LA RADIOAFICION EN BOLIVIA
En una nación que vio la luz de su libertad a través de luchas prolongadas, nuestros queridos bolivianos han descollado en todos los terrenos de la ciencia y del arte.
“Los sueños tienen la carne
de espuma que se deshace;
el mirar de brumas vagas, las cabelleras flotantes.
Hacen su casa en la gruta
de las rocas más distantes
con escaleras de nubes,
cual altos puentes colgantes...”
(Matilde Casazola contemporánea)
La Virgen del cerro una pintura anónima del siglo XVIII que se guarda hoy en la Casa de Moneda es una demostración del fervor de su pueblo y de la calidad de sus expresiones.
Así entre estas notables demostraciones del arte podemos recoger las siguientes notas que describen los inicios de la radio CP.
El impacto de los experimentos realizados por Hertz y Marconi en Europa de fines del siglo pasado, tuvo inmediata repercusión en América. La posibilidad de comunicación a distancia mediante la utilización de ondas que se propagaban sin aparente enlace físico, exaltó la mente de muchos hombres relacionados con la ciencia, algunos de los cuales, con medios a su alcance, pusieron manos a la obra, para reproducir lo que bien mirado parecía milagro.
Fue así como el R.P. Ricardo Manzanedo que tenía su cargo el observatorio “San Calixto” de La Paz construyó el primer transmisor y receptor de chispa del que se tiene memoria en La Paz. El Receptor fue instalado en Obrajes donde se comprobaba la emisión irradiada desde el Colegio San Calixto a unos seis kilómetros de distancia. Continuador de esta labor de experimentación fue el eminente científico francés R.P. Pedro Descotes que llegado en 1912, aceptó la dirección del mencionado observatorio.
Años más tarde y coincidiendo con el Centenario de la República (1925), el entonces Presidente Dr. Bautista Saavedra, contrató los servicios de un experto argentino para la instalación de receptores de radio en el Palacio de Gobierno, este profesional fue Don. Carlos Hardy, activo experimentador y poseedor de la Licencia LU1DJU (SK - Banfield - BA) que pronto se convirtió en amigo del P. Descotes a quién entusiasmo para construir e instalar un transmisor de radiotelegrafía y telefonía que surcó el – éter – con la primera característica boliviana CPAA1, con ella y por más de cinco años Descotes representó dignamente al país en las bandas asignadas a la comunicación amateur.
De la lectura de los reglamentos podemos establecer que las categorías del Servicio de Radioaficionados en Bolivia son:
“Primera Categoría”: Experiencia como radioaficionado superior a cuatro (4) años, aprobación del curso de Radioaficionado para esta categoría y contar, como mínimo, con cien (100) tarjetas QSL de cinco (5) diferentes continentes.
“Segunda Categoría”: Experiencia como radioaficionado superior a dos (2) años, aprobación del curso de Radioaficionado para esta categoría y contar, como mínimo, con cincuenta (50) tarjetas QSL de cuatro (4) diferentes continentes.
“Tercera Categoría”: Aprobación del curso de Radioaficionado para esta categoría.
- La Licencia y Registro se otorga por un plazo de cinco (5) años.
Por su parte el diario El Deber de Santa Cruz de la Sierra dedica una pagina a describir algunos episodios vividos por radioaficionados CP...
Las voces de la solidaridad.
Aunque la Internet ha disminuido el número de radioaficionados, en el departamento hay 81 personas que siguen comunicándose por este medio. en el momento de gloria de Radio Club Santa Cruz, hubo hasta 500 integrantes. Hay códigos internacionales que permiten la comunicación por encima de la barrera del idioma...
Bien por los bolivianos...!!!
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Alberto LU1DZ