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PRESENCIA DE DIOS

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  • JorgeS
    1 Samuel 28 Saúl y la adivina de Endor 1 Por aquel tiempo, los filisteos reunieron sus tropas para ir a la guerra contra Israel. Por lo tanto, Aquis le dijo
    Mensaje 1 de 1 , 11 dic 2011
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      1 Samuel 28
      Saúl y la adivina de Endor
       1 Por aquel tiempo, los filisteos reunieron sus tropas para ir a la guerra contra Israel. Por lo tanto, Aquis le dijo a David:
         —Quiero que sepas que tú y tus hombres saldrán conmigo a la guerra.
      2 —Está bien —respondió David—. Ya verá Su Majestad de lo que es capaz este siervo suyo.
         —Si es así —añadió Aquis—, de ahora en adelante te nombro mi guardaespaldas.
      3 Ya Samuel había muerto. Todo Israel había hecho duelo por él, y lo habían enterrado en Ramá, que era su propio pueblo. Saúl, por su parte, había expulsado del país a los adivinos y a los hechiceros.
      4 Los filisteos concentraron sus fuerzas y fueron a Sunén, donde acamparon. Saúl reunió entonces a los israelitas, y armaron su campamento en Guilboa.5 Pero cuando vio Saúl al ejército filisteo, le entró tal miedo que se descorazonó por completo.6 Por eso consultó al Señor, pero él no le respondió ni en sueños, ni por el *urim ni por los profetas. 7 Por eso Saúl les ordenó a sus oficiales:
         —Búsquenme a una adivina, para que yo vaya a consultarla.
         —Pues hay una en Endor —le respondieron.
      8 Saúl se disfrazó con otra ropa y, acompañado de dos hombres, se fue de noche a ver a la mujer.
         —Quiero que evoques a un espíritu —le pidió Saúl—. Haz que se me aparezca el que yo te diga.
      9 —¿Acaso no sabe usted lo que ha hecho Saúl? —respondió la mujer—. ¡Ha expulsado del país a los adivinos y a los hechiceros! ¿Por qué viene usted a tenderme una trampa y exponerme a la muerte?
      10 —¡Tan cierto como que el Señor vive, te juro que nadie te va a castigar por esto! —contestó Saúl.
      11 —¿A quién desea usted que yo haga aparecer? —preguntó la mujer.
         —Evócame a Samuel —respondió Saúl.
      12 Al ver a Samuel, la mujer pegó un grito.
         —¡Pero si usted es Saúl! ¿Por qué me ha engañado? —le reclamó.
      13 —No tienes nada que temer —dijo el rey—. Dime lo que has visto.
         —Veo un espíritu que sube[a] de la tierra —respondió ella.
      14 —¿Y qué aspecto tiene?
         —El de un anciano, que sube envuelto en un manto.
         Al darse cuenta Saúl de que era Samuel, se postró rostro en tierra.
      15 Samuel le dijo a Saúl:
         —¿Por qué me molestas, haciéndome subir?
         —Estoy muy angustiado —respondió Saúl—. Los filisteos me están atacando, y Dios me ha abandonado. Ya no me responde, ni en sueños ni por medio de profetas. Por eso decidí llamarte, para que me digas lo que debo hacer.
      16 Samuel le replicó:
         —Pero si el Señor se ha alejado de ti y se ha vuelto tu enemigo, ¿por qué me consultas a mí?17 El Señor ha cumplido lo que había anunciado por medio de mí: él te ha arrebatado de las manos el reino, y se lo ha dado a tu compañero David.18 Tú no obedeciste al Señor, pues no llevaste a cabo la furia de su castigo contra los amalecitas; por eso él te condena hoy.19 El Señor te entregará a ti y a Israel en manos de los filisteos. Mañana tú y tus hijos se unirán a mí, y el campamento israelita caerá en poder de los filisteos.
      20 Al instante Saúl se desplomó. Y es que estaba lleno de miedo por lo que Samuel le había dicho, además de que se moría de hambre, pues en toda la noche y en todo el día no había comido nada.21 Al verlo tan asustado, la mujer se le acercó y le dijo:
         —Yo, su servidora, le hice caso a usted y, por obedecer sus órdenes, me jugué la *vida.22 Ahora yo le pido que me haga caso a mí. Déjeme traerle algún alimento para que coma; así podrá recuperarse y seguir su camino.
      23 Pero Saúl se negó a comer. Sin embargo, sus oficiales insistieron al igual que la mujer, y por fin consintió. Se levantó del suelo y tomó asiento.24 La mujer tenía en su casa un ternero gordo, al que mató en seguida. También amasó harina y horneó unos panes sin levadura.25 Luego les sirvió a Saúl y a sus oficiales. Esa misma noche, después de comer, todos ellos emprendieron el camino.
       
