Si bien hay desiertos gigantes donde instalar plantas de energía
solar térmica, no todas las naciones tienen el suyo propio, con
tanto espacio libre.
Así que a una firma suiza se le ocurrió ubicar una granja solar en
donde el sol pega más en nuestro planeta: el océano. La mayor parte
de la Tierra es mar, así que ¿qué mejor idea que una isla flotante
solar?
La empresa CSEM ha diseñado esta Isla Solar Flotante, y el gobierno
de Emiratos Árabes ya la ha comprado.
El invento es una balsa con forma circular que ya había sido
conceptualizada hace un tiempo por CSEM, pero recién ahora han
conseguido un comprador. El prototipo será probado en un desierto
cercano antes de moverlo al océano.
Tan sólo cuesta 5 millones de dólares y tiene unos 100 metros de
ancho, espacio cubierto por paneles solares capaces de generar 1
megavatio en su pico. Trabaja con energía solar térmica, o sea
concentrando el calor con los paneles sobre tuberías que contienen
agua. El agua hierve con el calor, y al convertirse en vapor mueven
las turbinas que se encargan de generar electricidad.
Y no sólo puede hacer esto la Isla, sino que también puede
convertir el agua de mar en hidrógeno, para así ser totalmente
autónoma y no necesitar cableados.
La estructura está preparada para sobrevivir tormentas, pero así y
todo tendrán que probarla primero, ya que no ha sido testeada en la
práctica.
Es una buena idea pensar en el océano como lugar para plantar
granjas solares, no sólo granjas eólicas o energía de las mareas