Editorial
JORNADA DE INICIO
Empezamos, ¡Y como!
Con todo, Santa Fe estuvo de fiesta, allí, en el colegio del Convento (San Francisco), los
escueleros demostramos una unidad que no se puede describir así nomás, esta máquina movida por el amor a la radio y a los niños, lució perfectamente ajustada y aceitada, con cada uno de los engranajes haciendo su tarea de una manera sincronizada. La gente debe haber pensado que lo habíamos ensayado, que siempre hacemos las cosas juntos, que tenemos una organización perfecta, pero lo real es que cada uno de nosotros hicimos lo que sabíamos sin retacear nada, sin pretender sobresalir, dando lo que tenemos solo por el hambre de ver esas caritas maravilladas frente el equipo de radio y oír esas tímidas vocecitas diciendo su nombre y algo más frente al micrófono.
escueleros demostramos una unidad que no se puede describir así nomás, esta máquina movida por el amor a la radio y a los niños, lució perfectamente ajustada y aceitada, con cada uno de los engranajes haciendo su tarea de una manera sincronizada. La gente debe haber pensado que lo habíamos ensayado, que siempre hacemos las cosas juntos, que tenemos una organización perfecta, pero lo real es que cada uno de nosotros hicimos lo que sabíamos sin retacear nada, sin pretender sobresalir, dando lo que tenemos solo por el hambre de ver esas caritas maravilladas frente el equipo de radio y oír esas tímidas vocecitas diciendo su nombre y algo más frente al micrófono.
¡Si Señor! ¡Fue una fiesta!
73 de LU3FID