Cargando ...
Lo sentimos. Ocurrió un error mientras se cargaba el contenido.

3795ot historico * natalicio del Libertador San M artín

Expandir mensajes
  • Gastón Larzabal
    25 feb 2014
      estimados

      todos estos años visitando Argentina me llevaron no solo a sorprenderme con su riqueza ferroviaria, y un monton de amigos y conocidos, sino tambien a empezar a comprender a su gente y conocer su historia

      historia que empezó por esto que nos une a todos que son los trenes, porque teniamos muy presente la historia de los trenes ingleses, americanos, alemanes, etc, pero la de nuestros vecinos poco y nada

      mucho se ha escrito sobre el Libertador San Martín, pero paso este texto que muestra los ultimos años de su exilio, fallece el mismo año que Artigas 1850, que tambien fallecia en el exilio, pero en Paraguay
      San Martín era un poco más joven, nacido en 1778, Artigas en 1764
      Tuvieron una cuna y formación bien distintas, sin embargo ambos se llamaban entre si compadres, y nunca se atacaron, pese a las intensas disputas entre federales y unitarios

      quizas por su distinto origen, uno queria instaurar una monarquia constitucional con gobierno parlamentario, y el otro quiso instaurar una república con un gobierno presidencialista y paternalista

      los dos siguen inspirando generaciones y generaciones de ciudadanos, que buscan el bien comun de Sudamerica en vez de ahondar las diferencias que desde entonces nos separan, tanto en el plano externo como interno (sobran los ejemplos lamentablemente)

      por eso va esta reflexión montevideana, a los amigos argentinos, en esta fecha

      fraternos saludos

      Gastón Larzabal



      "EL EXILIO DE SAN MARTÍN"
      de Alejandro Areal Vélez

       

      SÍNTESIS ARGUMENTAL
      En 1824 el victorioso Ejército de los Andes, luego de haber concretado hazañas militares comparables a las de Napoleón y Aníbal, ha vencido a las fuerzas españolas, llevando la libertad a tres países: Argentina, Chile y Perú. Su creador y jefe, el general José de San Martín, deja entonces su ejército, la suma del poder en Perú y un año y medio después emprende un exilio voluntario hacia Europa, desde donde siempre dice querer retornar.
      Distancia, ausencia, lejanía. El mito del argentino exiliado, ¿se habrá iniciado con este hombre? ¿Que lo llevó a vivir tan lejos de su país? Algunos de sus contemporáneos hablan de oscuras motivos y veladas intenciones.¿Cómo fueron esos 26 años de vida cotidiana en Bélgica, Inglaterra, y finalmente en Francia?

      PARTIDA DE BUENOS AIRES. Luego de su encuentro con Bolívar en Guayaquil, San Martín, Protector del Perú, comienza su regreso: Chile, Mendoza, y por fin Buenos Aires. Ha enviudado hace cuatro meses; Remedios murió sin haberlo vuelto a ver. En la Gran Aldea lo espera una hija de siete años, que conoce apenas, y lo necesita como padre, mientras la Patria decidió que no lo necesita más... Tras tanta separación, su primera Navidad juntos. Luego, en enero de 1824, parte con Merceditas rumbo a Europa para educarla allí. San Martín piensa en un viaje corto, para encontrarle un colegio y regresar. Pero será su partida definitiva de la tierra argentina, que no volverá a pisar en los 26 años que le quedan de vida... Sin sospecharlo, ha dado comienzo a su interminable exilio.

      UN HUESPED INDESEADO. Es Abril de 1824. San Martín desembarca en el puerto francés de L´Havre. Pero en Francia reinan los Borbones de la Restauración, y ellos no aceptan rebeldes. Tras la vigilancia policial y el secuestro de sus papeles, San Martín sigue viaje a Inglaterra: allí instala a Merceditas en un internado de monjas.

      LOS COMPATRIOTAS. En Londres se reencuentra con amigos y enemigos. Las peleas con Alvear y Rivadavia. Los homenajes en Banff, Escocia.

      LA VIDA EN BELGICA. Comienzan sus privaciones económicas: vive en las afueras de Bruselas, con su hermano Justo y Merceditas. Realiza una caminata de una milla diaria para el almuerzo en un café. Tiene un pequeño jardín, un taller de carpintería. Escribe las “máximas”, y le hacen una medalla. Puede pasear, leer, recordar su vida... y su tierra lejana.

