
Las hilanderas (c.1657) de Diego Velázquez. Óleo sobre lienzo.
Habiendo leído el texto "
Así como demuestra el claro ejemplo de
Velásquez que gozó de la protección de mecenas y tuvo una carrera ascendente no
signada por el dolor, muchos historiadores continúan divulgando y dando mas
importancia a aquellas biografías donde se demuestre claramente la imagen de
artista atormentado porque sencillamente es mas atractivo, despierta mas
interés pero lastimosamente conduce a la creación de una imagen muchas veces
equivocada sobre lo que significa ser artista y la creación artística. Por
consiguiente, la sociedad encasilla al artista en esa imagen estereotipada,
donde siempre se espera encontrar un mundo oscuro, lleno de extravagancias,
conductas poco usuales, manías, etc. Se forma la idea de que ser artista es ser
"raro"
Y si bien, el artista, de por sí ya es un ser
especial porque esta dotado de una sensibilidad mas aguzada que el resto de la
gente, con la capacidad de ver más allá de la realidad que tiene frente a si,
unida a una habilidad técnica que le permite exteriorizar sus sentimientos e
ideas en una obra de arte; esto no significa, que como tal deba llevar una vida
desordenada, marcada por los excesos, al borde la muerte y llena de penurias y
desventuras.
A una obra de arte no le hace grande el hecho de
haber sido creada en un mundo lleno de dolor y sufrimiento o uno lleno de
alegrías y comodidades, es obra de arte, porque ella es el resultado de un
espíritu sensible y porque en ella están vertidos sentimientos e ideas que
plantean una visión alternativa del mundo o una oportunidad para reflexionar
sobre aquellas cuestiones o aspectos que pasan desapercibidos cuando se
hallan inmersos en la cotidianeidad y la rutina. Y el arte es eso, esa
oportunidad de vivenciar la realidad de manera diferente, donde el tiempo se
detiene para dar paso a una dimensión infinita y eterna y el artista actúa de
interprete de códigos y mensajes universales, es un mensajero del amor, la paz,
el dolor, la naturaleza, etc. y su obra, el puente que enlaza lo terrenal con
lo divino.
Un saludo
Adriana Villagra