      28:1
      En el antiguo Oriente Medio, el aceptar refugio en un país, se adquiría la obligación de servicio por las armas.
      28:5
      Porque vivía muy alejado del Señor y sabía que no estaba desempeñando su papel como verdadero rey teocrático.
      28:6
      Supuestamente por medio de un sacerdote .Parece que Saúl presentía el desastre en la batalla que se le aproxima y busca una revelación divina  sobre sus resultados. Sueños se refiere a una revelación directa y personal que Saúl no tenía. El urim es una revelación por medio del profeta .Como el efod auténtico y su Urim los tenía el profeta Abiatar , aliado de David, puede sospecharse que Saúl mandó a hacer otro efod  para su uso personal. Pero después de que Samuel se alejó de David, ningún profeta quiso servir a éste
      28:7
      En su desesperación, Saúl acude a una práctica pagana que él mismo había prohibido conforme a la ley de Moisés´.
      28:12
      Este episodio ha sido entendido de muchas maneras diferentes, entre ellas las siguientes: 1-Dios permitió que el Espíritu de Samuel  se le apareciera a la mujer. 2-La mujer hizo contacto con un espíritu maligno, o un espíritu diabólico, que toma la forma de Samuel para engañarla y controlarla. 3-La mujer usó sus poderes parasicológicos , como la telepatía y la clarividencia, y logró discernir los pensamientos de Saúl; de este modo obtuvo la imagen de Samuel en su propia mente .Sea cual fuere la explicación de este misterioso episodio, la adivina fue usada de alguna manera para decirle a Saúl que aquella eminente batalla  le traería la muerte .Esta noticia esfumaría su esperanza de una dinastía y concluiría su reinado con una devastadora derrota  dejando a Israel a merced de los filisteos .
       
      Este, como muchos otros pasajes bíblicos,  dejan en claro que la desobediencia nos lleva a que el Señor nos deseche. Nos condene. Nos abandone.
      Si practicamos el pecado, Dios no escuchará nuestras oraciones. Por lo tanto, no podremos esperar ningún milagro de su parte, porque toda oración requiere por respuesta un milagro, ya que estamos solicitando la intervención directa de Dios en la petición que hacemos. Dios no estará por nosotros. Nos estaríamos jugando la vida sin Dios. El cielo estará cerrado a nuestras súplicas.
      En consecuencia, cualquier pecado debe ser confesado de inmediato para recibir perdón  y que no se rompa nuestra comunión con Dios. Para tal fin, debemos ser estudiosos permanentes de la Biblia  para tener muy claro  el error cometido cada vez que pecamos. Muchas veces los creyentes piensan que los pecados son algo así como una lista muy reducida. Solo piensan en pecados sexuales, licor, fumar y se quedan excesivamente cortos. Solo por citar uno de los múltiples ejemplos bíblicos, Apocalipsis señala que "el temor" y "la cobardía" son pecados bastante graves.
      Queridos hermanos, siempre llegamos a la misma conclusión: La desobediencia, el pecado es nuestro máximo problema. Como dice Pablo, debemos abandonarlo amando a Dios con toda nuestra alma, mente, fuerzas y espíritu.
      El pecado es tan grave, que a mí me parece que cuando Jesús dijo que deberíamos, incluso, de llegar a cortarnos una mano o sacarnos los ojos para no pecar, estaba hablando no solo en serio, sino en sentido literal.
      La paz.
      Jorge.
       
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