      REGRESO AL RIO DE LA PLATA. La nostalgia puede más. En Noviembre de 1828 viaja a Inglaterra y allí se embarca de regreso a Buenos Aires, con nombre falso... Pero al llegar el barco a puerto, todos ya saben quién es "José Matorras". Lo reciben los anónimos, las calumnias e ingratitudes... y la inminente guerra civil. No baja del barco, ni pisa su tierra... Desde el río, será su adiós para siempre. Regresa a Bélgica, y a los aprietos económicos. Surgen las enfermedades: como él dice, "En casa vieja, todas son goteras". La amenaza del cólera pasa, pero el reumatismo se queda. Curas de salud. Viajes...

      REVOLUCION EN BRUSELAS, COLERA, PARIS. En Bruselas estalla una revolución: le ofrecerán comandarla. Prefiere ir Francia. En 1830 caen los Borbones. Por fin, con "Luis Felipe Igualdad", San Martín puede instalarse en París. Pero lo espera el cólera. Y allí, se producirá el reencuentro providencial...

      LOS NUEVOS AMIGOS. Se encuentra con Aguado, el marqués de las Marismas, amigo de la juventud, convertido ahora en un banquero acaudalado, según San Martín, "el que me liberó de morir en un hospital". Lo acercará al mundo de las artes. Compra el piso de la calle 35 Saint George, en París. Su hija Merceditas se casa con Mariano Balcarce. Compra de la casa de Grand Bourg, en Evry sobre el río Sena, a 25 kilómetros de París. Comienza la vida retirada que el luchador siempre ansió. Su jardín y su establo. Su vida cotidiana: "Ocupo mis mañanas en un pequeño jardín y en mi taller de carpintería". También hace el desayuno, pica tabaco, limpia las armas, cuida el caballo y el perro predilecto, cultiva dalias y rosas, come asado, toma mate, lee mucho. Y entonces llegan las nietas, a mandar al general...

      FRANCIA BLOQUEA EL PUERTO DE BUENOS AIRES. San Martín ofrece su espada a Rosas y defiende ante foros europeos a la joven Argentina.

      UN ENCUENTRO CON EL REY. El rey de Francia lo recibe y homenajea; también presencia los majestuosos funerales de Napoleón, el emperador vencido nuevamente entronizado. Piensa para si: gloria al derrotado de Waterloo, y olvido al vencedor de Los Andes.

      LAS VISITAS DE LA NUEVA GENERACION. Le traen el estandarte de Pizarro que le obsequiaron en Perú. También llegan viajeros de la Argentina, con los jóvenes enemigos de Rosas, que darán sus testimonios: Juan Bautista Alberdi (1843), Florencio Varela (1844), y Sarmiento (1846). Cómo describen al anciano, su casa y su jardín. Confrontación de ideas. Del guerrero de los Andes al campesino de Grand Bourg. El gorro que le hacen las nietas: "El cosaco" lo llamarán. El frustrado viaje de San Martín a España, donde podría entrar como argentino, pero no como Libertador. La muerte del amigo y protector Aguado, que lo designó albacea de su fortuna. La presencia del gran protagonista en una conferencia de Sarmiento en el "Instituto Histórico de Francia" sobre el encuentro de Guayaquil, un cuarto de siglo después. Las cataratas, la ceguera, la pérdida forzosa del hábito de la lectura, el éxito relativo de la operación.

      EL VIAJE FINAL. Con la revolución de 1848, estalla la violencia y hay combates callejeros en París. San Martín decide proteger a su familia en Inglaterra, pero en medio del viaje se detiene en Boulogne -sur-Mer. Es un septuagenario enfermo y solitario, en medio de una playa "a la moda" y la invasión de turistas. Alquila una casa, en una calle que amaba Victor Hugo. Las confesiones a Alphonse Gerard. Sus paseos con las nietas por el Jardín de Tintelleries, y la ribera de la Liane. El 17 de agosto de 1850, último día: "Mercedes, es la fatiga de la muerte... Mariano, a mi cuarto". Su entierro provisorio en la catedral de Nôtre Dame de Boulogne sur mer, hasta 1861 en que sus restos serán trasladados al cementerio de Brunoy, y en 1880 a la Catedral de Buenos Aires.

      REGRESO A BOULOGNE SUR MER. La revalorización de San Martín, con Mitre a la cabeza. La “construcción del héroe”. El monumento en Boulogne sur Mer, fastos y desfiles para el viejo general de la calle Grand Rue. La muerte de Mercedes, la inmensa obra de caridad de Pepa, su nieta.

      Tal vez la ausencia de San Martín sea constitutiva del alma argentina: alguien que teniendo todo el poder, renuncia. Que está lejos y añora regresar, pero que no regresa. El llamado “Padre de la Patria” que finalmente se olvida de todo y de todos, y deja, para bien y para mal, en soledad a sus lejanos hijos.
      Esta es su historia.