desarrollar la producción de energía
hidroeléctrica, la industria de la pesca, del agro, de la minería,
del turismo, de la comunicación interna (trenes y rutas), del
transporte fluvial y de todas las industrias imprescindibles para
sostener estos rubros, para agregarles valor. Tenemos un enorme
territorio para poblarlo con inteligencia. Necesitamos pensar en una
armoniosa gestión de la producción y del crecimiento respecto de la
naturaleza.
Así generaremos trabajo, riqueza genuina.
Para alcanzar esto es imprescindible concentrar nuestros esfuerzos
en generar un shock educativo, para educar, para reeducar, pues el
éxito depende del factor humano.
Luis Cristian Vanella"