|
BRUSELAS, 31 (ANSA) - La Unión Europea (UE) decidió eliminar las
leyendas con información nutricional de las etiquetas de alimentos que,
en su afán publicitario, inducen al consumidor a creer que su ingesta
causa por si sola un efecto benéfico sobre la salud.
"Ayuda la memoria", "purifica el organismo" o "reduce el
colesterol", son algunos de los mensajes que, adheridos sobre las
etiquetas de los alimentos, encuentra a diario el consumidor en
supermercados u otros negocios.
En muchos casos se trata de información general, poco confiable, que
puede llevar al cliente ocasional a creer suficiente el consumo de ese
producto para tener un efecto benéfico sobre la salud.
La Comisión Europea, que tiene bajo análisis cuánto hay de
científicamente probado detrás de este tipo de informaciones, resolvió
intervenir en el asunto.
"Quien compra un alimento no puede ser inducido a error por la
etiqueta, y tiene el derecho de saber cuáles son las características
exactas del producto que escoge", dijo hoy el comisario europeo para la
salud, David Byrne.
Este principio, puntualizó la vocera de Byrne, Beate Gminder, es aun
más importante porque la etiqueta nutricional apunta a ayudar a los
consumidores a hacer las elecciones que corresponden a regímenes
alimentarios específicos".
A fin de poner freno a los esloganes poco claros, Bruselas analiza
una propuesta de reglamentación que la Comisión debería aprobar entre
marzo y abril.
Con ese fin, además se inició una investigación entre los
consumidores para entender claramente cuáles son sus exigencias en la
materia.
Desde el año 2000 en la UE rige una directiva que reglamente las
etiquetas y publicidad de los productos alimenticios.
Ahora Bruselas quiere completarla con otros dos pasos: en primer
lugar estudia elaborar una lista, provisoria, de mensajes nutricionales
generales para aprobar a nivel comunitario que podrán ser utilizados en
toda la Unión.
Además, serán definidas las condiciones para indicar en la etiqueta
informaciones más precisas sobre la salud que deberían ser convalidadas
científicamente (por ejemplo, aumenta el calcio en los huesos y
disminuye la osteoporosis).
La industria que quiera invertir en un nuevo alimento con
propiedades nutritivas específicas podrá obtener autorización para
publicitar determinadas informaciones sólo después de haber presentado
un dossier científico ante la Agencia Europea para la Seguridad
Alimentaria.
La movida europea ya disparó algunas reacciones entre las empresas,
situadas sobre todo en los países anglosajones que al respecto aplican
una legislación más liberal que el resto del Viejo Continente.
Otras en cambio pretenden una legislación que armonice las
normativas nacionales .
Llevar claridad en la "jungla" de los mensajes de tipo nutricional
significa además tocar intereses económicos muy importantes, en cuanto
estos alimentos representan un mercado en plena expansión.
|