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CON ESTE LARGOMETRAJE LARRY Y ANDY WACHOWSKI CONSIGUIERON REVOLUCIONAR LA CIENCIA-FICCIÓN MODERNA. DESDE LA GUERRA DE LAS GALAXIAS HASTA SU APARICIÓN NINGUNA OTRA PELÍCULA DEL GÉNERO HABÍA CONSEGUIDO SEMEJANTE IMPACTO SOCIAL Y MEDIÁTICO; IMPACTO QUE PERDURA CASI DIEZ AÑOS DESPUÉS.
El hilo argumental, al menos en su concepción, no podría ser más simplón: chico bueno que se une a un grupo de libertadores, y luego es señalado como El Elegido. Tras las vacilaciones iniciales acepta su destino y se enfrenta al Agente Smith, la representación del opresor. Pero este concepto básico está envuelto con más, con mucho más; y es ese envoltorio argumental el que hace de Matrix una obra maestra. La duda sobre nuestro concepto de realidad, sobre el concepto de lo real del protagonista, que vive en nuestro tiempo y cree en él, lanza al espectador desde el primer momento la pregunta de si cuanto nos rodea
es cierto, de hasta que punto lo que perciben nuestros sentidos es fiable, y de si en un mundo en el que estamos rodeados de continuos estímulos somos en libres o esclavos de lo que desean otros. Aunque la posible falsedad de la realidad y lo relativo de nuestras percepciones es un tema recurrente desde que Platón hablara de su celebérrima caverna, y pese a quela rebelión de las máquinas haya sido planteada en múltiples ocasiones en la historia de la ciencia-ficción, el planteamiento de los hermanos Wachowski tiene su punto de originalidad y resulta muy atractivo por su ubicación en nuestra realidad actual, empleando elementos que nos son cotidianos.
Además la esmerada ambientación y puesta en escena, cuidada hasta el último detalle, consigue que el conjunto brille con mayor intensidad. Así se adoptan a la perfección dos estéticas diferenciadas en función del mundo en el que se desarrolle la acción, ambas de profunda raigambre
ciberpunk. Así en el mundo Matrix los héroes aparecen vestidos con flamantes trajes de diseño, con un aspecto pulcro y elegante, y son capaces de acrobacias y proezas físicas más allá de la capacidad de cualquier mortal. Incluso sus rivales, los agentes, tienen un aspecto señorial con sus trajes negros y sus gafas de sol. En cambio en el mundo real todo tiene un aspecto destartalado y postapocalíptico, desde la nave Nabucodonosor donde los interiores siempre están en penumbra y los cables se desparraman en aparente desorden por el suelo, hasta las ropas de los rebeldes, poco más que harapos y sencillos jerséis de punto. En este segundo universo, sus enemigos, los centinelas, son robots de aspecto alienígena, menos dotados que los agentes y con un aspecto más brutal. El que mejor encarna esta dualidad y los efectos sobre los personajes es Cifra, que no soporta el mundo real y prefiere regresar a la irrealidad que se le antoja mucho más
acogedora.
Otro de eso detalles que no podemos olvidar y sin los que Matrix no sería lo mismo es su banda sonora. Sin desmerecer la labor del compositor Don Davis, la inclusión de temas como "Wake up" de Rage against the machine, "Rock is dead" de Marilyn Manson, "Du Hast" de Rammstein, "Dragula" de Rob Zombi o "My own summer" de Deftones, dan un sabor característico a muchas de las escenas de la película que no serían lo mismo sin ellas.
La realización es otro de los puntos a favor, ya que engarza las escenas de combate, con otras más sosegadas sin que unas y otras parezcan fuera de lugar. Ni llegamos a aburrirnos en los momentos más reflexivos, ni el conjunto parece una sucesión de combates sin sentido como sucede en ciertas películas del cine asiático de acción. Esas escenas de acción son uno de los sellos característicos de Matrix. ¿Alguien puede olvidar el "tiempo bala" o a Trinity suspendida en el aire burlando la
gravedad en su característica pose? La elección de un veterano director y actor de películas de acción chino Yuen Wo Ping como coreógrafo fue sin duda alguna un gran acierto. Supuso la introducción en las películas americanas de las técnicas y estilos del cine oriental de acción. Y no sólo eso si no que fue un punto de inflexión para el acercamiento del gran público al cine asiático , sin desmerecer por ello a otros grandes como Bruce Lee que ya lo consiguieron en el pasado. No debemos olvidar que poco tiempo después llegó la exitosa "Tigre y dragón", en la que también Yuen participó. Pero como decíamos el sentido en que Matrix resultó revolucionaria fue por la introducción de esos elementos en las producciones de Hollywood. Kill Bill, por citar un ejemplo, no hubiera sido la misma sin esa influencia.
Las interpretaciones merecen su propio análisis. Son simplemente fabulosas, con cuatro actores que bordan sus papeles y
consiguen dar verosimilitud e intensidad a la historia. Keanu Reeves en el rol protagonista es inmejorable; desde su actitud chulesca en el inicio, cuando es un pirata informático durante la noche y programador en una prestigiosa compañía durante el día, pasando por los periodos de incredulidad, adaptación y duda tras su despertar , hasta su conversión en El Elegido, donde rezuma seguridad. Carrie-Anne Moss es Trinity, una dura luchadora seguidora de Morfeo, consigue superar los clichés y ser mucho más que la cuota de mujer en medio de toda la acción. Con cuatro miradas, su lenguaje corporal y breve declaración, construye una situación amorosa que no parece fuera de lugar, todo un logro, porque sin su aportación no pasaría de la necesaria dosis sentimental en la que el héroe debe acabar con la única mujer relevante del reparto. Laurence Fishburne en su interpretación de Morfeo aporta en su justa medida la dosis de misticismo,
información y seguridad que la película necesitaba. Es el contrapunto a las dudas de Neo y la seguridad ciega de Trinity. Por último Hugo Weaving, como el agente Smith, consigue dar profundidad a otro personaje tópico, el malvado invencible, dotado con unos poderes que sobrepasan con mucho –al menos inicialmente – a los de los protagonistas. Pero lo que podría a ver sido un simple reparte golpes con cara de malote se convierte en un antagonista sólido. Por citar sólo alguna de las escenas en las que con unos pocos detalles va configurando su personalidad, debemos recordar la cena en el restaurante con cifra, en la que su gran interés es sellar la traición y entrega de Morfeo; el combate en la estación de metro cuando atrapa a Neo en los raíles, momento en que destila odio; y en especial la confesión a Morfeo durante su cautiverio, cuando le confiesa su odio hacia la humanidad y todo lo que representa. Es un programa muy humano.
En
definitiva los hermanos Wachowski consiguieron con esta película una conjunción perfecta de historia, mística, acción, ambientación y realización que conformó una de los clásicos de la ciencia-ficción moderna, y que dio lugar a una saga compuesta por otros dos largometrajes, videojuegos con un alto grado de interactividad y nueve cortometrajes de animación (Animatrix) . Si Star Wars es el clímax de la Space Opera llevado al cine, Matrix es lo propio con el universo Ciberpunk, consiguiendo triunfar donde otros se estrellaron.
TRAILER
http://www.scifiworldmagazine.com/articulos.php?id_articulo=410
Cine | Publicado por Pedro Escudero Zumel |