El inicio de torneo había sido prometedor para Temperley, con un par
de importantes victorias (Morón y Español). Luego el equipo cayó en un
pozo y empezaron a escasear los resultados y el buen juego. Las dos
últimas presentaciones, en las que triunfó sobre Merlo y Atlanta, le
devolvieron la ilusión de pelear por el ansiado ascenso. Y ayer, el
Celeste ratificó que va por todo. Porque aunque no jugó bien, volvió a
festejar sobre el final, como ante Tristán Suárez (perdía 3-0 a 15'
del final) y frente a Colegiales (caía 3-1 a falta de 2') y quedó a
cinco del líder Sarmiento.
El inicio del partido encontró al Gasolero con el control de la
pelota, pero sin saber qué hacer con ella. La visita, por su parte,
tenía problemas en el medio y no podía generar juego. Las ideas de los
dueños de casa se terminaban apenas se aproximaban al área rival. El
único remate al arco por parte del Celeste fue un tiro de Cano que no
trajo problemas para Palos. Pero sobre el final del PT los rosarinos
podrían haberse puesto en ventaja con un disparo de Marinozzi que se
fue cerca del primer palo de Crivelli. En el complemento Temperley
cambió la actitud, aunque sin generar real peligro. Central Córdoba se
iba conforme con el punto, pero no tenía en cuenta que el Gasolero se
despierta en los minutos finales. Y López apareció, como ante Atlanta,
para darle un triunfo que le permite soñar.